"Y entonces...vendrà el fin".
(Mateo 24:12b).
Punto
tres: El Apòstol Pablo nos dejò dicho en 2ª de Timoteo 3:1-5:
"También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella".
"También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella".
¿Para quièn es un secreto el estado del
mundo hoy en dìa? Corrupción, nepotismo, arbitrariedad, abusos, y, lo que es
peor de todo, esos desmanes “dentro” de la iglesia de Jesucristo al igual que
hace dos mil años, cuando fue “necesario” que el Señor viniera para cambiar los
tiempos. Con razón el Apòstol Pedro en 2ª 2:3 nos advertirìa desde ese entonces
que: por avaricia harán mercadería de vosotros con
palabras fingidas, hoy, la iglesia se ha convertido otra vez en un mercado, en
un comercio, en una empresa familiar que se hereda al màs cercano pariente. Punto
tres: Los postreros tiempos serán tiempos peligrosos.
Punto
cuatro: El profeta Zacarìas habìa dicho aproximadamente setecientos años antes:
"He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus
despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra
Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las
mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no
será cortado de la ciudad".
Cristo
dijo en Lucas 21:20:
"Pero
cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su
destrucción ha llegado".
La
tierra que Dios le prometió a Abraham y a su descendencia por medio de Isaac y
no de Ismael, y que por cerca de 1900 años ha sido invadida por pueblos impíos,
el pueblo Judìo recién la acaba de reconquistar a precio de sangre en 1947 (29
de noviembre según resolución # 49 de la ONU y entregada el 14 de mayo de
1948). Por lo tanto, pese a la traiciòn de políticos corruptos y sus
interesados económicos y a medios de la comunicación manipulados que lo quieren
desmentir, la tierra de Canaàn (mal llamada Palestina) es un territorio del
pueblo de Dios, Israel, no de pueblos impíos.
Pero,
volviendo al punto de los tiempos del fin, no estamos muy lejos de verlos pues
el dìa 23 de diciembre de èste año, una resolución de la ONU ha decidido obligar
a Israel a volver a su “minúsculo” territorio de 1967. Teniendo que devolver el
resto del territorio conquistado a pueblos impíos. Israel, con derecho, se resiste,
resultado: el mundo estarà en contra de Israel. Dios dijo a Abraham: “A quien
te bendiga, bendecirè; pero a quien te maldiga, maldecirè”. Estemos atentos,
pues hoy màs que nunca “empiezan” a sonar “trompetas” como està anunciado en
Apocalipsis. Pero el mundo tiene que saber algo muy importante, dicho por David
Ben Guriòn y repetido èsta semana por Ayelet Shaked ministra de Israel: “Si
Israel sobrevivió a Faraòn… sepan pueblos impíos, que Israel sobrevivirà a
esto”. Punto cuatro: Cuando viereis a Jesusalèn rodeada de ejércitos sabed que
mi venida es pronta.