miércoles, 31 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte seis).

“El Pacto del cual es mediador es superior”.
(Hebreos 8:6).

La escritura està dividia en dos grandes porciones: El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, Dios caducò el Antiguo Pacto NO el Antiguo Testamento. ¿Què significa èsto? Pues sencillamente que Dios CADUCO LA LEY DE MOISÈS pero no caducò los libros de “historia” que tantas lecciones nos dejan (1ª Corintios 11); ni caducò los libros de los “profetas” que nos anuncian el Plan de Dios en lo porvenir, y que incluyen preciosas promesas.

Luego ¡Debemos entender que el DIEZMO estaba incluido en ese Antiguo Pacto a Israel, y que al quedar CADUCO ese Pacto también caducò la ley y la pràctica del diezmo! ¿A cuenta de què, quièn que no pertenezca a un grupo (judío en èste caso) debe cumplir las leyes de ese grupo, y menos aùn, si dichas leyes ya NO están vigentes? ¿A cuenta de què o quièn decidió volverlo a establecer? Para “manipularlo” a usted le dicen: Que Malaquìas 3:9 llama “ladrones y malditos” a quienes no diezmaban, sì, es cierto, pero eso FUE “especialmente” para el sacerdocio judío (2:1); para el pueblo judío (3:9), y  como parte del Antiguo Pacto (Jeremìas 31:31). ¿Por què entonces usted se va a condenar si no cumple con una ley que para empezar NO le corresponde cumplir porque NO es judío, y que además ya està caduca? Si usted cree en Cristo, cumpla con la nueva ley de DAR CONFORME PROPUSO EN SU CORAZÒN, COMO FINANCIERAMENTE PUEDE Y A QUIEN DEBE… y tenga paz en su corazón. Si creemos que Cristo es el autor y consumador del un Nuevo Pacto. Entonces “alguien” que exije el diezmo, està NEGANDO la obra redentora de Cristo, pues està NEGANDO el Nuevo Pacto (en donde se incluìa el diezmo), tan simple como eso (Gàlatas 3:10-12).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 30 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte cinco).

“Y harè un Nuevo Pacto, afirma el Señor”.
(Jeremìas 31:33).

“Este es el Pacto que después de aquèl tiempo harè con el pueblo de Israel, afirma el Señor. Pondrè mi ley en su mente, y la escribirè en su corazón. Yo serè su Dios, y ellos serán mi pueblo”. Primeramente hemos de entender la expresión “en aquel tiempo”, para ubicarnos en las dispensaciones (cada uno de los perìodos de tiempo en que se divide el acercamiento del hombre a Dios, y las condiciones que rigen durante dicho tiempo).

Este texto es mencionado en el contexto del Nuevo Pacto, Jeremìas 31:1. El apóstol Juan, nos dice en 1ª Juan 2:18, que “YA” estamos en “aquèl tiempo”. Y, el apóstol Pablo nos enseña què: “El final de la ley (el Pacto Antiguo) es Cristo (Romanos 10:4). Por lo tanto el tiempo del fin lo estamos viviendo desde hace 2,000 años. En Hebreos 7:11-13 se nos enseña que al cambiar el Pacto también cambia la ley. Preguntamos ¿Entonces, si la antigua ley del diezmo ya caducò, què ley nos rige hoy en dìa? La escritura tambièn nos lo enseña: “La de dar VOLUNTARIAMENTE conforme propone el corazón, y conforme a lo que cada uno gana” (2ª Corintios 9:7). Ahora bien, NO podemos ni debemos caer en temor, si se nos amenaza con la “extorsión” espiritual que si no “diezmamos” nos iremos al infierno por robarle a “Dios”. ¿Por què no? Porque ¿Si el ladròn de la cruz no diezmo, entonces, còmo Cristo le ofrece vivir en el paraíso? (Lucas 23:43). 

En otro sentido, preguntamos: Literalmente hablando ¿Cuànto de lo que damos ha llegado a las manos de Dios? ¿Quièn se ha quedado con ese dinero? NO estamos diciendo que no hay que dar, compartir o ayudar, lo que dice la escritura es que hay que dar con sabiduría y conforme Dios nos guìe.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 29 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte cuatro).

“No tomes interés de tu hermano”
(Levìtico 25:35-37).

Otros dos puntos importantes acerca del diezmo son: Primero, Dios menciona en Levìtico 25:35-37 literalmente: “Si alguno de tus compatriotas se empobrece y no tiene còmo sostenerse, AYÙDALE (no dice mantènlo) como lo harías con el extranjero; asì podrá seguir viviendo entre ustedes. No exigiràs interés cuando le prestes dinero o víveres, sino que temeràs a tu Dios”, y dicho sea de paso, este argumento nos responde el ¿Para què lo dijo? Tampoco le prestaràs dinero con interés ni le impondrás recargo a los víveres que le fìes”. Y leemos en Levìtico 27:30 al final: Si alguien quiere “rescatar” algo del diezmo, dice Dios, deberá AÑADIR a su valor una quinta parte (20%) del mismo para rescatarlo.

