viernes, 30 de diciembre de 2016

Los ùltimos tiempos. (Parte Tres).

"Y entonces...vendrà el fin".
(Mateo 24:12b).

Punto tres: El Apòstol Pablo nos dejò dicho en 2ª de Timoteo 3:1-5:
"También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella".

¿Para quièn es un secreto el estado del mundo hoy en dìa? Corrupción, nepotismo, arbitrariedad, abusos, y, lo que es peor de todo, esos desmanes “dentro” de la iglesia de Jesucristo al igual que hace dos mil años, cuando fue “necesario” que el Señor viniera para cambiar los tiempos. Con razón el Apòstol Pedro en 2ª 2:3 nos advertirìa desde ese entonces que: por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas, hoy, la iglesia se ha convertido otra vez en un mercado, en un comercio, en una empresa familiar que se hereda al màs cercano pariente. Punto tres: Los postreros tiempos serán tiempos peligrosos.

 


Punto cuatro: El profeta Zacarìas habìa dicho aproximadamente setecientos años antes: "He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad".
Cristo dijo en Lucas 21:20:
"Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado".

La tierra que Dios le prometió a Abraham y a su descendencia por medio de Isaac y no de Ismael, y que por cerca de 1900 años ha sido invadida por pueblos impíos, el pueblo Judìo recién la acaba de reconquistar a precio de sangre en 1947 (29 de noviembre según resolución # 49 de la ONU y entregada el 14 de mayo de 1948). Por lo tanto, pese a la traiciòn de políticos corruptos y sus interesados económicos y a medios de la comunicación manipulados que lo quieren desmentir, la tierra de Canaàn (mal llamada Palestina) es un territorio del pueblo de Dios, Israel, no de pueblos impíos.


Pero, volviendo al punto de los tiempos del fin, no estamos muy lejos de verlos pues el dìa 23 de diciembre de èste año, una resolución de la ONU ha decidido obligar a Israel a volver a su “minúsculo” territorio de 1967. Teniendo que devolver el resto del territorio conquistado a pueblos impíos. Israel, con derecho, se resiste, resultado: el mundo estarà en contra de Israel. Dios dijo a Abraham: “A quien te bendiga, bendecirè; pero a quien te maldiga, maldecirè”. Estemos atentos, pues hoy màs que nunca “empiezan” a sonar “trompetas” como està anunciado en Apocalipsis. Pero el mundo tiene que saber algo muy importante, dicho por David Ben Guriòn y repetido èsta semana por Ayelet Shaked ministra de Israel: “Si Israel sobrevivió a Faraòn… sepan pueblos impíos, que Israel sobrevivirà a esto”. Punto cuatro: Cuando viereis a Jesusalèn rodeada de ejércitos sabed que mi venida es pronta.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Los ùltimos tiempos. (Parte Dos).

"Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriarà".
(Mateo 24:12).

Punto uno: Nadie puede negar que estamos viviendo los tiempos màs impersonales de la historia, jamàs un hombre habìa sido considera sin identidad, sin nombre, como sucede hoy en dìa, cuando somos un nùmero para el Estado; un nùmero para la Universidad; un nùmero para el Seguro Social; un nùmero para las entidades financieras, etc. 
En otro sentido, ya pasaron aquellos dìas en que una persona tenìa por hecho o casi por obligaciòn el dar su vida por el pròjimo, hoy, primero yo, segundo yo, y por ùltimo yo. La comercializaciòn global, el amor y el ancia de obtener dinero nos ha matado el amor, aùn por los propios, pues debido a esa "satànica doctrina de paz, poder y prosperidad", hasta nos han inculcado que si "sirvo" a Dios, entonces Dios tiene la "obligaciòn" de proveerme para los mìos. Que mientras màs me mantengo en la iglesia, "màs" comprometo a Dios para que me provea para mis necesidades; que si "sirvo" a Dios, entonces "tengo" que ser pròspero. Falso, el que no trabaja que no coma; y, compra la verdad y no la vendas dice Dios. Punto uno: Hemos perdido el amor.

Punto dos: Si usted se toma la molestia de leer Mateo 24; Marcos 13 o Lucas 21, se darà cuenta que "YA" estamos a las puertas de ese dìa. Muchos esperaban que despuès de dos mil años de la venida de Cristo, "ahora" estuvieran por empezar los "ùltimos dìas". Se tenìa la idea de que los ùltimos dìas serìan el extremo de esos dos milenios. Bueno, el Apòstol Juan nos indica en 1ª de Juan 2:18, que los "postreos dìas o los ùltimos dìas" iniciaron con la venida del Mesìas; El Apòstol Pedro nos indica en 1ª de Pedro 1:20 que, Cristo estaba preparado desde la fundaciòn del mundo para ser manifestado en los "ùltimos tiempos", y dèjenos decirle que Cristo se "manifestò" hace dos mil años. El escritor de Hebreos nos indica en 1:2 què: En èstos "ùltimos tiempos", Dios nos ha hablado por medio de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, quien vino hace dos mil años. Punto dos: Ya estamos en los ùltimos tiempos.

Hermanos y amigos que siguen èste Blog... Estamos caminando sobre la cuerda floja, solamente que unos lo entienden y otros lo quieren ignorar. Pero los que lo entienden se preparan y los que lo ignoran no. No es lo mismo caminar sabiendo que abajo de esa cuerda hay tiburones, que creer que los tiburones no existen.

*Continuaremos.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los ùltimos tiempos. (Parte Uno)

"Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriarà".
(Mateo 24:12).

Unos discìpulos tenìan la misma duda que muchas personas tienen hoy, y le preguntan a Cristo: Señor ¿Què señales habràn del fin? Si usted se toma la molestia de leer Mateo 24; Marcos 13 o Lucas 21, se darà cuenta que "YA" estamos a las puertas de ese dìa. Las señales se estàn cumpliendo en nuestras narices pero por "ignorancia del cumplimiento de los tiempos" no las vemos.


El Apòstol Pablo nos dejò dicho en 2ª de Timoteo 3:1-5:
"También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita".

El profeta Zacarìas habìa dicho aproximadamente setecientos años antes:
"He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad".

Pero, acaso el màs importante argumento es èste, Cristo dijo en Lucas 21:20:

"Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado".

* El anàlisis mañana.

martes, 27 de diciembre de 2016

La lealtad.

"El que vela por su amo recibirà honores".
(Proverbios 27:18b).

Lealtad, es el sentimiento de respeto y fidelidad a los compromisos adquiridos. Recien acabamos de compartir que Dios nos exhorta a que nuestro sì, sea un sì; y que nuestro no, sea un no... no importando las consecuencias. Los discìpulos decidieron dar el sì a Cristo, y humana o materialmente hablando lo perdieron todo, pero su sì, siguiò siendo un sì. No se puede cambiar a conveniencia, pues eso... NO es lealtad.

Hemos compartido tambièn que Cristo es un caballero, èl toca a nuestra puerta y si le abrimos entra, pero si nos mira renuentes èl da la media vuelta y se va. Seguir a Cristo no es una tradiciòn; no es una costumbre familiar, no lo hacemos porque nuestros padres nos lo dijeron; no lo hacemos porque como nuestros abuelitos lo hicieron nosotros tambièn. Seguir a Cristo es una "decisiòn personal". Como explicamos, los discìpulos no siguieron a Cristo porque sus abuelitos lo hacìan; por tradiciòn o por costumbre, lo hicieron de "propia voluntad" y afrontando lo que se viniera encima o por delante. Es màs, de propia voluntad dieron sus vidas por esa causa. A eso se le llama lealtad. Seguir algo porque es tradiciòn familiar nos lleva al hecho de que en cuanto encontramos "distractores" perdemos la lealtad, esos distractores van desde un pequeño placer como fumar, tomar, parrandear o mentir, etc. hasta llegar a un estilo de vida que ninguno desea imitar ¿Por què? Porque eso no es lealtad a los principios morales, èticos y espirituales que Cristo desea de su pueblo. Si hacemos las cosas por tradiciòn, nuestra lealtad vivirà en un hilo, y despuès de màs de seis dècadas de existencia podemos asegurar que un hilo espiritual, no soporta mucho antes de romperse. Si nuestro amo es Cristo, recibiremos honores; si nuestro amo es la tradiciòn, la costumbre, la conveniencia... difìcilmente. Pues hemos probado que una persona que vive por conveniencia no es confiable.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Menguando es como se crece.

"El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre".
(Proverbios 27:17).

No todo el que està en la iglesia irà al cielo, pero no todos los que estàn en la calle iràn al infierno, esa es una premisa ciertìsima. Muchas personas (el 90% de la humanidad dice Amòs 5:3) no van a entrar al reino de los cielos, no porque Dios no las quiera dejar entrar sino porque ellos mismos eligiràn no entrar. Los placeres de èste mundo seràn su tropiezo màs grande; otros porque alguien les servirà de estorbo; pero lo màs delicado es que una buena parte de esa humanidad no entrarà porque ellos mismos se serviràn de estorbo, roguemos por no estar entre ellos.

No hay peor ciego que el que no quiere ver, resa un dicho popular; la escritura lo califica asì: "No seas sabio segùn tu propia opiniòn, pues eso, te apartarà de Dios". Es muy lamentable pero hemos de entender que la "rutina" entrò a la iglesia para acomodo de muchos, y el "acomodo" nos hace llegar a pensar que lo que estamos haciendo es lo correcto, y media vez pensamos asì, estamos excluyèndonos de menguar para crecer. Se señala entre los creyentes al que no llega a los servicios, pero no se mira que muchos estàn allì pero con su mente y corazòn en otro lado; se señala al que està fuera de la iglesia, pero no se miran los sacrificios que hace para satisfacer las necesidades de otras personas, dando su vida por otros. Algunas congregaciones creen que mientras màs actividades se tengan en la iglesia, màs se compromete a Dios para que los bendiga y los prospere, porque no han visto que ya son personas bendecidas y pròsperas (vea Efesios 1). No han logrado entender que, eso tambièn son obras y no fe. Es menguando como podemos entrar al reino de los cielos, la fe nos lleva a eso, a menguar. Y por ello es que Dios en su infinita misericordia nos ha puesto cierta clase de personas frente nuestro, para que sean ellas la ayuda (si entendemos) o el estorbo (si nos resistimos) para que seamos obligados a menguar. Lejos de estar molestos con esas personas, debemos bendecirlas porque ellas van a ser la "causa" por la cuàl entremos. Algùn dìa en la eternidad estaremos muy agradecidos por las personas que hoy creemos son un estorbo o una ayuda para que los propòsitos de Dios se cumplan en nuestra vida. Pero entendamos algo, al reino de los cielos dice la escritura muy claramente: "solamente entrarà el remanente", y los remanentes jamàs han estado formados por abundancias. La pregunta que bien cabe hacernos es: ¿Con la vida que estamos llevando, somos remanente o somos estorbo?

domingo, 25 de diciembre de 2016

Pero no le recibieron.

"A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios".
Ya està, se pasò la Navidad, muchos nervios, muchas carreras, mucha buya, miles de gastos... y el resultado: Unos contentos porque recibieron lo que querìan, pero otros no tanto, porque no lo recibieron. Y ahora, a esperar otros 365 dìas para lo mismo.

Pero la esencia del evento ¿Serà que se captò?.  O, solamente fue otra fiesta màs. No importa lo material que dimos o no dimos, mucho menos nos debiera importar lo que recibimos o no. Se "supone" que estàbamos celebrando el nacimiento del regalo màs bello jamàs ofrecido:  El Hijo de Dios entre nosotros, algunos lo recibieron otros aùn siguen pensando en lo que no recibieron materialmente. La exhortaciòn es: "No esperemos otros 365 dìas màs, HOY es el dìa de recibir ese regalo". De lo contrario, asì como nosotros lo rechazamos a èl, asì nos sentiremos nosotros rechazados por todos. Asì como lo aislemos nosotros a èl de nuestra vida, asì nos sentiremos nosotros aislados de los demàs. Meditemos.

sábado, 24 de diciembre de 2016

En Belèn de Judea.

"Despuès de que Jesùs naciò en Belèn de Judea".
(Mateo 2:1).

Josè (un hombre judìo)  que era justo y que vivìa en Nazaret de Galilea, recibe la visita de un enviado de Dios que le dice: "Josè, hijo de David, no temas recibir a Marìa (una mujer judìa) por esposa, pues lo que lleva en su vientre, fue concebido por obra del Espìritu Santo". Entendamos, todo esto sucediò NO en Roma, NO en ningùn lugar àrabe... sino en Israel. Por lo tanto, Jesùs, el niño (el hombre) llevaba por parte de ambos padres sangre judìa en sus venas, no romana ni àrabe. Y Dios habìa dicho a Abraham, Padre fìsico por elecciòn divina de la naciòn Judìa: "Todo el que te bendijere, serà bendito; pero todo el que te maldijere, serà maldito".

Es por esa razòn, que cuando leemos en el evangelio del Apòstol Juan en 3:16 que: "El que niega a Jesùs, YA ESTA CONDENADO", no es una religiòn, no es una secta, no son los hombres los que estàn condenando a una muerte espiritual eterna al que lo niega, sino es Dios dando el cumplimiento de la promesa hecha a Abraham. La historia es de sobra conocida, Josè vive en Nazaret de Galilea, el emperador Augusto Cèsar ordena un censo, Josè tiene que dirigirse a su lugar de nacimiento para ser censado, y, allì, en Belèn de Judea, no en Roma ni en ningùn lugar Àrabe... nace el Salvador del mundo. Dios ordena que le pongan un nombre, pero no un nombre romano ni àrabe, sino uno Judìo: Emanuel que significa: "Dios con nosotros". Y ese niño, del cuàl el dìa de hoy se celebra en todo el mundo su nacimiento, fue quien trajo la salvaciòn a todo aquèl que lo recibe por Rey y Señor de su vida. Es por fe, no por obras para que nadie se glorìe. Una fe que todos hemos recibido en alguna medida para que tambièn nadie diga: "A mì me excluyò Dios". Todos hemos recibido un grano de fe, la diferencia entre unos y otros està en que unos la hemos tomado y otras la estàn desechando. Es un regalo, y un regalo o se toma o se desecha pero eso no depende de quien da el regalo sino de quien lo recibe. El Salvador del mundo està frente nuestro ¿Lo tomamos o lo dejamos? Eso, depende de nosotros.


viernes, 23 de diciembre de 2016

La amistad.

"El amigo ama en todo momento, y en tiempos de angustia, es como un hermano"    
(Proverbios 17:17).

"Nadie tiene mayor amor, que el que pone su vida por los amigos" (Juan 15:13)." Con èstas palabras, podrìamos haber escrito el epitafio en la làpida de Nuestro Señor Jescuristo si èl permaneciera muerto. Pero, para beneficio nuestro, està vivo. Y sin embargo, la premisa es vàlida.

Un vìnculo precioso que tiene el hombre es la amistad. Què grato nos es encontrar a un amigo de la niñez; què emotivo es encontrar a un amigo de aquellos con los que jugàbamos cuando niños, pero que por los vaivenes de la vida hemos dejado de ver 20, 40 ò màs años, y de pronto, en un aereopuerto, en un super, en una esquina nos parece ver el rostro de nuestros primeros años reflejado en un estòmago agrandado, en un rostro con arrugas, en una cabeza con poco pelo o con el pelo blanco. El corazòn nos brinca y miles de imàgenes vienen a nuestra mente. ¿Por què? Porque delante nuestro tenemos a "un" amigo. Ahora bien, en lo espiritual nosotros tenemos la oportunidad de tener no enfrente nuestro sino dentro nuestro no a "un" amigo sino "al" amigo... Aquèl que diò la vida por nosotros. Sì, allì està Cristo Nuestro Señor todos los dìas, esperando como caballero que es, a que le digamos ven: Ven mi amigo y comamos juntos; ven mi amigo y salgamos juntos; ven mi amigo y vivamos juntos. Estamos en èstas fechas celebrando en todo el mundo el acontecimiento del nacimiento de Jesùs hace dos mil años, no viene al caso pero no es la fecha exacta, pues se puede probar con exactitud que fue alrededor del seis de septiembre, pero, lo que queremos resaltar es que es la UNICA fecha del año en que la gente es amable, quiere la paz, quiere la armonìa. Preguntamos ¿Què puede haber de malo en eso?  Busquemos amistades buenas sì, pero sobre todo, busquemos la amistad con Cristo Nuestro Señor.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Como ave que deja el nido.

"Como ave que vaga lejos del nido es el hombre que vaga lejos del hogar".
(Proverbios 27:8).

Primero, Dios tuvo una relaciòn ìntima con el hombre (Gènesis 1:15); en segundo lugar, con las palabras: "No es bueno que el hombre estè solo", instituyò el matrimonio (Gènesis 1:18); en tercer lugar, ordenò el trabajo (Gènesis 3:19); y por ùltimo. instituyò la iglesia (Gènesis 4:3-4). Cuando ese orden se altera, el hombre tiene problemas.

Dios, es la cabeza de Cristo; Cristo, es la cabeza del hombre; el hombre, es la cabeza de la mujer. Dios no falla al cuidar de Cristo; Cristo no falla al cuidar del hombre; si esas dos premisas se cumplen, entonces el hombre no debiera fallar al cuidar a la mujer. Pero, si el hombre no se deja cuidar por Cristo, o, la mujer no se deja cuidar por el hombre se produce una falla. Dios dijo: "Y dejaràn el hombre y la mujer a su padre y a su madre, y seràn una sola carne" (Gènesis 2:24). Si ese lazo no se rompe, empiezan los problemas. No puede haber papitis o mamitis en un nuevo matrimonio o se iràn al fracaso. Pero generalmente lo que hace que los matrimonios fracasen es la separaciòn del hombre con Dios. El hombre tiene mucha màs responsabilidad que la mujer en el matrimonio, pues èl es el lazo entre Dios y la mujer. Una mujer puede tener "cualquier" clase de problema o defecto, pero si el hombre no le falla a Dios, entonces tarde que temprano la mujer se harà sujeta. Pero si el hombre se desentiende de Dios, Dios se desentenderà de èl, y el fracaso llega. El hombre no debe separarse del nido (la uniòn con Dios) pues en el momento en que lo haga, Dios se airarà con èl, y la escritura es clara y contundente: " Fosa profunda es la boca de la mujer extraña; Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella. Y, cuando el hombre vaga lejos de ese nido, entonces empieza a divagar tambièn de casa, y es como el ave que deja descuidado su nido: no hay alimento, la madre busca otra pareja, y las crìas sufren mucho y pueden hasta llegar a morir. Y la sentencia del adùltero o de la adùltera concluye asì: "Heridas y vergüenza hallará, y su afrenta no se borrará.". ¿Entonces, cuando el hombre se aparta del nido, no hay retorno? Claro que lo hay, con el arrepentimiento, pues Dios perdona los pecados porque ama al pecador... pero las consecuencias hay que sufrirlas.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

El Tìo Labàn.

"Vuestro padre me ha engañado y me ha cambiado el salario diez veces".
(Gènesis 31:7).

Existe una clase de personas que causan mucho daño, y son las personas "inconstantes". Dios nos exhorta en la escritura a que nuestro sì, sea un sì; y a que nuestro no, sea un no. Pues èl, como creador del hombre conoce que es mejor alguien que no se compromete a alguien que dice sì, pero que luego cambia de parecer. Porque personas asì, se hacen y hacen mucho daño.

El caso màs grave que tenemos en la historia acerca de un hombre "inconstante" es el ejemplo del Tìo Labàn (vea Gènesis 31). Jacob, sale huyendo de su hermano Esaù porque lo querìa matar, èste llega a tierras del Tìo Labàn, se enamora de una de sus hijas, el Tìo Labàn lo hace trabajar por ella... pero en su "inconstancia", lo engaña y le entrega a la otra. ¿por què lo hizo? por lo mismo que las personas son "inconstante hoy en dìa"... por CONVENIENCIA. Las personas inconstantes dicen, o hacen algo porque les conviene, pero, si en el camino vuelven a encontrar algo que segùn ellos les "conviene màs"... vuelven a cambiar de parecer. Labàn decìa entre sì, ahora quiero ovejas blancas, ahora quiero ovejas pintas por "conveniencia". El daño, la decepciòn, la frustraciòn, y sobre todo, la destrucciòn que causan personas asì es tremenda, y no la alcanzan a ver sino hasta el final del camino cuando ya no se puede remediar nada. El Tìo Labàn se quedò, por ser inconstante y engañador, sin hijas, sin ovejas, y con una advertencia de Dios que le pudo costar hasta la vida. Mucho, pero mucho daño causan las personas inconstantes, iniciando por ellas mismas pero tambièn a otros, a quienes les matan la ilusiòn, el deseo y hasta el amor. La ùnica soluciòn que "Dios" encontrò para Jacob fue el alejamiento, y eso fue su bendiciòn.

lunes, 19 de diciembre de 2016

¿Sòlo? Busca a Dios.

"No vayas a la casa de tu hermano cuando tengas un problema".
(Proverbios 27:10).

¿Quièn no tiene problemas hoy en dìa? Toda persona que se las lleve medianamente de ser responsable, tiene algùn problema.  Pero Dios nos dice: "No vayas a la casa de tu hermano cuando tengas problemas", ¿Por què? Porque Dios, es celoso. ¿Dios celoso? ¿Y què tiene que ver eso con nuestro problema? Pues mucho y todo: "Porque èl quiere que vayamos con èl, que recurràmos a èl en el dìa de la angustia, para cuando veamos la soluciòn sobrenaturalmente no podamos compartir su gloria con nadie".

Un pasaje que siempre nos ha encantado en lo personal es el siguiente (Gènesis 14:23): "Asì NUNCA diràs: Yo hice rico a Abraham". Estas fueron palabras que Abraham le dijo al rey de Sodoma cuando regresò de la victoria habiendo rescatado a Lot su sobrino. Abraham viene con todo el fruto de la conquista, gente, bienes y animales, se los entrega al rey, y èste le dice: "Dame a las personas... y quèdate con los bienes". Pero Abraham se rehùsa, pues quiere honrar a Dios no dàndole celos ni quitàndole su gloria al tener que decir: "Un hombre me diò la riqueza que tengo". ¿Comprendemos ahora, por què en tiempos de angustia no debemos recurrir a los hermanos?  ¡Debemos hincar nuestras rodillas al suelo y esperar en Dios! ¿Nos hemos sentido solos algùn dìa? ¿Hemos sentido que nuestra vida no tiene sentido? ¿Llegamos al momento en que creemos que nadie màs quiere llevar las cargas y que nos las ponen en los hombros a nosotros y se marchan?  Entonces, ¡el tiempo de hincar nuestra rodilla a tierra simplemente llegò! No es tiempo de ir a la casa del hermano; no es tiempo de ir al banco; no es tiempo de recurrir a los profesionales; no es tiempo ni siquiera de ir a los lìderes de la iglesia... es tiempo de hincar la rodilla en tierra. ¿Nos sentimos sòlos? Busquemos a Dios... no al hombre. Dios serà quien nos dè la riqueza material y espiritual.

sábado, 17 de diciembre de 2016

¿Por què jactarnos?

"Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas".

(Efesios 2:10).

En materia personal si algo nos encanta es estudiar las ciencias que estudian la escritura: Numerologìa, que nos enseña la forma como funcionan los nùmeros en el Plan de Dios; Tipologìa, la ciencia que nos enseña lo que cada elemento de la creaciòn representa para el Plan de Dios; Homilètica, la ciencia que nos enseña la forma còmo predicar el Plan de Dios; la que màs nos fascina, la Escatologìa, que estudia el final de los tiempos y el destino de cada hombre segùn su proceder en la tierra; pero existe una ciencia que consideramos es muy pero muy importante que toda persona que quiera hablar de Dios, de su Plan, y de la relaciòn que tienen los humanos con Dios debiera estudiar, pues eso nos evitarìa "La mala doctrina" como les dijo el Apòstol Pablo a los creyentes de Gàlatas.

Por no estudiar la Hermenèutica, hay personas que ponen en sus casas letreros que no se cumpliràn jamàs: "Cree en el Señor Jesùs y seràs salvo tù y toda tu casa", esas son palabras dichas a un carcelero y que funcionaron para èl, pero que no son una doctrina. "Ay de mì, de tocar al ungido de Dios", esas son palabras utilizadas por muchos lìderes para hacer sus caprichos y desmanes en la congregaciòn, pero que no funcionan màs que para sembrar temor en los neòfitos, pues fueron palabras dadas a David con respecto a Saùl, pero nada màs. "No temas que tu hermano no està muerto sino duerme", por no entender que èstas fueron palabras dichas a las hermanas de Làzaro, hay lìderes que andan haciendo el ridìculo y ponièndo en ridìculo el evangelio, tocando cuanto ataùd se les pone enfrente sin que nada suceda. Ahora bien, entrando en materia del verso de hoy, que sì es un verso aplicable a TODO creyente segùn la Hermenèutica, hemos de entender que TODOS los creyentes estamos destinados a hacer "buenas obras", pero, NO para salvaciòn sino como fruto de nuestra salvaciòn. Y que no podemos ni debemos jactarnos de ninguna de ellas pues no nacen de nuestro corazòn engañozo, sino nacen del corazòn de Dios para con nuestros pròjimos a quien èl desea bendecir de alguna manera. Fueron, segùn resa el verso de hoy, planificadas por Dios por ello es que èl es el que dispone cuàndo, còmo, a quièn, y en dònde... aunque nosotros no entendamos el por què; pues nosotros solamente somos los "ejecutores", los "vasos que èl utiliza" para realizarlas, y què, tambièn a tìtulo personal somos fervientes creyentes que debemos ejecutar lo màs pronto posible para agradar el corazòn de nuestro Padre.     

viernes, 16 de diciembre de 2016

La amistad.

"El perfume y el incienso alegran el corazòn; la dulzura de la amistad fortalece el ànimo".
(Proverbios 27:9).

"En todo tiempo ama el amigo" (Proverbios 17:17a). Ahora bien, nosotros hemos aprendido que el amor es sinònimo de "dar", pues la escritura nos ha enseñado que Cristo nos amò primero porque "diò" su vida por nosotros, y eso, es ciertìsimo. Pero tambièn la escritura nos dice: "Para ayudar en la adversidad naciò el hermano". Y ayudar no siempre significa "dar" en ocasiones tambièn implica "no dar". Nos explicamos.

Dios nos ha llamado a la congregaciòn para instruirnos, y muchas veces, alguien llega a la misma y recibe una palabra muy puntual, en su pensamiento pasa la idea de que "alguien" le contò al lìder "mi" situaciòn, y por eso, es que el lìder està hablando de ese punto, de ese problema, de esa situaciòn y con tanta exactitud. Eso se llama "El mover del Espìritu Santo", si alguien conoce nuestra situaciòn es Dios, y si alguien desea que salgamos de problemas, de atascos, de angustias... ese es nuestro Dios. Ahora bien, como lìderes que en alguna medida somos dentro de la congregaciòn, tambièn hemos de aprender algunas lecciones, y cuando eso sucede, debemos tener un oìdo bien abierto para aprender muy ràpido lo que Dios nos estè diciendo, pues de lo contrario tambièn estancaremos a la congregaciòn de la misma forma que la estanca una oveja que no entienda o quizàs peor, recordemos el caso de Aaròn y Miriam en el desierto. Que un lìder no logre entender o no logre superar lo que Dios le està diciendo es mucho màs peligroso que si le pasa a una oveja. No es que Dios no quiera el crecimiento numèrico de la congregacion; no es que parezca que el hombre endureciò su corazòn para no dar... es Dios hablando. Y, asì como en el desierto del Exodo, Dios no permitirà que avancemos si no se aprenden las lecciones que èl insistentemente està señalando. Un amigo que nos hable serà en ese sentido, dice la escritura, el perfume y el incienso que alegren el corazòn; un amigo que nos ame... pero jamàs un corazòn endurecido. Meditemos, pues ojalà no estemos arruinando el perfume ni apagando el incienso que Dios nos manda, y desperdiciando la oportunidad de una verdadera amistad.



jueves, 15 de diciembre de 2016

Tiempo de cosechar.

"Para todo hay un tiempo, tiempo de sembrar y tiempo de cosechar".
(Eclesiastès 3:2).

Salomòn, el hombre màs sabio que haya existido jamàs, sin contar a Nuestro Señor Jesucristo, escribiò èstas sabias palabras en el libro de Eclesiastès. Allì nos enseña que Dios ha diseñado para el hombre "tiempos", que hay tiempo para nacer, destruir, despedirse, guardad, etc. Pero que tambièn hay tiempo de morir, construir, dar la bienvenida, gastar, etc. Y que tambièn hay tiempo para la risa pero que hay tiempo para el llanto.

Hay dos formas de pasar hambre en èsta vida, la una es, que el que no trabaja la tierra para sembrarla no tendrà cosecha, por lo tanto no tendrà comida; y la otra es, sembrar mal o fuera de tiempo. Pues la cosecha no serà lo suficientemente buena o lo que es peor, no saldrà. Pero, què tiene que ver eso material con lo espiritual, pues mucho, ya que en lo espiritual tambièn hay tiempos de siembra. Estamos de acuerdo y somos los primeros en atacar que la iglesia sea utilizada para que el centro de las predicas sea el dinero, y que ese dinero se utilice para levantar paredes y levantar el nombre del lìder a nivel de Dios, pero tambièn estamos conscientes que el dinero se necesita para que la iglesia funcione. Ahora bien, dar dinero para cubrir necesidades le agrada a Dios, tanto asì, que era la idea de la iglesia primitiva (vea Hechos 4:42-46), eso, es sembrar bien, y, en su tiempo significarà una buena cosecha para nosotros. Pues eso refleja honrar a los fieles en el Señor y honrar y agradecer al Señor mismo por lo mucho que de èl recibimos. Ahora bien, dar nuestro dinero para otros menesteres; a personas que no se esfuerzan; o que no merecen honra, eso es sembrar mal y en su tiempo serà como no haber sembrado porque no servirà para una buena cosecha. Por la forma en que hemos sembrado, preguntamos: ¿El tiempo que se nos viene, serà para reir o para llorar?

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Pero no le creyeron.

"Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal" (Gènesis 6:5).

Dios le habla a Noè y le explica: "Voy a borrar de la tierra a todo ser humano que he creado... pero tù, cuentas con mi favor" (Gènesis 6:7-8).  Entonces, Noè, dice Hebreos, se convierte en "pregonero" (predicador de la verdad)(2ª Pedro 2:5). Pero... los que no le creyeron fueron destruidos.

Hoy, algunos predicadores que sì tienen el favor de Dios son "pregoneros de la verdad", pero al igual que con Noè muchos son los que no les creen. Serìa interminable mencionar la lista de maldades a las que la humanidad està sujeta hoy en dìa, pero baste con decir que al igual que en los dìas de Noè: "La maldad el dìa de hoy se ha multiplicado grandemente, y el tomarse de la mano de Dios para vivir la vida, es cuestiòn de ironìas, de burlas y risas de muchos, a màs de que, los pensamientos de los hombres hoy tienden de continuo a hacer el mal". ¡Uy!, pensamientos como èstos no quiero ni leerlos porque me dan miedo, dirà alguno. Pensamos al contrario, què bueno es Dios que nuevamente nos està dando la oportunidad de reflexionar en que debemos hacer un nuevo compromiso de vida para con èl, y no ser destruidos en el terrible mal que viene sobre el mundo por no creer. Lamentablemente no somos profetas, por lo que no podemos decir como en tiempos de Noè, que el dìa 17 de abril (17 de Iar, vea Gènesis 7:11) vendrà el fin, pero que viene, viene. No seamos indiferentes, 1ª de Pedro 1:20 nos enseña que los ùltimos tiempos iniciaron con el advenimiento de Cristo, tomemos eso en cuenta pues estamos 2016 años màs cerca del cumplimiento de la profecìa, eso sin contar, que hoy... pueden venir por nuestra alma. 

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Te ha respondido Dios?

"Yo fui joven, y ahora soy viejo, y no he visto justo desamparado ni a su simiente mendigar el pan".
(Salmo 37:25).

Y el siguiente verso resa asì: "Todo el dìa presta (o da), y su descendencia es una bendiciòn". ¿Se ha preguntado usted alguna vez, cuàl es la razòn por la cuàl los creyentes hincamos nuestras rodillas en tierra? ¿Serà por costumbre, por tradiciòn, por religiosidad o por gratitud? Seguramente que unos lo hacemos por una y otros lo hacen por otra de esas causas.

