miércoles, 31 de agosto de 2016

La prudencia.

"El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias".
(Proverbios 22:3).

En lugares como latinoamèrica, en donde la guerra de los rebeldes y los narcotraficantes contra los ejèrcitos son el pan del dìa, y en donde cualquier dìa de tantos, en cualquier lugar de tantos, a cualquier hora de tantas se forman las confrontaciones con armas de poderosos calibres, siempre nos ha impresionado que la gente sale a la calle a ver què sucede, pero, cuando està lloviendo todos se resguardan. Por increìble que a usted le parezca!!!  Eso se llama: falta de prudencia.

Ademàs en latinoamèrica la necesidad econòmica de los pueblos los obliga a hacer actos de marabarismos especialmente con el transporte pùblico, en donde vemos personas colgando de los agarradores de los buses; en donde vemos ocho o nueve personas una sobre de otra en un auto pequeño; y en donde vemos a cuatro, cinco o màs personas apiñadas en una moto. Vemos miles de casas construidas en las laderas màs empinadas y el latente peligro de un deslave en inviernos fuertes, etc. Podemos obeservar a personas manejar imprudentemente en lugares normales ya no digamos en carreteras peligrosas o en construcciòn, lo cual ha causado grandes tragedias. Muchas son las penalidades que se pudieran evitar si fueramos prudentes. La prudencia nos llama a no hacer o a no decir lo que no debemos de hacer o decir en determinados momentos. Una persona prudente es aquella que medita cada movimiento ajedrecìsticamente para no verse involucrado en situaciones bochornosas o comprometedoras. Pues alguien expresa algo sin interès alguno y sin haber tomado ninguna decisiòn en algo, y como lo que dijo se cumpliò resulta ser el culpable de tal o cual situaciòn sin haber tenido, repetimos, nada que ver en el asunto.

martes, 30 de agosto de 2016

Lo que el rico y el pobre tienen en comùn.

"El rico y el pobre tienen esto en comùn: a ambos los ha creado el Señor".
(Proverbios 22:2).

Cristo diò una sentencia hace dos mil años: "A los pobres siempre los tendrèis entre vosotros". Le acaban de ungir para la sepultura, y alguien exclama: "Con el precio de ese perfume, se hubiera dado de comer a muchos pobres" (Juan 12:5). Varias lecciones se pueden extraer de èstos pasajes, como por ejemplo, el gran valor que significò el sacrificio de Cristo, por ello el gran valor del perfume; el falso interès de Judas (que fue quien fijò el precio justo del perfume, equivalente a tres cientos dìas de trabajo) por atender las necesidades de los pobres etc. 

Pero hoy, nos fijaremos en que fue Dios, en su soberanìa absoluta, quien creò a los pobres y a los ricos. Pobres y ricos siempre han habido, lo vemos desde los tiempos de Abraham cuando eran grandes ganaderos y habìa gente en gran escasez. Pero esos estratos sociales se acentuaron con la Revoluciòn Francesa, cuando hubo tambièn una revoluciòn industrial y la màquina fue desplazando al hombre de su trabajo. Hoy, la tecnologìa està haciendo lo mismo, al extremo de que personas cada vez màs jòvenes (se anda por los 35 años), estàn siendo despedidas de sus empleos por grandes corporaciones... pues ya son demasiado viejos para el trabajo. Como dijimos, fue Dios quien creò a los ricos y a los pobres, pero los creò para un propòsito. Y el propòsito no es precisamente que el rico tenga una casa en la playa, otra en el campo, y otra en la ciudad y que sea el pobre quien se las cuide y limpie. No, ¡fue para mostrar què es lo que hay en el corazòn del hombre! Si en el corazòn del rico hay un poco de misericordia para con el necesitado o soberbia en contra de Dios, creyendo que lo que ha logrado lo ha hecho por sus propios medios. Y si en el corazòn del pobre hay resentimiento contra el que tiene o contra Dios, o, si tiene contentamiento por lo poco recibido. Pero lo que sì tienen en comùn es que a ambos los hizo Dios, y que, el dìa en que ambos estèn muertos, el cajòn del rico quizàs valdrà cuatro o cinco veces màs que el del pobre, pero adentro abrà lo mismo...nada (Eclesiastès 9:5) ¿Entendemos?

lunes, 29 de agosto de 2016

Lo que nos corresponde.

"Se alista al caballo para el dìa de la batalla, pero la victoria depende del Señor".
(Proverbios 21:31).

Dios ha dispuesto todo en la vida para que el hombre tenga lo necesario y sea felìz, es màs, Dios habìa hecho un mundo perfecto para el hombre, pero fue el hombre mismo quien se lo hizo conflictivo debido a la desobediencia. Y por ello, hoy, lo entendamos o no lo entendamos, hemos de vivir bajo la sentencia de la desobediencia: Tù, varòn comeràs con el sudor de tu frente; y tù, mujer, tendràs dolores de parto.

No nos cansaremos de repetir desde èsta ventana algo que nos gusta mucho en lo personal, pero que hemos comprobado que es una gran verdad en la realidad: "En oraciòn le podemos pedir al Señor que nos regale una vaca; y èl en su infinita misericordia nos la darà... pero... NO ESPEREMOS QUE SEA EL QUIEN BAJE A ORDEÑARLA, eso ya nos toca a nosotros. ¿Por què mencionamos esto? Pues porque ciertamente Dios ha dispuesto todo para que el hombre sea felìz, pero tambièn hay tareas que le corresponden hacer al hombre. Cuando Adàn estuvo en el paraìzo, leemos que: Adàn cultivò la tierra y èsta le daba frutos (Gènesis 2:15) en otras palabras "trabajaba" pero sin problemas ni angustias; y que tambièn trabajaba con su mente a todo nivel (Gènesis 2:18) pues fue èl quien puso nombre a todos los animales. Ahora bien, para que en nuestras labores nos vaya bien, es necesario cumplir con dos requisitos, el primero, consultar con Dios, y, si èl nos aprueba los planes entremos a trabajar con gusto; y dos; pues trabajar, porque las tareas no se hacen solas ni las cuentas tampoco se pagan solas. Asì entenderemos que a nosotros nos toca alistar al caballo, ordeñar la vaca... pero la victoria nos la da solamente Dios.

sábado, 27 de agosto de 2016

De nada sirven.

"De nada sirven ante el Señor la sabidurìa, la inteligencia y el consejo".
(Proverbios 21:30).

Es de cuerdos buscar la sabidurìa, de hecho la escritura nos llama a que la busquemos; es de personas centradas encontrar los medios màs inteligentes para realizar una tarea; y, por supuesto que es lo màs acertado buscar el consejo de quienes saben acerca de un tema mucho màs que nosotros. Sin embargo, la escritura nos dice que: "Cuando buscamos la sabidurìa, la inteligencia y el consejo solamente humanos... nos equivocaremos". Pues Dios ridiculiza a los sabios y a los entendidos (1ª Corintios 1:19).

La historia nos muestra muchos ejemplos de errores que se han cometido por no consultar con Dios, o mucho peor, de enfrentarse a èl con altivez. El ejemplo de un mal consejo humano lo podemos observar en el famoso colapso del Puente Tacoma en Washington en 1940. En donde por el consejo de bajar los costos, el puente fue construido sin los soportes tècnicos necesarios colapsando ante los vientos de la època. Y, con respecto a la arrogancia humana y la altivez en contra de Dios, pues para nadie es un secreto lo que sucediò con el famoso trasatlàntico Titanic, cuyo constructor asegurò que "ni Dios" podìa hundir el barco el cual se hundiò en su viaje de inaguraciòn. Tenemos que entender què: "Es bueno recibir sabidurìa, inteligencia y consejo de los entendidos en las materias", pero, si no nos acercamos a los pies de Cristo para pedir esos atributos de Dios... el resultado de lo que estamos planeando puede llegar a ser doloroso, y, si por desgracia nos ponemos arrogantes o altivos delante de Dios entonces puede llegar a ser fatal. Errores todos cometemos, pero, errores a propòsito delante de Dios no es lo que necesariamente se le puede recomendar a alguien que haga. Aunque tambièn ha de decirse que cuando Dios quiere probar a alguien para prepararlo a algo superior, lo somete a difìciles pruebas... de cuyo màs claro ejemplo es el caso de Job.

viernes, 26 de agosto de 2016

La conducta del justo.