Preguntèmonos: ¿Còmo es posible que Dios dè la prohibición de que se le preste a otro hermano dinero a “intereses”, porque es eso es “usura” (Exodo 22:25) y dos capítulos después EL mismo le imponga a sus hijos, una carga de 20%, que ya rasca màs la extorsión que la usura?  Simplemente ¡IMPOSIBLE!  La respuesta es  tan sencilla como simple, y èste es el segundo punto de los argumentos que mencionamos arriba: EL DIEZMO JAMAS, JAMAS, JAMAS fue dinero mientras durò la ley. Era “producto” de la tierra y de los àrboles, eran “especies”, eran “frutos” NO dinero. ¿Còmo iba Dios a contradecirse en el tèrmino de apenas dos capítulos?  Si sabemos que Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta (Nùmeros 23:19).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 26 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte tres).

“Esa es palabra que Jehovà HA hablado”.
(Deuteronomio 18:22 –entre líneas--).

En Levìtico 27:30 Dios habla y Dios es quien estable como “Ley” el diezmo. El verso dice literal: “El diezmo de todo PRODUCTO del campo, ya sea grano de los sembrados o fruto de los àrboles, pertenece al SEÑOR, pues le està consagrado”. Ahora bien, el diezmo ya es ley, no lo fue con Abraham que lo diò por gratitud y no lo fue con Jacob que lo diò para beneficios personales. Este argumento responde hermenéuticamente al ¿Cuàndo?  fuè instituido el diezmo. Pero, observemos algo importante: Se mencionan “PRODUCTOS” no dinero.

Ahora bien, cuando analizamos la historia los árabes no diezmaban, los egipcios no diezmaban, los otros pueblos no diezmaban… Esto responde al ¿Por què? Simplemente porque Dios había hablado y establecido un Pacto pero NO con el hombre en general, lo que nos responde el ¿Para quién?... Y ese para quièn era SU pueblo, el pueblo escogido, el pueblo de Israel. Pero además vemos otro punto importante, y es el hecho de que èsto està siendo parte de la “Ley de Moisès” aquella que fue dada en el Monte Sinaì para Israel NO para el mundo. Y que, estaba incluida en lo que conocemos como el Antiguo Pacto (La ley), pero que en Jeremìas 31:31-33 es ofrecido ser cambiado en un futuro. ¿Cuàndo era ese futuro? Lo fue con la venida de Cristo y su muerte en la cruz, que es donde comienza el Nuevo Pacto (Romanos 10:4 y Hebreos 8:13).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 25 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte dos).

“Esa es palabra que Jehovà NO ha hablado”
(Deuteronomio 18:22).

Todos los predicadores que viven del evangelio quieren hacer creer a las ovejas que el diezmo “ya” existía como mandamiento de Dios desde antes que Dios lo pusiera como ley. La palabra de Dios es muy clara al explicar “cuàndo hablò Dios” acerca de algo y “cuàndo no lo hizo”. El primer verso que utilizan es el de Gènesis 14:20 en donde se nos explica que “antes” de la ley, Abraham le diò los diezmos a Melquisedec. Pero, el punto aquí, es que la escritura es “bien clara” por el texto y el contexto, que èste lo hizo como “agradecimiento personal” pero no como una “obligación o mandamiento”. Una prueba de ello es que no se menciona “nunca” que Isaac, siendo el hijo de la promesa haya sido “instruido” en darlo, y de hecho “nunca” se menciona que lo haya dado.

El siguiente texto utilizado es el de Gènesis 28:22 en donde es Jacob el que ofrece “condicionado” el diezmo a Dios, NO Dios quien se lo exije. Y por otro lado, Jacob ofrece “astutamente” el diezmo de lo que recibirìa no de lo que ya tenìa. Pues recordemos que a èstas alturas èl ya era dueño de una doble porción de herencia que se había robado con la primogenitura. Hasta aquí, vemos que NO ES DIOS quien ha hablado del tema del diezmo, por lo tanto NO es ley. Han sido tan sòlo decisiones humanas por lo que nunca se puede tomar como patrón… si somos honestos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 24 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte uno).

“Toda la escritura es inspirada por Dios”.
(2ª Timoteo 3:16)

Segùn la ciencia de la Homilètica, los que estudiamos en alguna medida la escritura NO podemos NI debemos sacar un “texto” de su “contexto” pues lo que hacemos es defender o crear un “pretexto”, y, “distorsionar” la verdad de Dios. Una segunda regla es que el “contexto” de un texto es el “tema” en toda la escritura. Como tercer punto es importante saber que según la ciencia de la Hermenèutica, antes de emitir una opinión acerca de un tema, debemos hacernos cinco preguntas básicas: ¿Quièn lo dijo? ¿A quièn lo dijo?  ¿Cuàndo lo dijo? ¿Por què lo dijo? ¿Para què lo dijo?  Esas cinco respuestas nos llevaràn a la VERDAD.

En último lugar debemos tener presente que: “Una ley es solamente ley cuando la emite una autoridad”. Usted no puede ir en un sentido de la calle, solamente porque hace cuarenta años sì se podía, si hoy, la autoridad de trànsito ha dicho que ya no se puede ni se debe. En el caso que nos ocupa, la autoridad es Dios, no una organización, no un consejo de ancianos, ni mucho menos una persona arbitrariamente y con intereses personales. En èste estudio tomamos en cuenta lo el Espìritu impregnò en el apóstol Pablo: “Para dar buen ejemplo…gratuitamente predico el evangelio” (1ª Corintios 9:14,15 y 18). Y, “Ocùpense de sus PROPIAS RESPONSABILIDADES y TRABAJEN para no depender de nadie, y se ganen el RESPETO de quienes NO son creyentes” (1ª Tesalonicenses 4:10-12). No es JUSTO que yo decida con quièn me caso; cuàntos hijos quiero tener; en dònde quiero vivir; còmo quiero vivir; què auto quiero tener; a què club quiero pertenecer… y que usted lo pague???

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 23 de mayo de 2017

¿Diezmar o dar conforme se propuso en el corazón? (Fin de introducciòn).

“Lo que GRATUITAMENTE recibisteis, dadlo GRATUITAMENTE”
(Cristo dando un MANDATO a  SUS discípulos en Mateo 10:8).

No hemos, en 36 años de caminata, logrado entender ¿Còmo hay personas que tienen paz vendiendo el evangelio, cuando Cristo lo diò GRATUITAMENTE y nos ENSEÑÒ que asì lo compartamos?  Lo único que vemos es lo que ha producido èsto: “Un alejamiento de personas necesitadas de amor, no solamente de la Iglesia de Cristo sino de Cristo mismo. Y lo que es peor aùn, personas honestas y desinteresadas que quieren cubrir ese amor, son “invitadas a salir o a retirarse” de la Iglesia pues estorban los particulares intereses del liderazgo. Comprobando lo que escribiera el apóstol Pedro: “Y, en su avaricia, os explotaràn con palabras falsas… haciendo mercancìa de vosotros” (2:3).

Durante los próximos días tocaremos èste tema (diezmo) desde el punto de vista homilètico, hermenéutico e histórico, y, alejado de intereses económicos personales (Proverbios 23:23).

El Ministerio Pan y Palabra (nacido hace 36 años) el Señor nos lo diò a administrar (no en propiedad) con la intención de DAR al necesitado no para VIVIR de èl, y quienes han estado cerca de nosotros saben que en ese orden lo hemos manejado. Pues NO creemos en la moderna forma de ESCLAVITUD que es la doctrina de la prosperidad: ¡En donde yo estudio… y usted trabaja y me mantiene!

Somos pues, fieles creyentes, que debemos COMPARTIR de lo mucho que de Dios recibimos, sea ese NECESITADO creyente o no, pues era lo que Cristo hacìa (Hechos 10:38).

Creemos, también, en las òrdenes de Dios al hombre: COMERAS con el sudor de TU frente (Gènesis 3:19). Quien NO provee para su casa, es peor que un impìo (1ª Timoteo 5:8). En otro sentido, afirmamos que: Servir a Dios NO es un trabajo, es un privilegio, pues no estamos por voluntad propia sino fuimos LLAMADOS a hacerlo (Juan 15:16).

En Pan y Palabra, hemos sido MOTIVADOS a compartir el pan con aquèl que la vida lo ha puesto en situación difícil, no con aquèl que pudiendo NO quiere trabajar (Deuteronomio 24:19).


Quienes nos conocen saben que nuestro sustento viene de una línea de trabajo en Bienes Raìces desde hace 46 años. Dependemos de Dios no de los hombres. Lo que hacemos, lo hacemos por AMOR a Dios y al prójimo, sabiendo, si, que PERFECTOS  no somos, pues lo vil y despreciable eligió Dios (1ª Corintios 1:28).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 22 de mayo de 2017

¿Diezmar o dar conforme se propuso en el corazón? (Introducciòn).

“Toda buena dàdiva viene de lo alto”
(Santiago 1:17).

El corazón humano es engañoso, pero en ocasiones hace buenas acciones ¿Por què? La escritura nos enseña que TODA bondad y TODA buena obra es Dios quien la pone en el corazón. Por lo tanto cuando Dios quiere proveerle algo a alguien le pone en el corazón a otra persona el hacerlo. Lo que lógicamente implica que cuando el corazón de alguien se endurece es Dios quien lo endurece, pero no en demèrito para con quien quiere dar sino en demèrito de aquèl que quiere recibir.

Decìa David Wilkerson, Pastor de Times Square Church, que la apostasía ya entrò a la Iglesia de Cristo por medio de “falsas” doctrinas como la de prosperidad. El Pastor Tibor Meszaros de la Iglesia Efesios 4:23 llama “ladrones y mentirosos” a los predicadores que basan sus prèdicas en el dinero, en exigir, declarar y demandar a Dios, ponièndolo al servicio del hombre en lugar de servirle ellos a èl. El Pastor Justin Peters de la Iglesia Llamado al discernimiento, ha dedicado su vida a la prèdica del evangelio de la cruz, pues ha visto el “gran daño” que la doctrina de la prosperidad y el manoseo del dinero ha causado en los fieles.

Nosotros hemos oído, hemos visto y hemos vivido lo suficiente en las últimas tres décadas y media, como para expresar con pruebas, que lamentablemente no sòlo èstos tres predicares sino otros màs tienen razón. Gran daño se està causando en el alma de inocentes ovejas, las cuales en lugar de ser “pastoreadas” están siendo “devoradas”. Lo cuàl no es nuevo, pues estaba profetizado, vea Ezequiel 34 completo. Pero como lo escribiera el apóstol Pedro en 2ª:17-22: “Ellos”… son nubes sin agua… que seducen a las almas con palabrerìa… que les prometen libertad pero los hacen sus esclavos… para los cuales densa oscuridad està reservada. Y en 1ª de Pedro 4:17 se profetiza, que el juicio iniciarà, primeramente, en la casa de Dios… lo que ya, tristemente iniciamos a ver.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 19 de mayo de 2017

La apostasía.

“En los últimos tiempos, se apartaràn de la fe, escuchando doctrinas de demonios”
(2ª Tesalonicenses 2:3).

La verdad es UNA, y èsta, no es un argumento sino una persona: CRISTO Y SU CAMINATA (Juan 14:6). Nos dice la escritura que “apostasía” es apartarse de esa fe, de ese estilo de vida, por tanto, tratar de vivir otro camino es apostatar. Todos, sin excepciòn alguna quienes han seguido a Cristo han sufrido por seguirlo. El evangelio de Cristo dijo el apóstol Pablo es la “doctrina de la cruz”, cualquier otra doctrina NO es el verdadero evangelio de Cristo, sino tienen un interés morboso y creen que el amor es un medio de ganancias (1ª Timoteo 6:3-5). Por lo tanto, la doctrina de la prosperidad no puede ser parte del evangelio de Cristo puesto que niega su caminata.

Cristo fue humilde, sencillo, vivió con contentamiento a lo que Dios “asignò” para èl, y jamàs reclamò, pidió o declaró algo contrario; por lo tanto, pretender vivir un evangelio de reclamos, peticiones y declaraciones es un falso evangelio. Y, la doctrina de la prosperidad es exactamente eso. Sòlo preguntamos: ¿Si està profetizado que en los últimos tiempos de la humanidad no habrá paz y tranquilidad; que habrá guerras; que habrá persecución; que habrá hambres y limitaciones, y que esas son precisamente las razones por las que “muchos” le buscaràn? ¿Cambiarà Dios lo escrito porque reclamemos, exijamos, o declaremos, dejando asì, sin oportunidad a tantas almas? Muy distinto es que, nuestra fortaleza ha de estar en SU promesa de ser guardados en ese tiempo como lo fue Noè dentro del arca, pero que tuvo que pasar la tribulación del Diluvio. Dejar de predicar la cruz para predicar OTRO evangelio es apostasía.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 18 de mayo de 2017

¿Què es la honra?

“Sed, pues, imitadores de Cristo”.
(Efesios 5:1).

“Honrar”, verbo que nuestra lengua define como: “Respetar, enaltecer o tratar con distinción”. ¿Què significa tratar a una persona con honra? “Tratarla con respeto o distinciòn”. El cuarto mandamiento de la Ley de Dios nos enseña a “honrar” padre y madre, lo cuàl implica “una conducta de vida ejemplar” que no los avergüence, que los haga sentirse orgullosos de nosotros. Dios honra a quien le honra con un lugar de eminencia. Dios nos muestra que honrar a alguien es darle un puesto de eminencia. Entonces ¿De dònde nació la idea de que honrar a una persona implicaba una remuneración económica? Esa es una idea infiltrada de la falsa doctrina de paz, poder y prosperidad.

Alguna vez se ha preguntado usted ¿Si honrar a alguien es darle dinero, por què Dios ha honrado a muchas personas que vivieron y murieron pobres? ¿Còmo es posible que a Cristo en tres años y medio se le haya pasado por alto hacer énfasis en dar dinero como forma de honrar a alguien, y darle prioridad a otros asuntos como la justicia y la misericordia? (Mateo 9:13). ¿Si honrar a una persona es darle dinero, entonces los apóstoles “fallaron” en honrar a Cristo durante su estancia en la tierra, puesto que en tres años y medio nunca se lo dieron? ¿Si el dinero es tan importante, entonces por què Cristo predicò tanto “en contra” del dinero? (Marcos 10:25) ¿Si el dinero es el principio de todos los males, entonces por què iba Dios a ponerlo como una “prioridad” dentro de su Iglesia para provocarla al mal? ¿Por què cuando Cristo menciona su segunda venida, no habla de cuànto dinero se ha dado a la Iglesia, sino, de què hemos hecho con nuestro prójimo (justicia y misericordia)? (Mateo 25:31-36). Honra es dar reconocimiento a alguien pero no implica una remuneración econòmica. Esa es una de las grandes herejías de la doctrina de prosperidad.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




miércoles, 17 de mayo de 2017

Buscaràn la muerte.

“En aquellos días, buscaràn la muerte y no la hayaràn”.
(Apocalipsis 9:6).

En el contexto de la apertura de los sellos para juzgar al mundo, el Espìritu Santo nos habla en apocalipsis que habrá un tiempo tan desesperante, que los IMPIOS buscaràn la muerte y no la van a encontrar. Lo extraordinario es que, pareciera que apenas estamos “comenzando” esos tiempos, y ya vemos personas, aùn en la comunidad CREYENTE que desean morirse.

El hombre ha llevado por la lujuria, la ambición y la ignorancia a èste mundo al borde de un caos irreversible, y por què no decirlo también a la Iglesia. Ahora bien, el problema del mundo es que “no ha entendido” dice Jesùs en Mateo 24:39. Pero, peor aùn, hay liderazgo dentro de la iglesia que tampoco lo ha entendido por eso piensan que el proyecto del fin preparado desde los siglos por el Señor NO es importante, por lo cuàl no le ponen atención, no lo estudian y mucho menos lo pueden enseñar (han preferido por comodidad y por intereses personales econòmicos elegir la doctrina de la prosperidad). Y, esa es la razón por la cuàl también ellos en lugar de enfrentar la situación quieren huir de ella negándola o ignorándola. No hemos entendido aùn, que los fieles serán guardados según prometiò Jesùs (Mateo 24:46-47). Què lamentable que una persona que debía ser líder, guía, y ejemplo para otros se abrigue en el estigma de los asalariados según Jesùs mismo (vea Juan 10:12).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



¿Se ha acortado el tiempo?

“Y si aquellos días no fueran acortados… nadie se salvarìa”
(Mateo 24:22).

¿En què contexto dice èsto Jesùs? ¡En el contexto del tiempo del fin; de la Gran Tribulaciòn, y de su prometido retorno a la tierra! Luego ¿Hemos de entender, entonces, que cuando los días sean “acortados”, podemos asumir que el tiempo del fin ha llegado, que ya estaremos en la Gran Tribulaciòn y a las puertas de su retorno? Preguntamos, llegado èste contexto de una Gran Tribulaciòn: ¿En dònde cabe la doctrina de paz, poder y prosperidad para que exijamos, declaremos o reclamemos algo a Dios?

Que el tiempo ya no nos abunde, es entendible, pues estaba profetizado en Daniel 12:4 (en el tiempo del fin dice: muchos correrán de aquí para allà). Cientìficos han probado que la rotación de la tierra que se hacìa en 7 Hertz, ahora se hace a un ritmo de 12 Hertz, lo que aligera el tiempo del dìa y de la noche, lo que implicarìa que esa rotación ya no dura 24 horas sino 16. Estamos viendo y viviendo muchas de las “señales” que se nos profetizaron acerca del final de los tiempos. Engaño; falta de paz y seguridad; afanes; guerras; terremotos; el amor de muchos ya se enfriò para con los hombres y hasta para con Dios; un sistema económico colapsado en muchas naciones del mundo; corrupción a granel, y además de ello ¡el tiempo se ha acortado! Pero Cristo nos exhorta a que cuando veamos todo èsto suceder: ¡No temamos! ¡No nos desanimemos! ¡No caigamos! sino que estemos gozosos pues nuestra redención està cercana (Lucas 21:28). Meditemos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 12 de mayo de 2017

Señales del fin que Cristo nos diò. (Parte final).

“Nadie ha subido al cielo, sino el que bajò del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que està en el cielo” (Lucas 3:13).

El gran apóstol Pablo nos enseña hablando en el contexto de la segunda venida del Señor y del final de los tiempos: “No tenèis necesidad de que yo os lo hable” (1ª Tesalonicenses 4  y 5). ¿Por què dice el apóstol asì? Pues èl mismo responde: “Porque vosotros ya lo sabéis? Ahora la pregunta es ¿En verdad ya lo sabemos? Y si no lo sabemos ¿Por què si se supone que debiéramos saberlo? Jesùs da la respuesta: “Los impíos no entienden esto” (Mateo 24:39), pero tampoco lo entienden los “siervos imprudentes” (Mateo 24:44 y 46).

Dios hablando de Abraham dijo: “Ocultarè yo lo que voy a hacer” (Gènesis 18:17)  “a mi amigo Abraham” (Isaìas 41:8). Recordemos que el contexto en Gènesis es la “destrucción” de las ciudades de Sodoma y Gomorra. Las preguntas son: ¿Somos descendientes de Abraham? ¿Somos amigos de Dios? Entonces, por simple lógica ¿Nos ocultarà Dios la destrucción de un “mundo perverso” si no le ocultò a Abraham la destrucción de “dos ciudades perversas”? El dìa y la hora ciertamente no lo sabremos sino hasta cuando suceda, pero el Apòstol Pablo nos da una SEÑAL del TIEMPO: “Mas cuando se estè hablando de PAZ Y SEGURIDAD (y notemos que NO dice cuando “haya” sino dijo cuando se “hable” de paz y seguridad) (1ª Tesalonicenses 5:2-3). El tema principal entonces no es el “temor” que todo èsto nos pudiera infundir, sino que nos “preparemos” cada dìa puesto que sì va a suceder. En otro sentido, Jesùs dijo: “Cuando viereis TODAS ESTAS SEÑALES… ¡Regocijaos!  Pues vuestra redención està cercana (Lucas 21:28).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 11 de mayo de 2017

Señales del fin que Cristo nos diò. (Parte dos).

“Nadie ha subido al cielo, sino el que bajò del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que està en el cielo” (Lucas 3:13).

