“Si bien hicieres, ¿No seràs
enaltecido?
(Gènesis 4:7).
El libro de Romanos nos
enseña: “La PAGA del pecado es muerte, pero, la DADIVA de Dios es vida eterna”
(Romanos 6:23).
En èste verso, Dios nos
muestra simplemente que TODO lo que hagamos en la vida tiene una consecuencia,
que somos nosotros quienes decidimos què acciones tomar, pero que tambièn somos
nosotros los responsables por sus resultados. Tenemos cada dìa, en nuestras
manos y corazón, el què hacer; pero tambièn estamos literalmente expuestos a
las consecuencias. Què preciosa expresión la que Dios le da a Caìn: “Si bien
hicieres, no seràs enaltecido? Lo que implícitamente nos dice: ¿Si mal
hicieres, no seràs acaso castigado? Toda buena obra tiene una recompensa, y
quien la hace tiene derecho a esa recompensa, aùn y cuando, haya personas que
consideren que esa recompensa no es merecida. Con todo, es Dios quien tarde o
temprano permite que la recompensa o el castigo lleguen por las acciones
tomadas. La pregunta del millón sería: ¿Què tan difícil nos es hacer el bien
para que nos vaya bien?
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario