lunes, 30 de abril de 2018

¿Qué es el matrimonio? (Parte uno).




“Y dejará a su padre y a su madre…”.
(Génesis 2:24).

Matrimonio: “Matris-Madre” y “Munium-Cuidado”. Se denomina así, a la unión de un hombre y una mujer, que, al procrear hijos, es la madre la encargada de cuidarlos, mientras el padre sale a conseguir el sustento para todos.

También se les denomina “casados”, lo que se desglosa así: “Casa de dos”, pues implica que al dejar padre y madre se “separan” de ellos para habitar una nueva casa. Hoy en día, debido a varios factores como la superpoblación; el inmenso déficit de viviendas; la difícil economía que estamos viviendo; y, algunas causas de enfermedad de alguno de los padres, etc. Hemos acostumbrado hacer “apartamentos” dentro o fuera de las casas originales de nuestros padres, con la finalidad de ayudarnos mutuamente según sea el caso. Pero, bíblicamente implica que dos personas (exclusivamente hombre y mujer, pues de lo contrario no podría haber procreación) (*), se separan de sus casas patriarcales para formar una nueva familia y, repetimos, en una nueva vivienda. El matrimonio tiene condiciones bíblicas que son ineludibles: 1) Tiene que ser bendecido por Dios (Génesis 24:14); 2) Tiene que ser bendecido por los padres de los dos contrayentes (Génesis 24:4 y 50-51); 3) Es indisoluble (Mateo 19:8 y 1ª. Corintios 7:39); 4) Mientras el hombre viva (y en condiciones normales de salud) es el responsable obligado a proveer para el sustento de su casa (Génesis 3:19).

(*) Tomar nota que estamos analizando lo que la biblia dice para matrimonios “cristianos”. En otras palabras para una pareja que desea tener la bendición de Dios bajo su techo.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

viernes, 27 de abril de 2018

¡Siempre hay una razón o propósito!




“Porque mis pensamientos son para bien de ustedes”.
(Jeremías 29:11).

Casi en la mayoría de ocasiones la “frustración” o el “desencanto” nos vienen porque esperamos algo, y ese algo, no llega o nos llega diferente a como lo esperábamos.

Pero hemos de entender que los pensamientos que Dios tiene para con nosotros son muy distintos que los que nosotros mismos tenemos, y, por supuesto que los resultados son diametralmente opuestos, pues Dios siempre va a la segura. Ejemplo: Hace 40 años un amigo sufrió una frustración por no poder comprar la casa que tanto le gustó a él y a su esposa, porque simplemente no calificaron como sujetos de pago por no tener recursos comprobables. Una familia conocida de ellos sí la pudo comprar. El padre de familia que pudo comprar la casa falleció de cáncer de pulmón y la esposa sufre gravemente de fibrosis pulmonar, el motivo: La casa, en su mayoría estaba construida de asbesto cemento, un material que resultó ser tóxico. ¿Por qué Dios quiso proteger a unos y a otros no?  Sólo él lo sabe. El punto, es que, 40 años más tarde vino la respuesta a la pareja (que por cierto, sirve al Señor) del por qué no pudieron realizar su sueño: “Los pensamientos de Dios son para bien”. Quizás hoy algunos sentimos que no recibimos lo que queremos, pero las respuestas vienen siempre, y vienen para bien “en el tiempo de Dios no en el nuestro”. Todo está en reconocerlo en todos nuestros caminos (Proverbios 3:5-6). ¡Gracias Señor por lo que nos das ahora, y gracias Señor, también por lo que no nos permites tener que nos puede hacer daño!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 26 de abril de 2018

¿Qué predicaron ellos? (Conclusión).



“Oh insensatos, quién os fascinó”.
(Gálatas 3:1).

¿Es el “fascinante” mensaje del día de hoy en las congregaciones, el mismo que los grandes hombres de Dios han dado por todos los siglos? Veamos:

La Iglesia Primitiva:

Juan el Bautista: “Oh generación de víboras, ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Lucas 3:7. El mensaje de la cruz.
Cristo: ”Y el que NO toma su cruz y sigue en pos de mí, NO es mi discípulo”. Mateo 10:38. El mensaje de la cruz.
Los 12 apóstoles: ”Y todo esto os harán por causa de mi nombre” (Cristo advirtiéndoles la persecución por continuar con la obra). Juan 15:21. El mensaje de la cruz.
Pablo: ”No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo”. Gálatas 1:7. El mensaje de la cruz.

Resumen: Los profetas mayores, los profetas menores, la Iglesia Primitiva… TODOS a una sola voz han anunciado un mensaje de sufrimiento, de persecución, el evangelio de una cruz. Impactan ciertas palabras emitidas por esas personas tan importantes para Dios: Isaías nos dijo: Experimentado en quebrantos; Cristo dice: NO es mi discípulo; y Pablo dice: Perturban y pervierten el evangelio de Cristo. NUNCA, el centro o la finalidad del mensaje de Dios ha sido de PROSPERIDAD. Ha sido de paz, de amor y misericordia por medio de soportar el sufrimiento, la persecución, la aceptación de situaciones duras provenientes de la mano de Dios para nuestro bien, teniendo CONTENTAMIENTO no importando esas situaciones. Cualquier otro mensaje que se reciba hoy en día en la congregación, por “fascinante” que sea, nos dice Juan el Bautista proviene de una generación de víboras. ¡Tomemos la cruz con gusto!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 25 de abril de 2018

¿Qué predicaron ellos? (Parte uno).




“Oh insensatos, quién os fascinó”.
(Gálatas 3:1).

¿Es el “fascinante” mensaje del día de hoy en las congregaciones, el mismo que los grandes hombres de Dios han dado por todos los siglos? Veamos:

Los Profetas Mayores:

Isaías: “Varón de dolores, experimentado en quebrantos, y como que escondimos de él el rostro, y no lo estimamos” Isaías 53:3. El mensaje de la cruz.
Jeremías: “He aquí Yo traigo sobre vosotros gente de lejos, que comerá vuestra mies y vuestro pan, comerán a tu hijo y a tu hija, comerá tus ovejas y tus vacas, y a espada convertirá en nada tus ciudades” Jeremías 5:15 y17. El mensaje de la cruz.
Ezequiel: “Y partiréis al desierto en cautividad” Ezequiel 12:11”. El mensaje de la cruz.

Algunos de los Profetas Menores:

Daniel: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y destruirán la ciudad”. Daniel 7:29. El mensaje de la cruz.
Oseas:”Y los castigaré por los días en que incensaban a los baales”. Oseas 2:13. El mensaje de la cruz.
Joel:”Lo que quedó de la oruga comió el saltón; y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado”. Joel 1:4. El mensaje de la cruz.
Habacuc:”Y se conmovieron mis entrañas, temblaron mis labios, y pudrición entró en mis huesos”. Habacuc 3:16. El mensaje de la cruz.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 24 de abril de 2018

¿Quién los mató? (Conclusión).




“Lo que se hizo, eso se hará”
(Eclesiastés 1:9).

“Nada hay nuevo abajo del sol”. Con esas palabras terminó el pensamiento inicial Salomón en Eclesiastés.

¿Sabe usted quién mató a Esteban el primer mártir de la Iglesia cristiana? Veamos la historia (Hechos 6:8-10): “Y, Esteban, lleno de gracia y de poder hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo” (prodigios y señales que entre los líderes no se miraban). Entonces, se levantaron unos de la “sinagoga” que NO podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba Esteban (verso 9). Entonces, ellos (los líderes, verso 54) se enfurecieron en contra de él. Y, entonces (verso 57) dando grandes voces, se TAPARON LOS OIDOS, arremetieron a una en contra de él  (analogía de los súper líderes que hoy no escuchan a nadie porque creen que ellos son los únicos ungidos). Como vemos, así como sucedió con Cristo, a Esteban no lo mato el pueblo… sino el liderazgo hipócrita y acomodado. ¿Sabe usted quién mató al apóstol Pablo? Los líderes hipócritas y acomodados (Hechos 24:1). Pues llamaron al verdadero evangelio de la cruz, una “plaga” (verso 5); al verdadero camino, una “herejía” (verso 14)… Y entonces, para no perder su status qúo (su estado o medio de vida) pidieron a los romanos, como “una gracia” (verso 25:2): “que Pablo fuera encarcelado para ser ejecutado”, situación que al fin pasó. Entendamos de una vez, el ENEMIGO está OTRA VEZ dentro de la misma iglesia cristiana. Bien dijo Salomón: “No hay nada nuevo bajo el sol”. La Iglesia no será destruida desde fuera. ¡Ya se está destruyendo desde dentro!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


lunes, 23 de abril de 2018

¿Quién los mató? (Parte uno).




“Lo que se hizo, eso se hará”
(Eclesiastés 1:9).

“Nada hay nuevo abajo del sol”. Con esas palabras terminó el pensamiento inicial Salomón en Eclesiastés.

Luego de la ascensión de nuestro Señor, y de la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos y los seguidores de Cristo, SU mensaje, SU evangelio, el UNICO evangelio… el de la Cruz, inició a ser propagado con fuerza (Lucas 9:22-24). Fuerza dada no por voluntad de hombre sino por el propósito y voluntad de Dios (Hechos 1:8). Pero, había dos problemas: El uno, el Imperio gobernante era un gobierno implacable y rudo (ejemplo y analogía del mundo); pero ese, era el menor, el problema más complicado era la religiosidad, la falsa espiritualidad y el acomodamiento de la clase sacerdotal que estaba en su apogeo (ejemplo y analogía de la hipocresía disfrazada de “espiritualidad” de gran parte del liderazgo y la iglesia cristiana actual), y, que además, también estaba en contra del “verdadero mensaje” (Mateo 3:7). Pruebas: ¿Sabe usted quién mató a Jesús? Fueron los líderes sacerdotales utilizando el poder del Imperio (Juan 11:50 y 53). No fue decisión ni de los romanos ni del pueblo (Mateo 27:1-2 y Marcos 15:11). ¿Sabe usted el por qué?  Porque Jesús había venido a desenmascarar el uso y abuso que los líderes practicaban en el templo (Juan 11:47-48). Muy acertado y comprensiblemente el por qué del enojo y la ira de muchos líderes el día de hoy porque éste mensaje nuevamente se propague. ¡Porque se están cometiendo los mismos abusos, y otra vez, NO soportan las voces que están clamando en el desierto!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




viernes, 20 de abril de 2018

Los errores y sus consecuencias. (Conclusión).




“¿Quién puede discernir sus propios errores?”.
(Salmo 19:12).

Las acciones tienen… reacciones, o, si alguien prefiere: “Lo que sembramos, eso cosechamos”.


Roboam, recibe el requerimiento del pueblo para que sus cargas tributarias sean disminuidas, el consejo de los ancianos fue: “Trata al pueblo humanamente, y les agradarás, y ellos te servirán” (2ª. Crónicas 10:7); pero Roboam se deja llevar por el consejo de los más jóvenes, quienes recomiendan: “Diles que tu dedo más pequeño, es más fuerte que los lomos de tu padre y que añadirás carga a sus yugos” (verso 11). La incomodidad del pueblo fue evidente porque dice la escritura que la respuesta hacia Roboam fue tan “áspera” (verso 13) que hizo que la casa de David se alejara de Israel (verso 19). Toda acción tiene una reacción. Y, ¿Si lo vemos plasmado en grandes hombres de fe y en la historia?  Entonces, ¡No nos empeñemos en hacer lo mismo que hicieron los necios, sino copiemos a los de bien actuar! Moisés actuó con humildad y escuchó el consejo de alguien más anciano y lleno de Dios, y, como sabemos, su resultado fue tan favorable que aún hoy gozamos de ese fruto en la Iglesia. Roboam no quiso escuchar el consejo de los más ancianos, y el resultado fue que dividió al pueblo. La lección entonces quizás sea: “No permitamos que el orgullo o intereses ocultos nos impidan recibir un buen consejo o una enseñanza, especialmente si viene de alguien que tiene el apoyo de Dios”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 19 de abril de 2018

Los errores y sus consecuencias. (Parte uno)




“¿Quién puede discernir sus propios errores?”.
(Salmo 19:12).

Error: “Acción que no sigue lo correcto, acertado o verdadero”. Es importante que observemos que no son pensamientos, ideas o planes… son “acciones”, y, por lo tanto tienen una “reacción”, que todos conocemos como “consecuencias”.

Cada vez que decimos o hacemos algo, eso que dijimos o que hicimos tendrá un resultado o consecuencia (Gálatas 6:7). Ejemplo: Si damos una palabra de amor, de consuelo o de apoyo, veremos reacciones “agradables” en las personas (aunque cosas veredes amigo Sancho). Pero, si por el contrario damos una ofensa, señalamos, censuramos o implicamos a alguien (por verdadero que sea), entonces su reacción nos será (por lo general) negativa, pues el corazón humano por naturaleza, no tiende a ser dócil, TODOS tenemos ese problema (Jeremías 17:9). Pero bien, entrando en materia, hemos de aprender de la misma historia humana que nuestras acciones tienen una reacción, si esa reacción nos será agradable o desagradable, dependerá de “qué” hagamos o digamos; de “cómo” lo hagamos o digamos; y, especialmente de “a quién” se lo hagamos o digamos. La escritura nos da ejemplos en los dos sentidos. Moisés había sido elegido y entrenado directamente por Dios, pero escuchó a Jetró, su suegro, quien dicho sea de paso, también tenía el apoyo de Dios (Génesis 18:19). El saber escuchar de Moisés, y, el consejo de Jetró fueron tan buenos que la Iglesia actual “aún” funciona piramidalmente gracias a ese consejo.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.    





miércoles, 18 de abril de 2018

¡Qué estamos enseñando! (Conclusión).




“Eres tú maestro, y no conoces la ley”.
(Juan 3:10).

