lunes, 31 de octubre de 2016

La escoria.

"Quita la escoria de la plata, y de allì saldrà material para el orfebre".
(Proverbios 25:4).

La escoria, nuestro diccionario la define de la siguiente manera: Sustancia vitrea, formada por las impurezas que flotan en el crisol de los hornos metalùrgicos, y tambièn, como el residuo esponjoso que queda tras la combustiòn del carbòn (que en las antiguas calefacciones habìa que sacar o quitar todos los dìas).

En resumen, la escoria es "suciedad", algo que "no sirve sino màs bien puede hacer algùn o mucho daño". Quizàs por ello es que a las personas que no son ùtiles para la sociedad sino que màs bien nos causan daño se les llama vulgarmente "escorias humanas". El punto es que, èste verso de hoy nos continùa diciendo que cuando las "escorias" son quitadas de la presencia del rey, èste se afirma en su trono. ¡Cuànta razòn tiene èste verso en nuestro tiempo con tanta gente corrupta, violenta y egoìsta que rodea a nuestros dirigentes polìticos hoy en dìa. Pero, desde el punto de vista del creyente, no es el presidente, el primer ministro, el alcalde o el parlamento lo que nos interesa. Para el creyente su propia vida, su familia, su propio cìrculo diario, su trabajo, eso es lo que le debe importar. Es allì en donde nosotros podemos cambiar el sistema. No es criticando lo malo, tampoco por supuesto aceptàndolo o hacièndonos de la vista gorda, pero sì cambiando nosotros a diario para que las personas con quienes tenemos algùn tipo de relaciòn vean que no es murmurando, lamentàndonos, ni criticando que se cambian los sistemas, es cambiando nuestro sistema de vida, exhortando a otros con y por el hecho de que podemos tener "contentamiento" en medio de la misma situaciòn que ellos estàn viviendo... pero con una actitud positiva y diferente debido a que nuestro Dios es grande y poderoso para sostenernos.

sábado, 29 de octubre de 2016

Las ùltimas palabras.

""Con mi ejemplo les he demostrado que es necesario trabajar duro".
(Hechos 20:35).

Todos sabemos que las ùltimas palabras de una persona que està por morir son quizàs reflejo de su vida, de sus experiencias, de sus deseos... especialmente de èstos, sus ùltimos deseos. Siempre hemos pensado que el evangelio de Juan en su capìtulo 17, son el testamento de Cristo. Aquì, en Hechos 20, creemos ver el testamento de Pablo. Cristo pidiò porque todos sus seguidores estèn en donde èl iba a estar; Pablo nos dice el por què hemos de trabajar.

Todos trabajamos porque queremos estar bien o queremos estar mejor, eso no tiene nada de malo, pero, no es todo el sentido que Dios tiene para el trabajo del hombre. Trabajamos primeramente porque es un mandato de Dios, por lo tanto el que no trabaja ya està mal delante de Dios pues es una persona desobediente. En un segundo tèrmino trabajamos porque el que no trabaja dice la ley de Dios, entonces que no coma, pues si come lo està haciendo a costillas del que sì trabaja. En un tercer plano trabajamos, como expresamos antes, porque queremos estar bien o mejor, lo cuàl no es para nada censurable. Pero, el apòstol Pablo antes de ir a Jerusalèn sabiendo que le esperaba la muerte, en la despedida de la iglesia de Efeso les dice: "No he codiciado ni su plata ni su oro ni siquiera la ropa de nadie. Ustedes mismos saben que èstos ùltimos tres años (verso 31), èstas manos (las propias) se han ocupado de mis propias necesidades y de las de mis compañeros... con mi ejemplo les he demostrado que preciso trabajar duro para AYUDAR a los necesitados" (versos 33-35 de Hechos 20). En otras palabras, el apòstol Pablo nos dice que: "Luego de llenar nuestro cìrculo econòmico familiar el dinero que nos sobra, no es para deleite nuestro sino para ayudar a los necesitados". Pablo, jamàs fue una carga para sus discìpulos, el ùnico tiempo en que fue sostenido fue cuando estuvo preso que no podìa trabajar. Y por ello les dice a los ancianos de la iglesia de Efeso: "Tengan cuidado de sì mismos, por cuanto ustedes fueron puestos como obispos por el Espìritu Santo". Conclusiòn: Ser ministro de Dios no es un juego... ¡Estas, creemos, fueron las ùltimas palabras del apòstol Pablo!

viernes, 28 de octubre de 2016

El impenetrable corazòn de los reyes.

"Tan impenetrable es el corazòn de los reyes como alto es el cielo y profunda la tierra".
(Proverbios 25:3).

Impenetrable significa: Algo que està blindado, como las puertas y el metal de un vehìculo de seguridad. Pero, cuando se aplica a personas, dice el diccionario de nuestra lengua: "Falta de sentimientos o emociones que impiden conocer el estado de ànimo de esa persona".

Nos explica el verso de hoy que asì es el corazòn de los reyes, sin excepciòn. Ahora bien, para entender esto con mayor claridad explicamos lo siguiente: En los ùltimos años la ciencia con sus avances tecnològicos ha descubierto que aparte de los 11,033 metros de profundidad del mar en las islas de Guam, aùn tiene pozos profundos que el hombre no puede penetrar... esa es una gran profundidad. Y, si vemos hacia arriba, los cientìficos han descubierto que aparte de la inmensidad del universo, existen agujeros negros provocados por el colapso de grandes estrellas, y creen que, si por casualidad algo o alguien entra en esos agujeros lo màs probable es que vaya a salir a otro universo. El punto importante aquì es que, con todas esas medidas tan extrañas y exageradas... es comparado el corazòn de los reyes. Con razòn la biblia nos dice: "El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado. ¿Quién puede conocerlo?" (Jeremìas 17:9. Solamente los hombres de Dios y que buscan a Dios pueden tener corazones confiables, las preguntas son: ¿Somos nosotros de las personas que tienen a Dios, o, sòlo decimos tenerlo? ¿Somos nosotros de las personas que buscamos a Dios, o, sòlo decimos buscarlo? o, peor aùn ¿Somos de esas personas que sòlo buscan a Dios cuando tienen una necesidad, y luego se olvidan de èl?  Ciertamente... impenetrable es el corazòn de los reyes y el nuestro.

jueves, 27 de octubre de 2016

La gloria de Dios y la gloria de los hombres.