Cristo nos enseñò que el fin de los tiempos es cuando el evangelio será predicado en todo el mundo, pero previo al fin sucederà lo siguiente: Segùn el evangelio de Mateo (24:10-12): Persecusiones a los creyentes; mucha gente apartándose de la fe; surgirán falsos profetas; el amor de muchos se enfriarà por la maldad de otros, y, un “horrible” sacrilegio en la tierra física de Israel (Lucas 21:20-24).

Segùn el evangelio de Marcos (13:14): Habrà un odio desatado en contra de todo aquèl que se diga “creyente”; y un “horrible” sacrilegio en la tierra de Israel, específicamente en Judea. Pero el apóstol Lucas agrega algunos datos muy interesantes: Primero, debido al gran sacrilegio en tierra de Israel, habrá “angustia” en “todas” las naciones de la tierra (lo que nos prueba que esa Gran Tribulaciòn será màs fuerte en Israel, pero alcanzarà a las naciones indirectamente) (Lucas 21:25). Segundo: Los “creyentes” nos espantaremos de horror de ver los acontecimientos que estèn sucediendo al mundo (la guerra nuclear será algo espantoso). Y agrega un tercer elemento: Los cuerpos celestes serán sacudidos, en otras palabras, en lo físico, veremos señales en el cielo que NUNCA se han visto (Lucas 21:26 final); pero veremos también en lo espiritual, los juicios de Dios iniciar en su casa, en el mal liderazgo para luego extenderse a las malas ovejas  (1ª Pedro 4:17-18), pues quienes de una u otra manera predicamos el evangelio de Jesucristo somos comparados con las estrellas del firmamento (comparar Daniel 12:3; Jeremìas 23:2; Ezequiel 34:2). Preguntamos: ¿En dònde aparece en todo esto la doctrina de paz, poder y prosperidad?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 10 de mayo de 2017

Señales del fin que Cristo nos diò (Parte uno).

“Nadie ha subido al cielo, sino el que bajò del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que està en el cielo” (Lucas 3:13).

La escritura es abundante en información acerca de la relación permanente e ìntima de Cristo con Dios Padre, y es èl, quien nos da los detalles de còmò será el fin del Plan de Dios para la raza humana. Y, somos de los que creen firmemente que si nos lo diò es no sòlo para que estemos “entendidos” sino para que estemos “preparados”.

A la pregunta hecha por sus discípulos al respecto, Cristo responde en èste orden: Las dos bases para no estar perdido en el fin son: “Discernir el engaño”: Mirad que nadie os engañe (Mateo 24:4; Marcos 13:5; Lucas 21:8). Y, “entender que habrá carencia de paz”: Oirèis de guerras y rumores de guerras (Mateo 24:6; Marcos 13:7; Lucas 21:9). Y luego dice sencillamente: “El principio del fin” es: Cuando se levante nación contra nación; Reino contra Reino; haya hambres y terremotos en todas partes (Mateo 24:7; Marcos 13:8) y a èstos acontecimientos el apóstol Lucas agrega (21:11): Epidemias; cosas espantosas; y grandes señales en el cielo. Y, “El fin” será: Cuando el evangelio sea predicado en todo el mundo. Esta es la “última señal” que Cristo da. Pero, con una salvedad que veremos detenidamente. 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 9 de mayo de 2017

Apocalipsis: El mensaje a las Iglesias (Parte final).

“¿Señor, cuàndo sucederán èstas cosas (señales)”
(Daniel 12:6).

LAODICEA: “Por ser tibio, te vomitarè de mi boca”. No pocas personas hemos creìdo en determinado momento, que Dios es injusto porque sufrimos lo que los impíos no sufren; porque no alcanzamos a tener lo que los impíos tienen; porque no estamos en la posición de honor, honra y estabilidad económica que es “digno” de un hijo de Dios. Hasta hemos llegado a preguntarnos ¿Còmo es posible que un impío coma, vista y viva mejor que nosotros? Esas son ideas que se metieron a la Iglesia de Dios por medio de la satánica doctrina de Paz, Poder y Prosperidad, que sutilmente nos ha engañado, y peor aùn, que muchos acaso seguimos sin darnos cuenta que nos alcanzò, por lo que es notorio que se ha perdido el “contentamiento” lo que se refleja en tibieza espiritual o inmadurez.

El Espìritu lleva al Apòstol Juan a “cerrar la profecía a las Iglesias” con las siguientes palabras: “El que tenga oìdos para oìr, que oiga” (Apocalipsis 3:22). La profecía de Apocalipsis NO es una “sentencia” para la Iglesia, sino màs bien es una “advertencia” para que nos preparemos. El Espìritu Santo nos està exponiendo las “señales” que se verán en la “Iglesia” antes del fin; asi como en  Mateo 24; Marcos 13 y Lucas 21 vemos las “señales” que marcaràn a “Israel” y al “mundo”. Ahora quizás entendamos mejor lo que la escritura nos menciona en Romanos 8:19: “El anhelo ardiente de la creación es aguardar la manifestación de los hijos maduros de Dios”. Oremos para que ese “remanente” no estè lejos de nosotros y nos pueda guiàr en èstos tiempos… que, mal haríamos en ignorar.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 8 de mayo de 2017

Apocalipsis: El mensaje a las Iglesias (Parte cinco).

“¿Señor, cuàndo sucederán èstas cosas (señales)?”
(Daniel 12:6).

FILADELFIA: “Te librarè de la hora de la tentación”. Alquien nos enseñò hace màs de tres dècadas algo precioso, todo creyente y especialmente un líder debe cuidarse de las tres grandes tentaciones: “La Fama, la Lana y la Dama”. La única forma que tenemos de ser librados por Dios de esos tropiezos, es estar cobijados bajo el manto de Cristo permanentemente.

Saùl, sufrió y padeció al extremo de perder su unciòn, porque no pudo soportar la fama de alguien que èl consideraba era menos que èl (el pequeño David) (1ª Samuel 18:8); Judas sufrió y padeció hasta llegar a desear estar muerto (de hecho se quitò la vida), porque su amor al dinero era màs grande que el amor a los necesitados (Juan 12:6), aunque nadie màs que Jesùs lo sabìa; David, sufrió y padeció el sufrimiento de la espada en sus generaciones, porque nunca pudo dominar el amor por las mujeres ajenas (2ª Samuel 12:10). Dios nos dice: “Clama a mì en el dìa de la angustia… y yo te responderè, PERO… tù me serviràs" (Salmo 50:15). Si clamamos a Dios en la angustia, en la tentación, en la necesidad, tengamos la certeza de que Dios nos auxiliarà, PERO… como pago tendremos que servirle, eso sì, sin motivos ocultos o intereses económicos personales sino con un honesto celo por su casa y por los necesitados.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 5 de mayo de 2017

Apocalipsis: El mensaje a las Iglesias (Parte cuatro).

“¿Señor, cuàndo sucederán èstas cosas (señales)?”
(Daniel 12:6).

TIATIRA: “Toleras a Jezabel, esa mujer que dice ser profetisa”. “Sin profecía, el pueblo se desenfrena (Proverbios 19:8). Dios nos diò la profecía y a los profetas para que nos guìen en los caminos santos del Señor. Pero, es muy común hoy en dìa, que la misma, sea utilizada o sesgada, siempre con fines obscuros. ¿Còmo conocemos al profeta verdadero? Dios lo explica asì: “Si el profeta hablare en nombre de Jehovà, y no se cumpliese lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehovà no ha hablado, con presunción la hablò el tal profeta, no tengas temor de èl” (Deuteroniomio 18:22). Damos gloria a Dios por los profetas verdaderos que nos guiàn a los caminos de Dios.

SARDIS: “Despièrtate”. Mucho pueblo de Dios hoy en dìa nos “conformamos” con pertenecer al cristianismo; nos “acostumbramos” a asistir por socializar con otras personas a la iglesia; ya encontramos “acomodamiento” en un sistema; y peor aùn, hay quienes asisten a la Iglesia con la esperanza de ver què o cuànto van a “recibir” en lugar de ir con la amorosa idea de ver què o cuànto van a “dar". No hemos entendido que el ser creyente, trae consigo una gran responsabilidad y un gran propósito de parte de Dios. Ser creyente no es tener una “religión”, sino es tener un “sistema de vida” distinto del que no tiene conocimiento ni amor por Dios y por el pròjimo.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 4 de mayo de 2017

Apocalipsis: El mensaje a las Iglesias (Parte tres).

“¿Señor, cuàndo sucederán èstas cosas (señales)?”
(Daniel 12:6).

Continùa el Angel del Señor, advirtiendo a Juan las grandes “señales” que se veràn en la Iglesia al final de los siglos, señalando, entre otras situaciones, la confusión de doctrinas que se introducirían.

PÈRGAMO: “Has sido permisivo con las doctrinas de Balaam y los Nicolaìtas”. Balaam, fue un profeta que introdujo sutilmente métodos del mundo al pueblo de Dios (vea Nùmeros 22-25). Hoy en dìa, se està haciendo lo mismo, liderazgos sin llamamiento permitiendo que la iglesia se mundanice, se prostituya (como lo señaló Dios mismo en Ezequiel 16 y 34). Pues con tal de atraer muchos adeptos y altos ingresos, se buscan medios de “entretenimiento” (entendamos aquí eventos y actividades tipo Hollywood, diferentes tipos de negocios, y, especìficamente música idónea pero no por ello adecuada), en lugar de métodos de “edificación”. Se ha sido permisivos con la doctrina de los Nicolaìtas, “Nico”, dominio y “Laos”, pueblo. “Dominio del pueblo”. Esta pràctica generalmente se hace atemorizando a las ovejas para poderlas tener bajo absoluto dominio, con argumentos como: “Las puertas están abiertas, aquí nadie està a la fuerza, pero allà afuera… està el infierno”, pues sòlo “nosotros” tenemos la verdad. Y todo, para beneficios personales oscuros.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 3 de mayo de 2017

Apocalipsis: El mensaje a las Iglesias (Parte dos).

“¿Señor, cuàndo sucederán èstas cosas (señales)?”
(Daniel 12:6).

En Apocalipsis 1:19 el àngel enviado por Jesucristo para dar revelación a Juan, le dice: “Escribe lo que vendrà”. ¿Por què le dice: lo que vendrà? Pues porque se lo està “revelando” en el año 95-100 (aproximadamente) de nuestra era, y estaba para suceder siglos después, y cuando lo analizamos detenidamente pareciera que esos “siglos después” nos han alcanzado, veamos.