El Antiguo Pacto está “contenido” en el Antiguo Testamento, pero hay libros que no caducaron en la cruz, lo que caducó, insistimos, fue la Ley (contenida en los libros que escribió Moisés).

El punto es el siguiente: La cruz de Cristo sucedió al final de los cuatro evangelios, lo que nos muestra que AUN Y CUANDO éstos estén como inicio del Nuevo Testamento NO IMPLICA bajo ningún punto de vista que sean (en su totalidad) parte del Nuevo Pacto (pues la cruz no había ocurrido por lo tanto el Antiguo Pacto estaba aún vigente, por ello Cristo lo cumplía). Entendemos entonces que el Nuevo Testamento (en su totalidad) no es sinónimo JAMAS del Nuevo Pacto. Pues el Nuevo Pacto inicia con la Cruz que sucede, como ya vimos, al final de los evangelios. Así, algunos maestros por desconocimiento (esperamos sea eso) o por intereses personales (que fue y es catastrófico, vea Mateo 23 completo) enseñan como ACTIVAS algunas de las leyes que ya CADUCARON en el Antiguo Pacto, sólo porque las miran mencionadas en los cuatro evangelios (Hebreos 8:13). Entendamos, entonces, que el Antiguo Testamento NO es sinónimo del Antiguo Pacto… sólo lo contiene; y que El Nuevo Testamento tampoco es sinónimo del Nuevo Pacto en su totalidad, pues los cuatro evangelios aunque son mencionados, y están incluidos en el mismo, terminan con y en la cruz, que es en donde realmente inicia el Nuevo Pacto o la Nueva Ley (la de la Gracia).

Nota: Debiéramos de ser como los de Berea, investiguemos, estudiemos, no creamos NADA solamente porque lo dijo el líder o el maestro (Hechos 17:11). No sea que cuando Cristo vuelva nos diga: ¿Eres tú maestro y no conoces la ley?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 17 de abril de 2018

¡Qué estamos enseñando! (Parte uno).




“Eres tú maestro, y no conoces la ley”.
(Juan 3:10).

¿Qué estamos enseñando hoy en día en la Iglesia? Ciertamente, todos estamos aprendiendo y siendo instruidos, pero…

Las escrituras nos muestran claramente (es universalmente enseñado en TODA la iglesia cristiana) que solamente hay DOS pactos de Dios para con su pueblo: “El Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto”. Escrituralmente vemos que: El Antiguo Pacto funcionó DESDE el Monte Sinaí, en donde Moisés recibió: “Las tablas de la Ley o mandamientos” directamente de las manos de Dios (Exodo 34:4) HASTA la Cruz  (Romanos 10:4). Y, que por lógica, el Nuevo Pacto empezó allí en el Monte Calvario (la cruz) y llega hasta nuestros días, como lo prueban el apóstol Pablo en Romanos y el escritor de Hebreos (7:11-12). Ahora bien, hay líderes que enseñan a sus ovejas que ya NO lean ni estudien el Antiguo Testamento porque ya caducó, pues ahora estamos en el Nuevo Testamento. Error, y grave error, pues NO podemos confundir “Testamentos con Pactos”. Ciertamente el Antiguo Pacto ya caducó, pero el Pacto eran las “leyes” que estaban en lo que conocemos como el Pentateuco o los cinco libros escritos por Moisés (*). Pero los libros de historia y los libros proféticos ¡NO eran parte de la Ley!, aún y cuando, repetimos, forman parte del Antiguo Testamento. En otras palabras esos libros siguen vigentes. Pues son una fuente de enseñanza (1ª Corintios 10:6) y profecías que aún no se han cumplido (1ª Tesalonicenses 4:16 por ejemplo).

(*) Penta-teuco (Penta-Cinco; Teuco-Libro): Génesis, Exodo, Levítico, Números y Deuteronomio.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 16 de abril de 2018

Así fue y así será de nuevo.




“A los suyos vino, pero los suyos no le recibieron”
(Juan 1:11).

Cuando Cristo vino a la tierra hace dos mil años, fue rechazado, pero no por el pueblo, el pueblo lo aclamó en su momento (Lucas 19:35-38).