"Gloria de Dios es ocultar un asunto, y gloria de los reyes el investigarlo".
(Proverbios 25:2).

Cuando escuchamos la expresiòn "La gloria de Dios", seguramente muchos pensamos en luces por todos lados rodeando a Dios Padre, o quizàs en un gran destello que nos dejarìa ciegos se lo vemos directamente. Quizàs, fìsicamente, asì sea, pero espiritualmente hablando la escritura nos enseña otra situaciòn.

Dios en toda su gloria y soberanìa absoluta que tiene sobre el universo, el mundo y el hombre, como creaciones suyas (Salmo 24:1). Tiene la potestad de tener secretos, a eso le llama la escritura "La gloria" de Dios. Pero, le ha provisto al hombre la potestad de "investigar" en esos secretos, y por supuesto, encontrarlos, a eso es a lo que èl mismo le llama "La gloria del hombre". Asì, cuando nosotros queremos conocer quièn es un hombre de Dios, quièn es un hombre que està revestido de la "La gloria de Dios", lo sabremos si cuando nos habla nos muestra "secretos o aristas" de la Palabra de Dios que nosotros no habìamos encontrado, conocido o escuchado en otras personas. En otras palabras que ha tenido el proceso para ser un hombre de Dios, entendamos por ello que ha sido "llamado; probado, aprobado; que ha tenido una profecìa sobre sì acerca del ministerio; y al cuàl le han impuesto manos los ancianos de la iglesia" (vea Timoteo 1 y 2). cuando nos habla no sòlo nos muestra los secretos sino nos muestras su o sus interpretaciones. Acaso tambièn de èsto, el apòstol Pablo es el mejor ejemplo, pues Pedro mismo dice acerca de èl: "Asimismo en todas sus cartas habla en ellas de esto; en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen--como también tuercen el resto de las Escrituras--para su propia perdición" (2ª de Pedro 3:16).
De lo contrario estaremos ante un ignorante o inestable que lo que busca es su propia gloria.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Las respuestas.

"Una respuesta sincera es como un beso en los labios".
(Proverbios 24:26).

¿Quièn no tiene interrogantes en su vida? ¿Quièn en un trabajo nuevo no necesita conocer lo bàsico para poder desenvolverse bien y afianzarse en èl?  Pero cada interrogante que tenemos en la vida necesita una respuesta, y, mientras màs adecuada sea màs idòneo serà el resultado que tengamos. Ahora bien, hay formas de formas de preguntar y formas de formas de obtener una respuesta.

La suave respuesta aparta el furor, mas la palabra hiriente hace subir la ira", èsto nos lo enseña la misma palabra en Proverbios 15:1. ¡Què agradable es cuando preguntamos algo y se nos responde con buen modo! Cuando sentimos que la persona a la cuàl acudimos porque es quien creemos nos puede ayudar, nos extiende la mano para que nos afiancemos. Pero, què desagradable es cuando vemos que la persona no nos responde, no quiere ayudarnos o lo hace de mala forma. La razòn por la cuàl las personas responden de distinta forma son diversas, hay personas que piensan que porque a ellos les costò mucho salir adelante y nadie los ayudò, ellos no tienen por què ayudar a otros; otras personas, especialmente en empresas grandes, lo hacen porque estàn asì, evitando la competencia y que sus plazas de trabajo peligren màs adelante; otros por resentimientos, amarguras, etc. Pero, Dios desea que su pueblo actùe distinto. Nosotros, los que nos llamamos creyentes, tenemos què demostrarlo con un sistema o una forma de vida "distinto" a como lo hace el mundo. De nuestra vida, de nuestro ejemplo, de nuestra boca y corazòn "tienen" que salir sentimientos distintos para con las demàs personas. Tenemos que ayudar a quien podamos; tenemos que extender nuestra mano a los necesitados; tenemos que compartir de lo mucho que hemos recibido de nuestro Dios. Cuando Cristo nos hablo de su venida en Mateo 25, expresò muy claramente que de "eso precisamente" vamos a ser examinados por èl mismo, y allì serà cuando diga: "bienaventuras y bendecidos vengan a mì, si lo hicimos; pero, dirà, apartàos de mì hacedores de maldad, y sed echados a las llamas de fuego si no se hizo" (Mateo 25:31-41).  

martes, 25 de octubre de 2016

Que condenen al culpable.

"Pero bien vistos seràn, y bendecidos, los que condenan al culpable".
(Proverbios 24:25).

"Como la sentencia contra una mala obra no se ejecuta enseguida, por eso el corazón de los hijos de los hombres está en ellos entregado enteramente a hacer el mal" (Eclesiastès 8:11). La justicia del hombre siempre ha sido torcida o fàcil de comprar, especialmente en los ùltimos tiempos con tanta corrupciòn campeante, es por ello que el mundo està como està.