"El malvado es inflexible en sus decisiones, el justo examina su propia conducta".
(Proverbios 21:29).

Solamente existen dos formas de que cada ser humano actùe, una es agradando a los demàs y otra es agradàndose a sì mismo. Ambas tienen distintos resultados por supuesto, pues mientras que cuando actuamos agradando a los demàs posiblemente tambièn nos agrademos a nosotros mismos; cuando actuamos agradàndonos solamente a nosotros, lo màs seguro es que ni nosotros mismos quedemos agradados. ¿Un juego de palabras? NO, una verdad bien grande.

Esaù, quiso agradarse a sì mismo, y terminò con las manos vacìas. Despreciò un lugar de privilegio por satisfacerse, y luego, aunque dice la escritura que lamentò con làgrimas la primogenitura, ya no pudo obtenerla. Judas quiso satisfacerse a sì mismo con el fruto de la venta de su Señor, pero resultò tan desagradado y frustrado que parò quitàndose la vida èl mismo. Cuando la escritura nos habla de personas justas, nos habla de personas que antes de agradarse ellas piensan en agradar a los demàs, Y, ¿còmo podemos reconocer a un justo? Bueno, la escritura nos enseña varias cualidades de ellos: Su vida es como la luz del dìa, que va en aumento; cuando el justo da un consejo, èste funciona. el justo no sòlo tiene conocimiento sino que lo sabe aplicar; sus manos son hàbiles para la riqueza; lo vemos colmado de bendiciones a èl y a los suyos; deja herencia para sus hijos y para sus nietos; su boca es fuente de vida; y, la escritura todavìa agrega lo siguiente para cuando el justo muera: del justo cuando muere habrà buena memoria. Pero una clave grande para que en vida reconozcamos a un justo es el hecho de què èl es de las personas que "reflexiona" antes de actuar, no de los que andan "justificando" su actuar.

jueves, 25 de agosto de 2016

El sacrificio del impìo.

"El sacrificio de los malvados es detestable, y màs aun cuando se ofrece con mala intenciòn".
(Proverbios 21:27).

"Y todo lo que hagàis, hacerlo como para el Señor, y no como para los hombres". Consejo que Pablo le da a los creyentes de Colosas (ver Colosenses 3:23), ciudad cercana a Efeso lugares en donde el apòstol habìa fundado iglesias, no sinagogas ni catedrales, sino iglesias que se reunìan en casas particulares. Ejemplos que vemos en Romanos 16:3-5 con Aquila y Priscila; y el mismo apòstol Pablo en Hechos 28:30-31.

Una de las frases que màs nos gusta de nuestro Señor Jesucristo es: "Mirad, que nadie os engañe". El engaño, tanto en lo material como en lo espiritual viene por falta de conocimiento de la verdad. En lo material nos engañan con moneda falsa porque no conocemos bien el original, y, hasta que llegamos al banco con un experto nos hace ver las diferencias. En lo espiritual, dice la escritura (la experta) que: "Por falta de conocimiento, el pueblo perece" (vea Oseas 4:6). Y, ¿còmo podrà tener conocimiento el pueblo de Dios en lo espiritual, si se conforma con creer lo que escucha solamente el dìa que asiste a la congregaciòn?  Es con una relaciòn diaria, con un estudio continuo, con una bùsqueda de informaciòn permanente de y con Dios, que dejaremos la ignorancia de los asuntos espirituales. Precisamente porque no hacemos eso, es que, no hemos entendido que las "buenas obras" no son el que alguien simplemente dè. Por lo tanto, no podemos considerar "bueno" a un narcotraficante, a un polìtico corrupto, a un comerciante inescrupuloso que de ofrendas, dàdivas ni inversiones a los pueblos, a las personas o a las iglesias.  Dios solamente recibe ofrendas "santas y limpias", lo demàs lo considera como trapos de inmundicia, que en el original significa "toallas de menstruaciòn" (Isaìas 64:6).

miércoles, 24 de agosto de 2016

La generosidad.