Tampoco era el Imperio quien quería destruir a Jesús, Pilato (político romano) dijo: “NO encuentro maldad alguna en él” (Juan 19:4). Herodes Padre, llamado el grande (político romano) lo quiso matar porque “creyó” que se trataba de un rival “político” (Mateo 2:16 y 19). ¿Quiénes entonces querían asesinar a Jesús?  La escritura es clara: “Entonces CAIFAS, quien era SUMO SACERDOTE aquél año dijo: “Vosotros no sabéis nada, pues es mejor que muera un solo hombre a que perezcamos todos” (Juan 11:49), así que… desde ese día PLANEARON matarle (verso 53). Otra escritura nos muestra lo siguiente: “Entonces los principales sacerdotes y los ancianos se reunieron en el patio de la casa de Caifás, y tramaron con engaño atraparle para MATARLE, pero decían no durante la fiesta (Mateo 26:3-5). El verdadero liderazgo de Dios NUNCA ha estado en peligro por el mundo, siempre ha estado en peligro desde DENTRO. Hoy, otra vez la Iglesia se está destruyendo sola. Hoy, un liderazgo ajeno a la casa de Dios, que nuevamente, NO quiere escuchar la voz de Dios sino la propia, pues la de Dios contradice todos los métodos, los sistemas y las prácticas que el liderazgo está aplicando por motivos materiales. Ya lo dijo certeramente el apóstol Juan 1ª. 2:19: “Estaban entre nosotros, pero NO eran de nosotros”, esos son los anticristos por ello es que la apostasía no viene de fuera… ya está dentro de la casa de Dios.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  


viernes, 13 de abril de 2018

¡De allí venimos! (Conclusión).



“Y os dispersaré entre los pueblos”
(Deuteronomio 4:27).

En Guatemala, específicamente, en el año 1871, se conjugan dos elementos: Uno, el clero católico es expulsado del territorio nacional por inmiscuirse en asuntos políticos (03-09-1871) y le son confiscadas muchas de sus millonarias propiedades entre ellas conventos, fincas y hasta ingenios de azúcar; y dos, siendo amigos del entonces presidente (interino) Justo Rufino Barrios, vienen los primeros misioneros “presbiterianos” a Chimaltenango y Quetzaltenango trayendo el evangelio, quienes son el origen de la Iglesia Cristiana en Guatemala. En 1873, el clero católico es sometido al gobierno central y se le permite ejercer su ministerio nuevamente pero habiendo renunciado a sus órdenes primitivas y convirtiéndose en simples sacerdotes.

El auge de la Iglesia Cristiana en Guatemala nace en la década de 1960. Este avivamiento, fue provocado por el Concilio Ecuménico Vaticano II (1962-1965). Pues la historia (la cual vivimos) nos muestra lo siguiente: Dentro de las filas católicas provocó una división evidente: Por un lado, la Iglesia Católica tradicional (música gregoriana, rezos, así como la continua dependencia de imágenes y de los sermones clericales dominicales); y por el otro, la Iglesia Católica Carismática (coros con ritmo, oración, menos dependencia de imágenes y aprendizaje por medio de la lectura personal de la Biblia guiada por la unción del Espíritu Santo). La finalidad del papa Juan XXIII (promotor del Concilio) era catequizar al mundo y a la Iglesia Protestante, tanto así, que más adelante el catecismo oficial es modificado y difundido en todo el mundo (25-01-1985) por órdenes de Juan Pablo II, bajo la visión del mencionado Concilio. Pero el resultado fue lo contrario, una masiva emigración de jóvenes católicos al evangelio, de la cual “fuimos” no solamente “testigos” sino también “parte”. Y esas, en pocas líneas, son nuestras raíces… en otras palabras de allí venimos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

jueves, 12 de abril de 2018

¡De allí venimos! (Parte cuatro).




“Y os dispersaré entre los pueblos”
(Deuteronomio 4:27).

Durante los 800 años posteriores a Cristo, TODO el pueblo disperso de Israel (las 12 Tribus, Santiago 1:1), viven “masivamente” en Arabia, Babilonia y Mesopotamia, pero:

Debido a la expansión de los pueblos, precisamente en ese siglo 8 de nuestra era inicia un nuevo éxodo “minoritario” de israelitas hacia Africa, que son denominados los “Beta-Israelitas” y los “Bene-Israelitas”; pero a Europa, la emigración es “masiva” dividiéndose en dos grandes grupos: “Los Ashkenazis” en Alemania y Francia; y “Los Sefarditas” en España y Portugal, éstos emigrantes, tienen una peculiaridad con respecto al sistema religioso de sus ancestros, ya no solamente vivian por la Torah, a la cuál denominan “Talmud”, que representa la palabra escrita, sino además agregan a sus enseñanzas lo que conocemos como “La Mishná”, que conlleva tradiciones, costumbres e interpretaciones de las leyes (comprobable estudiando a los Jázaros o Khazares). Así y allí, permanecen los seis siglos siguientes. Más tarde, en el año 1492 para ser exactos, con el fin de evitar que los fieles católicos fueran judaizados, los Reyes Católicos deciden por “Decreto” (Decreto o Edicto de Granada) expulsar a los israelitas Sefardíes de su territorio, y, conjuntamente con muchos de los israelitas residentes en el resto de Europa emigran a América.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 11 de abril de 2018

¡De allí venimos! (Parte tres).




“Y os dispersaré entre los pueblos”
(Deuteronomio 4:27).

La insurrección de la época de los años 66 al 70 de nuestra era en Canaán, es conocida en la historia como “La primera guerra Judeo-Romana”, que culminó como ya sabemos con la primera Diáspora israelita. Profecía dada por Dios (Deuteronomio 4:25-27).

Luego en el año 132 al 135, unos pocos religiosos israelitas que habían quedado en Jerusalén en el 70, hacen un nuevo levantamiento al mando de Simeón Bar Khoba, rebelión que se conoce como “La segunda guerra Judeo-Romana”. Esta vez, la derrota israelita es devastadora, al extremo que toda Jerusalén es arrasada y destruida, y, para evitar que fuera nuevamente ocupada por israelitas se les exilia a todos en una segunda y final Diáspora (Dion Casio, Historia Romana). Además, cambian por “Decreto del Imperio” los nombres de Canaán y Jerusalén a Palestina y Aelio Capitalina respectivamente. Este es el motivo, por el cuál hoy en día, pueblos nómadas e impíos reclaman como propia esa tierra. Pues no fue devuelta al pueblo de Israel sino tan sólo hace algunos años, para ser exactos el 29 de Noviembre de 1947 por decreto de la ONU, y entregada físicamente el 14 de Mayo de 1948 (En un segundo cumplimiento de la promesa hecha en Ezequiel 37:21-22). Volviendo al tema de la diáspora, se nos ha enseñado que esa diáspora se refería solamente a las  llamadas “10 tribus perdidas de Israel”, pero, hemos pasado por alto un detalle: “Santiago”, también conocido como “Jacobo”, el hermano de sangre de Jesús (Mateo 13:55), cuando escribe su epístola, y habiendo sido testigo presencial, nos dice: “Santiago, siervo del Señor Jesucristo a las “12 tribus en la dispersión”. Dispersión igual Diáspora (Santiago 1:1).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 10 de abril de 2018

¡De allí venimos! (Parte dos).




“Vete de tu tierra”.
(Génesis 12:1).

Dios, soberanamente elige a Abraham, un gentil (de Ur de los Caldeos en Babilonia; Génesis 11:31), para ser el inicio de SU pueblo (Josué 24:2-3). Y allí es, en donde inicia “nuestra” historia, en otras palabras de allí venimos.

Abraham, es sacado de su tierra natal en Babilonia, para ser llevado a la “Tierra Prometida” (Génesis 12:5). Llamada en ese entonces Canaán (pues allí vivían los Cananeos). Los Cananeos eran hijos de Canaán (Génesis 10:15); que a su vez fueron descendientes de Cam (Génesis 9:18 y 10:8), quien era el hijo menor de Noé (Génesis 9:22 y 24) y décimo en el linaje de Abraham; que a su vez fue el décimo en el linaje de Adán. Como podemos ver por la historia, lo que hoy conocemos como territorio de Israel, y que gentes “sin conocimiento pero con intereses políticos” nos quieren hacer creer que se llama “Palestina” y que pertenece a ellos, SIEMPRE fue y ha sido territorio del linaje que Dios eligió y su nombre es Canaán y no Palestina. ¿De dónde viene pues el nombre Palestina y el gentilicio palestino? En tiempos de Cristo, hace 2000 años, ese territorio era gobernado por Roma, y debido a una insurrección, en el año 70 éste imperio destruyó el Templo de Jerusalén y persiguió a los Israelitas, quienes se vieron en la obligación de emigrar, a ésta emigración se le conoce como la famosa “Primera Diáspora” israelita. Estos emigrantes se fueron a vivir a Arabia, Babilonia y Mesopotamia según narra el historiador Josefo (Historia de los Judíos).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.    




lunes, 9 de abril de 2018

¡De allí venimos! (Parte uno).




“Estos son nuestros principios”.
(Génesis 1:1).

Algunos de los “principios cristianos” elementales e innegables son los siguientes:

Uno: Dios existe, y es el creador de todo y de todos (Salmo 24:1 Y Juan 1:1-13). Dos: Fue él el creador de un plan de salvación perfecto y eterno, por medio de su Hijo en un pueblo elegido (Génesis 12:1 y Juan 3:16). Tres: ¿Quién sería elegido para formar parte de ese pueblo y quién no? fue, es y será su decisión porque él es  soberano (Josué 24:2-3; Romanos 9:13 y Efesios 1:4). Cuatro: Por lo tanto, ese pueblo necesita tener conocimiento y ser entrenado (Oseas 4:6 y Juan 10:1-14). Cinco: La única fuente confiable que tenemos de conocimiento y de entrenamiento es él (Salmo 25:4-5 y Juan 10:16). Seis: Por lo tanto, el conocimiento verdadero solamente lo obtenemos estando a sus pies y dependiendo de él y no de los hombres (Jeremías 17:5 y Juan 17:1-6). Ocho: Para tener conocimiento y ser entrenados tenemos que escuchar su voz (Deuteronomio 28:1 y Juan 10:3). Nueve: Ciertamente los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables (Romanos 11:29), pero… la sola “posición de líderes” no nos hace eficientes ni mucho menos efectivos en el llamamiento (Mateo 23, en donde Cristo reprende a los fariseos por el mal uso de la autoridad). Diez: Desde Moisés hasta la Cruz, el pueblo escogido se guió por la “Ley de Moisés o Torah” (Deuteronomio 29:1 y Romanos 10:4).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 6 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Conclusión).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Que vamos en la dirección equivocada!