Preguntamos de nuevo: ¿Nos ha respondido Dios nuestra peticiòn? Si aùn no lo ha hecho, no necesariamente quiere decir que Dios permanecerà indiferente, sino que tan sòlo no ha llegado el tiempo, pero no nuestro tiempo sino el tiempo de èl. Y, por otro lado si ya lo hizo, entonces nosotros queremos hincar nuestra rodilla a tierra, pero ojalà que no lo hagamos por el hecho de que ya tenemos lo que queremos, sino que lo hagamos porque si nos respondiò es porque nos mira como justos. En el primer caso nos estarìamos hincando por lo que èl nos da, pero en el segundo estarìamos hincàndonos por la gratitud del Dios que tenemos, que, a pesar de que muchos nos miran sòlo nuestros defectos, nos señalan, nos envidian, nos menosprecian, para èl somos diferentes pues nos mira como "justos". Esa es la conclusiòn del verso de hoy escrito por el rey David. Con todo y nuestros defectos y nuestras imperfecciones... nuestro Dios nos mira como justos, y la prueba es que responde a nuestras peticiones y nuestras generaciones no mendigan el pan. Gloria sea a su nombre.

lunes, 12 de diciembre de 2016

El Misterio oculto por los siglos.

"Sin duda se han enterado del Plan de la gracia de Dios".
(Efesios 3:2).

El Apòstol Pablo, estando prisionero en Roma, en lugar de lamentarse por su situaciòn, toma un papel y una pluma y nos escribe cuatro cartas de exhortaciòn, sì, leyò bien, de "exhortaciòn". Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemòn fueron escritas desde Roma para todos los creyentes de esas ciudades y para el "remanente" de todos los tiempos. Son como un cofre antiguo lleno de tesoros... pero que para verlos, hemos de abrir el cofre.

Al Apòstol Pablo, Dios le revelò directa y personalmente (recuerde el pasaje hacia Damasco en Hechos 9) el Misterio oculto por los siglos. Su Plan, el Plan de salvaciòn. Habìa sido anunciado en Jeremìas 31:1-3, pero tendrìa su cumplimiento con el advenimiento del Mesìas, su muerte y resurrecciòn.  Y en el libro de Efesiòs, el Apòstol nos devela el misterio: "Que los gentiles, son, junto con Israel, beneficiarios de la misma herencia, miembros de un mismo cuerpo y participantes igualmente de la promesa en Cristo Jesùs mediante el EVANGELIO" (Efesios3:6). Nòtese que no dice que somos salvos, o sea "participantes" del Plan de salvaciòn de Dios por medio de ninguna "religiòn" sino por medio del "evangelio de Cristo Jesùs". Y ese evangelio, no fue predicado desde hace dos mil, tres mil, ni cuatro mil años como algunas religiones... sino que fue predicado desde el principio de la humanidad: Gàlatas 3:8 resa asì: "Sepan, que los descedientes de Abraham son aquellos que viven por la fe...a quien se le anunciò el EVANGELIO". En otras palabras, el evangelio ya era anciano cuando nacieron algunas religiones, porque desde el principio de los tiempos Dios deseaba que SU pueblo viviera por la fe y no por una religiòn. Sòlo pensemos por un momento: si Israel que HABIA sido designado SU pueblo fue RECHAZADO por su religiosidad, preguntamos: ¿Còmo pretendemos los gentiles no ser rechazados por religiosos, cuando èl estableciò un Plan de salvaciòn por fe? Meditemos. Ese es el Misterio develado: Somos salvos por fe, no por una religiòn. Y la fe viene por oìr y creer el evangelio de Cristo Jesùs.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Dios habla siempre.

"Màs confiable es el amigo que hiere que el enemigo que besa".
(Proverbios 27:6).

¡Què diera yo porque Dios me hablara!  Estas palabras se las hemos oìdo a muchas personas, y cuando vemos sus circunstancias decimos: ¡Pero si le està hablando, lo ùnico es que èl està demasiado afanado por eso no oye!  Dios hablò ayer, habla hoy y hablarà mañana por medio de otras personas, por medio de su palabra, por medio de sueños, por medio de experiencias propias y ajenas... sòlo que estamos demasiado afanados. Queremos que la situaciòn cambie pero nosotros no hacemos nada por cambiarla, màs que pedìrselo a Dios. Dios ya nos diò la vaca... levantèmonos a ordeñarla, pues eso nos corresponde a nosotros!!!

Es muy pero muy lamentable que nos acercamos a Dios y a la iglesia casi solamente cuando estamos en crisis, cuando estamos de luto, cuando hay una enfermedad en casa, cuando la necesidad econòmica llega. Pero, en la mayorìa de los casos es el sufrimiento, la forma como Dios nos atrae porque tiene propòsitos en nosotros. Y, cuando nos acercamos a la iglesia, aprendemos. Quienes la dirigen nos enseñan, nos encaminan, nos instruyen, y los hermanos con su testimonio de via tambièn nos enseñan y entonces nos incitan para que llegue el cambio. Pero, ya se puso usted a pensar que cuando nosotros llegamos a la iglesia, ¿tambièn hay otros que tienen algo que aprender de nosotros? No sòlo llegamos a aprender tambièn llegamos a enseñar, a nuestros hermanos y aùn a nuestros lìderes, ancianos y pastores. Què impactante el proverbio del dìa que nos dice entre lìneas que si no tenemos amigos que nos enseñen, entonces bien harìamos en buscar enemigos que nos digan què tenemos que aprender o corregir. Dios nos habla hoy, oigamos, guardemos y pidamos gracia para cambiar, pues bien resa una de las fotografìas de hoy: "Si no luchas por lo que amas... no llores por lo que pierdes". ¿Queremos besos verdadros o besos de falsos?

viernes, 9 de diciembre de 2016

La envidia.

"Cruel es la furia, y arrolladora la ira, pero ¿Quièn puede enfrentarse a la envidia?
(Proverbios 27:4).

"Si la envidia fuera tinta, cuàntos estarìamos pintados", nos decìan los abuelitos cuando èramos niños y nos miraban còmo deseàbamos tener algo que nuestros vecinos o amigos tenìan. ¿Querès tener eso? pues trabajà y ahorra y algùn dìa lo tendràs... eran sus consejos de conclusiòn del asunto.

Cuando la naturaleza se ensaña contra el hombre o cuando el mismo hombre se ensañe contra el hombre, hemos sido testigos de èpicas batallas. Miles y miles de millones de dòlares en destrucciòn; ciudades arrasadas; pero lo màs importante miles de miles de vidas cegadas o dañadas fìsica y psicològicamente por muchos años. La furia es algo destructivo, algo que marca a las personas, pero sin embargo, Dios, nos dice que eso es nada o casi nada comparado a cuando la envidia invade nuestros corazones. ¿Hasta cuàndo iremos a entender que obtener algo implica sacrificio? Los discìpulos de Nuestro Señor Jesucristo tuvieron unciòn, pero dejaron todo lo material sin queja alguna; los ricos tienen sus fortunas porque planifican, invierten y trabajan duro. Serìa injusto que uno se encerrara en su oficina todo el dìa a estudiar la biblia, y eso le produjera dinero; de la misma manera que serìa injusto que un hombre planifique, invierta su dinero y trabaje duro todo el dìa para tener unciòn. Para Dios no hay nada imposible dice la biblia, pero tambièn nos enseña que es un Dios de orden, de disciplina, un Dios con lògica. No podemos entonces envidiar la unciòn de un siervo de Dios que se la pasa estudiando las escrituras, pero tampoco podemos envidiar a alguien que hace dinero porque trabaja mucho. Poderosa es la ira y cruel es la furia sì... pero no son nada comparados con los que abierta o encubiertamente podemos tener envidia de otros.

jueves, 8 de diciembre de 2016

La necedad.

"Pesada es la piedra y pesada es la arena, pero màs pesada es la provocaciòn del necio".
(Proverbios 27:3).

Cuando se menciona la palabra "ignorante" muchos podrìamos ofendernos, pero es precisamente porque ignoramos lo que esa palabra significa, las àreas que cubre o los lìmites hasta donde llega. Albert Einstein podrìa haber llamado ignorante a un carpintero porque no sabìa altas matemàticas; pero, un carpintero podrìa haber llamado ignorante a Einstein porque no sabìa còmo aplicar el barnìz. En cuyo caso ambos son sabios en su profesiones pero ignorantes en la del otro. Y lo mismo sucede en lo espiritual.

Explicado y dado por hecho que entendimos el punto, entramos en materia en el verso de hoy. El profeta Jeremìas declarò: "Son gente ignorante, son necios... porque no conocen ni el camino ni las ordenanzas del Señor" (5:4). Dios determinò desde el principio de los tiempos dos pactos para con su pueblo, pero entendamos algo "con SU pueblo" no con todo el mundo. El primer pacto durò desde el êxodo hasta la muerte de Cristo y era "solamente" para el pueblo judìo. Si usted era alemàn, ruso, chino o indito de las amèricas... ese pacto NO era para usted. El segundo pacto se iniciò con la muerte y resurrecciòn de Cristo y durarà hasta la segunda venida de Cristo... pero NO es para todo el mundo, sino sòlo para los que por fe, acepten a Cristo. En èste pacto si usted es judìo pero no cree... entonces NO es pueblo y este pacto NO es para usted; y si usted es alemàn, ruso, chino o indito de las amèricas pero cree en Jesucristo... entonces usted es pueblo de Dios y èste pacto SI es para usted. Pero, la "ignorancia del camino y las ordenanzas de Dios" hace que las "creencias y las tradiciones de los pueblos" sean como una provocaciòn del necio. Y, ver, escuchar gente asì... bien lo dice el proverbio: "Es pesada carga".

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¡Cuidado!

"No te jactes de ti mismo; que sean otros los que te alaben".
(Proverbios 27:2).

Somos muchos los que bromeamos acerca de nuestras virtudes o cualidades, sean èstas materiales o espirituales, pero de bromear a realmente vivir creyendo que tenemos o que somos màs que otros, eso ya es otra situaciòn y muy peligrosa. Pues decìa el infame dictador Hitler: "Repite una mentira tantas veces como sea necesario para que la gente crea que es verdad", sòlo que el problema en èste caso es que el ùnico que la repite es el que se la llega a creer.

Para ser agradable a las personas basta con escucharlas, ¿sabìa usted que uno de los problemas màs graves dentro de la humanidad es que no es escuchada? Protestan los sindicatos... porque quieren ser escuchados; protesta el pueblo... porque quiere ser escuchado; se suicida una persona... porque nadie la tomò en cuenta escuchando sus problemas; se rompiò el matrimonio... porque una de las partes no es escuchada; los hijos se rebelan contra los padres... porque no son escuchados. El ùnico que quiere escucharnos es Dios... y a èl sì lo ignoramos ¿entonces? Ciertamente en ocasiones somos como gatos que al verse en el espejo se creen leones, pero Dios sì nos nos mira asì, el problema es que a èl no lo queremos escuchar. Existe el pensamiento que si nos acercamos a Dios, seremos esclavos porque !No podremos "divertirnos"! Con Dios no se puede beber; con Dios no se puede fumar; con Dios no se pueden tener dos hombres o dos mujeres; con Dios no se puede mentir; con Dios no se puede robar; con Dios no se puede hacer NADA, ¡Què aburrido es Dios!  Sì, es cierto, con Dios no se puede hacer NADA malo, nada deshonesto, nada que haga daño a otros, pero la pregunta es: ¿Le gusta que le roben, le gusta que le mientan, le gusta que le engañen?  Pues lo hacen con usted las personas que piensan que con Dios no se puede hacer NADA porque es muy aburrido. No nos jactemos de nosotros mismos, que sean otros los que alaben nuestras virtudes. ¡Cuidado!.

martes, 6 de diciembre de 2016

La jactancia.

"No te jactes del dìa de mañana, porque no sabes lo que el dìa traerà".
(Proverbios 27:1).

Por mucho tiempo pensamos que la jactancia era propia de las personas que tenìan muchos recursos, y que, presumìan de su auto, de su moto, de su barco, de su aviòn, etc. Pero, con el tiempo nos fuimos dando cuenta que cualquier persona, aùn siendo de limitados recursos puede llegar a ser un presumido, y lo que es peor, de lo que no tiene.

Si alguna cualidad o virtud vino Cristo, El Hijo de Dios, a mostrarnos fue la humildad, la sencillez, la modestia. Desde su principio eligiò un lugar muy sencillo y humilde para nacer, un establo; luego eligiò para vivir una ciudad de la cuàl nadie creerìa que saldrìa algo bueno, Nazaret; tomò un oficio que no era de renombre, carpintero; pasò sus años de preparaciòn creciendo en lo material y en lo espiritual en silencio; y cuando manifestò su ministerio eligiò a hombres sencillos y casi sin educaciòn, pescadores; y ya en el ministerio no quiso que le llamaran Maestro. ¡Què contraste lìderes actuales! Cristo no quiso tomar los lugares de honor, en una boda a la que fue invitado hizo lo posible por pasar desapercibido; se sentaba a comer con ladrones, mentirosos y prostitutas; repudiò el sistema de vida de los lìderes religiosos de su època; y, hasta al morir dejò que eligieran por èl la forma màs vergonzosa de muerte en aquella època, la cruz. ¿Cuàndo entenderemos que no podemos jactarnos o presumir de nada de lo que tenemos, de lo que somos, o de lo que haremos?  Todo lo que somos le pertenece a Dios, bien harìamos en consultar con Dios a cada momento què es lo que desea que hagamos, què digamos, o a dònde desea que vayamos. Aquì no somos residentes... somos peregrinos viajeros, y un viajero va con nada màs lo esencial.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Echar a rodar las piedras.

"Cava una fosa, y en ella caeràs; echa a rodar piedras, y te aplastaràn".
(Proverbios 26:27).

Lejos està cualquier humano de ser perfecto, y menos lo seremos si no nos humillamos a los pies de Cristo. Lo que tampoco indica que quienes lo hacemos, automàticamente lo lograremos. La bùsqueda de la perfecciòn es una lucha constante durante toda la caminata de un creyente, y es màs, nos moriremos sin alcanzarla, prueba de ello es que hay un dìa señalado por Dios (el dìa del arrebatamiento), cuando ese reposo se pueda alcanzar pero no serà por nuestros medios sino por el poder de Dios.

Uno de los errores màs graves que cometemos en la vida es: "Ser sabios en nuestra propia opiniòn". Una de nuestras hijas es Licnciada en Psicologìa, y padece el mal de todo Psìcòlogo: "Aborrece que todo el mundo se las lleve de Psicòlogo sin haber estudiado... cinco años". Nosotros, los que de alguna manera nos atrevemos a predicar el evangelio, hemos estudiado por treinta o treinta y cinco años los evangelios, y sin embargo tenemos que soportar a neòfitos "expertos" en "YO lo que pienso es..."; "YO lo que creo es..."; "YO lo que digo es..."   Y, es especialmente molesto cuando uno mira que esas opiniones vienen de gente que NO ha triunfado en una carrera; que NO ha triunfado en su trabajo; que NO ha triunfado en un matrimonio; que NO ha triunfado en su vida espiritual. ¿Por què no ha triunfado esa gente, y po rquè es tan molesta?  Simplemente, porque cree màs en su "propia opiniòn" que en la de Dios. Dice Dios, no nosotros, que creer en nuestra propia opiniòn màs que en la de èl, es como cavar una fosa he imprudentemente caminar alrededor creyendo que no vamos a caer, pero al final caeremos; o, como echar a rodar piedras y ponerse debajo de ellas, pensando que le caeràn a medio mundo menos a nosotros.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Informaciòn o chisme.

"Sin leña se apaga el fuego, sin chismes se acaba el pleito".
(Proverbios 26:20).

Recuerda usted haber oìdo de niño la expresiòn: "Entre casados y hermanos no hay que meter las manos". Era un consejo que nos daban los abuelos, que, basados en su experiencia, sabìan sobre manera que en la vida de las familias hay problemas porque sì, porque no o porque quizàs. Pero, eran tiempos en que nada era desechable sino todo se trataba de reparar. Lamentablemente hoy, lo desechable a podido alcanzar aùn al matrimonio.

Ahora bien, el proverbio de hoy nos enseña que cuando hay una fogata y se le dejan de echar leños, èsta se extingue. Pues igualmente son los problemas o los chismes. Los problemas y los chismes vienen por falta de informaciòn, por mala informaciòn o por malintencionada informaciòn, eso es echarle leña al fuego. El punto es que, cuando nos expresemos serìa bueno primero que todo estar seguros que lo que vamos a decir es lo correcto, en el momento correcto y a la persona correcta. Pues con mala informaciòn lo que causamos son problemas, y generalmente, èstos se convierten en chismes. Pero, fijando posturas hemos de explicar que lo que decimos es una "informaciòn" cuando se la comunicamos a la autoridad, al lìder, a un superior, pues ellos buscaràn la forma de solucionar el problema; pero es chisme cuando se lo contamos a alguien que no tiene autoridad alguna, pues lo ùnico que vamos a lograr es que se lo cuente a otro, y, agregàndole su sazòn, lo que provocarà "rumores", y los famosos "fijate que", y "yo creo que", que lo ùnico que haràn es causar màs daño. Cuidèmonos.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

El perezoso.

"Dice el perezoso: "Hay una fiera en el camino, por las calles un leòn anda suelto".
(Proverbios 26:13).

Segùn tenemos entendido se trata de un proverbio chino que resa: "Todo camino se inicia dando el primer paso". Muchas veces las gentes anhelamos, deseamos y hasta llegamos a envidiar lo que otros tienen, si no hacemos consciencia, de que esas gentes estàn en donde estàn porque han hecho, humanamente hablando, un esfuerzo que nosotros no hemos hecho. Espiritualmente sabemos que es de parte de Dios.

La primera orden o dictamen que Dios le diò al hombre fue: "Te ganaràs el pan con el sudor de TU frente". No es un invento nuestro que el hombre tiene que trabajar. No es que nosotros estemos obsesionados con el trabajo, es que es una ORDEN de Dios, es una parte de demostrar el AMOR a los nuestros el darles el bienestar MINIMO. No podemos poner pretextos a Dios para no trabajar, lo UNICO que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y toda la vida la vamos a pasar siendo una carga para los demàs. Repetimos nuevamente las palabras tan sabias del expresidente Josè PEPE Mujica: "El que no trabaja, vive y come del que sì trabaja... y eso es un pecado a los ojos de Dios".  ¿Los que en alguna medida tenemos un grado de liderazgo cristiano, còmo podrìamos exigirle a alguien que trabaje si nosotros no le damos el ejemplo?  No hay excusa vàlida delante de Dios ni delante de los hombres para no trabajar. Cualquier excusa que demos serà tan ridìcula como la dice el perezoso del proverbio de hoy: "Es que hay un leòn haya fuera". Dios no dijo que fuera fàcil el trabajo, al contrario nos advirtiò que era con espinos y abrajos. Entendamos èsta verdad: "Para el perezoso, poco a poco, paso a paso, viene la LIMITACION, y algùn dìa toca a la puerta y entra... la POBREZA (Proverbios 28:19). Y el que no trabaja dijo el Apòstol Pablo: Que tampoco coma.

martes, 29 de noviembre de 2016

Como perros que se comen su vòmto.

""Como vuelve el perro a su vòmito, asì el necio insiste en su necedad".
(Proverbios 26:11).

Copiaremos a continuaciòn textualmente palabras de Mèdicos Veterinarios que afirman lo siguiente: "No es agradable ver que su perro vomite, ni mucho menos que se lo vuelva a comer"; "Esto se produce por irritaciones en el estòmago, inflamaciones intestinales, virus, bacterias, paràsitos o envenenamiento". Lo que nos trae a la conclusiòn que èsta situaciòn se provoca porque por falta de cuidados se daña la salud.

Hoy, El Señor nos muestra que el hecho que un hombre o una mujer estèn cayendo en "necedad", es comparable a la falta de salud de un perro (fea comparaciòn pero la hizo Dios y no nosotros). Dicen los expertos en nuestras adorables mascotas, que la situaciòn anòmala se produce por factores que hacen "daño" al animalito, y que, para empezar "no es agradable". Tampoco es agradable para quienes nos rodean, las personas que una y otra vez caemos en necedad y que prometemos y prometemos cambiar y los años pasan y siguimos siendo y haciendo lo mismo, siendo evidente para todos menos para nosotros que tratamos constantemente de engañarnos dicièndonos que estàmos cambiando. La causa de dicha situaciòn en las mascotas es por inflamaciones estomacales, indifestiòn intestinal, virus, bacterias o envenenamiento entre otras. En lo espiritual vemos muy claramente esos factores marcados en las personas que caemos en la necedad, y caemos al igual que las mascotas "por falta de cuidado". Alguien sabiamente dijo: "Si quieres tener distintos resultados, deja de hacer las cosas como las estàs haciendo". Si no tenemos salud espiritual es porque "algo" estamos descuidando, para poder corregirlo entonces hemos de cambiar "algo" de lo que estamos haciendo, y eso, solamente lo lograremos si nos depositamos en las manos del Señor. Cuando el perro come en casa difìcilmente se enferma, es, cuando come fuera de casa que los virus, las bacterias, y los envenenamientos llegan. Selah (Palabra hebrea que significa: detente, escucha, medita).

lunes, 28 de noviembre de 2016

¿A quièn das tu confianza?

"Como  arquero que hiere a todo el que pasa es quien contrata al desconocido en su casa".
(Proverbios 26:10).

"Un secreto entre tres, deja de ser secreto"; "Al ladròn, lo mejor es darle las llaves"; "No le cuentes todos tus secretos a nadie, pues en el dìa del enojo, se los contarà a todos". Palabras que en màs de una ocasiòn escuchamos en labios de nuestros ancestros... Y vaya que han resultado ciertas. En conclusiòn todo se resume a: CONFIANZA.

En el proverbio de hoy, es Dios quien nos enseña que no podemos confiar en gente extraña, hacerlo es como poner un arquero a tirar flechas a todo el que pasa, pues el resultado lògico serà: muchos heridos. Y eso es precisamente lo que harà alguien que no conocemos si lo metemos a nuestra casa (entendamos aquì por casa nuestro corazòn), concedièndole una confianza que no sabemos si merece. Eso no implica que desconfiemos de todo el mundo, pero sì implica que no podemos andar confiando a primas en cualquier persona. La confianza es algo que todos nos debemos ganar. Si alguien nos cuenta una pena, nos cuenta sus problemas ìntimos; si alguien abre su corazòn para con nosotros, debemos honrar esa confianza. Especialmente en el liderazgo cristiano esa es una obligaciòn. Quizàs podamos utilizarlo como ejemplo, sin decir nombres y en alguna congregaciòn ajena a la nuestra como testimonio de lo que puede o no suceder, pero nunca traicionar la confianza que se nos ha tenido. Eso ha lastimado por años a nuestras generaciones y es algo que debemos arrancar de raìces. Sepamos pues en quièn confiar, y, si alguien de buena voluntad a confiado en nosotros tenemos la obligaciòn de cerrar nuestra boca. Los secretos deben animarnos a orar por las personas no a criticarlas.

sábado, 26 de noviembre de 2016

No basta con decirlo.

"Inùtil es el proverbio en la boca del necio".
(Proverbios 26:7).

Cuando Cristo vino al mundo y nos dejò sus enseñanzas, muchos fueron quienes le siguieron, a sus seguidores con mucha lògica les llamaron "cristianos". NUNCA fueron llamados de otra forma, pues Cristo no vino a fundar una religiòn; tampoco vino a fundar, a pesar de ser judìo, una nueva sinagoga o derivaciòn de la misma. Prueba de ello es que se nos enseña en el libro de los Hechos de los Apòstoles que fue en Antiquìa, en donde les llamaron por "primera vez"... cristianos (Hechos 11:26), sin ninguna otra nominaciòn, situaciòn que nunca ha cambiado. Dios Padre no planeò hacer una religiòn de su Hijo sino una relaciòn con èl.

De esa cuenta, del hecho que Dios desea una relaciòn y no una religiòn con su Hijo, nace el hecho de que quienes nos decimos "creyentes" hemos de vivir por fè y no por obras. En otras palabras, al hombre lo que le salva es la fe en Cristo, no las obras en Cristo. ¿Entonces, estamos en contra de hacer buenas obras? ¡Rotundo NO! Lo que tratamos de explicar es que: "El creyente no hace buenas obras para buscar su salvaciòn o el perdòn de sus pecados, sino que, por la gratitud de que ya fue perdonado (al aceptar a Cristo en su corazòn) hace las buenas obras, que es algo radicalmente distinto. Quizàs, por el engaño que nos han hecho del verdadero evangelio desde tiempos inmemoriales, fue que el Apòstol Pablo les escribiò a los Gàlatas dicièndoles: ¡Oh, Gàlatas, insensatos, acaso creerèis en OTRO evangelio!  No les dijo: ¡Oh, Gàlatas insensatos, acaso creerèis en otra religiòn! El hombre se burla del avestruz, porque para esconderse mete su cabeza en el suelo y deja expuesto todo su cuerpo, ¿acaso no es lo mismo que hace el hombre, cuando se hace llamar creyente, hasta recita los versos bìblicos de memoria, pero su corazòn està lleno de ìdolos y su testimonio no es digno de imitarse? La conclusiòn es: No basta con decir: "Yo soy creyente", hay que demostrarlo con una vida honesta, fiel, una vida (aùn con sus tropiezos pues nadie es perfecto ni lo serà hasta el dìa de Nuestro Señor) digna de imitarse, o al menos, que nos exhorte a cambiar la que hoy llevamos. Gracias a aquellos lìderes que nos dan ejemplo y que os animan a seguir esos pasos.  

viernes, 25 de noviembre de 2016

La necedad.

"El garrote para la espalda del necio".
(Proverbios 26:3).

Este verso inicia diciendo que: "Asì como el làtigo es para el lomo del caballo, y el freno para un asno, asì la espalda de necio es para los golpes". En otras palabras se nos està diciendo que la necedad lo que trae consigo es golpes, dolor, pena, sufrimiento, vergüenza y en casos extremos hasta la muerte fìsica.

El ser humano define la necedad como terquedad, una persona que hace lo mismo y lo mismo siempre, y que no hace caso de quien le diga que lo que està haciendo lo està haciendo mal, y que por lo tanto lo tiene que hacer de otra manera. Dios no define la necedad asì, para èl la necedad es: No reconocer o aceptar que hay un Dios, al cual nos debemos, y que, el no hacerlo trae consecuencias. ¿Por què? ¿Porque Dios es un Dios malo y vengativo? ¡NO! Lo que sucede es que al no creer en Dios o no aceptarlo  ya no vivimos segùn sus consejos, sus normas, sus estatutos, sino segùn nuestro propio criterio, el cuàl es inmensamente finito, y eso nos trae graves consecuencias y en ocasiones extremas la muerte fìsica. El gran apòstol Pablo nos enseña: " Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni {le} dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido" Romanos 1:21.  La escritura nos muestra pues que: El caballo se doma... a golpes de làtigo; y que el asno se frena... a golpes, Suena grosero decirlo, pero la vida nos muestra que todos los errores que cometemos los pagamos con duros golpes, pues es la ùnica forma que Dios tiene de hacernos reflexionar cuando actuamos neciamente. Nuestros abuelos nos decìan: "No esperès que te pase, aprendè de las experiencias ajenas".


jueves, 24 de noviembre de 2016

El motivo de la maldiciòn.

"La maldiciòn sin motivo jamas llega a su destino".
(Proverbios 26:2).

Existe una ley humana que los estudiosos han llegado a denominar: "Ley de la causa y el efecto" la que definen de la siguiente manera: " Todo lo que hagamos a los demàs, sea bueno o sea malo, nos serà devuelto". Es por ello que tambièn se le denomina El Efecto boomerang.

Asì que, tanto Dios en su omniciencia como el hombre en su poca ciencia coinciden en el hecho de que nada de lo que nos sucede es por coincidencia, casualidad o buena o mala suerte. Todo, absolutamente todo, tiene una raìz. Y de allì podemos entender lo que hoy nos dice la escritura: "Por algùn motivo nos llega la maldiciòn". Ahora bien, no confundamos la maldiciòn con los momentos desagradables de la vida, por ejemplo, un accidente de auto no es una maldiciòn, aùn y cuando, haya alguna muerte involucrada. Cuando hablamos de maldiciòn nos referimos a la maldiciòn que Dios expresa sobre alguien. Y, lo vemos claramente en Deuteronomio 28 cuando Dios expresa muy claramente lo que son las bendiciones y lo que son las maldiciones. Y la diferencia entre ambas es un solo elemento: OBEDIENCIA. En aproximadamente 8 versos Dios da sus bendiciones a quien oiga, guarde y obedezca su vos, pero son cerca de 50 versos en los cuales habla de las maldiciones a quienes no lo escuchen, no guarden su palabra y no la obedezcan. A los que obedecen simplemente Dios los llama su pueblo, y ellos, tendràn paz, alcanzaràn la prosperidad, y tendràn su favor. ¿Tan difìcil nos es entender que Dios lo que quiere es que creamos en èl, oigamos su vos, guardemos sus estatutos y los obedezcamos? La maldiciòn o la bendiciòn siempre tienen un motivo de ser... obediencia o rebeldìa.

¿Honores para el necio?

"Ni la nieve es para el verano, ni la lluvia para la cosecha, ni los honores para el necio".
(Proverbios 26:1).

El sabio rey de Israel, Salomòn, escribiò èste pensamiento: "Dios todo lo hizo hermoso en su momento, y puso en la mente del hombre el sentido del tiempo, aùn y cuando el hombre no alcanza a comprender lo que Dios realiza de principio a fin".

 Vaya si no es cierto que el hombre tiene en su corazòn y su mente el sentido del tiempo, si ese es precisamente el factor que mantiene en estado de nervios al ser humano, el tener que cumplir un horario todos los dìas de su vida. Si es de lunes a viernes y en algunos casos hasta el sàbado, el ataque a los nervios nos viene por el horario del trabajo; y, si es en fin de semana, que los compromisos, que la iglesia, que las actividades para recrear a los hijos, etc. pero todo tiene un horario que cumplir, y ese es el factor de nervios del ser humano. Pero bien, hoy la escritura se refiere al tiempo no en ese sentido, sino en el sentido que asì como la nieve es dañina al verano y la lluvia mata la cosecha, asì tambièn es de dañino y criminal darle honra a los necios. ¿Quiènes son los necios? La palabra que define "necio" en la Biblia es "Nabal", y muestra a una persona que dice: "No hay Dios o que no cree en Dios". Asì, cuando vemos que muchas personas son honradas con puestos de privilegio, tanto en lo civil como en lo militar; en lo laico como en lo religioso; en el gobierno como en lo privado, y se transforman... estamos frente a un necio, estamos en la antesala de una catàstrofe provocada por una persona cuyos cimientos no estàn en Dios, y ese necio por haber sido honrado cometerà actos y acciones que haràn mucho pero mucho daño a muchas personas.

martes, 22 de noviembre de 2016

El dominio propio.

"Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse".
(Proverbios 25:28).

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2ª Timoteo 1:7). Una de las cualidades que tiene que tener todo aquèl que se precie de ser un creyente, es dominio propio, si no se tiene no puede haber disciplina, y si no se tiene disciplina no se logran los objetivos. Pregùntele a un atleta què sucede si llega a un entreno sì y a otro no; o que le sucede a un estudiante universitario si llega una semana si y una semana no a clases.

Tener o no tener dominio propio nos hace ser esclavos de la libertad o de los vicios y las situaciones dañinas a nuestra vida. Con dominio propio usted puede todos los dìas dedicarle un tiempo a Dios antes de dedicarse a sus actividades personales, para que, sea Dios quien lo dirija durante el dìa; o puede, levantarse, arreglarse y salir y enfrentar la vida con sus propias fuerzas. El problema de èste segundo caso es que usted regresarà a casa cansado, agobiado, tenso, frustrado o decepcionado y en muchos casos sin el èxito que saliò a buscar. Pero en el primer caso usted regresa quizàs cansando pero no agobiado; quizàs no habièndo alcanzado el èxito que pensò, pero con una altas espectativas de que està cercano, y seguro que no regresa frustrado o decepcionado. Antiguamente las ciudades poderosas lo eran, porque entre sus atributos estaba el estar protegida por muros tan fuertes y tan altos que los enemigos pensaban dos veces el ataque. Eso nos dice hoy la escritura, que cuando no tenemos dominio propio, somos como ciudades sin protecciòn, es entonces en donde usted mira mujeres "impulsivas" y hombres "violentos" que lo ùnico que traen es auto-destrucciòn. Si todo lo quieren arreglar las mujeres diciendo cuanto se les viene a la punta de la lengua, y los hombres creemos que todo se arregla a puñetazos... somos como ciudades indefensas. Clamemos a Dios por dominio propio. 

lunes, 21 de noviembre de 2016

Como aguas sucias.

"Manantial turbio, contaminado pozo, es el justo que flaquea ante el impìo".
(Proverbios 25:26).

"Uno es el que siembra, otro el que riega, pero el crecimiento lo da Dios", palabras de nuestro Apòstol Pablo a los creyentes en Corinto, que precedieron a las siguientes: "Nosotros (los predicadores) somos colaboradores al servicio de Dios, y ustedes son el campo de cultivo de Dios" (1ª Corintios 3:9).

