viernes, 24 de noviembre de 2017

Hasta la muerte (Parte conclusiòn).



“Hasta que la muerte los separe”
(La Biblia NO lo dice explìcitamente).

El matrimonio pues… es indisoluble. Fue la primera institución que Dios formara, y es, universalmente… “la base de toda sociedad”. Lo cuàl vemos hasta entre la sociedad animal.

El matrimonio es el vìnculo por medio del cual Dios bendice la reproducción y multiplicación del hombre. Es bajo su sombra que la prole de las personas reciben el “cien por ciento” de la bendición divina (Gènesis 1:28). Esto no implica, que el o los hijos de una madre o un padre solteros no sean bendecidos, pero la escritura es muy clara en explicar que la bendición completa està bajo la sombra del matrimonio evitando Dios que los males de las naciones entren a la vida de esas familias (Josuè 23:12-13).  Asì, pues, la lucha de un hombre o una mujer por mantener viva la llama dentro del matrimonio debiera de ser incansable e inquebrantable, sobre todo cuando hay prole. Por ello, es que Pablo inspirado por el Espìritu Santo nos llama a que “antes” de tomar la decisión del matrimonio lo pensemos bien para llevar a cabo una unión santa, teniendo en cuenta que el amor que nos lleva a un matrimonio es primeramente “sufrido” (1ª Corintios 13:4).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



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