viernes, 29 de diciembre de 2017

El resultado de hacer el bien (Conclusiòn).



“Si bien hicieres, ¿No seràs enaltecido?
(Gènesis 4:7).

La paga del pecado… es muerte.

Cuando pecamos, como se dijo en el principio de èste estudio, no necesariamente el castigo viene “repentinamente”, pues en ocasiones el castigo viene hasta el final de los días del pecador. En otro sentido, la muerte a que se refiere la paga, no necesariamente es física sino puede sentirse en vida (Lucas 9:60). Un ejemplo de ello lo podemos ver en la historia de uno de los mafiosos màs grandes de la historia, Alfonzo Capone, quien fue un violador de la ley, y la pudo burlar hasta el final de sus días cuando fue atrapado por un delito menor. Otro ejemplo de ello fue Pablo Escobar, un narcotraficante famoso en Colombia. Tambièn hemos sido testigos de personas que hacen el bien toda su vida, y, aparentemente no reciben el galardón que se merecen, pues a nuestros ojos no pasan de recibir un reconocimiento el dìa de su muerte física, pero, para quienes creemos en Dios, estamos seguros que sì lo recibirán en la otra vida (Mateo 10:41).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 28 de diciembre de 2017

El resultado de hacer el bien (Parte tres).



“Si bien hicieres, ¿No seràs enaltecido?
(Gènesis 4:7).

El libro de Romanos nos enseña: “La PAGA del pecado es muerte, pero, la DADIVA de Dios es vida eterna” (Romanos 6:23).

En èste verso, Dios nos muestra simplemente que TODO lo que hagamos en la vida tiene una consecuencia, que somos nosotros quienes decidimos què acciones tomar, pero que tambièn somos nosotros los responsables por sus resultados. Tenemos cada dìa, en nuestras manos y corazón, el què hacer; pero tambièn estamos literalmente expuestos a las consecuencias. Què preciosa expresión la que Dios le da a Caìn: “Si bien hicieres, no seràs enaltecido? Lo que implícitamente nos dice: ¿Si mal hicieres, no seràs acaso castigado? Toda buena obra tiene una recompensa, y quien la hace tiene derecho a esa recompensa, aùn y cuando, haya personas que consideren que esa recompensa no es merecida. Con todo, es Dios quien tarde o temprano permite que la recompensa o el castigo lleguen por las acciones tomadas. La pregunta del millón sería: ¿Què tan difícil nos es hacer el bien para que nos vaya bien?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 27 de diciembre de 2017

El resultado de hacer el bien (Parte dos).



“Si bien hicieres, ¿No seràs enaltecido?
(Gènesis 4:7).

Todos somos muy buenos para juzgar o criticar las situaciones o la vida de las demás personas, pero pocas personas tienen la capacidad para criticarse con la misma severidad.

Es quizás, por esa situación, que cuando le pasa algo desagradable a alguien, luego pensamos: ¡Ahhh, si no hubiera hecho tal cosa, no le hubiera pasado tal otra!  Nuestros pueblos latinos fuimos conquistados y sometidos por una “religión”, y esa “religión” nos enseñò que si hacíamos algo malo, la tierra se iba a abrir y nos tragarìa; que un rayo nos caerìa encima y nos consumirìa; que, al pecar, todos los males y las pestes del mundo nos iban a ir a buscar a nuestra casa, etc. Es por ello, que la tendencia es pensar que cuando alguien hace algo que nosotros consideramos malo, tiene que pagarlo con algún mal que le venga “repentinamente”. Y, lamentablemente, no son pocos, los que hasta se mantienen a la expectativa para verificarlo en otros, pero curiosamente, no ellos. Dios ¡NO actùa asì! La historia lo prueba (Nùmeros 18:14). Lo que Dios dejó escrito es: “Todo tiene una consecuencia, si hacemos el bien tendremos una recompensa; pero si hacemos el mal tendremos un castigo” (Romanos 6:23). Lo que tampoco implica una recompensa o un castigo “repentinos”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 26 de diciembre de 2017

El resultado de hacer el bien (Parte uno).



“Si bien hicieres, ¿No seràs enaltecido?
(Gènesis 4:7).

La orden para Adàn fue: ¡ve y se fructìfero con… tu mujer! (*) (Gènesis 1:28). Y Adàn asì lo hizo. Nace su primer vástago, Caìn; y luego el segundo, Abel. Ambos fueron educados de la misma forma y ambos vieron el mismo ejemplo de sus padres.

Siendo asì, ambos sabían que había un ser superior a ellos que los había creado; que les había dado la vida; y que les daba una oportunidad de señorearse sobre la tierra y sobre los animales. Ambos sabían tambièn que había que hacer tributos o sacrificios de “gratitud” para ese ser creador (Gènesis 4:3-4). Pero, mientras que Abel tenía un corazón bondadoso, Caìn tenía un corazón egoista. Abel tenía un corazón agradecido, mientras que Caìn se creìa merecedor. Abel querìa agradar el corazón de su Creado, Caìn cumplìa con un rito. Abel sabìa lo que es tener contentamiento en todo momento, Caìn tenía disgusto en su corazón. Esto provocò, que cuando ambos llevaron sus ofrendas para hacer sacrificios, la de Abel fue acorde al corazón de Dios, mientras que la de Caìn conforme al corazòn humano y eso lo frustrò en extremo. ¿Cuàntas veces no vemos èsto mismo hoy en la Iglesia, y pretendemos que los resultados sean distintos al de la historia?

(*) Dos hombres o dos mujeres en matrimonio NO PUEDEN SER FRUCTÌFEROS (Levìtico 18:22) y es una ABOMINACIÒN ante los ojos de Dios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 22 de diciembre de 2017

¡Este penoso trabajo! (Conclusiòn).



“Todo es vanidad y aflicción de espíritu”
(Eclesiastès 1:14).

Hay justos a quienes acontece como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes acontece como si hicieran obras de justos (Eclesiastès 8:14).

Luego de èsta declaración, Salomòn nos recomienda, no importando nuestra situaciòn: “Està alegre, come y bebe el fruto de tu trabajo” (Eclesiastès 8:15). Que la abundancia económica o de bienes en personas impías no nos baje el ànimo, Dios, por medio de Salomòn nos incita a que “gocemos” no importando la situación que estamos vivendo. Esto no implica hacer fiesta en un tiempo de luto, escasez, limitación o enfermedad, pero sì a que tengamos “contentamiento” en todo tiempo. Esa es la diferencia entre tener a Cristo en el corazón o solamente tener una vaga nociòn de un Dios. Tener a Cristo en el corazón no es dejar de tener problemas, sino saber que tendremos su mano auxiliadora en el momento adecuado extendida hacia nosotros. Tener esa esperanza que el impìo no tiene, y por lo que se abandona o se deja llevar a extremos trágicos. “Ser ejemplo en tiempos de crisis”, eso es tener a Cristo en el corazón, eso es ser creyente.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 21 de diciembre de 2017

¡Este penoso trabajo! (Parte cuatro).



“Todo es vanidad y aflicción de espíritu”
(Eclesiastès 1:14).


Sì, si hemos dado a nuestra gente lo que alcance para cubrir sus necesidades, si ya tenemos nuestras obligaciones cubiertas… ¿Què hay de malo en que disfrutemos de lo que nos sobra, puesto que lo recibimos de Dios? (Eclesiastès 2:24)

Pero tambièn, ¿Què hay de malo en compartir con el necesitado? ¿Què nos impide tener presente al menos proveìdo?  (Gàlatas 2:10). Nuestros ancestros nos enseñaron que en el mundo hay “mendigos”, personas que por su poco esfuerzo, por su propio abandono, por su falta de lucha… están pasando hambre y viviendo de lo que les regalan, esa, es su justa paga. Pero tambièn nos enseñaron que hay “mendigos vergonzantes”, èstos, son aquellos que no buscaron burlarse de la vida, sino, màs bien, la vida hizo lo posible por avergonzarlos… quieren trabajar, pero no encuentran en dònde; una enfermedad no buscada, los llevò a lìmites extremos de escasez; errores ajenos a su buena voluntad o de terceros, los pusieron en situación de limitación, etc. En otras palabras, son personas que si tienen la oportunidad de salir adelante la “aprovecharàn”, no son personas que se hayan “acomodado” a una vida de precariedad, esperando que sea otro quien los saque de allì. A èstos, especialmente, podemos ayudar si està en nuestras manos (1ª Juan 3:17).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   


miércoles, 20 de diciembre de 2017

¡Este penoso trabajo! (Parte tres).



“Todo es vanidad y aflicción de espíritu”
(Eclesiastès 1:14).

¿Por què es penoso el trabajo? Pues, porque el que lucha y no logra sus metas: ¡Se frustra!; pero el que lucha y las logra, sus penas son otras: ¡Cuidar de no perder lo que se ha ganado con tanto esfuerzo!.

A ese respecto, tambièn Salomòn nos enseña: “¿Cuàl es el fin de tanto trabajo?” (Eclesiastès 2:3). El fin es: ¡Aborrecer tanto afán! (Eclesiastès 2:17). ¿Por què? pues porque TODO lo que hemos hecho, como se dijo, no sòlo hay que cuidarlo sino se lo dejaremos a un heredero, simplemente no nos llevaremos nada, y: “Quièn sabe si será sabio o necio el que se enseñorearà de todo nuestro trabajo” (Eclesiastès 2:18-19). Mensaje número cinco: ¿La educación y el ejemplo que estamos dejando a nuestros hijos, alcanzarà para que no desperdicien lo mucho o poco que nosotros hicimos por y para ellos? ¿Estamos instruyendo a nuestra gente a que todo en èsta vida necesita un esfuerzo, o los estamos instruyendo a estirar la mano solamente para pedir y pretender recibir? (Proverbios 22:6). Por ello, Salomòn nos da un consejo màs: “Disfruta del fruto del trabajo de tus manos” (Eclesiastès 2:24).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



martes, 19 de diciembre de 2017

¡Este penoso trabajo! (Parte dos).



“Todo es vanidad y aflicción de espíritu”
(Eclesiastès 1:14).

Salomòn, pregunta, recién iniciados sus consejos: “¿Què provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?” (Eclesiastès 1:3).

Mensaje número tres: No nos “afanemos” en el trabajo, pero tampoco tomemos excusa y nos volvamos unos vagos o mantenidos. Trabajemos con gozo, con buena actitud, con pasión, disfrutándolo ya que es un privilegio el poder tenerlo y realizarlo pero, repetimos, sin “afanarnos” porque entonces lo convertimos en un ídolo, y la idolatrìa tanto material como espiritual Dios la reprende (Filipenses 4:6-7. En èste verso, nada es nada incluyendo lo espiritual, prueba Eclesiastès 7:16). Salomòn continùa diciendo: “Este penoso trabajo diò Dios a los hombres, y todo es vanidad y aflicción de espíritu” (Eclesiastès 1:13-14). Mensaje número cuatro: Todo lo que emprendamos como humanos será una aflicción en nuestro diario vivir. Està escrito, “nada” de lo que hubiéramos hecho o que estemos haciendo nos llevarìa por un camino sin problemas. Durante el Imperio Romano decìan: “Todos los caminos llevan a Roma”, pues Dios nos dice por medio de un sabio: “Todos los trabajos que el hombre realice, llevaràn consigo: Aflicciòn de espíritu”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




lunes, 18 de diciembre de 2017

¡Este penoso trabajo! (Parte uno).



“Todo es vanidad y aflicción de espíritu”
(Eclesiastès 1:14).

“Por cuanto no pediste riquezas, ni posesiones, ni gloria, ni la vida de tus enemigos, ni muchos días, sino pediste sabiduría para gobernar a mi pueblo… sabiduría, conocimiento y riquezas te han sido concedidas”. Palabras de Dios a Salomòn en 1ª Crònicas 1:11.

Es asì, còmo, Salomòn, es conocido como el hombre màs sabio que ha vivido sobre la faz de la tierra. Y, èste hombre sabio, nos dejó un legado de consejos que bien haríamos en no dejar por un lado. Ciertamente la “orden” de Dios para el hombre es que trabaje “hasta” el dìa que vuelva a la tierra a donde pertenece, asì se ganarà el sustento propio y el de los suyos (Gènesis 3:19). Mensaje número uno: Todos los hombres, no dejaremos de trabajar “penosamente” hasta el último dìa de nuestra existencia. No importa cuàl trabajo desempeñemos, todos tienen sus problemas y no podemos esperar que èstos desaparezcan… siempre estarán allì. Mensaje número dos: Todo hombre debe vivir de “su” trabajo, no del de los demás. La bendición y la prosperidad vienen del “sudor” propio, no por aprovecharse del sudor de otro. Dios màs bien condena, y muy severamente, la explotación al prójimo (Mateo 25:33,41 y 42).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 15 de diciembre de 2017

¡Gracias!



“En todo… estad agradecidos”
(1ª Tesalonicenses 5:18).

No hay virtud que nos anime màs a seguir haciendo una buena obra, que la gratitud; y, por el contrario, cuando hacemos algo con mucho amor y vemos como respuesta que las personas no solamente no agradecen sino piensan que se merecen màs, nos debilitan esa ilusión, aunque sepamos que nuestra recompensa viene de Dios y no de ellos pues Dios no es ni actùa asì con nosotros.

Por ello, nuestra oración va en èste sentido:

Gracias Padre: Por la vida, por la salud, por la familia, por tener un techo, por tener alimentos, por darnos un trabajo digno y honesto, porque nos permites realizar nuestras actividades con gusto y gozo. Y gracias por la paz que està disponible para que pasemos cualquier situación.

Gracias Cristo: Porque no solo nos regalaste una salvación tan preciosa, sino que nos permites gozar de tus riquezas celestiales todos los dìas.

Gracias Espìritu Santo: Porque nos das “gracia” para recibir tu palabra; “paz”, para que la podamos entender, y “amor” para que la demos de gracia pues de gracia la recibimos de tì.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 14 de diciembre de 2017

Dios siempre perdona.



“Acercaos confiadamente al trono de misericordia”
(Hebreos 4:16).

Dios existe y es bueno, y es bueno siempre. Si tan sòlo entendiéramos esa verdad, còmo cambiarian nuestras vidas y còmo cambiarìa el mundo.

Adàn, desobedeció una orden; Noè, se emborrachò; los hermanos vendieron a Josè; David, fue adùltero; Elì, no supo educar a sus hijos; Elìas, fue cobarde; Saùl, consultò adivinos; Pedro, negó a su Señor; Tomàs, dudò de su Señor; el Hijo pròdigo, fue arrogante y malgastò la fortuna de su herencia… pero TODOS fueron perdonados. Claro que todos tuvieron un momento de arrepentimiento declarado o no, pero mostrado si, en un “cambio de actitud de vida”. El hecho es que la historia nos muestra que no importando el pecado que hayamos cometido, siempre y cuando cambiemos de actitud y no lo sigamos practicando, Dios està màs que dispuesto a abrir sus brazos para recibirnos de nuevo. Todos podemos llegar a ser un Hijo pròdigo, de hecho Dios siempre està esperando uno a cada momento… Acerquèmonos confiadamente.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 13 de diciembre de 2017

El amor verdadero (Conclusiòn).



“Nadie tiene un mayor amor”.
(Juan 15:13).

El amor “verdadero” entonces, no es aquèl que deja de dar porque ya no recibió. Ni mucho menos aquèl que se va porque la belleza física se terminò. El amor verdadero nunca deja de ser, ni aùn, después de que el otro fallece (1ª Corintios 13:8).

Dios no deja de darnos bienestar todos los días a pesar de que pecamos; Dios no se aleja de nosotros porque no le correspondemos; Dios nunca deja de ser y estar para nosotros pase lo que pase (Romanos 5:8). Y ese es el patrón que nosotros los creyentes tenemos que tener para con nuestras parejas. Cuando decimos que “Si” a Dios, èl nunca deja de sernos fiel. Cuando nosotros le decimos que “Sì” a nuestra pareja nunca debemos dejarle de ser fiel. Por ello, todo hombre que se aleje del consejo de Dios, corre riesgos y pone en riesgos a su esposa y familia; y toda mujer que se aleje de la protección del esposo que se somete a Dios, corre riesgos ella y hace correr riesgos a su esposo e hijos. Es un privilegio muy grande que debemos respetar y honrar el tener una pareja que ame, respete y obedezca a Dios y a nosotros. No debiéramos menospreciarlo… en la riqueza y menos en la pobreza; en la salud y menos en la enfermedad.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 12 de diciembre de 2017

El amor verdadero (Parte dos).



“Nadie tiene un mayor amor”.
(Juan 15:13).

¿Por què la escritura toma el matrimonio como el ejemplo para demostrar el verdadero amor? (1ª Corintios 13).

Porque es una analogía del Plan eterno de Dios entre su Hijo y su iglesia, su futura esposa (los libros de Cantares y Apocalipsis lo muestran con detalles). Dios mostrò su amor al “entregar” a su Hijo por nuestros pecados; Cristo mostrò su amor al “sufrir” por nuestros pecados. Asì, todo hombre que se dice creyente, y de buena y propia voluntad se somete y sujeta a Cristo; y toda mujer que se dice creyente y se somete y sujeta a Dios y a su esposo de buena y propia voluntad muestran “ese” amor. Muchas personas creen que èsto es “machismo”, pero Dios denomina a èsta escala de valores “protección”. El mundo tiene muchos peligros visibles y no visibles (Gàlatas 5:19-21). De los visibles generalmente podemos escapar, pero los invisibles son mucho màs difíciles pues son manejados por espìritus inmundos muy poderosos, que, sin la guía del Espìritu de Dios nos pueden engañar muy fácilmente.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




lunes, 11 de diciembre de 2017

El amor verdadero (Parte uno).



“Nadie tiene un mayor amor”.
(Juan 15:13).

Todos sabemos que cuando uno exclama: “Este es mayor que el otro”, està diciendo que hay un máximo, el cuàl està por encima de todos los demás elementos mencionados. Asì miden las escrituras el amor.

Nos menciona que no hay amor màs grande que aquèl que se muestra por entregar la vida por alguien màs. La escritura nos menciona que el primer elemento de un amor verdadero y puro es el “sufrimiento” (1ª Corintios 13:4). Si no estamos dispuestos a “sufrir” por otra persona, dice la escritura que simplemente NO la amamos. Quizàs por ello es que la fòrmula del matrimonio es: “Prometer ser fiel y cuidar en la riqueza… pero màs aùn en la pobreza; en la salud… pero màs aùn en la enfermedad”. En el matrimonio sufrir NO implica estar siendo “martirizado” por el otro, pero sì implica “inversión de tiempo, servicios, cuidados, dinero, fidelidad, justicia, y respeto”. Cumplir esos requisitos proporcionan una felicidad y una satisfacción que dura mucho màs allà del dìa que llevamos a la tumba a un ser al cuàl dijimos haber amado.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Solos (Conclusiòn).



“No es bueno que el hombre estè solo”
(Gènesis 2:18).

Cristo, el Mesìas, el Hijo de Dios llegó un momento en el que, aùn estando rodeado de gentes sintiéndose sòlo exclamò: “Padre, por què me has abandonado” (Mateo 27:46). Asì que, escrituralmente, cualquiera que se “jacta” de estar solo lo único que hace es engañarse a sì mismo, pues està tratando de ocultar: egoísmo, orgullo, resentimiento, justificación, o autocompasión. Pero los demás lo ven.