En versos anteriores explica que: "Lo vil y lo despreciable de èste mundo eligiò Dios para predicar el evangelio" (vea Capìtulo 1 verso 27). El verso de hoy nos dice que cuando un siervo de Dios cae en pecado se haga pùblico o no, es como si un manantial de agua cristalina se convirtiera en agua sucia. Y en efecto, muchas personas toman como pretexto el alejarse de Dios pues no pueden soportar, dicen: "La hipocresìa de los pastores", "A los pisteros esos", "A los haraganes que solamente se mantienen juzgando a los demàs", "Esos, que viven de agarrar tontos". No vamos a defender lo indefendible, pues reconocemos que lamentablemente en lugar de que la iglesia haya afectado al mundo, segùn lo ha establecido Dios, es el mundo el que ha afectado a la iglesia, habiendo convertido "muchos" (no todos) la casa de Dios, que era casa de oraciòn... en cueva de ladrones y mentirosos aprovechados. Pero, tambièn hemos de decir, que muy lamentablemente tambièn, quienes juzgan ese tipo de liderazgos generalmente viven peores testimonios de vida que a quienes señalan, demostrando que ùnicamente lo usan como pretexto para no cambiar. El punto de conclusiòn es èste: "El verdadero siervo de Dios tiene que luchar por vivir un testimonio no por darlo", pues de lo contrario serà como un manantial de agua cristalina que se convertirà en aguas sucias para los que buscan un pretexto para no acercarse a Dios".

sábado, 19 de noviembre de 2016

¡Buenas noticias!

"Como el agua fresca a la garganta reseca son las buenas noticias desde lejanas tierras".
(Proverbios 25:25).

Nadie quiere recibir "malas" noticias, ahora bien, ¿Hemos analizado què significa o què representan las "malas" noticias para nosotros? ¿Realmente algo que nos pasa puede ser malo? Para los que nos llamamos creyentes, el Señor nos ha dejado plasmado por escrito un verso que debièra hacernos reflexionar en esto. "Todas las cosas son para bien, para los que aman a Dios, aquellos que han sido llamados conforme a su propòsito" (Romanos 8:28). Si nuestro Dios es "bueno" entonces hemos de entender que nada de lo que nos sucede puede ser malo, quizàs en todo caso nos serà "deagradable" a nosotros pero no precisamente malo.

Asì que, toda noticia que nos llegue o que nosotros protagonicemos no puede ser mala, puede ser "agradable" o "desagradable" pero no mala. Ni siquiera la muerte de alguien puede llegar a ser mala para nosotros. Tomemos el ejemplo de Cristo, siendo el Hijo de Dios, no era "bueno" que fuera traicionado, juzgado por conspiraciòn de los religiosos y asesinado, sin embargo... todo eso sucediò y fue "bueno" para toda la humanidad. Nosotros acostumbramos a juzgar los eventos por lo que nos puedan "favorecer inmediatamente o no", por ello es que catalogamos de bueno o de malo cada suceso. Pero no es necesariamente asì. Alguien hereda una fortuna e inmediatamente nuestra mente dice: "dichoso", ¡Por què a mì no me suceden cosas como esa!  Pero con los años nos damos cuenta que a esa persona el dinero de la herencia solamente le sirviò para apartarse del camino de Dios, de la moral, de lo establecido por la ley. Entonces decimos: ¡Gracias a Dios no heredè ese dinero! Preguntamos: ¿El dinero es bueno o es malo? Ni bueno ni malo, somos nosotros los que juzgamos las situaciones por lo que significan a nuestros interèses inmediatos lo que sucede. Pero tenemos que cambiar nuestra mente y "luchar" por entender que lo que nos ha sucedido, lo que nos sucede, y lo que nos sucederà... està dentro del Plan perfecto y eterno de Dios, y que si somos creyentes todo sucederà conforme a su propòsito el cual siempre nos serà favorable aunque no precisamente agradable. Esas son noticias lejanas que parecen agua a nuestra sed y buenas noticias de lejanas tierras.


viernes, 18 de noviembre de 2016

¿Casados o solteros?

"Màs vale habitar en un rincòn de la azotea, que compartir el techo con mujer pendenciera".
(Proverbios 25:24).

"Los que se casan tendràn que pasar por muchos aprietos". Declaraciòn del gran Apòstol Pablo hablàndonos hace dos mil años, por medio de una carta escrita a los creyentes de la iglesia en Corinto (vea 1ª de Corintios 1:2 y 7:28). Expliquèmonos primero ¿Nos consideramos nosotros creyentes? Si decimos que sì, entonces èsta declaraciòn es para nosotros, sino no nos preocupemos. Segundo, aunque aquì se habla de la "mujer pendenciera" tambièn vale para el "hombre pendenciero", pues hemos de reconocer que "Dios no hace acepciòn de personas".

Todo ser humano que se digne ser responsable y que quiera ser respetado como tal, se levanta cada mañana preparàndose para trabajar sabiendo que habrà momentos difìciles, pues la primera "orden o sentencia" que Dios le diò a Adàn fue: "Por cuanto le hiciste caso a tu mujer... maldita serà la tierra por TU culpa...con PENOSOS trabajos comeràs de ella TODOS los dìas de tu vida". (Gènesis 3:17). Nos explicamos: "Somos amantes, màs bien fanàticos, de levantarnos a darle gracias a Dios por cada dìa de vida; de platicar con Dios en oraciòn; de intecerder por las penas y las angustias de nuestros pròjimos; de leer, estudiar y memorizar las escrituras; es màs, nos fascina enseñarla en la medida de nuestra capacidad, conocimiento y sin ningùn interès econòmico sino tan sòlo servir al Señor por gratitud, pero, entendemos que tambièn es una orden de Dios el salir a trabajar. Ahora bien, el punto que el Apòstol Pablo nos està mencionando aquì, es que se trabaja mejor, con màs agrado, con màs eficiencia... si a nuestro lado hay una mujer que nos respalda, que nos apoya, que nos exhorta, que nos ayuda. Pero, tambièn nos habla de que la mujer necesita un hombre que provea lo esencial para el hogar; que sea èl el sostèn de la casa; que sea el guìa espiritual y material de la casa; que sea una columna y no un estorbo en la caminata de la familia. Un matrimonio (entre UN hombre y UNA mujer que es lo que Dios reconoce y "bendice" como matrimonio), camina mejor si ninguno de los dos es pendenciero sino màs bien ambos son pacificadores y dadores de amor.  El matrimonio ni es un juego ni es una conveniencia, es un compromiso muy serio delante de Dios, y todo aquèl que juega con èl... pagarà altas consecuencias cosechando cardos y espinos. ¿Casados o solteros? Nosotros decidimos.

jueves, 17 de noviembre de 2016

La lengua viperina.

"Con el viento del norte vienen las lluvias; con la lengua viperina, las malas caras".
(Proverbios 25:23).

Pocas personas saben acerca del conocimiento de los vientos, pero para quienes son apasionados de el mar y la pesca, no es una opciòn es una obligaciòn conocerlo. En la educaciòn primaria se nos enseñan las clases de vientos, los màs comunes y que casi todos conocemos son los Alicios, vientos del oriente al poniente; los Contralicios, y por supuesto los temidos Monzones, vientos que en verano vienen del mar hacia la tierra y en invierno de la tierra al mar.

En èste verso de la escritura se refiere precisamente a los Monzones, pues lo que nos està tratando de enseñar el Señor es lo dañino que pueden actuar nuestras palabras. De niños nos enseñaron nuestros abuelos que una palabra puede ser màs devastadora que un golpe. Y por experiencias lo hemos podido comprobar, un golpe por duro que sea el cuerpo casi siempre es capaz de asimilarlo y de reponer el miembro lastimado, pero las palabras quedan grabadas en el corazòn, en la mente, en el disco duro de nuestros sentimientos, y, en momentos oportunos o inoportunos salta de nuevo para volver a lastimarnos. Como creyentes que nos consideramos nuestra lucha diaria ha de ser por no participar de èste mal endèmico de la humanidad, de andar lastimando a quien se nos pone enfrente con nuestras expresiones. Reconocemos que es muy difìcil especialmente ahora que casi todo el mundo vive tan afanado y ensimismado en sus problemas y necesidades. Pero tenemos que ser y hacer la diferencia, una parte de la piedad, del amor, de la misericordia del creyente debe expresarse en palabras de alivio, de exhortaciòn, de consuelo, de amor, no de burla y señalamientos. Somos los primeros en reconocer que hemos fallado en eso, pero eso no quiere decir que no podamos iniciar nuestra lucha hoy mismo, ni mucho menos que estemos vencidos.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

No te dejes vencer por el mal.

"Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber".
(Proverbios 25:21).

Nuestros ancestros nos enseñaron un proverbio que reza asì: "El que besa a tu hijo... endulza tu boca". Durante nuestras màs de seis dècadas de vida hemos podido comprobar que es cierto. Hàgale usted una caricia o un favor a cualquier niño, o tan sòlo sonrìa para con èl, y verà la reacciòn de los padres. Verà pronto una sonrisa de agradecimiento o de aceptaciòn, pues està endulzando su boca al besar a su hijo.

Lamentablemente, en èsta humanidad hay de todo, y vemos continuamente personas a las cuales usted les cuida a alguien; les trata de la mejor manera; lucha por encausarlos; les da lo que nunca habìan tenido, pero lejos de agradecerle esos actos... ellos ponen sus ojos tan sòlo en lo que no les agrada, aùn sin saber, si lo que ven sus ojos es verdad o toda la verdad. Dios Padre nos dejò escrito en los Proverbios que nuestra labor no es tomar partido o venganza de esas personas, èl es quien se encarga de hacerles ver su error, de tomar partido y hacer venganza. Una mayor explicaciòn al libro de Proverbios nos la da el Apòstol Pablo en el libro de Romanos capìtulo 12 y verso 20, en donde nos dice: "Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber... que actuando asì, haràs que se avergüence de su conducta".  En màs de sesenta años, hemos podido contemplar situaciones de ese tipo, y hemos podido comprobar còmo, Dios, no permite que nada quede oculto, y aùn cuando una respuesta tarde en llegar igualmente llega. Pero la conclusiòn del asunto es que Dios no desea que nosotros metamos las manos sino que nos apartemos, pues eso, tambièn es cuestiòn de fe. Y hemos comprobado tambièn que cuando uno toma decisiones, mete su brazo para ayudar a Dios, lo que vienen son consecuencias; pero, si esperamos en èl estonces lo que viene es justicia. Mientras tanto, si tenemos algùn enemigo y èste tiene hambre, dèmosle de comer; y si tiene sed, dèmosle de beber... que Dios harà que se avergüence de su conducta.  

martes, 15 de noviembre de 2016

Un corazòn afligido.

"Dedicarle canciones al corazòn afligido es como echarle vinagre a una herida".
(Proverbios 25:20).

Cuando una persona està alegre, rìe; cuando una persona està alegre, es sociable; cuando una persona està alegre, canta. Pero, no es asì con quienes estàn en penas, la persona que està en penas no rìe, no desea socializar, ni mucho menos desea cantar o que le canten. Contradiciendo las escrituras y lo que Dios dice habièndo sido el creador del ser humano, muchos son los insensatos que piensan que con la mùsica quitaràn la pena de un corazòn dolido. Hacer eso, es como andar sin camisa en tiempo de frìo dice el final de èste verso.

