“Acercaos confiadamente al
trono de misericordia”
(Hebreos 4:16).
Dios existe y es bueno, y es
bueno siempre. Si tan sòlo entendiéramos esa verdad, còmo cambiarian nuestras
vidas y còmo cambiarìa el mundo.
Adàn, desobedeció una orden;
Noè, se emborrachò; los hermanos vendieron a Josè; David, fue adùltero; Elì, no
supo educar a sus hijos; Elìas, fue cobarde; Saùl, consultò adivinos; Pedro,
negó a su Señor; Tomàs, dudò de su Señor; el Hijo pròdigo, fue arrogante y malgastò
la fortuna de su herencia… pero TODOS fueron perdonados. Claro que todos
tuvieron un momento de arrepentimiento declarado o no, pero mostrado si, en un
“cambio de actitud de vida”. El hecho es que la historia nos muestra que no
importando el pecado que hayamos cometido, siempre y cuando cambiemos de
actitud y no lo sigamos practicando, Dios està màs que dispuesto a abrir sus
brazos para recibirnos de nuevo. Todos podemos llegar a ser un Hijo pròdigo, de
hecho Dios siempre està esperando uno a cada momento… Acerquèmonos
confiadamente.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario