martes, 31 de enero de 2017

¿Por què predicamos el evangelio?

“No es que intentemos imponerles la fe”.
(1ª Timoteo 1:24).

Los postres es raro que no le gusten a alguien, a unos el helado de vainilla a otros el de chocolate; a muchos el pastel tres leches, el invertido de piña o el de fresas con crema. El punto es èste, que cada quien recomienda que prueben lo que a èl le trae “tanto” deleite, no que quiera  “imponer” el gusto sino simplemente que disfruten.


Esa es precisamente la razón por la cuàl nosotros predicamos el evangelio. Alguien se preguntarà, pero què insistencia tiene èste fulano con querer meterme en la cabeza “sus creencias”. Bueno la razón la da el Apòstol Pablo en la segunda carta que le escribiera a los creyentes de Corinto: “No es que intentemos imponerles la fe, sino que deseamos contribuir a la alegría de ustedes” (vea 1:24). Sì, esa es la verdadera razón, el gozo, la alegría, el contentamiento que nos ha dado la palabra de Dios a nosotros, quisiéramos que todo el mundo la tuviera, al fin y al cabo ¿acaso no fue por eso que vino Cristo a morir? Que por llegar a creer la palabra de Dios no me voy a enfermar; que por creer la palabra de Dios no voy a tener penas económicas; que por creer la palabra de Dios no voy a tener tiempos de frustración, decepción o traiciones…. ¡NO!  El punto es que quizás vivirè esos mismos momentos que vive cualquiera, pero la diferencia será la “esperanza de auxilio” que guardarè sabiendo que hay un Dios que permite esas situaciones en mi vida con un “propósito”, y que ese propósito siempre será para bien. Y, realmente hay diferencia entre pasar uno sòlo esas situaciones a pasarlas de la mano de Dios. Esa es la idea; ese el el motivo; es el propósito por el cuàl nosotros predicamos el evangelio. No tenemos ningún interés oculto ni personal en ello, simplemente hemos sido llamados a compartir èste mensaje sabiendo que la recompensa viene de Dios y no de los hombres. 

lunes, 30 de enero de 2017

Dura tarea es èsta.

“No reprendas con dureza al anciano, sino aconséjalo como si fuera tu padre”.
(1ª Timoteo 5:1).

Si no tenemos de cerca una relación personal, diaria e ìntima con Dios, no podremos comprender còmo el Espìritu de Dios se mueve entre sus filas; es màs, muchas veces ni siquiera quienes tenemos esa intimidad diaria con Dios lo entendemos. La oración diaria y disciplinada en un aposento propio es la que nos va abriendo nuestro entendimiento para hacer lo que tenemos que hacer, y para decir lo que tenemos que decir, aùn y cuando en ocasiones erremos. Es la forma como el yo de la carne, va cediendo terreno al yo del espíritu.

Asì, uno de los puntos en los que es bastante difícil discernir el Espìritu, es en la corrección a los mayores. En lo secular es complicado ya no digamos hacerlo en lo espiritual. La escritura nos enseña còmo hacer la corrección a los padres o ancianos. Corregir viene de la palabra griega “epiplesso” que significa “reprender”. Ahora bien, asì como las escrituras nos enseñan que no sòlo podemos sino que también tenemos todo el derecho y la obligaciòn de “reprender o corregir” a nuestros padres o ancianos, también es cierto que nos llama a “no” hacerlo con “dureza o falta de respeto”. Sino que lo hagamos con amor, con cuidado y sobre todo sin ofender su dignidad. A un padre o anciano no se le regaña, se le habla en forma de consejo; a un padre o anciano no se le avergüenza, se le habla en privado; a un padre o anciano no se le expone, se le guarda. Asì es la forma como Dios desea que, cuando sea necesario, oportuno y sobre todo autorizado por èl, corrijamos a nuestros padres o ancianos. Quedarnos callados cuando vemos errores en nuestros padres o ancianos es peligroso tanto para la familia natural como para la espiritual, pues todos tomamos ejemplo de nuestros superiores, o peor aùn, seguimos las directrices que ellos nos muestran. Dura tarea es èsta, pero si se hace con la guía y aprobación de Dios funciona. Ahora bien, debemos entender que nosotros también somos padres o ancianos dentro de los nuestros, y que por lo tanto, no podemos ni debemos tomar como una falta de respeto la correcciòn, pues de lo  contrario seremos corregidos por Dios, pero en ese caso nos traerà mucho màs oprobio. Con razón el Apòstol Santiago también advierte: “No os hagáis maestros muchos de vosotros”.


viernes, 27 de enero de 2017

La honra.

“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”.
(Efesios 6:2).

Cuando somos jóvenes, si no hemos tenido el privilegio de tener ancestros que nos instruyan, generalmente tendemos a menospreciar a los ancianos. Pero quienes hemos tenido esa fortuna, realmente debemos estar agradecidos con Dios por ello.

Quienes amamos la naturaleza y a los animales, en alguna ocasión hemos leído o escuchado lo que los animales aprecian a sus congéneres màs viejos. Acaso el ejemplo clásico es el de los elefantes, el cuàl hemos compartido en otras oportunidades, pero que quizás valga la repetición. La manada de elefantes siempre es guiàda por la elefanta màs anciana, la subsistencia de toda la manada depende de la forma en que ella decida, instruya y actùe con los conocimientos adquiridos por décadas. Es ella quien recuerda los senderos menos peligrosos; es ella quien recuerda los pastizales màs lejanos; es ella quien recuerda todas y cada una de las fuentes de agua, tanto en tiempos normales como en tiempos de sequìas. Es por ello que es altamente apreciada por toda la manada. Dios, nos instruye a que apreciemos a nuestros ancianos, ellos son, con su amor, experiencia y consejos nuestros mejores guìas. Y, entre los primeros ancianos a los que hemos de honrar están nuestros padres, abuelos y bisabuelos. El Apòstol Pablo nos instruye asì, acerca de ellos: “ Pero si una viuda tiene hijos o nietos, que éstos aprendan primero a cumplir sus obligaciones con su propia familia y correspondan así a sus padres y abuelos, porque eso agrada a Dios” (1ª Timoteo 5:4). Y sigue diciendo:Si alguna creyente tiene viudas en su familia, debe ayudarlas para que no sean una carga a la iglesia; así la iglesia podrá atender a las viudas desamparadas” (verso 16). ¿Existen ancianos en nuestra familia?  En un primero plano, cuidémoslos; y n un segundo plano, estemos agradecidos pues es síntoma de que ha habido cumplimiento del mandamiento.


jueves, 26 de enero de 2017

La dignidad de un salario.

“Señor, no me des ni riquezas ni pobrezas”.
(Proverbios 30:8).

La escritura marca muy bien los parámetros para que una persona que vive para predicar el evangelio, viva del evangelio, pues claramente dice: “El obrero es digno de su salario” (1ª Timoteo 5:18). Y nos enseña también que: “Asì proclamò también el Señor, que los que viven para el evangelio es justo que vivan del evangelio” (1ª Corintios 9:14).

Ahora bien, las normas humanas marcan un salario mínimo para los trabajadores, pero sin querer pecar de socialistas revolucionarios sino màs bien de humanitaristas (personas que se enfocan en el sufrimiento humano), hemos de reconocer que en la actualidad, y en especial en las naciones tercermundistas como las nuestras, ese salario mínimo està muy pero muy por debajo del coste (costo) de la canasta básica para la sobrevivencia familiar. Pero, volviendo al tema que nos interesa, las iglesias debieran tener también un salario pero no mínimo sino uno “decente” para sus líderes. ¿A què nos referimos con “decente”?, pues a uno que les permita vivir sin angustias pero que tampoco sea “sin lìmites”, ya que, aunque nos sea penoso reconocerlo està probado y por mucho, que la gran mayoría de personas que se han alejado de la Iglesia o que no quieren siquiera saber de la Iglesia, lo hacen porque se sienten o han sentido explotadas económicamente.


Dios desea nuestro bienestar económico, seamos líderes o seamos ovejas en una Iglesia, pero para ello es indispensable que seamos buenos y celosos administradores de los recursos que Dios nos da. El Antiguo Pacto, dentro del cuàl una de sus leyes era compartir el diezmo (o sea el 10% de las ganancias) caducò con la muerte de Cristo, vea Hebreos 10:4. Pero, el Nuevo Pacto nos habla que debemos compartir “dàdivas y ofrendas”. Muchos líderes, por intereses ocultos y oscuros siguen predicando el diezmo como parte de un “status” que el mismo Cristo hizo  desaparecer hace dos mil años. Hoy, el Nuevo Pacto, que deja obsoleto y caduco al anterior (La Ley), nos llama a compartir de lo mucho que recibimos para que nuestros hermanos no pasen necesidades, y, en ese sentido, acaso el mejor ejemplo que la escritura nos da de còmo hay que vivir la Iglesia hoy en dìa quedó plasmado en Hechos 4:32 en adelante. Pablo dice que trabajemos, pero no para nuestros deleites, sino para ayudarnos unos a otros.

miércoles, 25 de enero de 2017

Administradores de Dios.


Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.”.
(1ª Corintios 4:2).

La administración de la tierra data desde tiempos antiguos, podríamos decir que tuvo dos inicios, el primero en nuestro padre Adàn a quien Dios le diò la tierra para que la dominara y la disfrutara (Gènesis 2:8); y el segundo, en tiempos de nuestro patriarca Noè, cuando ya estaba la sentencia que había que trabajarla para que diera sus frutos, y cuando la codicia de la tierra ya dominaba al hombre, y entre cuyas razones la misma tuvo que ser físicamente dividida (Gènesis 10:32).


Los primeros administradores de la propiedad o de la tierra fueron, según nos menciona la escritura los hijos de Noè cuando repoblaron la tierra. Recordemos que uno de ellos, Cam, fue maldecido por su actitud frente a su padre; de Cam, nace Cus de quien nace Nimrod el hombre màs rico y poderoso de la antigüedad, tan poderoso que fundò las famosas ciudades de Babel y Nìnive dedicadas al mal. Otro hijo de Cam fue Mistrayin, ancestro de otro pueblo aguerrido adversario del pueblo judío, los Filisteos. El tercer hijo de Cam fue Canaàn, ancestro de pueblos enemigos del futuro Israel, Jebuseos y Amorreos; y, el último hijo de Cam fue Fut, de quien no se menciona nada. Pero lo importante es que, èstos fueron los hombres y sus descendencias que habitaron en Sodoma y Gomorra y quienes prostituyeron la tierra (Gènesis 10:19). Provocando el Diluvio Universal con la construcción de la Torre de Babel y la reestructuración posterior de la tierra. Dios había dado al hombre la administración de la tierra, pero el hombre por avaricia y codicia la mal usò, es por ello que el hombre tuvo que reorganizarse para tener normas, reglas y estatutos para su posesión y uso, mismos que nuevamente se han roto otra vez por ambicion y avaricia, ejemplo de ello es el dominio de los Imperios a lo largo de la historia. Ahora bien, Dios le diò al hombre también la administración de su Iglesia, y lamentablemente la historia nos muestra que los mismos errores se cometen espiritualmente que en lo material, es por ello, que Dios està buscando un “remanente” un grupo muy pequeño pero significativo que la administre, pero un     administrador tiene que ser una persona confiable. La pregunta es ¿Nos mira el Señor confiables administrando y sirviendo a su Iglesia o nos mira sirviéndonos de ella?   

martes, 24 de enero de 2017

La protecciòn.

“Dios protege a los que en èl buscan refugio”.
(Proverbios 30:5).

Hoy en dìa si algo buscamos las personas es seguridad especialmente por la familia, alguien va a comprar o alquilar una vivienda y lo primero que pregunta es: ¿Pero tienen garita de control, tienen seguridad?. Otro màs va al banco a dejar su dinero y pregunta: ¿Tienen cajillas de seguridad?. Alguien va a contratar un seguro de salud, de vida o para su auto, y la pregunta es: ¿Què me cubre, què seguridad me ofrece?

Claro que es bueno buscar seguridad, pero tenemos que comprender que la seguridad humana falla. En muchos de los casos de robo, secuestro o asesinato, se ha podido comprobar después de las investigaciones, que han sido las mismas “empresas de seguridad” quienes han estado involucradas en los hechos delictivos. En otro sentido, Dios nos dice que: “Todo ser humano puede clamar a èl en busca de seguridad”. Lo único que èl desea es que lo coloquemos en el primer lugar de nuestras vidas, Dios no busca nuestras riquezas (si fue èl quien nos las dio); Dios no busca hacernos sus esclavos (si nos està llamando a libertad); Dios no busca explotarnos (si nos està llamando a abundancia).  Solamente busquémoslo y humillémonos delante de èl, y èl nos darà su protección.


lunes, 23 de enero de 2017

Con quien YO quiera.

“Tendrè clemencia de quien YO quiera; serè compasivo con quien YO quiera”.
(Romanos 9:15).

Un hombre tiene un hijo, un nieto y un amigo. Al morir deja un testamento en el cuàl deja su finca al hijo; su casa al nieto, y una cuenta de banco a su amigo. ¿Quièn puede refutar ante cualquier persona, familiar, amigo o autoridad… dicha voluntad? Nadie. Pues era y es, la voluntad del testamentario.

Dios envió a su Unigènito Hijo a morir por los pecados de los hombres y en su testamento dejó escrito que: La “elección” de quiènes iban a recibir ese beneficio no dependìa de ningún ser humano sino solamente de èl, preguntamos: ¿Si un testamento humano no se puede refutar, quièn, entonces, puede o quiere refutar el del Hijo de Dios?. El Apòstol Pablo lo explica de la siguiente manera: “Asì que Dios tiene misericordia de quien èl quiere tenerla, y endurece a quien èl quiere endurecer” (Romanos 9:18). Y para quienes no entienden o no quieren entender sigue explicando: “¿Quièn puede oponerse a su voluntad? (verso 19); ¿Quièn eres tù para pedirle cuentas a Dios? (verso 20); y remata el asunto disertando: ¿No tiene derecho el alfarero de hacer del mismo barro unas vasijas para usos especiales y otras para fines ordinarios? (verso 21). Y por si alguien aùn piensa que Dios es o actùa con cierta injusticia, el Apòstol cierra su discurso de la siguiente manera: “Què indescifrables son sus juicios e impenetrables sus caminos” (verso 11:33).

Un ser clemente, es aquèl que es “considerado” en aplicar el castigo hacia otra persona; y, compasivo, es aquèl que siente “tristeza” por el sufrimiento ajeno. Eso y nada màs que eso es lo que Dios hace con sus hijos.


viernes, 20 de enero de 2017

¿Por què nos reunimos?

“Y podremos ayudarnos unos a otros…”
(Romanos 1:12).

Pablo, escribió la carta a los creyentes que habitaban en Roma (no a los romanos como su nombre pareciera indicarlo, vea el verso 7). Pues, ante la imposibilidad de poder visitarlos, situación que se le había impedido (vea el verso 10), es urgido por el Espìritu con el motivo de expresarles las razones.

Primero, explicarles el por què es importante reunirse con los hermanos: “ayudarse mutuamente”, en lo material lógicamente pero màs en lo espiritual (vea el verso 12 final) para que la fe no solamente no decaiga sino se acreciente. Y, luego de echar una vista a la carta podemos entender mejor el segundo objetivo: Pablo, les estaba recordando, aunque sea en “semillas”,  cuàles eran las doctrinas que habían de guardarse o respetarse, quizás por ello, los eruditos han dado en denominar al libro de Romanos: “La Constitución del cristiano”. Uno, el justo vivirà por fe (1:17); dos, la existencia establecida del juicio de Dios (1:18); tres, las consecuencias de la idolatrìa (1:23); cuatro, lo que Dios aborrece la inmoralidad (Dios no castiga el sexo, lo que castiga es el mal uso del mismo) (1:24); cinco, el resultado de juzgar a los demás (2:3); seis, la necesidad del arrepentimiento (2:4); siete, la verdadera circuncisión (2:28-29); ocho, la existencia de una condenación (3:8)… y asì podríamos seguir por los primeros 15 capìtulos del libro. Y termina el libro en el capìtulo 16 exhortándonos a saber el nombre de cada hermano, y el estar pendiente de sus necesidades, lo que apoya lo que tanto hemos predicado desde èsta ventana: “Que SÌ somos guardianes de las necesidades de nuestros hermanos”. Lo animamos a que lea el capìtulo 16  pues es una muestra interesante de còmo deben ser nuestras oraciones.       


jueves, 19 de enero de 2017

Asì està establecido.

“De èsta manera està establecido… que los hombres vivan una sola vez, y luego el juicio”.
 (Hebreos 9:27).

El Apòstol Pablo, culto como era, educado en lo secular bajo el sistema del Imperio Romano y en lo espiritual en la escuela de Gamaliel. Que hablaba perfectamente el griego y el arameo; y quien era ìntimo de la clase sacerdotal, conocía con excelencia las dos razones por las cuales el hombre, las naciones y los imperios han caìdo en desgracia històricamente: el dinero (1ª Timoteo 6:10) y la inmoralidad (sexo) (Apocalipsis 17:2).

Lo hemos expresado en diversas ocasiones desde èsta ventana, muchas gentes fuimos criadas bajo el estigma de que no debìamos hacer èsto o lo otro, pues el diablo nos iba a llevar; del cielo nos iba a caer un rayo; que la tierra se iba a abrir y nos iba a tragar para castigarnos. Con el tiempo fuimos descubriendo que nada de eso pasaba cuando pecàbamos, lo que nos llevò, y aùn lleva, a miles y miles de personas a vivir una vida desenfrenada y sin orden ni disciplina alguna… pues que Dios castigue es un mito. El gran apóstol Pablo dijo en una ocasión: “De èsta manera està establecido… que los hombres vivan una sola vez, y luego el juicio”. (Hebreos 9:27). ¡Sorpresa! ¡No hay reencarnación!.  Pero quizás las palabras màs impactantes que podremos encontrar acerca de un juicio y sus resultados, las expresó Cristo mismo en Mateo 25:31-33: “Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda”. Pero ¿Para què los va a separar? El mismo da la respuesta: “Unos a vida eterna y los otros al fuego eterno” (verso 46). La pregunta del millón es, creamos o no creamos que todo acontecerà asì: ¿Somos ovejas o somos cabritos?






miércoles, 18 de enero de 2017

Las consecuencias.

 ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? 
(2ª Samuel 12:9).

Era primavera, el tiempo en que los antiguos iban a la guerra, los reyes tenìan obligación de acompañar y de liderar a sus batallones, pero en èsta ocasión… el rey no lo hizo. Ese rey, era ni màs ni menos que David, el ungido de Dios para gobernar Israel. Pero esa falta de responsabilidad le iba a costar muy cara, no solamente a èl sino a todas sus generaciones. Dios ama al pecador, y cuando hay arrepentimiento perdona su pecado… pero las consecuencias de dicho pecado se tienen que pagar.

Es increíble la cantidad de líderes que, con tal de llenar sus templos hacen creer a las ovejas que con el arrepentimiento; la confesiòn de las faltas ante Dios y el perdón que otorga… todo quedó resuelto. Lastimosamente no es asì. Dios ciertamente aborrece el pecado y ama al pecador, sobre todo si èste muestra arrepentimiento. Pero, las consecuencias de dichos pecados hay que pagarlas. Un ejemplo al azar: Alguien comete adulterio o fornicación  y como consecuencia la mujer resulta embarazada, ambos se arrepiente de sus hechos, no los repiten màs pues Dios los perdonò, pero, preguntamos: ¿va el niño a desaparecer? Claro que no. Bueno, èl es la consecuencia del pecado, y será una consecuencia hasta la muerte, aùn y cuando repetimos… fueron perdonados. Acaso el ejemplo bíblico màs claro de un pecado, un arrepentimiento y una consecuencia sea el vivido por el Rey David y una mujer llamada Betsabè. El rey David comete alrededor de siete u ocho pecados graves: Incumplimiento de deber (verso 1); consentimiento de ver lo que no debía ver (verso 2); abuso de autoridad (verso 4); adulterio (verso 3); falta de lealtad a su subalterno (verso 7); engaño (verso 8); traición (verso 15a); conspiración y homicidio culposo (verso 15b); desobediencia a Dios ante la norma de no tener, como rey, màs de una mujer (Proverbios 31:4). El rey David peco, se arrepintió y fue perdonado, ver 12:13 cuando exclama: “He pecado contra el Señor”… pero las consecuencias quedaron y lo afectaron a èl, pues perdió el favor de Dios mientras estuvo en pecado; afectaron a la mujer, quien sufrió oprobio, dolor y viudez; al niño, pues falleció, y por si fuera poco, a todas sus generaciones, pues los hombres en la casa de David fueron marcadas por la muerte por espada (2ª Samuel 12:10) y sus mujeres violadas (2ª Samuel 12:11).  


martes, 17 de enero de 2017

Nunca màs...

Nunca màs.
Este es mi pacto con ustedes: Nunca más serán exterminados los seres humanos por un diluvio; nunca más habrá un diluvio que destruya la tierra” (Gènesis 9:11).

Corrìa el año 1,650 despuès de Adàn, y el 4,350 distante nuestro aproximadamente, cuando la maldad del hombre se hizo en extremo molesta y ofensiva a Dios, tan asì, que mejor dispuso iniciar un nuevo ciclo. Para ello, Èl envía un diluvio, un diluvio que para nosotros suena impactante pero hasta cierto punto razonable, pero no horrorizante como lo fue para quienes lo vivieron. Pues recordemos que ellos jamàs habían visto siquiera la lluvia, mucho menos tormentas, truenos y relàmpagos (vea Gènesis 2:5).

Luego de sosegar las aguas, Dios hace un Pacto con el hombre, y como muestra de ese Pacto deja de manifiesto el Arco Iris. Mismo que hoy “muy profanamente” los hombres y mujeres que han desviado su gènero prostituyen como símbolo de su libertad sexual, irónicamente, culpando de ello al mismo Dios. Conjuntamente con esa señal Dios da un mensaje, que al dìa de hoy no se ha logrado entender en su totalidad. Dios dijo: “Nunca màs destruirè la tierra… con agua”. Lo que hace pensar a muchos (con pena lo mencionamos),  que se puede ser “creyente” y vivir libertinamente, pues total Cristo murió por los pecados de todos y el mundo ya no será juzgado ni destruido nunca màs. ¡Error!  Pues olvidamos algo, y es que eso NO implicaba necesariamente que la tierra no fuera a ser destruida “otra vez” solamente que ahora por fuego. Lo cuàl sì se menciona en otras ocasiones: vea Isaìas 66:16 en donde dice que “con fuego y espada juzgarà Dios a todo mortal”; vea 2ª de Pedro 3:10 en donde dice que todo será derretido con fuego. Entonces, ¿Debemos vivir “atemorizados” por tal destrucción?  Depende. Pues el mismo Apòstol Pedro nos dice dos versos adelante: “Vivan como Dios manda… con una conducta INTACHABLE”. Vivir una conducta intachable no quiere decir PERFECTA, pero sì implica que no dejemos de luchar por mejorar cada dìa. Es triste y lamentable, que al no entender esto, seamos señalados, y lo peor de todo, que es por quienes viven peor que nosotros, pues para ellos resulta la excusa perfecta. Despuès de 6,000 años de historia humana el reloj del Señor està por dar las doce y encendido en fuego.


lunes, 16 de enero de 2017

¿Ungidos o urgidos de Dios?

