“Si bien hicieres, ¿No seràs
enaltecido?
(Gènesis 4:7).
La paga del pecado… es
muerte.
Cuando pecamos, como se dijo
en el principio de èste estudio, no necesariamente el castigo viene “repentinamente”,
pues en ocasiones el castigo viene hasta el final de los días del pecador. En
otro sentido, la muerte a que se refiere la paga, no necesariamente es física
sino puede sentirse en vida (Lucas 9:60). Un ejemplo de ello lo podemos ver en
la historia de uno de los mafiosos màs grandes de la historia, Alfonzo Capone,
quien fue un violador de la ley, y la pudo burlar hasta el final de sus días
cuando fue atrapado por un delito menor. Otro ejemplo de ello fue Pablo
Escobar, un narcotraficante famoso en Colombia. Tambièn hemos sido testigos de
personas que hacen el bien toda su vida, y, aparentemente no reciben el
galardón que se merecen, pues a nuestros ojos no pasan de recibir un
reconocimiento el dìa de su muerte física, pero, para quienes creemos en Dios,
estamos seguros que sì lo recibirán en la otra vida (Mateo 10:41).
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.