Inmediatamente que el àngel le dice a Juan lo que “sucederà después”, le dicta lo que a los ojos de un incrédulo parecieran “errores” en los que la Iglesia caerà al final de los tiempos, pero que para los entendidos son “SEÑALES”, veamos.

EFESO: “Abandono del primer amor” (Apocalipsis 2:4). Hemos perdido el amor y el respeto hacia Dios y hacia el pròjimo. Nos jactamos de a dònde asistimos y creemos que tenemos toda la verdad, menospreciando a otros que también la tienen; hasta hemos llegado a creer que si alguien se aparta de nosotros se apartò de Dios (1ª Corintios 3:4).

ESMIRNA: “Sè como te calumnian los que dicen ser judíos”. No podemos ni debemos aprovecharnos de nuestra posición. No podemos ni debemos tampoco, ante la incapacidad de argumentos vàlidos (Juan 9:34), menoscabar la honorabilidad de otros, exponiendo, lo que “creemos” son sus debilidades para poder aferrarnos a nuestras posiciones, mantener nuestra credibilidad, o, lo que creemos nuestro pequeño imperio, pues estaríamos olvidando que somos colaboradores y no dueños en la casa de Dios (1ª Corintios 3:9). En otro sentido de ideas, si alguien necesitara ser “perfecto” para predicar la Palabra de Dios, entonces nadie estaríamos calificados.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.    


martes, 2 de mayo de 2017

Apocalipsis: El mensaje a las Iglesias (Parte uno).

“¿Señor, cuàndo sucederán èstas cosas (señales)?”
(Daniel 12:6).

Con toda la “lógica” que el caso amerita, uno tiende a creer que todo secreto se debe contar a la persona “idónea”. En lo material eso es lo que continuamente hacemos. Ahora bien, Dios aunque es un Dios de orden, disciplina, planificación, etc. En ocasiones, siendo soberano como lo es, nos sorprende, pues le da secretos espirituales a quien uno pensarìa que no es digno de ello.

Cuando pensamos en los “secretos espirituales” que Dios tiene para compartir, nuestra mente corre a la idea que “tenemos” que ser un hombre al nivel del Apostol Pablo de Tarso por ejemplo, para ser transportados al tercer cielo. Pero no siempre Dios lo hace asì, en el libro de Daniel vemos como Dios rompe sus propias reglas, y le da el secreto del final de los tiempos a un “impìo”, el rey Nabucodonosor (vea Daniel 7). Nadie, con la excepción del Apòstol Juan en Apocalipsis, ha recibido un mensaje tan completo y tan especìfico de los acontecimientos del fin de la era humana como lo recibió el rey Nabucodonosor, quien era, repetimos, un impìo. Que no lo comprendiò y tuvo que mandar a llamar a alguien “entendido” en la materia (Daniel), también es cierto. Pero, el hecho es que no podemos negar que lo recibió. Lo que nos enseña una pequeña pero no por eso menos importante lección: No podemos “menospreciar” a nadie, cuando es Dios quien lo aprecia adecuado para una misión. 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

       

lunes, 1 de mayo de 2017

Un poco de Historia y un poco de Apocalipsis (Final de la introducción).

"Escribe pues, lo que has visto, lo que sucede y lo que vendrà”
(Apocalipsis 1:19).

Dios prometió a Abraham: “Quien te bendiga será bendito, pero quien te maldiga será maldito” (Gènesis 12:3). La historia demuestra que TODO pueblo que ha estado en contra de Israel ha desaparecido del mapa para siempre (Ejes. Todas las tribus de canaàn; los filisteos; el Imperio Babilónico, etc.; menos uno, Siria o Damasco). Dios prometió a la descendencia de Abraham: “Los plantarè en su tierra, y no serán arrancados JAMAS… dice el Señor tu Dios” (Amòs 9:15). Son tres los grupos que desean destruir a Israel: Hezbollah, Hamas y la Jihad Islàmica.

Como vimos, solamente una nación enemiga de Israel no ha sido destruida por Dios, pero està por ser destruida en cuanto sea “protagonista o apadrine” un ataque en contra de Israel (Isaìas 17:1-3). Casualmente esa tierra (Siria o Damasco), ha estado cobijando a los tres grupos terroristas mencionados arriba, quienes serán la causa de la destrucción total de Damasco. ¿Por què?  Recuerde la profecía dada a Abraham sobre Ismael: “Serà indómito, lucharà contra todos… y todos lucharàn contra èl”. Pero de Israel dijo: “Y no seràn arrancados JAMÀS”.  En otro orden de ideas Jesùs dijo: “Cuando viereis èstas SEÑALES, regocijaos pues vuestra redención està cercana” (Lucas 21:28). El reloj de Dios para el fin de los tiempos es “El pueblo de Israel EN su tierra, no fuera de ella”, no lo perdamos de vista (Zacarìas 14:1-4). Las SEÑALES no son para el mundo, son para la Iglesia de Dios, y están, detalladas en la Iglesia del fin que será gran protagonista de ellas, de hecho ya las estamos viendo. De eso se trata el mensaje de Apocalipsis a la Iglesia.  

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.