La soledad en una persona NO siempre es provocada por la persona misma, pues hay factores que no dependen de uno, una enfermedad contagiosa, un abandono, una viudez, etc. (lo hemos visto y vivido, y eso, es muy distinto a “jactarse”). El punto, es que, hasta donde dependa de nosotros la soledad no debiera de ser una “opción”. No hay como tener una mano acompañándonos a cualquier lado que vamos; un abrazo que nos ayude en el momento oportuno; un hombro o un pecho en dònde recostarnos sana y dignamente; una palabra de aliento o de consuelo en el momento difícil, etc. La misma biblia nos enseña las virtudes de no estar sòlo: “Hay màs fruto en el esfuerzo”; “Si uno cae, el otro le ayuda a levantarse”; “Cuando se acuestan se dan calor”; “dos, son màs difíciles de vencer que uno”; “Una cuerda tarda màs en romperse que un hilo” (Eclesiastès 4:9-12). “Creer” que podemos solos està en contra de los planes de Dios (Romanos 14:7a).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 7 de diciembre de 2017

Solos (Parte uno).



“No es bueno que el hombre estè solo”
(Gènesis 2:18).

Soledad: “Sentimiento de tristeza que se tiene por la falta de alguien”. Cuando leìamos la definición en el diccionario, nos extrañò que la definición no habla, ni por asomo, de alguien que estè “aislado”. Lo que implica que una persona puede estar rodeada de muchas personas, y aùn asì, estar o sentirse sola.

La soledad no es buena para el hombre ni para la mujer según Dios. Esto implica que no le hace bien a una persona por mucho que se jacte de que “mejor sòlo-a que mal acompañado-a”. El hombre y la mujer somos seres hechos para estar en medio de una sociedad, por ello, desde la antigüedad Dios creò las tribus, los clanes, las razas, las naciones, etc. (Gènesis 2:18) Y, la base de todas ellas es el matrimonio entre un hombre y una mujer (única forma de poder cumplir el mandato de reproducirse y multiplicarse, Gènesis 1:28). Asì què, por mucho que los “derechos (desechos) humanos” defiendan la diversidad de géneros están equivocados, y, tanto ellos como todos quienes les apoyen cometen una grave falta contra Dios y sus leyes, y por supuesto, pagaràn las consecuencias.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

¿Quièn mueve tu estorbo? (Conclusiòn).


¿Quièn os estorbò?
(Gàlatas 5:7).

¿Cuàl fue el resultado de las acciones de Dios moviendo los “estorbos”? Abigaìl, llegó a ser la esposa del rey; David, llegó a ser rey; y Jesùs, pudo crecer y desarrollar su ministerio. En otras palabras: “Todos, fueron prosperados en sus caminos”.

Ahora bien, ¿Què sucede cuando es el hombre quien quita los “estorbos”? Eliseo era un “estorbo” para las ambiciones de su siervo Giezi, y èste a ocultas corre tras Naamàn para recibir una recompensa que ni siquiera le correspondìa a èl (2ª Reyes 5:24 y 27). Jonàs es enviado a Nìnive (Jonàs 1:2), pero para Jonàs tanto el pecado de èstos como la gran misericordia de Dios eran un “estorbo” (Jonàs 3:10 y 4:2), y por ello, huye a Tarsis, creyendo èl haberlo quitado. ¿Cuàl fue el resultado en ambos casos? ¿Què sucediò cuando fue el hombre quien quitò los “estorbos”?  Giezi tuvo que sufrir los embates de una enfermedad cruel, como lo era la lepra; y Jonàs, no sòlo sufrió la vergüenza pública sino de todas formas tuvo que ir y hacer la tarea y terminò discutiendo con Dios (Jonàs 4:8-9). El resumen del asunto es que, “estorbos” siempre habrá en nuestra caminata cristiana, pero debemos esperar que sea Dios quien los remueva, pues si lo hacemos nosotros sòlo empeoramos nuestra situación.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  

martes, 5 de diciembre de 2017

¿Quièn mueve tu estorbo? (Parte uno).


¿Quièn os estorbò?
(Gàlatas 5:7).

Si usted es de aquellos que eventualmente sigue èstos mensajes, recordarà que hace unos meses vimos algo acerca de los “estorbos” en la vida del creyente, pues hoy veremos otra arista de esa vivencia.

El mensaje decía básicamente lo siguiente: Abigaìl era una hermosa joven que había sido dada como esposa, por intereses económicos, a un hombre viejo pudiente pero patàn como lo era Nabal. Este vino a ser un “estorbo” para la joven Abigaìl, por lo que Dios le envió una enfermedad, la cuàl en diez días lo llevò a la tumba (1ª Samuel 25:38). En otro caso, cuando Saùl se convirtió en un “estorbo” para David, por su propia envidia, Dios no sòlo apartò su Espìritu de Saùl sino le envió a una batalla de la cuàl nunca regresarìa. (1ª Samuel 31:1-4). Luego vimos còmo Herodes era un “estorbo” para el entonces niño Jesùs, y Dios le hace ver a Josè en un sueño, que huya a Egipto para traerlo de vuelta un tiempo después cuando Herodes fuera quitado del camino (Mateo 2:3,13 y 15). Ahora bien ¿Quièn quitò los “estorbos” de Abigaìl, David y Jesùs?  Fue Dios.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿Por què Dios permite?



“Para mostrar en tì mi poder”
(Romanos 9:17).

¿Cuàntas veces y cuàntas personas nos hemos preguntado en el momento àrido de una tragedia… en dònde està Dios? Sin darnos cuenta que Dios estuvo allì, y que fue èl, quien precisamente permitió lo que nos sucedió.

Todo lo que Dios hace es bueno, porque èl es un Dios bueno. Que para nosotros en determinados momentos sea “desagradable” lo que nos toque vivir, eso es otra situación. Pero Dios elige cada evento, cada persona, cada momento para nuestro beneficio como creyentes. Lo vemos en el ejemplo del faraòn con Israel en los tiempos del èxodo, pues fuè un “instrumento” de Dios para hacer aprender a Moisès y al pueblo muchas lecciones (Gènesis Exodo 14:4). Y lo mismo nos sucede en la caminata cristiana, pero tenemos que pedirle al Espìritu Santo que tenga misericordia de nosotros para que podamos aprender esas lecciones. Por dos razones, la primera es que nos harán crecer como creyentes; y la segunda, es porque necesitamos ayudar a otros a llegar a la meta. Por ello, si no aprobamos a la primera vendrán màs pruebas, pues son lecciones que no podemos dejar de recibir.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Confesaos (Conclusiòn).


