“Nadie tiene un mayor amor”.
(Juan 15:13).
Todos sabemos que cuando uno
exclama: “Este es mayor que el otro”, està diciendo que hay un máximo, el cuàl
està por encima de todos los demás elementos mencionados. Asì miden las
escrituras el amor.
Nos menciona que no hay amor
màs grande que aquèl que se muestra por entregar la vida por alguien màs. La
escritura nos menciona que el primer elemento de un amor verdadero y puro es el
“sufrimiento” (1ª Corintios 13:4). Si no estamos dispuestos a “sufrir” por otra
persona, dice la escritura que simplemente NO la amamos. Quizàs por ello es que
la fòrmula del matrimonio es: “Prometer ser fiel y cuidar en la riqueza… pero
màs aùn en la pobreza; en la salud… pero màs aùn en la enfermedad”. En el
matrimonio sufrir NO implica estar siendo “martirizado” por el otro, pero sì
implica “inversión de tiempo, servicios, cuidados, dinero, fidelidad, justicia,
y respeto”. Cumplir esos requisitos proporcionan una felicidad y una satisfacción
que dura mucho màs allà del dìa que llevamos a la tumba a un ser al cuàl
dijimos haber amado.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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