Cuando una persona està en una pena lo que quiere es silencio, tiempo para meditar, desea consuelo, pero expresado en palabras de alivio, de exhortaciòn... pero nunca canciones. Repetimos, es una insensatez el pensar que una persona afligida va a reaccionar para bien con canciones. Una oraciòn, una palabra a tiempo y con sabidurìa es capaz de animar a alguien pero no canciones. El hombre màs sabio que ha existido despuès de Jesùs, nos dice en Eclesiastès 3:1: "PARA TODO HAY TIEMPO". Y cuando una persona no està alegre no es tiempo de cantos, es tiempo de consuelo, de un abrazo, o de simplemente estar a su lado sin decir una palabra pero que sepa que cuenta con nosotros, o, que nosotros contamos con ella, pero no de cànticos.  Ciertamente la escritura nos dice en el Salmo 34:1 lo siguiente:
 "Bendeciré a Jehová en todo tiempo;  
Su alabanza estará de continuo en mi boca".
Pero no podemos confundir "alabanza" con "mùsica o cantos", pues son dos situaciones distintas. Usted cuando alaba los dones de alguien no lo hace escribièndole una canciòn o cantàndosela, lo hace con "palabras", y eso, es precisamente nuestro punto. Alabar a Dios en todo tiempo no implica pasàrsela cantando himnos o coros necesariamente, pues una alabanza sea hace con palabras que exalten los dones o virtudes o bondades de alguien. Lo que no implica que si usted quiere cantar no lo pueda hacer. El caso es que para todo hay un tiempo idòneo en la vida.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Gente no confiable.

"Confiar en gente desleal en momentos de angustia es como tener un diente careado o una pierna rota".
(Proverbios 25:19).

¿Quièn nos puede garantizar en èsta vida que en algùn momento no necesitaremos de la ayuda de alguien?  Cuando èramos niños, se nos enseñò una gran lecciòn, que a Dios gracias, nunca hemos olvidado y que nos ha sido muy ùtil: "Nadie es tan rico que no necesite algo en algùn momento, y nadie es tan pobre que no pueda dar algo en algùn momento".

Sin embargo, es necesario que contemos con la ayuda idònea para ese momento de urgencia. Imagìnese usted que su esposa està esperando un bebè, y por razones de trabajo, usted tiene que viajar fuera de la ciudad, pero le confìa a una pariente que por favor la asista. ¿Què va a suceder si esa persona no es confiable? ¿Còmo va a salir del momento crìtico su esposa si usted està lejos y la persona no es responsable? Bien nos  dice el mensaje de Dios hoy: "Una persona no confiable es como un diente careado o una pierna rota". ¿Con què seguridad podemos morder si creemos que la siguiente mordida serà dolorosa? ¿Què fuerza podemos tener o aplicar apoyàndonos en una pierna rota y dolorosa? Definitivamente, necesitamos para los momentos difìciles de nuestra vida, gente confiable. Ahora bien, ¿Còmo adquirimos esa gente confiable? Pues hay una ley divina que se ha dado en llamarse "La ley de la siembra y la cosecha". Muchos la utilizan para hablar de dinero, y es cierta y aplicable, pero tambièn se aplica a èste caso. "seamos nosotros personas confiables, y en su momento, Dios harà  que tengamos a nuestra disposiciòn persona confiables". Esa es la clave.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El falso testimonio.

"Un mazo, una espada, una aguda saeta, eso es el falso testigo contra su amigo".
(Proverbios 25:18).

Testimonio: "Declaraciòn que hace una persona para demostrar o asegurar la veracidad de un hecho por haber sido testigo del mismo". Es lo que hace por ejemplo, un abogado cuando realiza una escritura, y firma reconociendo que ha sido testigo de que lo que en ella està escrito es lo que ambas partes se comprometen a cumplir. Sin embargo, una alteraciòn o una falsedad en dicha testimonio, es penado por la ley.

Vemos entonces que, para el hombre es muy importante el testimonio de una persona, cuànto màs no lo serà para Dios. Por ello, es que Dios tambièn impone una pena de castigo a quien dè mal testimonio de su pròjimo, especialmente si no ha sido testigo de los hechos. La pràctica ha demostrado que aùn siendo testigo de los hechos nos podemos equivocar, pues no solamente lo que nuestros ojos estàn viendo es toda la verdad. Por ejemplo, llegamos a una casa y observamos al padre expulsando de la casa a uno de los miembros de la familia. La primera impresiòn y lo que ven nuestros ojos nos dice que ese hombre no tiene consciencia, que està cometiendo una injusticia, que està loco, esa, es nuestra parte de la verdad. Pero, lo que no vieron nuestros ojos tambièn es verdad, y es el hecho de que ese miembro de la familia no ha querido cumplir las normas establecidas para esa casa. Es allì, cuando nos damos cuenta que no todo lo que vemos es la verdad, y que, aùn de lo que vemos tenemos que tener cuidado de dar testimonio. Ahora bien, cuando damos testimonio aùn de lo que no vieron nuestros ojos, es peor falta aùn. Sobre todo porque a los creyentes Dios nos manda en Gàlatas 6:10: "hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe". Y hablar de lo que no nos consta, es dar mal testimonio, es como darle con una mazo a nuestro hermano, es como hundirle la espada, lo convertimos en una agua saeta en su contra.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Los excesos.

"Si encuentras miel, nos te empalagues; la mucha miel provoca nàuceas".
(Proverbios 25:16).

¿Què nos està diciendo la palabra de Dios hoy, que si nuestro desayuno es con tortas de miel no le echemos demasiada? ¿Que la miel nos puede dar diabetes? ¿Que la miel es un alimento dañino? No. Simplemente nos està haciendo una analogìa de los excesos.

Miremos lo que nos aconseja la escritura  en varios pasajes de la escritura acerca de los excesos: Uno "No te alabes delante del rey, Ni estés en el lugar de los grandes" Proverbios 25:6. Esta porciòn nos habla que si alguna virtud o cualidad tenemos, no somos nosotros los que debemos hablar de ella, sino otras personas. Y en un segundo plano nos habla que no debemos buscar los lugares de privilegio sino tenemos que esperar para ser llamados a ellos, si es que nos corresponde ocuparlos algùn dìa. Es increìble la cantidad de personas que quieren salir en la foto, pero no quieren pagar el precio para salir en ella... eso es pecar de exceso.  En Proverbios 25:17 "No frecuente tu pie la casa de tu vecino, no sea que él se hastíe de ti y te aborrezca". Este pasaje es exageradamente explicativo acerca del cuidado que hemos de tener con respecto a las relaciones interpersonales, y aunque aquì se menciona la casa del vecino es aplicable a todas las personas, sean compañeros, conocidos o familiares. Pues si frecuentamos mucho la casa de alguien en lugar de ser una bendiciòn nos convertimos en el estorbo que no los deja salir adelante, o, ellos se convierten en el estorbo nuestro, pero esto que esto tambièn es un exceso, se entiende solamente con sabidurìa de lo alto. Y la historia nos ha demostrado ampliamente que Dios, los estorbos, los quita de en medio.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Con paciencia y amabilidad.

"Con paciencia se convence al gobernante. La lengua amable quebranta hasta los huesos".
(Proverbios 25:15).

¿Cuàl ha sido la razòn por la cuàl la humanidad se ha dividido en clases sociales? El dinero. ¿Entonces hemos de suponer que tener o desear dinero es malo?  De ninguna manera, pues Dios constantemente le dice a su pueblo que lo va a prosperar. Lo que ha hecho que el dinero haga cambiar al hombre... es el "amor" al dinero.

Las escrituras nos dicen que la causa principal de todos los males de la humanidad es el amor al dinero (1ª Timoteo 6:10). Pues cuando se ama el dinero uno se vuelve servidor del dinero, en lugar de que el dinero se vuelva servidor de uno. Una de las pruebas que podemos observar si alguien tiene amor al dinero, es la forma en que lo maneja y la forma en que èl se maneja. Cuando una persona invierte o gasta su dinero "sòlo" en sì mismo, esa persona tiene amor por el dinero. Otra forma que tenemos de observarlo es si lejos de ser humilde y amable es prepotente, esa clase de personas creen que por tener dinero tienen derecho a todo o sobre todos. Cuando el dinero està a nuestro servicio lo utilizamos para ayudar a otros, no para satisfacernos "sòlo" nosotros. Pero ¿a què viene el dinero con la paciencia y la amabilidad? Al hecho de que es muy difìcil, por uno mismo, que tengamos esas cualidades o virtudes cuando la vida nos da muchos recursos, pues pensamos que no tenemos necesidad de nadie o que podemos disponer de la vida de los demàs sin ser educados, pacientes, amables. No implica que necesariamente hay que ser pobre para tenerlas, pues tambièn se puede comprobar que muchos no tienen dinero e igualmente tienen amor por el dinero y son insolentes y prepotentes. Pero como que no tener disponibilidad de "mucho" dinero facilita las acciones. Solamente Dios es quien nos puede dar la gracia para no perder el equilibrio que se necesita. Pero lo que sì sabemos por experiencias propias y ajenas es que la paciencia y la ambilidad, la cortesìa, el respeto a los demàs nos abre muchas màs puertas que la prepotencia, dispongamos o no de recursos.  

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ser dadivoso.

"Nubes y viento, y nada de lluvia, es quien presume de dar y nunca da nada".
(Proverbios 25:14).

Una persona a la cuàl admiramos mucho por su testimonio de vida es Josè (Pepe) Mujica, èl expresa una gran verdad que la Biblia nos enseña: "El dinero es tiempo de vida". El dinero que conseguimos lo conseguimos invirtiendo nuestro tiempo y el tiempo es nuestra vida. Dios le dijo a Adàn: "Y de ahora en adelante, comeràs el pan con el sudor de tu frente", es decir que Adàn tenìa que invertir su tiempo en trabajar.

Las escrituras nos exhortan a que seamos dadivosos, a que demos y lo que demos que sea con un corazòn contento, en otras palabras que tengamos "contentamiento" en dar. No nos llama a que dejemos con hambre a nuestra gente con tal de que repartamos, pero sì nos llama a que no seamos insensibles ante la necesidad ajena. Vemos en la biblia ejemplos de personas que dieron y que dieron con gusto, sin murmuraciones, pero tambièn vemos sus resultados. Uno, Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte llamada la Italiana, 2piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judío y oraba a Dios continuamente. (soldado romano, que NO tenìa porquè cumplir leyes ajenas) pero con eso logrò la gracia para ser salvo (Hechos 10:2-4). Dos, Y vino una viuda pobre y echò dos blancas... todos han echado de lo que les sobra, pero ella echò todo lo que era su sustento, les dijo Jesùs a sus discìpulo. O sea, no era rica como el centuriòn pero dio todo lo que tenìa, y es un ejemplo que se menciona hasta el dìa de hoy (Marcos 12:41-44). Nos enseña el verso de hoy, que buena actitud tendremos y seremos fructìferos si damos de lo mucho que recibimos, de lo contrario seremos como nubes y viento sin agua. Y las nubes y el viento sin agua lo que causan son un desierto, y en el desierto generalmente lo que hay es muerte. Tampoco significa que si no damos moriremos, pero sì significa que no tendremos gozo espiritual.