Nunca un pueblo debe dejar que las fechorìas de los malos sometan y sojuzguen a los buenos. Cuando las sentencias se ejecutan pronto, las gentes aprenden que el que se desvìa recibirà un castigo y entran en temor. Ese fue el caso en Guatemala en tiempos del presidente Arèvalo cuando se formò un comitè especial para juzgar "abreviadamente" los tràmites judiciales y condenar a Josè Marìa Miculax, un asesino y violador de niños en los años 40s. Y esa ejecuciòn frente al paredòn del Cementerio General a la luz del dìa y con todos los que quisieron asistir, fue un buen precedente que durò por buen tiempo con una Guatemala en paz. Cuando las sentencias se atrasan los pueblos tienen a olvidar. Y, en ocasiones se ha visto que los malos se convierten en lìderes, màrtires y hasta leyendas. Ese fue el caso del famoso rebelde Che Guevara, a quien durò mucho su encuentro y ejecuciòn, y lastimosamente las juventudes lo tienen hoy por hèroe, cuando las guerrillas que èl formò junto a su traidor, Fidel Castro, tienen a esos mismos jòvenes que hoy lo veneran, huèrfanos; y pueblos como Cuba y Venezuela en un caos que no es envidiable. Dios nos insta a que se ejecuten las sentencias, con los procesos legales por supuesto, pero pronto, pues lo que se deja al tiempo tiende a olvidarse. Es una bendiciòn para los pueblos tener sistemas de justicia limpios.


lunes, 24 de octubre de 2016

Maldeciràn los pueblos.

"Maldeciràn los pueblos, y despreciaràn las naciones, a quien declare inocente al culpable".
(Proverbios 24:24).

¿Quièn determina quièn es bueno y quièn es malo? ¿El hombre o Dios? Ejemplo: Una persona regala enseres de casa a muchas familias; construye viviendas a gente de escasos recursos; instala una red de agua potable a comunidades enteras; regala bolsas de alimentos a los necesitados; les subsidia los estudios jòvenes de limitados recursos. La pregunta es ¿La podemos catalogar como una persona buena?

La gran mayorìa de personas y a primera vista dirìamos ¡Sì!. Pero, si nos enteramos que esa persona es un dictador intratable y caprichoso, abusivo y dèspota, o una persona narcotraficante e inmoral, entonces nuestra opiniòn cambia, y cambia radicalmente. Pues hacer obras de caridad con dinero ajeno es fàcil, lo difìcil es hacerlo con dinero propio. Recordemos que el dinero se obtiene invirtiendo tiempo de vida para trabajar, por lo tanto, cuando le regalamos dinero a alguien le estamos regalando o compartiendo nuestra vida que no es poca cosa. La historia nos muestra personas como las descritas antes, Adolfo Hitler y Pablo Escobar son un ejemplo de ello. Pero no porque "algunos" hombres los llamen altruistas o personas buenas por lo que recibieron de ellas lo son. Dios desea que seamos personas que actùen asì cada vez que se pueda, pero quiere que nuestros recursos sean bien habidos. Dios no desea que seamos "limpia morales" o "limpia culpas", aquellas personas que para dar apariencia hagan "buenas obras" con dineros mal habidos. Dios prefiere que hagamos menos obras o menos vistosas pero con recursos que nos hayan costado el sudor de nuestra frente como dice en el libro de Gènesis. Declarar buenas o inocentes a personas indecentes que actùan con segundos propòsitos, nos dice la escritura que provoca que los pueblos maldigan, esto es, que murmuren, que estèn inconformes por los malos resultados.

sábado, 22 de octubre de 2016

Temamos al Señor.

"Hijo mìo, teme al Señor y honra al rey, y no te juntes con los rebeldes".
(Proverbios 24:21).

La biblia, es considerada un libro especìficamente escrito para los creyentes, pero, cuando no sòlo la leemos sino la estudiamos, nos damos cuenta que muchas porciones no son para el creyente. Por ello es importante saber estudiarla, una de las ciencias que nos ayudan a entenderla es la Hermenèuctica, porque nos muestra interrogantes importantes como ¿Quièn escribiò tal cosa? ¿Para quièn la escribiò? ¿Por què la escribiò? ¿Cuàndo la escribiò? y finalmente ¿Para què la escribiò?

Cuando nosotros analizamos cualquier porciòn de la escritura respondiendo esas preguntas, entonces entendemos mejor la Palabra de Dios. Otro punto que nos ayuda mucho es el hecho de poder investigar un poco los idiomas originales en que fue escrita, pues nuestro idioma español es muy pròdigo en palabras pero el Hebreo y el Griego difieren del nuestro. Ejemplo, en èste verso la escritura se està refiriendo a personas creyentes, por ello dice primeramente: "Hijo mìo". Luego cuando nos dice "teme" al Señor, no està implicando miedo sino un respeto reverente a Dios. Y por ùltimo està señalando a los no creyentes pues ya no los llama "hijos" sino los llama rebeldes. No es lo mismo un necio, que un rebelde. Pues el necio hace lo que hace porque no sabe hacer otra cosa o porque nadie le ha enseñado a hacerlo bien. Pero el rebelde, es toda aquella persona que està haciendo las cosas mal, llega alguien le enseña còmo hacerlo bien pero èl se resiste a cambiar. Dios tiene màs misericordia de los necios que de los rebeldes, el apòstol Pablo es quizàs el mejor ejemplo. Pidàmosle a Dios tenga misericordia de nosotros y de los nuestros para que le temamos en el buen sentido de la palabra. Dios ha permitido grandes catàstrofes en la historia humana por la rebeldìa. Estudiemos los lugares que son sacudidos por la naturaleza o el hombre mismo y veremos que son lugares de pecado, rebeldìa y desenfreno.

viernes, 21 de octubre de 2016

La caida.

"No te alegres cuando caiga tu enemigo, ni se regocije tu corazòn ante su desgracia".
(Proverbios 24:17).

Hay muchas situaciones que lastiman al hombre, pero cuando alguien le hace un daño la reacciòn del ser humano quisiera ser inmediata. Las personas que razonan lo hacen pacìficamente, por el contrario las personas que no razonan lo hacen violentamente. Ambas actitudes tienen una consecuencia teniendo las peores las que nacen de la violencia.