 “Confesaos vuestros pecados”.
(Santiago 5:16).

Informaciòn histórica para quienes interese:
La Confesiòn de pecados “a terceras personas” fue declarada oficial en el Concilio IV de Letràn en 1215. Iniciò como una “acciòn pastoral” pero lamentablemente por la intromisión de la Iglesia en asuntos políticos terminò como un “control social”.

De èsta pràctica que con fines sanos (pero no escritural) se había impuesto, vino una debacle de extremas proporciones, la historia lo afirma, veamos: 1- El gobierno en contubernio con los clèrigos, toma el control de las vidas de los màs insignes hombres y mujeres de los pueblos, tanto ricos como poderosos, por ello es que la confesiòn había de hacerse únicamente en la parroquia correspondiente y no en las aledañas, todo esto con fines de estrategias polìticas. 2- Los clèricos inician con las mujeres menos protegidas de la sociedad lo que se llamò “solicitación” (delito incluido dentro del Derecho Canònico desde 1561 por el Papa Pìo IV), que no era màs que pedir favores sexuales a los cuales no podían negarse, pues en esa época los sacerdotes estaban ubicados en una clase social dominante. 3- Debido a la intimidad en que se hacían las confesiones, generalmente rincones oscuros de los templos, se inicia la lamentable pràctica del abuso sexual infantil que aùn continùa, pero que el clero se ha empecidano en negar y mucho menos en castigar.

Fuentes: Historia de la Iglesia, Editorial, Luis Vives, 1965. Luis Lòpez de Guereñu, Mil historias. El asesinato de la monja Cathy Cesnik, 1969.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 



jueves, 30 de noviembre de 2017

Confesaos (Parte dos).



“Confesaos vuestros pecados”.
(Santiago 5:16).

Cuando la escritura nos llama a confesar nuestros pecados es muy clara: “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y oren unos por otros” (Santiago 5:16).

Pero bien, volviendo a nuestro ejemplo de la ofensa de Julio a Roberto, la escritura nos muestra que la “confesiòn de pecados” tiene que ser de Julio para con Roberto, no para con Rafael que por muy religioso que èste sea ¿Còmo no va a perdonar la ofensa que por principios tiene que perdonar? ¿Què importancia o què alivio tiene para Roberto que Rafael le perdone la ofensa a Julio? ¿Y què, si Rafael perdona la ofensa pero Roberto no, còmo queda Julio? Por ello es que la escritura nos menciona que la confesiòn tiene que ser “unos a otros”, o sea, “entre vosotros”. En otro sentido, si luego de que Julio se disculpa con Roberto, èste no desea perdonarlo entonces la culpa ya no queda en Julio. Pues la escritura tambièn nos enseña que: “En lo que a vosotros concierne… mantened la paz” (Romanos 12:18). En resumen, la ofensa de Julio la debe confesar a Roberto, no a Rafael; el perdón entonces depende (escrituralmente) de Roberto no de Rafael”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 29 de noviembre de 2017

Confesaos (Parte Uno).



“Confesaos vuestros pecados”.
(Santiago 5:16).

La confesiòn como tal sì està indicada en la biblia, en otras palabras, la confesiòn de pecados està dentro del plan de Dios. 

El problema es la mala enseñanza que tenemos al respecto como creyentes. Para aclarar el punto un ejemplo: Julio ofende a Roberto, pero Julio va y le confiesa su falta a Rafael que es un religioso; Rafael como buen religioso tiene la obligación de mantener la paz entre las partes, por lo cuàl no tiene “ningún” problema en perdonar a Julio a cambio de una penitencia, por una falta que èl no sufrió ni sufrirà. Julio entonces sale de la iglesia luego de cumplir su penitencia tranquilo porque ya expiò su pecado según èl. Roberto, ni siquiera se ha enterado de que Julio fue y confesò su falta, mucho menos que ahora Julio ya fue perdonado por una persona que no tiene nada que ver en el conflicto. Ahora, la pregunta del millón: Julio y Roberto se encuentran en la calle ¿Roberto, va a saludar a Julio tan efusivamente como si no hubiera pasado nada? o ¿Seguirà Roberto ofendido?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



martes, 28 de noviembre de 2017

Con los pies limpios.



“El lugar en donde estàs parado es tierra santa”.
(Exodo 3:5).

Todos conocemos la historia de Moisès, cuando asombrado vio còmo una zarza ardìa sin consumirse, y, al acercarse, Dios le dijo: “Moisès, Moisès, quítate las sandalias, pues el lugar en donde estàs parado es santo”.

Ese pasaje es una analogía instructiva para todos nosotros, los que de una u otra forma predicamos el evangelio. Pues Dios es santo, es limpio, es puro, y se supone que quienes le representamos en la tierra debemos luchar por esa santidad. La perfección no la hemos de alcanzar en èste mundo pues asi està escrito (1ª Corintios 15:52), pero sì tenemos que tener claro, y bien claro por cierto, que muchos ojos, muchos oìdos y muchos corazones están pendientes y dependen de nosotros. El mal testimonio de cientos de líderes ha provocado que miles de personas se alejen de las iglesias, lo cuàl no es bueno. Pero, lo que ha llegado a tintes dramáticos es el hecho de que como líderes sigamos “predicando y practicando” lo que se nos antoje, sòlo porque creemos que “Dios nos puso allì y punto”, pues lo único que logramos es que la gente se aparte de Dios, y eso, es una falta muy grave a sus ojos pues es como obviar que estamos parados en tierra santa (1ª Corintios 11:19).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 27 de noviembre de 2017

Encubiertamente.



“Falsos profetas y falsos maestros encubiertamente”
(2ª Pedro 2:1).

Hace algunos años rodaron una película llamada “Encubiertos”, en ella, un ladròn ingresaba “escondidamente” a una estación de policías como espìa; y al mismo tiempo un policía se unìa tambièn a un grupo de ladrones con el mismo fin. Ambos causaron mucho daño porque no eran lo que “aparentaban” ser.

Muchas letras y muchas palabras han causado las discusiones acerca de si la salvación se pierde o no se pierde. El apóstol Pedro nos dice: “Algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios” (doctrinas que ponen a Dios al servicio del hombre, en lugar de poner al hombre al servicio de Dios, 2ª Pedro 2:1). Hemos de entender entonces  que dentro de la Iglesia hay personas que “aparentan” ser creyentes, y que, “actúan” como creyentes pero… simplemente son impíos infiltrados con “apariencia” de santidad. Algunos hasta se disfrazan de profetas y maestros e introducen herejías (doctrinas apartadas de la cruz, Gàlatas 3:1,10 y 13). En otro sentido, Cristo dijo: “Porque èsta es la voluntad del Padre, que de todos los que èl me diò, todos sean salvos y nadie se pierda” (Juan 6:39-40). Por lo tanto, podemos entender que: Todos los que han de ser salvos están en la Iglesia (no el edificio sino el cuerpo de Cristo), pero cuidado, pues dentro, tambièn hay impíos infiltrados.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 24 de noviembre de 2017

Hasta la muerte (Parte conclusiòn).



“Hasta que la muerte los separe”
(La Biblia NO lo dice explìcitamente).

El matrimonio pues… es indisoluble. Fue la primera institución que Dios formara, y es, universalmente… “la base de toda sociedad”. Lo cuàl vemos hasta entre la sociedad animal.

El matrimonio es el vìnculo por medio del cual Dios bendice la reproducción y multiplicación del hombre. Es bajo su sombra que la prole de las personas reciben el “cien por ciento” de la bendición divina (Gènesis 1:28). Esto no implica, que el o los hijos de una madre o un padre solteros no sean bendecidos, pero la escritura es muy clara en explicar que la bendición completa està bajo la sombra del matrimonio evitando Dios que los males de las naciones entren a la vida de esas familias (Josuè 23:12-13).  Asì, pues, la lucha de un hombre o una mujer por mantener viva la llama dentro del matrimonio debiera de ser incansable e inquebrantable, sobre todo cuando hay prole. Por ello, es que Pablo inspirado por el Espìritu Santo nos llama a que “antes” de tomar la decisión del matrimonio lo pensemos bien para llevar a cabo una unión santa, teniendo en cuenta que el amor que nos lleva a un matrimonio es primeramente “sufrido” (1ª Corintios 13:4).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 23 de noviembre de 2017

Hasta la muerte (Parte dos).



“Hasta que la muerte los separe”
(La Biblia NO lo dice explìcitamente).

La liturgia (forma) de hacer efectivo un matrimonio es muy conocida, pero, como mencionamos en la introducción de èste mensaje, la parte en donde se dice: “Hasta que la muerte los separe” es invención religiosa como fòrmula, pero como concepto la biblia la deja implícita (1ª Corintios 7:10).

Ahora bien. Una de las reglas, como lo hemos demostrado anteriormente en otros mensajes, según la Hermenèutica, que es la ciencia que nos enseña a explicar las escrituras, no sòlo es el “texto” el que nos enseña sino tambièn el “contexto”. Y según Cristo, para la separación de un matrimonio hay solamente una excepción: “El adulterio” (Mateo 5:32 que es reforzado con Levìtico 20:10, en donde, adicionalmente vemos què: ¡Si el adùltero tiene que morir!  Implica, automáticamente, que el otro cónyuge es soltero por viudez y puede volver a casarse). Luego entonces, ningún hombre o mujer debiera abandonar a su pareja por cuestiones de carácter, economía, enfermedades o motivos livianos. La permanencia, junto al otro es, “idefectiblemente” obligatoria. En otro sentido, el de consejerìa, todo líder creyente està “obligado” a luchar por mantener la paz y la unión entre ambos cónyuges, pues de no ser asì, como dice la escritura: “Necesario es que haya escándalos… pero ¡ay de aquèl por quien sean provocados!” (Lucas 17:1).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 22 de noviembre de 2017

Hasta la muerte (Parte uno).



“Hasta que la muerte los separe”
(La Biblia NO lo dice explìcitamente).

¿Quièn no se sabe de memoria el rito principal de un matrimonio? ¿Juras, cuidar a tu esposo-a en la riqueza y en la pobreza; en la salud y en la enfermedad… hasta que la muerte los separe?

En Latinoamèrica, casi todos los pueblos fueron conquistados por España, nación católica. Siendo asì, impuso su religión casi que por decreto. Debido, pues, a la conquista española la mayoría de habitantes hemos crecido católicos por “herencia” (nos han llevado de infantes al altar y otros confesaron la fe por nosotros), y no por elección (con raciocinio y decisión propia, como lo hiciera TODOS en la Iglesia primitiva). En los finales del siglo 18, vinieron a Guatemala los primeros misioneros creyentes (llamados protestantes, debido a la protesta que Martìn Lutero hiciera contra el papado en 1520 debido a los desòrdenes políticos, econòmicos e inmorales del Vaticano, mismos que hoy persisten-entendamos aquí Banco Ambrosiano y Asociaciones ilícitas, y antiguamente la Logia Masònica Propaganda dos). Agregado a eso, el 24 de mayo de 1872, el entonces presidente “en funciones” General Justo Rufino Barrios, decretò, debido a las intromisiones de los jefes católicos en la política nacional, expropiar los bienes que administraban y exiliarlos. Fuè entonces que el evangelio se iniciò a expander en Guatemala hasta lo que hoy vemos como una ya notoria cantidad de personas que, por “decisión propia y conocimiento de causa” hemos adoptado dicha creencia.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 21 de noviembre de 2017

Nadie tenga en poco.

“Nadie tenga en poco tu juventud”
(1ª Timoteo 4:12).

“Juventud divino tesoro, ya te vas para no volver”, primera frase del famoso poema de Rubèn Darìo: “Juventud divino tesoro”. La fuerza, el privilegio de la juventud; la sabiduría, el privilegio de la vejez.

Hay ejemplos en la historia que nos muestran que la juventud se puede aprovechar al máximo. Alejandro Magno ha sido quizás el ejemplo clásico en lo material. A sus escasos años fue el gobernante de un vasto imperio (Griego) el cuàl dejó de gobernar a su muerte apenas a los 33 años. En lo espiritual, Cristo, quien tambièn rondaba la treintena de años cambiò la historia para siempre, dejándonos el legado de una revoluciòn espiritual que alcanza nuestros días. En ese sentido, la escritura nos incita a que no importando nuestra edad salgamos y “prediquemos” el evangelio. Nadie se puede considerar tan joven, si, teniendo un llamamiento y preparàndose constantemente quiere predicar el evangelio. Ahora bien, la escritura tambièn es muy clara en el sentido que, siendo “neófito” NO se debe “dirigir” la Iglesia, pues eso es otra situación. Y la negativa viene por el hecho que en el nèofito pueden entrar espíritus engañadores y doctrinas de demonios (1ª Timoteo 3:1).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 20 de noviembre de 2017

La fortaleza del silencio.



“Oprimido y afligido, mas no abrió su boca”.
(Isaìas 53:7).

Muchos seres humanos desean llamar la atención, a unos gusta màs que a otros pero el punto es que se hace. Què intención tiene cada uno para hacerlo, eso, solamente Dios lo sabe.

