miércoles, 6 de diciembre de 2017

¿Quièn mueve tu estorbo? (Conclusiòn).


¿Quièn os estorbò?
(Gàlatas 5:7).

¿Cuàl fue el resultado de las acciones de Dios moviendo los “estorbos”? Abigaìl, llegó a ser la esposa del rey; David, llegó a ser rey; y Jesùs, pudo crecer y desarrollar su ministerio. En otras palabras: “Todos, fueron prosperados en sus caminos”.

Ahora bien, ¿Què sucede cuando es el hombre quien quita los “estorbos”? Eliseo era un “estorbo” para las ambiciones de su siervo Giezi, y èste a ocultas corre tras Naamàn para recibir una recompensa que ni siquiera le correspondìa a èl (2ª Reyes 5:24 y 27). Jonàs es enviado a Nìnive (Jonàs 1:2), pero para Jonàs tanto el pecado de èstos como la gran misericordia de Dios eran un “estorbo” (Jonàs 3:10 y 4:2), y por ello, huye a Tarsis, creyendo èl haberlo quitado. ¿Cuàl fue el resultado en ambos casos? ¿Què sucediò cuando fue el hombre quien quitò los “estorbos”?  Giezi tuvo que sufrir los embates de una enfermedad cruel, como lo era la lepra; y Jonàs, no sòlo sufrió la vergüenza pública sino de todas formas tuvo que ir y hacer la tarea y terminò discutiendo con Dios (Jonàs 4:8-9). El resumen del asunto es que, “estorbos” siempre habrá en nuestra caminata cristiana, pero debemos esperar que sea Dios quien los remueva, pues si lo hacemos nosotros sòlo empeoramos nuestra situación.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  

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