Primero que todo hemos de notar que Dios nos està diciendo que no tomemos la venganza o el desquite por mano propia, por una sencilla razòn, el que nos hace daño "ya sentenciò" su caìda, por ello dice: "No te alegres cuando caiga". Y luego, nos enseña que para què nos vamos a ensuciar las manos si la misma persona ya sentenciò "su desgracia". Nuestra venganza quizàs llegue a avergonzar en alguna ocasiòn al ofensor, o quizàs hasta llegue a lastimarlo con golpes, pero Dios nos està diciendo que èl ya "sentenciò su desgracia". Para que entendamos mejor èsta situaciòn, el diccionario de la Lengua Española nos enseña que desgracia significa: "Una situaciòn o suceso que produce gran dolor y sufrimiento". Quizàs ahora entendamos mejor aquella fracciòn de la escritura que nos dice:" Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: MIA ES LA VENGANZA, YO PAGARE, dice el Señor" Romanos 12:19. Fijèmonos bien lo que dice: "amados", lo que implica que nosotros sì somos amados de Dios; luego dice: "nunca" o sea jamàs, por ninguna causa, por ningùn motivo os venguèis. En tercer punto nos dice: que la "ira" de Dios estarà sobre la persona que nos ha hecho daño. Y termina diciendo que la "venganza" o el pago la harà èl. Ahora bien, ciertamente el punto principal aquì es que no nos venguemos nosotros cuando somos ofendidos, pero en un segundo plano està el hecho de que no seamos "nosotros" quienes hagamos daño, pues entonces la situaciòn se nos revierte. 

jueves, 20 de octubre de 2016

La flojera.

"No aceches cual malvado la casa del justo".
(Proverbios 24:15).

Hay situaciones en la vida que uno simplemente por mucho que les de vuelta no las entiende en el momento. Por ejemplo, còmo es posible que una persona devuelva mal por bien. Usted le hace un favor a una persona y en lugar de estar agradecido, èste le devuelve con abusos o con robos. Usted le presta dinero a alguien para que salga de una necesidad, y en lugar de gratitud lo que recibe es una enemistad, o en ocasiones ya no lo vuelve a ver. etc.

La escritura nos llama, lo hemos predicado muchas veces desde aquì, a que si de nosotros depende estemos en paz con todos, pero, sabemos que eso no es posible porque no todas las decisiones dependen de nosotros. Y hay personas que viven en tal desorden, en tal indisciplina, en tal grado de "yo lo merezco", que con ellos simplemente ni usted ni nadie podràn nunca vivir en paz. Es triste y lamentable que encontremos personas que creen merecerse todo, son personas poco esforzadas, personas mal educadas desde su niñez, e indisciplinadas y flojas en su madurez. No estamos libres de encontrarnos con ellas en cualquier àmbito (y ojalà no seamos nosotros una de ellas), pero lastiman a todo el que los rodea pues quieren obtener lo màs que puedan con el mìnimo de esfuerzo, y como la vida no se los permite no estàn en paz con nadie. Pues una persona con esas cualidades negativas no es bien recibida en la mayorìa de lugares. Son personas que al principio son todo amor, pero luego, poco a poco se va manifestando lo que tienen dentro y terminan enemistados con todo aquèl que los trata. Viven vidas muy solitarias, especialmente cuando los años van avanzando. Creen que el que tiene por haberse esforzado en la vida, tiene obligaciòn de darle a èl sin haberse esforzado. A esa clase de personas es a la que la escritura les dice: "No aceches la casa del justo... como si tù fueras un malvado".

miércoles, 19 de octubre de 2016

La miel.

"Come la miel, hijo mìo, que es deliciosa; dulce al paladar es la miel del panal".
(Proverbios 24:13).

Todos sabemos que la miel es el fruto que sacamos de las abejas, que hay criaderos especializados en producir ese producto para uso humano (esto es sìmbolo de la verdad). Pero, lo que quizàs no sabìamos es que la miel tambièn se puede producir artificialmente con jugos de frutas para su venta industrial (esto es sìmbolo de interèses ocultos).

Cuando Dios les ofrece a los judìos que los llevarà a una tierra en donde fluye "leche y miel", no les està diciendo que los rìos son hechos de leche y que las praderas son hechas de miel, o que, es una tierra en donde abundan las vacas y las abejas. Lo que Dios les estaba diciendo en simbologìa era que los llevarìa a la tierra en donde tendrìan "mucha palabra y mucha inteligencia" para poder comprender lo que èl iba a hacer con ellos. Quizàs por ello es que Pablo, siendo entendido como lo era en la palabra de Dios, habièndo sido educado a los pies de Gamaliel, cuando ora por Timoteo le dice: "Mi plegaria es para que recibas gracia... para recibir palabra de Dios; paz... para que la puedas entender; y, amor... para que la compartas sin interèses ocultos. ¡Què importante es que recibamos leche y miel (palabra e inteligencia) de parte de Dios para poder vivir una vida plena, pero tambièn para que la podamos compartir sin interèses ocultos a los demàs. Cristo dijo: "De gracia recibisteis, dad de gracia". Desde nuestro personal punto de vista: "NADIE debiera pagar por recibir la palabra de Dios", Proverbios 23:23 dice claramente: "Compra la verdad y no la vendas". Ahora bien, ese "compra" se hace con sacrificios por dedicar tiempo a la palabra; se hace por "sufrir" con contentamiento cuando sea el momento; o con "trabajos" por dedicarse a los asuntos de Dios y no los nuestros, pero "jamàs" debiera implicar dinero. En una ocasiòn se le dijo a un interesado: "Tu dinero perezca contigo". Amèn.

martes, 18 de octubre de 2016

Id y haced discìpulos.

"Rescata a los que van rumbo a la muerte; detèn a los que a tumbos avanzan al suplicio".
(Proverbios 24:11).

Para nadie es un secreto que las ùltimas palabras de una persona en la vida son muy importantes, es por ello que muchos moribundos hasta dejan comprometidos a los que le sobreviven por dejarles encargos materiales. Pero Cristo, antes de subir al cielo, les dejò a sus discìpulos y a nosotros por medio de ellos un encargo espiritual... "Id, y haced discipulos".