Algunos lo hacen solamente por diversión; otros por sentirse populares; pero hay quienes para sacar provecho personal, prueba de ello es que le andan contando a TODOS sus penas y angustias, pero especialmente a “quienes tienen el poder de sacarlos de ellas” (muy distinto es cuando alguien se acerca a un necesitado y con amor y respeto pregunta para ayudar de buena voluntad). Pero lo que sì es un hecho comprobado es que quien camina por el mundo callando sus penas, termina mejor que quien las divulga. Lo vemos en el ejemplo de la mujer de Sunèn y Eliseo. Ella jamàs expresó que su hijo hubiera muerto, y Eliseo expresó que el niño estaba dormido (2ª Reyes 4:21-37). Era muy fácil para una confundida y desesperada mujer expresar sus penas a todos, sin embargo nos da el ejemplo de callar y mejor pedirle a Dios la solución al problema. Asì, la gloria no será para ningún hombre sino solamente para Dios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 17 de noviembre de 2017

El ajedrez de Dios (Conclusiòn)



“Nos escogió antes de la fundación del mundo”.
(Efesios 1:4).

Fuè Dios, como ya vimos, quien diseñò nuestro plan de vida; fuè èl quien nos armò un guiòn; fuè èl quien entretejió las caminatas de quienes nos rodean; y fuè èl quien determinò nuestros finales (Efesios 1:4). Es por ello que debemos estar siempre agradecidos y con contentamiento (Romanos 9:21).

Sì. Fuè Dios quien nos eligió para distintas tareas a cada uno. Como arquitecto de la creación tenía un Plan, y ese plan nos incluìa a cada uno de nosotros y a las personas que nos rodean. Y tanto nosotros como todas esas personas tenemos un propósito en èsta vida. Asì que, esa persona que nosotros no soportamos y que quizás hasta tratamos de borrarla de nuestra existencia (agenda de amigos, compañerismo, redes sociales, etc.) tenìan un propósito que ha de cumplirse. Según nosotros la quitamos de enfrente, pero algo es seguro, será sustituida por otra que quizás hasta nos resulte màs “impertinente” que la anterior, pues los propósitos de Dios siempre se cumplen (Isaias 55:8). Cada persona que nos rodea es un exàmen para alcanzar la meta (graduación) y debemos ganarlos TODOS, pues asì como no entramos a la Universidad quejándonos porque nos hacen exàmenes, pues sabemos que si no los ganamos simplemente no llegamos a la meta (graduamos), lo mismo nos pasa en la vida espiritual.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  


jueves, 16 de noviembre de 2017

El ajedrez de Dios (Cuatro)



“Nos escogió antes de la fundación del mundo”.
(Efesios 1:4).

Como ya vimos, nadie ha venido a èste mundo sino por un propósito especìfico que cumplir.

La escritura lo muestra asì. “En una casa grande, no solamente hay vasos de honra sino tambièn de deshonra” (2ª Timoteo 2:20). ¿Què significado tiene esto? Pues la palabra misma nos lo explica, en una casa pueden haber dos recipientes idénticos (plástico, metal, vidrio, etc), y mientras que uno es usado para guardar comida el otro es utilizado para echar basura. ¿Quièn dispone cuàl de los dos sirve para uno u otro servicio? El dueño. Sin embargo, aunque parezca que uno, el de la basura, vale o sirve menos, aùn asì presta un servicio importante. Dios es el dueño del cielo, la tierra y todo lo que en ella habita (Salmo 24:1). Es èl, quien dispone de cada uno de nosotros y siendo recipientes idénticos, es èl quien dispone tambièn què le corresponde hacer a cada uno (Romanos 9:16). No depende de nosotros la “elección” (Juan 15:16), es por ello que nunca debemos jactarnos de nuestra posición ni abusar de ella.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  





miércoles, 15 de noviembre de 2017

El ajedrez de Dios (Parte tres)



“Nos escogió antes de la fundación del mundo”.
(Efesios 1:4).

Las escrituras nos enseñan que todo y todos tenemos un propósito en èsta vida, nadie vino a ella por coincidencia, por casualidad o solamente para formar parte de una estadística (Jeremìas 29:11).

Asì, Pedro y su hermano Andrès; Juan y su hermano Jacobo, tenìan “predestinado” el privilegio (no trabajo) de ser evangelistas para el pueblo de Israel (Mateo 10:6). Judas, estaba “predestinado” a ser el traidor del Mesìas (Juan 17:12). Pablo de Tarso, estaba “predestinado” a ser el evangelista a los gentiles (Gàlatas 1:15-16). Y, como en otras ocasiones lo hemos explicado y probado, el Padre tiene tambièn “predestinados” a sus consentidos, entre cuyos està el apóstol Juan, quien no solamente tenía el privilegio de predicar su palabra sino tambièn el de recostarse en el pecho del Mesìas, por lo cuàl era conocido como Juan el amado (Juan 13:23). Tambièn fuè “predestinado” a recibir todos los detalles acerca de los tiempos del fin de la era humana como la conocemos hoy, detalles que le fueron revelados por el àngel del Señor, y que èl nos legara con bastantes detalle en el libro de Apocalipsis.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 14 de noviembre de 2017

El ajedrez de Dios (Parte dos)



“Nos escogió antes de la fundación del mundo”.
(Efesios 1:4).

Asì, tambièn, el escritor de escritores, decidió diseñar la vida humana, para lo cuàl determinò: a) Un plan… la creación; b) Seleccionò personajes… predestinò; c) Diseñò el camino de cada uno… nuestro peregrinaje; d) Entretejió nuestros caminos… justificò; e) Para un propósito… La boda del Cordero y la eternidad con èl.

“Predestinado”, según el diccionario griego (proorizo): “determinar a alguien para una misión”. Corrìan literalmente los primeros diez años de la edad moderna, y nacían en territorio Israelita, en las riveras del Lago de Genezaret, Pedro y su hermano Andrès; Juan y su hermano Jacobo; Felipe y Tomàs (llamado el Dìdimo porque era gemelo). Otros un poco màs distante en Keriot de Judea, Judas Iscariote, y en Tarso de Cilisia, Turquìa, uno llamado Pablo. Todos ellos tenìan algo en común: coincidentemente TODOS eran “predestinados a una misiòn” en el plan de Dios. Nos narra el libro de Efesios en su primer capìtulo, que desde “antes” de que Dios creara el mundo (plan), èl ya había pensado en que èstos hombres iban a ser sus servidores (predestinados), y que cada uno tenía una misión que realizar (peregrinar). No iba a ver nada que los detuviera en el intento (justificados). Ni familia, ni trabajo, ni comodidad alguna… TODOS dirían: Sì Señor… henos aquí, haz de nosotros lo que tù quieras (propósito).  