 “Una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa e inmaculada” (Efesios 5:27).

Dice la escritura que Cristo viene por una Iglesia (no una congregación) santa e inmaculada, o sea, una Iglesia pura. Y Santiago Apòstol nos enseña y nos exhorta: “Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos un juicio más severo” (Santiago 3:1).

Mucho hemos escuchado acerca de que viene el final de los tiempos; que ya viene el fin de todas las cosas; que el Apocalipsis està cercano… ¡pero no vemos nada! La pregunta es: ¿Sòlo porque no vemos el viento, èste no viene? ¿Sòlo porque no sabemos què dìa viene nuestra muerte, èsta deja de venir?  Entonces, ¿Sòlo porque no sabemos ni el dìa ni la hora de su venida, Cristo dejarà de venir? Los Santos Apòstoles del Señor nos indicaron cuàndo iniciaron los “últimos tiempos” (vea Efesios 5:27; Hebreos 9:26; 1ª Pedro 4:7; 1ªJuan 2:18 y especialmente Hebreos 1:4 en donde dice que Cristo nos habla en èstos últimos días... o sea, desde hace 2,000 años). Ahora bien, si unimos escritura con escritura, evento con evento, acontecimiento con acontecimiento, vemos que para todo propósito de Dios, El ha elegido personas idóneas.

Preguntamos: ¿Es nuestro líder, o màs profundo aùn, somos nosotros una persona idónea para los tiempos que estamos viviendo? Mucho y muy mal hemos utilizado el texto bíblico de David a favor de Saùl que resa: “No tocarè al UNGIDO de Jehovà”. Ese texto, lo sacamos de contexto si nuestro líder, o peor aùn, nosotros, lo utilizamos para amedrentar a las ovejas; si lo utilizamos para sacarle provecho personal al evangelio. Realmente es nuestro líder o somos nosotros UNGIDOS del Señor, o màs bien, utilizando a las ovejas y al ministerio con fines inapropiados demostramos a los ojos de todos que somos màs bien URGIDOS del Señor.  No podremos ser llevados ni llevar a nadie a los pies de Cristo en èstos finales tiempos sin la UNCIÒN del Espìritu. Los UNGIDOS han sido llamados, probados y aprobados por Dios… los URGIDOS se autoproclamaron pastores, doctores o apóstoles. Los UNGIDOS están de rodillas y cerca de sus ovejas… los URGIDOS están en grandes ròtulos publicitarios, son intocables e inalcanzables. Los UNGIDOS tienen la mente, las metas y los propòsitos de Cristo, los URGIDOS tienen su propia mente, metas y propósitos. Los UNGIDOS recibirán recompensa, los URGIDOS, juicio. Y TODO creyente verdadero ha sido llamado a ser sacerdote, por ello no podemos dejar de ser UNGIDOS.


viernes, 13 de enero de 2017

¿De dònde salieron?

"He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos...  y solamente yo he quedado".
(1ª Reyes 19:14).

El mensaje que se nos compartiò anoche estamos convencidos que venìa directamente del corazòn de Dios. Es muy diferente una "congregaciòn" a lo que realmente es la "Iglesia" de nuestro Señor Jesucristo. No todo el que se llama "creyente" es Iglesia; no todo aquèl que defiende su religiòn en Facebook es "Iglesia"; es màs, por increìble que nos parezca no todo el que predica la palabra de Dios es necesariamente "Iglesia", por muchos prodigios y señales que nos muestre.

Novecientos años antes de Cristo, existiò un profeta justo, honesto, respetuoso de la ley, y con un "vivo celo" por la palabra de Dios, que se llamaba Elìas. Quièn, enfrentado a falsos profetas; a un rey desobediente a Dios (Acab); y a una reina maquiavèlica (Jezabel) se sintiò "solo" peleando a favor de Dios. Pero Dios le dijo: "No estàs sòlo, pues como tù, tengo un remanente de 7,000". La pregunta es: Si Elìas visitaba el templo, si Elìas se congregaba, si Elìas buscaba con un "vivo celo" a Dios pùblicamente, entonces ¿Por què no sabìa ni habìa visto a esos 7,000? La respuesta es sencilla, porque no eran congregaciòn sino que eran Iglesia; y porque estaban escondidos en "cuevas" por Abdìas quien los mantenìa vivos a pan y agua (1ª Reyes 18:4). Hace 2,000 años fue necesario que Cristo viniera para romper la corrupciòn y la deshonestidad de la clase sacerdotal, triste y lamentablemente esa clase de personas que tenìan que presentar al mundo a Cristo, tenìan sus ojos en las riquezas, en el dinero, en los bienes y placeres de èste mundo, y conspiraron para matar al Mesìas cuando vieron peligrar sus fines. Hoy, esa misma actitud la està optando una nueva generaciòn de vìboras y de hipòcritas (como los llamò Cristo). Y lastimosamente estàn llevando tras de sì, a miles y miles de personas que se creen "creyentes" pero que solamente estàn sirviendo para que su lìder se "harte" de vanidad, de orgullo, de riquezas y de placeres de èste mundo. Y, como dijeran "muchos" de los discìpulos de Cristo antes de "desertar"... DURA PALABRA ES ESTA ¿Quièn la podrà soportar?  La podràn soportar solamente los que son Iglesia y no congregaciòn. Entonces ¿Còmo reconozco si estoy en una congregaciòn o en una Iglesia? Pues es simple: ¿Està su lìder entrenenièndolo, està su lider predicando paz, poder y prosperidad? ¿Està su lider afanado en las ofrendas y el dinero? ¿Està su lìder hablando de prosperidad pero sòlo èl prospera y usted no?  O, por el contrario ¿Està su lìder instruyèndolo? ¿Està su lìder preparàndolo para que viva una vida que muestre al Cristo? y màs importante aùn ¿Siente usted representado el caràcter, la vida y el amor de Cristo en su lìder?  ¡Cuidado!  Viene el tiempo, y viene pronto cuando las gentes preguntaràn ¿Estos grandes hombres... de dònde salieron?  Y usted sabrà que son de Dios porque no salieron de una congregaciòn.... sino de una cueva (una Iglesia pequeñita) y que se mantienen no con  riquezas de èste mundo sino a pan y agua. Meditemos.



jueves, 12 de enero de 2017

La caìda.

¿Acaso has comido del fruto del àrbol que yo te prohibì comer?
(Gènesis 3:11).

Dios creò al hombre perfecto, a su imagen y semejanza, pero, el hombre utilizando mal su libre albedrìo pecò. Dios le habìa dado una orden la cuàl el hombre no siguiò. El hombre decidiò por sì mismo... no obedecer. El hombre no terminò caìdo por comer del fruto, terminò caìdo por desobedecer, pues la orden pudo haber sido otra pero la acciòn de desobediencia hubiera seguido siendo la misma.

De allì, que en la lengua muerta del Latìn, la palabra "religiòn" venga de la palabra "religiere" o "religar" que no implica necesariamente: "respetar un conjunto de normas, tradiciones, ritos y costumbres", sino que implica "re-unir" o "Re-conciliar" al hombre con Dios. Y, hablando de "religiòn", què mejor definiciòn que la que nos da el libro de la Palabra de Dios, la Biblia: "La religiòn pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre Celestial es èsta: atender a los huèrfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupciòn del mundo" (vea Santiago 1:27). Con razòn el escritor de Hebreos nos exhorta asì: "No se olviden de hacer el bien y compartir con otros lo que tienen, porque èsos son los sacrificios que agradan a Dios" (Hebreos 13:16). El hombre en su afàn por reconciliarse con Dios ha creado sus propios mètodos, pero Dios nos dice que solamente existe un camino y una puerta para la "re-uniòn o la re-conciliaciòn" con El, su Unigènito Hijo Jesùs el Cristo, y nos lo dice asì: "En ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos" (Hebreos 4:12). Meditemos pues sin Cristo estamos caìdos pero con Cristo somos re-unidos o re-conciliados con Dios, pero eso depende de còmo utilicemos nuestro libre albedrìo hoy... porque mañana podrìa ser muy tarde.

miércoles, 11 de enero de 2017

Las marcas.

"Y puso el SEÑOR una señal (marca) sobre Caín".
(Gènesis 4:15).

Las marcas o señales estàn con el hombre desde el principio de la humanidad. No sabemos cuàl fuè la marca o señal que Dios puso sobre Caìn, pero se la puso, y eso, lo afectò durante toda su vida. Si, asì es, durante toda su vida el hombre està constantemente asediado por las marcas o señales, tanto en lo fìsico y emocional como en lo espiritual. 

Se dice que en los primeros cinco años de la niñez el ser humano es marcado por los afectos o emociones que recibe. Segùn los profecionales en el ramo, en esos años el caràcter del niño es formado; es durante esos años tambièn que la persona conquista o deja de conquistar algunos renglones de su personalidad que lo afectaràn o lo ayudaràn durante su caminata en èsta tierra. Se hace muy evidente en la madurez de cada persona el punto, pues aunque uno diga "eso ya lo superè", con nuestras acciones, con nuestras palabras, con nuestras posturas o actitudes ante la vida... demostramos que no. Alguien puede gritar a los cuatro vientos que no le importa el dinero, pero con sus acciones todos vemos que sì (lo tenga o no lo tenga). Alguien puede gritar a todos los vientos que ya superò las ofensas de niño... pero con sus actitudes demuestra que no. Alguien puede decir que ya no tiene resentimiento contra fulado o sutano... pero su cara cambia cuando le hablan de fulano o sutano. En lo espiritual el punto de las marcas es todavìa màs importante, pues se nos ha exhortado por profecìa, que al final de los tiempos habrà dos tipos de marcas, la de Cristo, que serà invisible pues le es puesta a quienes estèn de rodillas orando e intercediendo por èste mundo (vea Ezequiel 9:4), pero tambièn estarà la de la bestia, que serà satànica y que sì es visible en la mano o en la frente, y que su nùmero es 666. ¡NO! ignoremos las marcas y las señales... pues estaremos ignorando los tiempos de Dios.  

martes, 10 de enero de 2017

Hasta los grandes caen.

"Dios hizo rectos a los hombres, pero ellos se buscaron muchas artimañas".
(Eclesiastès 7:29).

La historia nos muestra còmo los grandes hombres de la historia han caìdo, por ignorar o no tomar en cuenta lo que no se debe ignorar o dejar de tomar en cuenta. Hirohito, el emperador japonès al dar la orden de atacar Pearl Harbor, ignorò el poderìo de su adversario; Napoleòn, el gran general francès, ignorò los tiempos y fue derrotado por el duro clima de un invierno. Hitler, ignorò la razòn y se dejò llevar por la ambiciòn y el odio hacia una raza, y el resultado se le volviò encima.