El mundo y las religiones han engañado a miles de personas durante toda la historia humana, pero vino al mundo un hombre que fue tan impactante para la humanidad que a partir de su venida la historia se divide en dos partes, antes de Cristo y despuès de Cristo. El nos vino a enseñar que no es una religiòn la que salva, por ello no vino a fundar una sinagoga, una religiòn ni a fomentar tradiciones ni ritos, èl vino a fundar una "congregaciòn" que tuviera los mismos pensamientos, los mismos fines, las mismas metas... salvar al hombre precisamente de la religiòn, de todo rito, de toda tradiciòn, de toda idolatrìa. El nos vino a enseñar que la verdadera relaciòn con Dios es en espìritu no material (vea Juan 4:23). Cristo no vino a fundar grandes templos, èl vino a predicar en las casas. Los grandes templos fueron idea humana para explotar, sojuzgar y manipular a los pueblos a partir de Constantino en el año 325 cuando uniò el gobierno y la polìtica con la religiòn, en donde hasta inventaron la famosa "confesiòn de pecados" pero no para perdòn de los mismos sino para mantener el control polìtico de los pueblos y conocer y evitar posibles conspiraciones. Cristo nos enseña que no hay necesidad de eso, pues por eso fue que cuando èl muriò se razgò el manto del templo, pues ya el hombre podìa ver cumplida la promesa dada en Jeremìas 31:31, en donde el hombre entraba a un Nuevo Pacto y no tendrìa necesidad de que nadie le guiàra a la presencia de Dios pues ya podìa hacerlo personalmente. Cuando conocemos esa verdad... entonces somos libres, y por ello es que luchamos por ir y hacerselo saber al mundo. El que tenga oìdos para oìr que oiga, lo decimos con amor.

lunes, 17 de octubre de 2016

Pruebas o consecuencias.

"Si en el dìa de la aflicciòn te desanimas, muy limitada es tu fortaleza".
(Proverbios 24:10).

No ha existido una sola persona que en algùn momento de su vida no haya tenido una pena, una angustia, una aflicciòn, una enfermedad, una limitaciòn econòmica, o, peor aùn, una defunciòn en casa. Nadie como ser humano se salva a estos flagelos que nos heredò el pecado en el Edèn.

Ahora bien, muchos dicen que es imposible que Dios exista, porque si hubiera un Dios tan bueno como el que predicamos los cristianos entonces no habrìa maldades ni necesidades en el mundo. El punto es que Dios sì existe y su voluntad es buena y agradable para el hombre, pero la maldad no proviene de èl sino del corazòn del hombre. Y, como lo hemos dicho en otras ocasiones, son nuestras "malas decisiones" las que nos traen "malas consecuencias". Ahora bien, a què se le llama malas decisiones, pues simplemente a tomar decisiones sin consultar con Dios. Veamos el caso bìblico de Naval, aquèl hombre que recibiò favores de David cuando se los solicitò, luego viene David y tiene una peticiòn para con Naval, pero èste, sin consultar con Dios y sin tener una gota de agradecimiento le niega la ayuda a David, David decide eliminarlo, pero por intervenciòn de Abigaìl la esposa de Naval, mujer temerosa de Dios, èste se salva de la espada de David pero no de la de Dios. Aquì podemos ver còmo Abigaìl no se desanimò en el dìa de la angustia sino se apoyò en Dios, fortalecièndose en la angustia, y el resultado fue que parò en el Palacio del Rey como una de las esposas del Rey ( 1ª Samuel 25:39).

sábado, 15 de octubre de 2016

Los planes.

"Al que hace planes malvados... todos le aborrecen".
(Proverbios 24:7-8).

Todos hacemos planes en la vida, unos sueñan con trabajar duro para tener bienes; otros sueñan con su profesiòn; otros con poder viajar por todo el mundo, y otros soñamos, dado el estado actual del mundo, con tener una cierta estabilidad econòmica y emocional , etc. y por supuesto, todos trabajamos con los ojos puestos en ese fin que nos propusimos. Eso todas la gentes lo admiramos y lo aplaudimos.

Ahora bien, hay personas cuyos propòsitos no estàn en armonìa con Dios sino todo lo contrario, estàn opuestos a los principios que Dios ha establecido. Por ejemplo, personas que estàn en contra de la raza judìa como lo hizo el perverso dictador Adolfo Hitler. Hitler es una persona señalada por la historia como un gobernante nefasto que llevò a la ruina a su generaciòn, y que estuvo involucrado en una guerra que dejò millones de muertos judìos, alemanes y de los aliados. Personas como èl, aunque en la soberanìa absoluta de Dios no escapan a jugar su papel en la historia, se olvidan que por las venas de Nuestro Señor Jesucristo corrìa sangre judìa, y que, por la promesa que Dios le diò a Abraham, quien està en contra de Jesucristo y del pueblo judìo està en maldiciòn. La mejor prueba de ello es que todo aquèl que se opone a Jesucristo o a la raza judìa no termina bien sus dìas. Hitler fue un dèspota, un gobernador abusivo y altanero, pero cobarde. Pues no fue un hombre valiente al enfrentar sus culpas sino simplemente, si la historia y las conspiraciones no nos mienten, las evidencias señalan a que se suicidò. Todos aquellos que hagan planes en contra del pueblo judìo o de la fe cristiana, no estàn dentro del plan de salvaciòn y bendiciòn de Dios... tienen planes perversos y su fin no serà agradable.

viernes, 14 de octubre de 2016

¿Còmo hacer la guerra?

"La guerra se hace con buena estrategia".
(Proverbios 24:6).

A primera vista se podrìa pensar que es una incoherencia bìblica el pensar en estar en guerra, pues la escritura nos dice: "Si es posible, en lo que a vosotros corresponda, estad en paz con todos" (Romanos 12:18). Pero analicemos, què dice y còmo lo dice: "Si es posible...". Lo que nos està implicando que hay alguna o mucha oportunidad de que la tarea no se pueda realizar.