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 13 de noviembre de 2017

El ajedrez de Dios (Parte uno)



“Nos escogió antes de la fundación del mundo”.
(Efesios 1:4).

Hay personas apasionadas por escribir. Ahora bien, la pasión NO los hace ser buenos en lo que hacen, pero los anima a hacerlo que ya es mucho màs de lo que hacen quienes solamente sueñan.

Los hay de ficciones, en donde todo es una imaginación personal del autor; y los hay de historias de la vida real cuyo trabajo va desde la investigación hasta la realización de la obra, èstas, al parecer son las que mejor son recibidas, cuya prueba son los grandes éxitos cinematográficos cuando son llevados a la pantalla. El punto principal de lo que queremos ver es el siguiente, en ambos casos vemos lecciones para la vida pràctica, pues vemos còmo se exponen los siguientes puntos: a) Un plan; b) Personajes; c) Detallar lo que acontecerà a cada personaje; d) Entretejer los caminos de todos los personajes, pero sobre todo: e) Dejar un mensaje, esto es, tener un propósito. Dios, lo hizo con todo ser humano como pronto veremos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 10 de noviembre de 2017

El primer sermón de Cristo



“Bienaventurados”
(Mateo 5 y Lucas 6).

Creyentes y no creyentes hemos escuchado en alguna ocasión los conceptos emitidos por Cristo en el famoso Sermòn del Monte (Mateo 5 y Lucas 6).

En términos de mercadotecnia moderna se nos enseña que hay mensajes llamados “subliminales”, que no estando abiertamente expuestos aùn asì están allì. Se trata de decir algo… sin decirlo; se trata de incitar a hacer algo… sin mostrar que se està tratando de hacerlo. Bueno, Cristo sabìa esto desde antes de la fundación del mundo y nos lo demuestra en su “primer sermón”. Veamos: ¿Nos damos cuenta que Cristo, en el Sermòn del Monte nos està hablando “subliminalmente” de un evangelio de sufrir la Cruz? ¿Entendemos que nos està hablando desde su primera intervención “subliminalmente” de la negación a la prosperidad como meta? ¿Entendemos que para poder llegar a ser ricos… primero hemos de ser “pobres”? ¿Que para ser saciados… primero hemos de pasar “hambre”? ¿Que para ser consolados… primero hemos de “llorar”? ¿Que para ser aceptos… primero hemos de haber sido “aborrecidos”? ¿Qué para ser gozosos… primero debimos haber estado en “angustias”? Hay doctrinas que parecen buenas… pero “subliminalmente” son satánicas. La de la prosperidad sin duda alguna la màs emblemàtica. ¡Mirad… que NADIE os engañe!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 9 de noviembre de 2017

Cristo es nuestro faro.



“Yo soy la luz del mundo”
(Juan 8:12).

Si algo es muy importante para los navegantes en las playas, es un faro. La luz que emite es lo que guía a los barcos a aguas seguras para que no encallen, se empantanen o se detengan en donde no deben.

Un faro es una torre fuerte sobre la cual se pone una luz para guiar a los navegantes. Muchos faros no solamente tienen la luz sino tienen diferentes intensidades en la luz, y los hay tambièn que tienen una sirena para los días màs nublados o tormentosos. Cristo es ese faro que emite esa luz tan necesaria para las aguas que el hombre recorre durante su vida. Ignorarlo solamente sirve para que encallemos, nos empantanemos o nos detengamos en donde no debìamos de haberlo hecho. Si. Cristo es para un ser humano, la torre fuerte que tiene la luz que puede guiarlo, èl nos avisa con diferentes intensidades de luz los peligros que nos acechan, y en momentos de mucho peligro tambièn nos hace sonar una alarma. No ignoremos la luz que emana ese faro, pues es definitivamente, la diferencia entre la vida y la muerte eternas.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Màs amargo.



“Encontrè algo màs amargo que la muerte”
(Eclesiastès 7:26).

Si por algo la historia marcò al Rey Salomòn, no fue tan sòlo por ser uno de los principales reyes de Israel sino por ser el màs sabio (2ª Crònicas 1:12).

Fue precisamente èl quien advirtió lo siguiente: “TODO lo que Dios ha puesto a hacer al hombre, es penoso y abrumador” (Eclesiastès 1:13). Y que TODO lo que el hombre hace durante TODA su vida es: “como correr tras el viento” (Eclesiastès 1:14). ¡Increìble para el corazón humano, pero verdadero para su espíritu! Novecientos años antes que Cristo nos trajera el evangelio de la cruz, ya se predicaba por parte del hombre màs sabio que ha existido, por encima de una doctrina de prosperidad. Pues claramente expresa: “Que TODA tarea que el hombre se ha propuesto en el recorrido de la historia ha demostrado llegar a ser penosa hasta la muerte”. Sin embargo, Salomòn nos habla de que hay algo màs amargo y penoso que la muerte: “La mujer que es una trampa” (Eclesiastès 7:26). Un buen ejemplo de esto lo vemos en la vida de Sansòn con Dalila (Jueces 16:4), quien con mentiras y engaños y por amor al dinero, hizo confesar a Sansòn el secreto de su fortaleza para entregarlo a los filisteos.  


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   

martes, 7 de noviembre de 2017

Justificaciòn.



“Nosotros no somos hijos de fornicación”
(Juan 8:41).

Cristo les està recriminando a los religiosos el por què lo quieren matar, siendo que ellos se llaman hijos de Abraham, procedencia misma del Cristo.

Pero como el ser humano es un ser que por naturaleza “justifica” sus acciones, entonces lo atacan con argumentos materiales. Y le recuerdan cuando Marìa resultò esperando durante el “desposorio” (que era el tiempo de espera para la boda, un año antes de la misma). Pràctica y malintencionadamente le dicen: ¡Ahhh, no hemos olvidado lo que hizo tu madre hace treinta y tres años, por lo tanto sabemos que eres un hijo bastardo! (Juan 8:41). ¿A què viene èste ejemplo?  Simplemente a que en nuestros días cualquiera de nosotros estamos expuestos a un error, una falta o un pecado, y después de vivir ordenada o ejemplarmente por 40 ò 50 años, ese dìa por arte de magia, lastimosamente, queda borrado de un sòlo plumazo como coloquialmente decimos. Tengamos misericordia y el dìa que la lleguemos a necesitar la recibiremos.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.