"El justo da con generosidad".
(Proverbios 21:26).

"Dios los escogiò en Cristo desde antes de la fundaciòn del mundo; y, a quienes escogiò a ellos tambièn predestinò; y a los que predestinò tambièn los redimiò; y a los que redimiò tambièn les dio a conocer el misterio; y el misterio es que: Los hizo herederos del reino juntamente con Cristo (Efesios 1:4-11).

Desde "antes" de fundar el mundo, Dios ya habìa "escogido" de antemano a muchos hombres, a los cuales pensò en "rescatarlos" de las manos del diablo; a ellos les tenìa preparado el darles a conocer el gran misterio que Cristo venìa a juntarlos para recibir galardones en el cielo. ¿Injusticia el elegir a unos y no elegir a otros? ¿Por què?  Sì el dueño de algo puede hacer lo que quiera con ese algo. Y, siendo Dios el dueño del mundo y todo lo que en èl habita, porque es su creador (vea Salmo 24:1), acaso no puede èl elegir a unos para honra y a otros para deshonra. Miremos lo que dice Cristo en el evangelio de Juan 15:16: "No me elegisteis vosotros a mì... yo os elegì a vosotros". Ahora bien, tambièn dijo: "No hay mejor amigo que el que da su vida por sus amigos". La pregunta es: ¿Sì el Hijo de Dios diò su vida por mì? ¿Tanto me duele a mì ser generoso con los recursos que Dios me diò?. Muchas personas no asisten a la iglesia porque no quieren que les toquen lo que consideran "SU" dinero. No han entendido dos que tres pensamientos: uno, el dinero nos lo diò Dios, por lo tanto es de èl, no nuestro; dos, no todo es dar dinero, nosotros podemos dar consolaciòn, ayuda, servicio, estrategias, planes, apoyo, etc. tres, no es en sì cuànto demos sino lo que demos y cuàndo lo demos; y cuatro,¿hasta cuàndo entenderemos una ley preciosa que Dios nos diò acerca de la siembra y la cosecha?  El que siembra poco... cosecha poco; el que siembra mucho... cosecha mucho; pero, ay de aquèl que no siembra porque no cosecharà, lo que implica una de dos situaciones: o pasa hambre o pone la mano para recibir lo que por caridad le den.

martes, 23 de agosto de 2016

El perezoso.

"La codicia del perezoso lo lleva a la muerte, porque sus manos se niegan a trabajar".
(Proverbios 21:25).

 Hubo un hombre que tenìa un campo para trabajarlo, pero lo mantenìa con espinas y hierba mala; y sus linderos los mantenìa en ruinas. De todo esto, yo, saquè una gran lecciòn: "un breve sueño, un pequeño cruzar de brazos... y la escasez viene pronto al hogar y la pobreza te asaltarà como un bandido". Proverbios 24:30-34 parafraseado.

Cristo lo ejemplizò de otra forma: "Habìa un rey que tenìa que ser coronado en otro lugar, y cuando partiò llamò a diez de sus siervos, notemos por favor que llamò a "diez", pero de los diez sòlo a "tres" les repartiò su riqueza. Y luego viene lo que ya todos conocemos, el que recibiò diez talentos los trabajò y ganò otros diez; el que recibiò cinco talentos los trabajò y ganò otros cinco; pero el que recibiò un talento no lo trabajò, y por ello, no sòlo le fue regañado sino que le fue quitado el talento. ¿Cuàl fue la razòn?  El mismo siervo da la razòn "el miedo". Ahora bien ¿cuàndo tiene uno miedo?  Cuando uno no conoce, cuando uno no entiende, cuando uno no controla. Dios no hace acepciòn de personas y a todos nos da talentos. Pero, por "miedo" a que somos "malos administradores" algunos no trabajamos nuestros talentos. Nuestros campos estàn con espinos, con mala hierba y nuestros linderos se estàn derrumbando. No podemos ser siervos de Dios y tener miedo a trabajar nuestros talentos, ni podemos "engañarnos a nosotros mismos" decièndonos que nuestros talentos son espirituales, pues aquì en Lucas 19, y allà en Mateo 25, se nos habla muy claramente de trabajo fìsico, de trabajo secular. Cuando la escasez llegue a nuestra puerta, entendamos que la pobreza està por llegar, pues nuestros linderos estàn caìdos por culpa nuestra, no de Dios.

lunes, 22 de agosto de 2016

El poder de la lengua.

"El que refrena su boca y su lengua se libra de muchas angustias.
(Proverbios 21:23).

¡Largo de aquì, jamàs volveràs a ver mi rostro! Palabras dichas por el faraòn a Moisès, quien respondiò: ¡Bien has dicho, jamàs volverè a verte! Y, efectivamente, Moisès jamàs volviò a ver el rostro de faraòn pues èste falleciò. Entendamos algo "nuestras palabras tienen poder".

El Apòstol Santiago (que es el mismo Jacobo, hermano mayor de carne de Jesùs, vea Mateo 13:55 y Hechos 15:13), nos habla del poder de la lengua, y nos lo explica con una paràbola como lo hacìa su hermano y mentor, Jesùs. "La lengua es como el timòn de un barco" (Santiago 3:4), es decir, una pieza muy pequeña pero poderosa. Luego nos la hace ver como un pequeño fuego pero que es capaz de quemar un bosque completo. Otro ejemplo del poder de la lengua lo vemos en Job cuando expresa: "Todo lo que màs temìa, me sobrevino; todo lo que me asustaba, me sucediò" (Job 3:25). Tenemos que entender que nuestra forma de hablar tiene que cambiar para que la atmòsfera en la que vivimos cambie. No podemos estar dando declaraciones negativas y esperar que nuestro presente o futuro sea positivo. Ciertamente, no podemos declarar lo que Dios no nos ha dicho que declaremos, pero tampoco podemos vivir la vida pesimistamente. Dios quiere un equilibrio, y ese equilibrio viene de estar a los pies de nuestro Señor Jesucristo. Tenemos que confesar con optimismo para nuestra vida, sin llegar a querer retorcerle el brazo a Dios declarando lo que no sucederà jamàs porque no està en sus planes y propòsitos; pero no podemos ir negativamente por la vida, pues ese es el otro extremo.


sábado, 20 de agosto de 2016

¿Sabio o necio?

"En la casa del sabio abundan las riquezas y el perfume, pero el necio todo lo despilfarra".
(Proverbios 21:20).

"El que no sigue consejos nunca llegarà a viejo", entre otras, eran palabras de nuestros abuelos hace cincuenta o sesenta años para hacernos ver a los niños de èsa época, que las cosas no vienen por casualidad o por coincidencia a nuestras vidas.

"El que nunca guarda, nunca tiene". Esas palabras, màs que un consejo sonaban a sentencia. Pues precisamente nos las repetían cuando nos hacìa falta algo, que casualmente habíamos tirado o desaprovechado en días anteriores. Ahora bien, no eran palabras sin fundamento, eran palabras nacidas de las puras experiencias de ellos, o de algún pariente o vecino, por ello también resonaban frases como èsta: "hay que aprender en pellejo ajeno". Lo que nos indicaba que abriéramos los ojos con las decisiones de los demás, para que no nos pasara lo malo que a ellos les había pasado, y que sì hiciéramos lo que a ellos les había dado resultado. ¿A què viene todo esto?, pues a que Dios desea que sus hijos, su pueblo, su iglesia, viva una vida de abundancia, pero, no una vida en la que la abundancia sea el principal objetivo, sino una vida en donde èl sea el primer objetivo y como consecuencia de, entonces seamos prosperados. Nuestras buenas o malas decisiones serán las que marquen nuestro estilo de vida. Pero la escritura es clara: "El necio despilfarra, pero el sabio es prudente".

viernes, 19 de agosto de 2016

Los placeres.