Querramos o querramos, lo entendamos o no lo entendamos... todos estamos en guerra espiritual, y esto incluye a creyentes y no creyentes; con la diferencia que los no creyentes son arrastrados por sus deseos y pasiones y el desconocimiento por no llamarlo ignorancia; mientras que los creyentes luchamos contra ello precisamente porque ya tenemos conocimiento de còmo funciona el sistema. La biblia nos enseña que no estamos precisamente como las naciones que quieren dominar el mundo, que hasta inventan pretextos para poder aplicar sus fuerzas de seguridad y su dominio total a ciudadanos propios y extraños; pero, sì estamos en batalla contra fuerzas espirituales muy poderosas. Efesios 6:12 nos aclara que nuestra lucha no es contra èstas huestes humanas que quieren gobernar el mundo solapadamente, sino es contra de ejèrcitos mucho màs poderosos en maldad. Nosotros podemos deducir que un gobierno està enganàndonos para poder lograr sus fines, inventando atentados, secuestros, conspiraciones, etc. porque siempre cometen algùn error garrafal o elemental que desmiente sus declaraciones... pero el enemigo espiritual es muy astuto, muy inteligente, muy perspicaz, y eso nos confunde aùn a los creyentes ya no digamos a los incrèdulos que no tienen quien los guiè, quièn los redarguya, quien los corrija. La conclusiòn del asunto serìa: ¡Cuidèmonos, porque el enemigo es astuto y està como leòn rugiente querièndonos devorar! Y eso solamente lo evitamos caminando de la mano de nuestro Señor, esa es la estrategia. David contra goliat y Josuè contra Jericò quizàs caben como ejemplos apropiados.

jueves, 13 de octubre de 2016

Construyendo la casa.

"Con sabidurìa se construye la casa, con inteligencia se echan los cimientos".
(Proverbios 24:3).

¿Què es construir una casa con sabidurìa y con inteligencia? ¿Acaso nos estàn diciendo que no la construyamos nosotros, sino que contratar a un constructor, o que contratemos a uno de los mejores o màs famosos y que eso es todo? ¿Acaso nos estàn aconsejando que tenemos que escoger los materiales màs lujosos que se encuentran en el mercado?. ¡NO!  La prueba es que el Hijo del hombre no tenìa en dònde reclinar su cabeza (Mateo 8:20).

Dios no se aparta de que construyamos una casa fìsicamente hablando; Dios no quiere que vivamos errantes en las calles o en las ciudades, èl desea nuestra mejor y màs grande estabilidad, èl es un Padre y un Padre bueno, èl desea que estemos en nuestras casas lo màs còmodos posibles. Pero, de ello, a que nosotros nos afanemos por vanidad o por orgullo en vivir a la ùltima hay mucha diferencia. Ahora bien, ¿què significa entonces construir con sabidurìa e inteligencia?  La escritura nos da las respuestas: Lucas 6:48: Construye sobre la roca no sobre la arena. Explicaciòn: No construyamos segùn nuestra propia opiniòn, contruyamos segùn la opiniòn de Dios. Si nuestra casa la construimos de la mano de Dios, alli tendremos paz, amor, tranquilidad y abundancia. Proverbios 24:27: "PRIMERO: Prepara tus faenas de cultivos y ten listos los campos para la siembra". Explicaciòn: Primero, ten un trabajo estable, primero, pon tu propio negocio, primero, ten un ahorro, y entonces con cierto respaldo construye tu casa. Luego, Lucas 14:28: ¿Quièn construye sin hacer antes los càlculos? Explicaciòn; Decìan los abuelos: Tàpate con la chamarra que te cubre los pies. Lo que significa que la construcciòn de la casa està directamente relacionada con la cantidad de dinero que tenemos, en el momento que el dinero se termina primero que la construcciòn... ya fallamos en èste renglòn, algo se hizo mal.

miércoles, 12 de octubre de 2016

No envidies al malvado.

"No envidies al malvado, ni procures su compañìa".
(Proverbios 24:1).

Nos explica la escritura que una persona malvada solamente està pensando en satisfacerse a sì mismo, no importando por encima de quièn tenga que pasar. Por ello la recomendaciòn es no envidiarlo, porque su fin no es bueno; y, no buscar su compañìa para no contagiarnos del mismo mal.

La ùnica ventaja que tiene el malvado es que logra sus sueños en poco tiempo, porque su forma de hacerlo es contra la ley de Dios y las leyes de los hombres. El malvado pasa por encima de cualquier obstàculo o lo elimina pero a su manera. El problema de èste sistema de vida es que quienes lo practican, viven poco tiempo como los asaltantes, los ladrones, los mareros, los narcos, los secuestradores, los drogadictos, los alcohòlicos, etc. Y, aquellos que logran sobrevivir lo tienen que hacer a escondidas. Dios ha dado la vida para que la disfrutemos, ha puesto al alcance del hombre todos los recursos posibles para que asì sea. Todo lo que tenemos que hacer es confiar en sus planes, en sus fuerzas, en sus designios para nosotros, no apresurarnos a tomar decisiones personales. Todo lo que hagamos consultando con Dios, tomados de la mano de èl, quizàs nos lleve màs tiempo o en ocasiones mucho tiempo pero lo lograremos porque èl harà que asì sea,  y no tendremos angustias en ello ni tendremos que vivir escondidos por la verguenza o por temores infundados (Proverbios 10:22).

martes, 11 de octubre de 2016

¿De quièn son los lamentos?

"¿De quièn son los lamentos, los pesares, los pleitos, las quejas, las heridas gratuitas y los ojos amoratados?
(Proverbios 23:29-30).

La respuesta a todas esas preguntas es: "Del que no suelta la botella de vino ni deja de probar licores".