Nunca estaremos de acuerdo en el hecho de que sea en el templo en donde se “alteren los linderos antiguos”. Un lindero es un límite. Dios mandó que esos límites fueran respetados (Proverbios 23:10). En lo espiritual es una figura de las normas y estatutos que Dios le diera a su antiguo pueblo Israel, y que, repetimos, bajo ningún punto de vista debían ser traspasados. Lamentablemente, hoy la Iglesia cristiana (el otro rebaño Juan 10:16) los está traspasando al permitir que la libertad se vuelva libertinaje (doctrinas acomodadas, música mundana, conciertos alborotadores, jóvenes desaliñados, mujeres vestidas indecorosamente, uniones matrimoniales indebidas, un liderazgo manipulador y nepotista (todos los parientes involucrados como si fuera empresa familiar), etc. Y, todas éstas situaciones por motivos tan personales como ocultos (el templo manejado exactamente igual que en los tiempos de Cristo). ¡Cómo es posible que en lugar de dedicar tiempo a “instruir” a las ovejas para conocer a Dios, las estemos “distrayendo” con actividades, fiestas, conciertos, y reuniones como si fuéramos un club social o deportivo! (Mateo 23:13-15). Necesitamos, pero con extrema urgencia CONVERTIRNOS en un sacerdocio HONESTO, comprometidos a alegrar el corazón de Dios no el de los hombres.

NOTA: Pedir que en el sacerdocio hagamos lo correcto no exige “perfección”, pues nadie es perfecto (Romanos 3:10), pero sí “honestidad” de nuestra parte en la casa de Dios. ¡No engañemos a las gentes! ¡Cuando enseñamos una verdad a medias estamos engañando! (Mateo 24:4)

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 5 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Parte tres).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Que vamos en la dirección equivocada!

¿Cómo las falsas doctrinas y métodos mundanos nos han convertido al sacerdocio en expertos en prostituir la casa de Dios? Iniciemos por el principio: Cristo dijo que donde “dos o más” se reunieran en su nombre “allí” estaba la iglesia (la Iglesia NO es un templo), y esa Iglesia él la instituyó en “casas particulares” NO en fastuosos edificios Marcos 2:4; Lucas 19:5; Mateo 9:10; Marcos 2:15). Así, la gran mayoría (no todos) de los hoy “llamados” templos (que conllevan un altísimo costo de mantenimiento), son utilizados para actividades mundanas; reuniones innecesarias e intrascendentes para el pueblo de Dios. ¿Por qué lo decimos y cómo lo probamos? Porque es evidente que están sirviendo para introducir el mundo y su mercado a la Iglesia, en lugar de introducir los métodos de la Iglesia en el mundo, y, exigiendo sacrificios extremos “innecesarios” tanto en lo económico como en lo físico, aunque la gloria y los beneficios solamente se los lleve el líder. Pruebas: Nos hemos vuelto “indiferentes” al dolor ajeno pero ¡No faltamos al templo!. Llevamos grandes cantidades de dinero al templo pero ¡No nos es permitido auxiliar a nuestros padres en sus necesidades!  Esto último Cristo lo sentenció gravemente pues es falta de “honrar padre y madre” (que es un mandamiento) a cambio de suplir las necesidades del lider (que es una opción) (Marcos 7:10-12). Hemos olvidado y hecho olvidar que antes de obedecer a los hombres, nos es necesario obedecer a Dios (Hechos 5:29).

Nota: ¡NO mantenga VAGOS!  Un líder tiene que dar el ejemplo de trabajo. Saber hacer lo bueno y no hacerlo también es pecado (Santiago 4:17).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 4 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Parte dos).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Que vamos en la dirección equivocada!

Como lo hemos visto en varias ocasiones, el agua, en las escrituras representa la Palabra de Dios, y Dios nos ofreció en (Deuteronomio 11:14) que Su pueblo vería la caída de la lluvia temprana junto con la lluvia tardía, y que, eso se vería físicamente con la llegada de: a) Grano; b) Mosto y c) Aceite. También sabemos por las mismas escrituras que: a) El grano significa “abundancia” (Salmo 72:16). b) el mosto (vino) significa “alegría” (Salmo 4:7), y que c) El aceite significa la “unción” del Espíritu (1ª. Samuel 16:13). Es curioso que 27 siglos más tarde la cristiandad mira con sorpresa que “no hay abundancia” en sus hogares; que no hay una “alegría real” sino ficticia “declarando” TODO BIEN pero con una falsa actitud pues en el corazón hay insatisfacción que mostramos en nuestro actuar; o, forzada, “orando siempre a nuestro favor”, y lo peor de todo, no vemos un “fluir” del Espíritu Santo como fue profetizado (Joel 2:28, cuyo primer cumplimiento fue en Hechos 2:2 y17). ¿Por qué? La triste respuesta es la misma que hace 27 siglos: El sacerdocio nos hemos dedicado a “prostituir” la casa de Dios y a “alterar los linderos antiguos”. Poniendo trampas, creando redes, dejando fosas abiertas, haciendo malas obras y teniendo una clara tendencia a NO santificarla (prostituyéndola). ¿Cómo? ¡Con FALSAS doctrinas y métodos mundanos! (Gálatas 1:7-9, desvirtuando el evangelio de la cruz de Cristo).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



martes, 3 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Parte uno).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

“Vuélvanse”… ¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Porque vamos en la dirección equivocada!

Hace, aproximadamente 27 siglos, Dios envió un mensaje a Su pueblo, el pueblo de Israel (hoy representado también por la Iglesia cristiana), diciéndoles: ¡Vengan, volvámonos al Señor! (Oseas 6:1). ¿Por qué habían de volverse?  ¡Porque andaban en la dirección equivocada!  Y, ¿Qué era lo que estaban haciendo? O ¿En qué dirección iban?  Veamos: 1) Se han convertido en una “trampa” (Oseas 5:1b). 2) Se han convertido en una “red” (Oseas 5:1b). 3) Se han convertido en una “fosa abierta” (Oseas 5:2). 4) Están haciendo “malas” obras (Oseas 5:4a). 5) Su tendencia es a prostituirse (Oseas 5:4b). Trampas, redes, fosas abiertas, malas obras y tendencia a prostituirse. Y ¿A quién culpa Dios por todas éstas faltas?  Oseas 5:1ª, nos dice: Oigan esto… “sacerdotes”, y, en 5:10: Las “autoridades” se parecen a los que alteran los linderos antiguos. Dios culpó a los “líderes”, pues eran quienes “ponían” y somos quienes seguimos “poniendo” los lineamientos para el pueblo hasta el día de hoy. ¡Jamás ha sido el pueblo quien decide el camino a seguir han sido y somos los líderes (o quienes en alguna medida fungimos como tales)!  Y, ¿Cuál fue la solución que Dios le dio a Su pueblo hace 27 siglos? “Lo que PIDO de ustedes es AMOR (servicio social, no sacrificios, y mucho menos, autoservicio) CONOCIMIENTO (enseñanza, instrucción, lectura y estudio de las escrituras y no sacrificios)” (Oseas 6:6).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 2 de abril de 2018

No soy profeta.




“Boyero soy, y recojo higos silvestres”.
(Amós 7:14).

El pueblo de Israel “creía” que estaba agradando a Dios con sus reuniones y sus actuaciones. Pero…

Todas las “solemnidades” que el pueblo creía tener para agradar a Dios, más bien le desagradaban (vea 5:21) especialmente la música (vea verso 23). Entonces Dios envía a un desapercibido personaje, Amós (el hombre no era famoso sino tan sólo criaba bueyes) para “reprenderlos” y para indicar lo que pronto había de suceder (6:-7). Pero los líderes (vea 7:10) se molestan porque una persona sin relevancia alguna los corrija (vea 7:14) y se rebelan, nunca lograron entender que era una “voz que clamaba en el desierto”. El mismo caso sucedió con Juan el Bautista, un hombre que no vestía de gala como ellos lo acostumbran, sino que llevaba un simple taparrabos de piel de camello, es desestimado por su mensaje de corrección, al extremo que no están satisfechos hasta que consiguen su muerte física (Mateo 14:11). Nunca lograron ver que era “otra voz que clamaba en el desierto” (Juan 1:23). En nuestros tiempos, otra vez Dios está enviando “personas insignificantes, vestidas no de gala sino con taparrabos de piel de camello”, pero nuevamente la ignorancia, la insensatez, el oportunismo y los deseos oscuros del corazón, no están dejando escuchar esa voz en medio de la congregación. Y la sentencia de Dios viene: “Toda planta que mi Padre no sembró, será desarraigada” (Mateo 15:13). Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.