"El que ama el placer se quedarà en la pobreza; el que ama el vino y los perfumes jamàs será rico".
(Proverbios 21:17).

La escritura tiene muy pocos mandamientos que debemos de respetar, honrar y cumplir para tener una vida en paz, pero, tiene muchos consejos que si los seguimos, no sòlo tendremos una vida en paz sino que tendremos una vida segura y pròspera.

Maestro ¿en dònde moras? le preguntaron los dos primeros discípulos a Jesús. Y, èl respondió: "El hijo del hombre no tiene en dònde reposar su cabeza". Nos hemos puesto a pensar que el Hijo de Dios no tenía màs que lo que tenía puesto y su comida del dìa como elementos indispensables para realizar su gran obra, su gran ministerio, y que nosotros queremos vivir mucho màs cómodamente que èl. ¿A què se debe?  Pues el mismo Jesús nos lo dijo en varias ocasiones... "Mirad que nadie os engañe". Sì, en lo personal creemos que es el engaño de la mercadotècnia en la que vivimos en èstos días; en el engaño de creer cuando nos dicen: "usted se lo merece", "cómprelo ahora mismo", "obtèngalo ya", "sòlo llame y nosotros se lo enviamos". Cuando Jesús hablò del engaño no solamente hablò del engaño espiritual también lo hizo refiriéndose al material, por què pensamos así, pues porque los engaños materiales son "distractores" para lograr las metas espirituales. Y, aunque a cualquiera de nosotros nos cueste creerlo, todo creyente tiene una comisión que cumplir, y mientras los engaños y los distractores nos quiten la mirada de esa comisión, èsta no se lograrà.

jueves, 18 de agosto de 2016

Los regalos.

"El regalo secreto apacigua el enojo; el obsequio discreto calma la ira violenta".
(Proverbios 21:14).

¿A quièn no le gusta recibir un regalo? Es emocionante y agradable recibir un regalo para navidad, para el cumpleaños, para un aniversario, etc.; pero es mucho màs agradable el ser sorprendido por un obsequio en un dìa que nada que ver con los compromisos. Ese dìa en que quizás uno està de bajòn, como decimos coloquialmente, y que ese regalo significa mucho màs por económico o sencillo que sea.

Dios nos incita a los creyentes a que compartamos, a que demos, a que estemos atentos a la necesidad de nuestros prójimos, sean èstos creyentes o no lo sean (vea Mateo 25:32-40). Cuando a Cristo le preguntaron sus discípulos: ¿Cuàndo sería el fin del mundo?. Y, Cristo da una extensa explicación que nos lleva a Mateo 25, èl explica que se visita a los presos, a los enfermos, se dè agua al sediento, se dè vestido al desnudo, y se dè de comer al hambriento... pero no aclara que èstos tengan que ser forzosamente "creyentes", èl los llama simplemente "èstos pequeñitos"... y agrega: conmigo lo hiciste. En otras palabras, Cristo se hace pasar delante de nuestros ojos todos los días por medio de presos, de necesitados, de hambrientos, y nosotros ¿què hacemos?. Inicia Cristo diciendo èsta verdad con èsta frase: "Vengan ustedes, bendecidos de mi padre, y reciban su herencia... porque hicieron èsto". Con razón Cristo en otra ocasión nos dejó dicho: "Pobres entre vosotros, siempre tendréis", ahora entendemos que es una oportunidad diaria que èl nos diò, para devolverle en agradecimiento algo de lo mucho que èl nos da todos los días. Una aclaraciòn necesaria: "Los creyentes no damos para salvarnos, sino como una muestra de gratitud porque ya somos salvos, pues la salvación no es por obras sino por gracia en la sangre de Cristo".

miércoles, 17 de agosto de 2016

El pobre y el necesitado.