Y què decir de grandes hombres de Dios como Moisès, que encendido en ira tocò dos veces la roca para que saliera agua, cuando se le habìa dicho que la tocara sòlo una vez (Nùmeros 20:11-12); y de David, que como miembro del pueblo de Dios y màs como rey que era, tenìa prohibido tocar mujer ajena y se complaciò y inclinò al màs bajo nivel por la hermosura de Betzabè (2ª Samuel 11:3-4). Todos los hombres hemos sido creados perfectos por Dios, pero todos hemos creado nuestras artimañas para dejar por un lado esa perfecciòn. Dios, en su misericordia nos enviò a un salvador para que el dìa asignado volvamos a esa perfecciòn. Pero mientras tanto, hemos de luchar contra nuestra naturaleza caìda para alcanzar aquèl dìa. No estamos justificando, y que quede bien claro, NO estamos justificando a ningùn lìder espiritual en sus pecados, simplemente estamos declarando que ningùn lìder es perfecto, y que nadie de los que predicamos el evangelio de las buenas nuevas de la salvaciòn en Cristo Jesùs estamos excentos de pecado, pues todos en alguna medida ignoramos o dejamos de tomar en cuenta el poder del enemigo; los tiempos y la razòn. Esto, Dios tambièn lo permitiò para que ningùn hombre ponga sus ojos en el hombre, sino los pongamos en èl que es el ùnico ser perfecto. Si por no cuidarse, los grandes han caìdo, què serà de nosotros si no nos cuidamos por no estar a los pies de Cristo.

lunes, 9 de enero de 2017

Bebe el agua de tu propia cisterna.

"Y he aquì, que el velo del templo se rasgò en dos, de arriba a abajo".
(Mateo 27:51).

El velo del templo era una pieza de tela, que impedìa que los "sacerdotes" entraran al Lugar Santìsimo en donde estaba ubicada el Arca del Pacto en el Tabernàculo. No podìa entrar tampoco cualquier sacerdote, sino tan sòlo el "Sumo" Sacerdote y una sola vez en el año. Allì, entraba èl para expiar sus pecados y los de su pueblo, cualquier otro sacerdote que entrara morirìa. Es màs, el Sumo Sacerdote entraba con una cuerda atada a su pie, pues si no estaba en pureza y morìa, lo tenìan que halar de la cuerda pues si alguien entraba a sacarlo tambièn morìa.

El dìa en que Cristo muriò en la cruz para expiar los pecados del mundo, narra la historia que ese velo se rasgò dejando expuesta el Arca del Pacto a todo ojo, y se rasgò de arriba a abajo para mostrarle al hombre que era Dios quien estaba haciendo un Pacto con el hombre, no el hombre con Dios. Pues Dios sì respeta los pactos mientras que el hombre no. Ese acto divino, nos estaba enseñando que ahora ya no era necesario ningùn sacerdocio para expiar nuestros pecados, ahora ya tenemos acceso libre a ese trono de misericordia como dice Hebreos 4:16. Ahora NO necesitamos confesarle nuestros pecados a ningùn hombre, ni necesitamos la intervenciòn de ningùn sacerdote para expiar nuestros pecados... nosotros ya somos sacerdotes llamados y ungidos por Dios (no por los hombres) (1ª Pedro 2:9). Eso implica què, ahora nosotros en "nuestro" holocausto continuo, en nuestras oraciones personales y diarias podemos estar en la presencia de Dios, en cuya presencia èl nos enseñarà y nos guiarà a toda verdad. Es por èsta razòn que la palabra de Dios nos enseña tambièn què: "Bebamos el agua (el agua, sìmbolo o figura de la Palabra de Dios) de nuestra propia cisterna" pues es allì en donde el Señor tratarà con nosotros personalmente. No vamos a la iglesia a que el ministro nos enseñe la palabra de Dios, vamos a la iglesia para que el ministro nos "confirme" lo que hemos estado tratando con Dios durante nuestras oraciones, durante nuestro holocausto continuo, durante el tiempo que invertimos escabando nuestra propia cisterna. Si queremos aprender màs de la palabra de Dios, entonces asistimos a un Instituto Bìblico. Gracias a Dios por los ministros que han entendido esto, y nos dan la oportunidad de un Biblico en la iglesia. No es lo mismo que te regalen un tinaco de agua... a que tengas tu propio pozo.

viernes, 6 de enero de 2017

¿Por què Abel sì y Caìn No?

"Si hicièras lo bueno podrìas andar con la cabeza en alto".
(Gènesis 4:7).

Todos conocemos la historia del primer homicidio de la humanidad, còmo Caìn, el hermano menor, teniendo envidia de Abel, su hermano mayor, lo invita con engaño al campo y lo ataca hasta matarlo. ¿Por què? Porque le tuvo envidia debido a que Dios habìa recibido la ofrenda de su hermano pero no la de èl.  Cuando Dios confronta a Caìn, èste simplemente responde: ¿Acaso soy yo el guardìan de mi hermano?

Se ha preguntado usted cuàl fuè la razòn por la cuàl Dios no aceptò la ofrenda de Caìn. ¿Còmo, si los dos llevaron de lo mejor que habìan trabajado, la ofrenda de uno sì agradò a Dios pero no asì la del otro? En Gènesis 5:3 se nos dice que: "Cuando Adàn llegò a la edad de 130 años, tuvo un hijo a su imagen y semejanza, y lo llamò Set". Y Set, agradò a Dios pues de èl viene la descendencia de su pueblo. En Gènesis 1:26 Dios dijo: "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza". Allì està la clave. Siendo Adàn a la imagen y semejanza de Dios, podemos estar seguros que enseñò a Abel y a Cain lo que conocìa de Dios, y les enseñò que el holocausto que agrada a Dios es de machos cabrìos y no de frutos de la tierra. Pruebas: Cuando Dios hace un pacto con Abraham, hay un holocausto de macho cabrìo, no de frutos de la tierra; cuando Dios le da las leyes a su pueblo, hay una peticiòn de hacer holocaustos de machos cabrìos, no de frutos de la tierra; cuando Dios ofrece al mundo la salvaciòn en un Nuevo Pacto, el sacrificio es de un macho cabrìo (un cordero), no de frutos de la tierra. Dios tiene establecidas ciertas normas que no podemos saltarnos si queremos, como le dijo a Caìn: "Que nos vaya bien y que andemos con la frente en alto". La conclusiòn del asunto acaso sea: "No hagamos nada, no digamos nada... que Dios no haya establecido, pues de lo contrario no nos irà bien y nuestro contentamiento nunca llegarà". Una clave para ser bendecidos... y prosperados es: Nunca, pero nunca pensemos que NO SOMOS GUARDIANES DE LAS PENAS DE NUESTROS HERMANOS. Selah.

jueves, 5 de enero de 2017

El tiempo, los tiempos.