Para los que alguna vez fuimos esclavos de ese vicio, sabemos que màs que una advertencia es una sentencia, pues no hay persona a la que le guste estar ebria que no haya pasado por alguna de esas circunstancias, de las cuales sòlo podemos salir de la mano de Dios. El exceso en el uso del licor fue durante mucho tiempo patrimonio del hombre, pero hoy en dìa, debido a la famosa y nefasta liberaciòn femenina, la cantidad de mujeres que son adictas a bebidas espirituosas como le llaman, ha aumentado tremendamente. Las razones por las cuales las personas se inclinan a la bebida son muy distintas: traiciones, frutraciones, decepciones, tristezas, crisis nerviosas, etc.  pero los resultados son los mismos, y, muchas veces terminan en tragedia. No hay alcòholico o alcoholica que no lamente el dìa anterior; que no tenga pesar por lo que hizo o dijo; que no haya tenido un pleito por imprudencia; que no tenga quejas de algùn tipo; que no haya resultado herido o herida sin necesidad alguna, y que màs de alguna vez no haya resultado con ojo amoratado por una discusiòn tonta y sin sentido. La biblia nos exhorta a que nos mantengamos sobrios y tengamos nuestra esperanza en Cristo Jesùs (1ª Pedro 1:13), y que lo hagamos con la unciòn del Espìritu Santo por la Palabra de Dios (Efesios 5:18).  

lunes, 10 de octubre de 2016

Cuìdate de la prostituta.

"Porque fosa profunda es la prostituta, y estrecho pozo, la mujer ajena".
(Proverbios 23:27).

Todos lo sabemos pero para aquèl que no lo entienda, el diccionario define a la mujer "prostituta" como la mujer que se gana la vida o que recibe favores por entregar su cuerpo. En otras palabras, ese es su trabajo, cobra por ese acto porque es su oficio, es su profesiòn, es su forma de vida. No en todos los casos, pero sì en muchos, hemos de decir que lo hacen por necesidad, por el abuso que la cultura, la sociedad, las costumbres y tradiciones que en ocasiones hasta la familia le han propinado.

La escritura nos señala que hemos de cuidarnos los hombres de la mujer prostituta. En lo personal, pensamos que eso es fàcil cuando tenemos al Señor en nuestro corazòn, pues èl nos advierte que no nos hagamos "uno" con ellas. ¿Què quiso decir Jesùs cuando nos dijo no os hagàis uno con ella? Bueno, està probado que cuando el hombre y la mujer alcanzan el clìmax ìntimo, el espìritu se abre, se libera, està mucho màs sensible que en cualquier momento, y lo que el espìritu de la persona tiene se lo comparte al otro. Eso implica que si una prostituta ha estado con diez hombres, ha compartido y recibido lo que diez espìritus tenìan, y desde el momento que son hombres de malas costumbres, borrachos, lujuriosos, etc. que buscan a una mujer pùblica lo que su espìritu tiene no puede ser bueno y eso es lo que la prostituta transmite a otros. Visto esto entre el matrimonio es por ello que las parejas con el tiempo se llegan a parecer tanto y a comprender tanto. Es tan asì de cierto que con los años una pareja "unida"casi no necesita hablarse sino con una mirada uno entiende lo que el otro quiere o desea, es màs, hasta llegan a parecerse fìsicamente por la forma de hablar, los ademanes y no digamos la forma de pensar. Ahora bien, nos explica la biblia que no sòlo de la mujer prostituta hemos de cuidarnos sino tambièn de la mujer ajena. ¿Cuàl es la diferencia? La diferencia es que a la prostituta se le busca, pero hay mujeres ajenas que son muy suspicaces y pueden ser màs peligrosas que una prostituta, pues ellas buscan a los hombres y estàn al acecho. Algo que tambièn comprendemos por la experiencia es que, refirièndose a èste punto, tambièn las mujeres deben cuidarse pues el acecho de hombres perversos està tambièn latente para ellas. Entendamos algo: "Podemos comprar sexo, pero no podemos comprar el amor".

sábado, 8 de octubre de 2016

El corazòn.

"Dame, hijo mìo, tu corazòn y no pierdas de vista mis caminos".
(Proverbios 23:26).

Es impresionante cuàntas veces Dios nos dice en el libro de Proverbios: "Hijo mìo". Esto nos muestra que muchas personas pueden leer, estudiar y hasta aprenderse de memoria la Palabra de Dios pero eso no los hace hijos.

Cuando conocemos a alguien y nos enamoramos le estamos entregando nuestro corazòn, nuestra vida, nuestro tiempo y cuando decimos tiempo es el mejor tiempo no el que nos sobra. Pero, extrañamente con Dios hay personas que dicen amarlo, que se saben de memoria los pasajes bìblicos o las historias, pero su interès, su dinero, su tiempo de calidad no se lo dan a Dios. Podemos reconocer a alguien que conoce a Dios, que ama a Dios, no solamente porque hable de Dios, porque lo mencione en las conversaciones sino porque "no pierde de vista los caminos de Dios". Esa es una señal, una clave, una muestra de alguien que ama a Dios y que le entrega su corazòn. Todos hemos de trabajar, todos hemos tambièn de distraernos un poco para salir de la rutina diaria, pero de ello a pasar horas de horas en nuestros deleites en lugar de conocer màs al Señor es otra situaciòn. Un hijo no se cansa de estar con su papà, por la noche el padre lo tiene que arrastrar a la cama porque el niño quiere estar con èl, la pregunta es ¿Nos gusta estar con nuestro Padre celestial? ¿Nos interesa su palabra? ¿Queremos conocerle màs? o preferimos màs nuestra lancha, nuestra moto, nuestro gimnasio, nuestras caminatas, nuestras mascotas, nuestras distracciones. No esperemos a tener el corazòn roto para entregàrselo a Dios. Pues lo que no aprendemos por revelaciòn lo tendremos que aprender por trituraciòn... eso, si somos hijos de Dios por supuesto.

viernes, 7 de octubre de 2016

El hijo que agrada al Padre.

"El padre del justo experimenta gran regocijo; quien tiene un hijo sabio se solaza en èl".
(Proverbios 23:24).

En el concepto del mundo, un padre se llena el pecho de orgullo y la boca con expresiones de vanidad, cuando le puede demostrar a cualquiera que su hijo es un gran empresario; que es el gerente general de una gran transnacional; que ha adquirido muchos bienes; que se sienta a la mesa con gente muy importante, etc. Pero repetimos, ese es el concepto de èxito, de triunfo y de sabidurìa que mide el mundo.

Ahora bien, los paràmetros de Dios para èxito, triunfo o sabidurìa son otros: "Sè sabio hijo mìo.. y alegra mi corazòn; y sè prudente y apàrtate del mal (Proverbios 27:11). Para Dios las riquezas de èste mundo ¡cuàndo lo entenderemos!, son pobrezas en el cielo (si cabe el concepto) pues dice Apocalipsis que el "oro", que es lo màs preciado aquì en la tierra, es el asfalto o piso allà en las calles (Apocalipsis 21:21). Pero, una persona exitosa, que triunfa, que es sabia y que està cumpliendo el propòsito eterno de Dios aquì en la tierra, es aquella que "alegra el corazòn de su Dios" con sus acciones; y que "se aparta del mal" luchando por llevar una vida santa. En otras palabras, vemos la continuidad de la Palabra de Dios en todo su contexto bìblico, pues realmente lo que Dios nos vuelve a decir es que "no vivamos èsta vida egoìstamente". ¿Que tenemos problemas? Sì, ¿Que tenemos que enfrentarlos? Sì. ¿Que la vida no es fàcil? Sì. Sin embargo, hemos de comprender que para la gran mayorìa de personas la vida tiene "muchos" màs problemas que la nuestra; que la vida de otros los ha enfrentado a condiciones mucho màs extremas que a nosotros; y que, para la gran mayorìa de personas en el mundo la vida es mucho màs difìcil que para nosotros. ¡Què nos cuesta luchar por extender nuestra mano para ayudar a otros! No estamos obligados a solucionar todos los problemas de todo el mundo, pero aliviar el dolor, la pena, la necesidad de alguien... no nos dejarà sin comer, de eso, podemos estar seguros.

jueves, 6 de octubre de 2016

Nuestras amistades.

"No te juntes con los que beben mucho vino, ni con los que se hartan de carnes".
(Proverbios 23:20).

Reza un proverbio popular: "Los familiares se heredan, pero las amistades se eligen". Esto nos explica que cuando alguien de la familia no se comporta segùn las normas establecidas, pues simplemente no podemos hacer nada porque no fuimos nosotros los que le dimos el apellido, pero, cuando de amistades se trata sì que podemos elegir con quien caminar y con quien no.

Dios nos llama a que tengamos mucho cuidado de quienes son las personas con las que decidamos caminar, pues las amistades nos pueden llegar a inclinar por muy buenos caminos si las sabemos elegir, pero nos pueden llevar por caminos muy tortuosos si las elegimos mal. Un bebedor de vino y uno que le gusta hartarse de carne son personas que tienen que tener recursos para poder cubrir esos gastos, y la pregunta es: ¿si se mantienen ocupados en gastar, entonces... cuàndo producen? Una persona improductiva es una persona que depende de otros no de sì mismo. No nos cansamos de reproducir el pensamiento del exgobernante de Uruguay, Don Josè (Pepe) Mujica: "Los que no trabajan, viven de los que sì lo hacen, y eso, no es del agrado de Dios". Busquemos como amistades a personas que amen a Dios; que anhelen los negocios de Dios y no los de los hombres; personas que su centro de vida y existencia no sean acumular riquezas, vivir entre placeres, desperdiciar el tiempo tan valioso que Dios nos regala. El Señor nos regalò un pensamiento que nos encanta reproducir: "Si hoy, no podemos ayudar a alguien; al menos pidàmosle a Dios la gracia para no serle tropiezo".

miércoles, 5 de octubre de 2016

La atenciòn.

"Hijo mìo, presta atenciòn y sè sabio; mantèn tu corazòn en el camino recto".
(Proverbios 23:19).

 "Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero su final es de muerte" (Proverbios 16:25). Nos enseña la palabra de Dios que todos somos sabios segùn nuestro propio parecer o criterio, es por ello que vivimos como vivimos, pues estamos tan convencidos de que lo que hacemos es lo correcto que por eso lo hacemos, sin darnos cuenta en muchas ocasiones que vamos al desastre.

Es muy difìcil que una persona por sì misma deje de actuar como lo hace, se necesita la intervenciòn divina para que podamos hacer un alto en nuestra caminata, y asì, meditar en lo que estamos haciendo mal para cambiarlo. Es increìble que Dios nos hable de distintas maneras, entièndase su palabra, por medio de un lìder, por medio de nuestra pareja, en ocasiones hasta nos da una palabra directa en profecìa, y el resultado es que, espiritualmente ciegos no entendemos aùn y cuando estamos viendo los resultados negativos que obtenemos. Muchos son los que hemos oìdo una palabra de Dios para nuestras vidas, y sin embargo, seguimos cometiendo el peor error de todos: excusàndonos o echàndole la culpa a otros del por què actuamos asì. Es tan difìcil encontrar el momento de reflexiòn en el cuàl nos sinceremos a nosotros mismos, que si no tenemos un encuentro y tiempo especìfico con Dios y su Santo Espìritu seguiremos en las mismas. Todos veràn nuestro error... menos nosotros. Quizàs por ello fue que naciò aquèl refràn popular que dice: "No hay peor ciego, que el que no quiere ver". Sòlo hay un camino recto, el cuàl no tiene atajos, y ese camino es el que Dios nos ha trazado... no perdamos la atenciòn.