¿Quièn os estorbò?
(Gàlatas 5:7).
¿Cuàl fue el resultado de
las acciones de Dios moviendo los “estorbos”? Abigaìl, llegó a ser la esposa
del rey; David, llegó a ser rey; y Jesùs, pudo crecer y desarrollar su
ministerio. En otras palabras: “Todos, fueron prosperados en sus caminos”.
Ahora bien, ¿Què sucede
cuando es el hombre quien quita los “estorbos”? Eliseo era un “estorbo” para
las ambiciones de su siervo Giezi, y èste a ocultas corre tras Naamàn para
recibir una recompensa que ni siquiera le correspondìa a èl (2ª Reyes 5:24 y
27). Jonàs es enviado a Nìnive (Jonàs 1:2), pero para Jonàs tanto el pecado de
èstos como la gran misericordia de Dios eran un “estorbo” (Jonàs 3:10 y 4:2), y
por ello, huye a Tarsis, creyendo èl haberlo quitado. ¿Cuàl fue el resultado en
ambos casos? ¿Què sucediò cuando fue el hombre quien quitò los “estorbos”? Giezi tuvo que sufrir los embates de una
enfermedad cruel, como lo era la lepra; y Jonàs, no sòlo sufrió la vergüenza pública
sino de todas formas tuvo que ir y hacer la tarea y terminò discutiendo con
Dios (Jonàs 4:8-9). El resumen del asunto es que, “estorbos” siempre habrá en
nuestra caminata cristiana, pero debemos esperar que sea Dios quien los
remueva, pues si lo hacemos nosotros sòlo empeoramos nuestra situación.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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