"Yo anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antiguedad lo que aùn no he hecho".
(Isaìas 46:9.10).

Dios dijo en Gènesis 18:12: "Ocultarè a Abraham lo que voy a hacer". En el Instituto Bìblico alguien nos enseñò hace 27 años algo muy cierto: "A Dios no lo podemos enmarcar en el tiempo", pero, eso no implica que el tiempo no deba importarle al hombre, pues ese mismo Dios "enmarcò al hombre en el tiempo". Dos ràpidos ejemplos: Dios le dijo a Noè que en 120 años destruirìa toda carne, y, al cabo de esos 120 años el mundo fue destruido, preguntamos: ¿Importò el tiempo o no?. La escritura dice que: "Los hijos de Isacar eran entendidos en los tiempos", y que, Israel no hacìa nada que ellos no aprobaran, preguntamos: ¿Serà que no importan los tiempos para tomar decisiones?

Dios creò al hombre en 6 dìas, numerològicamente hablando es una figura, dice el Apòstol Pedro 2ª 3:8 de 6 milenios. Dios ordenò al pueblo de Israel tener un jubileo cada 50 años, si el fin de toda carne es despuès de 120 años de jubileo esta suma nos darìa 6 milenios. No serìa una coincidencia entonces, que Moisès el justo haya vivido 120 años exactos (Deuteronomio 34.7). En el anàlisis del tiempo del fin, probamos que la promesa de Dios fue hecha a Abraham y su descendencia que es Isaac y no Ismael. Por lo tanto, si Dios no harìa nada sin que lo supiera Abraham, la pregunta que podemos hacernos ahora es: ¿Estarìa dentro del proceder de Dios el hacer algo en los ùltimos tiempos, sin hacèrselo saber a la descendencia de Abraham, cuando son tiempos màs importantes quizàs que el principio, cuando Dios no le ocultò nada a Abraham?  Sì, ciertamente no podemos "enmarcar" a Dios en el tiempo y en los tiempos, pero ello, no implica que nos distraigamos haciendo obras y descuidemos el conocimiento del tiempo y de los tiempos, cuando es demasiado obvio que estamos en las postrimerìas de los tiempos del fin (palabras de los apòstoles no nuestras). ¿Quièn guiarà al pueblo de Dios si no hay gentes entendidas en los tiempos? ¿Què gran responsabilidad ser un lìder en la iglesia y no saber a dònde hay que llevarla por ignorar el tiempo y los tiempos?. Creemos que el Espìritu Santo nos guiarà a toda verdad y en todo momento, ciertìsimo, pero tambièn se nos dice que: "Un pueblo sin conocimiento... perecerà". La arena del reloj... se està terminando; y las siete trompetas... ya estàn sonando. No ignoremos el tiempo y los tiempos. Selah.

miércoles, 4 de enero de 2017

Los ùltimos tiempos. (Final).

"Pero, ustedes, hermanos, no estàn en la oscuridad para que ese dìa los sorprenda como ladròn".
(1ª Tesalonicenses 5:4).

Segùn Dios, hay gentes que viven en la oscuridad y gentes que viven en la luz. Segùn Dios, las personas que viven en la oscuridad no son su pueblo; segùn Dios, las personas que viven en la luz son su pueblo. Prueba de ello, es que el Apòstol Pablo en èsta epìstola dice en su introducciòn: "Hermanos amados de Dios, sabemos que èl los ha escogido" (vea 1:4), y sabemos que los "escogidos" son "su" pueblo. Y, ademàs, el apòstol en los versos 4:1; 4:10; 5:1; 5:4 llama "hermanos" a los "creyentes".

Cristo dijo que cuando el mundo viera a "Jerusalèn rodeada de ejèrcitos"; el Apòstol Pablo dijo que cuando el mundo ( dijera o clamara, no cuando hubiera) "paz y seguridad"... entonces vendrìa el final de los tiempos. Pero, el Apòstol Pablo le habla al "pueblo de Dios" y les da dos señales adicionales, que por supuesto SOLO los que viven en luz entenderàn: Una: Primero habrà una apostasìa. Esto es, un abandono o renuncia a lo que Dios ha establecido. Esta señal ya la estamos viendo pues la iglesia de Dios se ha llenado de mercaderes y de mercaderìas. Lìderes que han hecho de la iglesia de Dios un "espectàculo"; un "show mediàtico"; un "entretenimiento" de las gentes; "falsas doctrinas" mezcladas de verdad para atraer multitudes con interèses ocultos, especialmente econòmicos, etc. Y, la segunda, que es un poco màs sutil, la apariciòn del Anti-cristo. Un hombre que aparentarà traer la paz al mundo, y que, a los que viven en oscuridad los engañarà porque tendrà el poder de hacer grandes milagros, prodigios y señales (vea 2ª Tesalonicenses 2:3). ¿Por què el Anti-cristo no podrà engañar a los que viven en la luz? Simplemente porque el "Espìritu de Dios" no se lo permitirà, y ese Espìritu solamente mora en aquellos "escogidos" que buscan cada dìa a Dios, no en los que le buscan por necesidad, por interès o de vez en cuando.

* Hermanos y amigos que siguen èste Blog... Estamos en los ùltimos tiempos y estamos caminando sobre la cuerda floja, solamente que unos lo entienden (los de la luz) y otros lo ignoran (los de la oscuridad). Pero los que lo entienden se preparan y los que lo ignoran no. Sin embargo, no es lo mismo caminar sobre la cuerda sabiendo que abajo hay tiburones... que creer que los tiburones no existen. Selah.