"Quien cierra sus oìdos al clamor del pobre, llorarà también sin que nadie le responda".
(Proverbios 21:13).

En el medio latinoamericano tenemos una expresión que ha ayudado a que torzamos la definición entre un pobre y un necesitado. Cada vez que alguien se cae; que a alguien le quitan el trabajo; que se accidenta, etc.  decimos: ¡Ay, pobre! Así, comparamos una situación desagradable con una situación permanente de las personas.

El dìa que entendamos y lleguemos a ver la diferencia estaremos mejor ubicados. Una persona "necesitada", es aquella que ciertamente le quitaron su trabajo; o que tuvo un accidente y por el momento no se puede valer por sì misma; una persona que por un poco de tiempo ha de tener las mismas obligaciones que tiene constantemente, pero que ahora, debido a èstas circunstancias no puede cumplir, y por ello, como creyentes hemos de extenderle la mano para ayudarlo, la abuela a èstas personas les llamaba "pobres vergonzantes" porque pudiendo trabajar se ven necesitados a pedir. Ahora bien, una persona pobre, es aquella persona que no tiene oportunidad alguna, que no tiene una educación que le permita salir adelante, que no tiene parientes que le extiendan la mano, en otras palabras, es una persona dependiente de los demás, pues no puede valerse por sì misma. Ellos son los que encontramos en la calle extendiendo su mano para recibir lo que la providencia les brinde. La escritura ciertamente nos llama a ayudar a ambos, pero para poder ayudar antes tenemos que tener con què ayudar, hay un concepto precioso que hemos aprendido en la iglesia, y es que, lo que no se aprende por "revelación" y està en el corazón de Dios para nosotros, lo tendremos que aprender por "trituración". En palabras del diario vivir diríamos: Si no aprendemos a la buena, lo aprendemos hasta llegar al fondo de nuestra condición, pero que lo aprendemos lo aprendemos pues està en el corazón de Dios.

martes, 16 de agosto de 2016

El justo serà testigo.

"El justo se fija en la casa del malvado, y ve cuando èste acaba en la ruina".
(Proverbios 21:12).

Infinidad de creyentes y no creyentes conocemos la historia de Sodoma y Gomorra, pero conocemos ¿Por què fueron destruidas?  ¿Conocemos que no solamente eran dos ciudades sino cinco, y que incluìan a Adma, Zoar y Zeboìn?, y, sabremos que ¿las cinco eran ciudades árabe impìas?.

La destrucción de èstas cinco ciudades fue por "el abuso inmoral" que tenìan y en el que se gozaban en vivir. Sodoma, en árabe significa: "tristeza, angustia". Espiritualmente èstas ciudades así cohabitaban todos los días del año. Trataban de llenar el vacío que el hombre natural tiene dentro con placeres carnales, a tal extremo los enceguecía su pecado que hubieran preferido violar a los dos àngeles que llegaron a auxiliar a Lot, que violar a sus dos hijas. Así de enfermos estaban. Según Ezequiel en el capìtulo 16 y versos 49-50, hoy en dìa el pecado de Sodoma se traduce espiritualmente en "la apatía hacia la necesidad del pobre y del indigente". Estamos "tan bien económicamente", o, por el contrario, estamos "tan preocupados" por nuestro sustento, que olvidamos a los olvidados por la vida,  acerca de eso, dice Ezequiel guiado por el Espíritu de Dios: Es ser PEOR QUE UN SODOMITA. Nos asquea el liberacionismo sexual de hoy en dìa en lo material con tanta defensa de los derechos humanos por el homosexualismo y lesbianismo, pero nos dice el Espíritu de Dios que cuando nos olvidamos del pobre y del indigente... nos convertimos en peor que un sodomita. Palabra dura, pero palabra de Dios. Olvidarnos de las necesidades de los pobres y de los indigentes nos traerà la ruina tarde o temprano. Nadie es tan pobre que no pueda compartir algo.

lunes, 15 de agosto de 2016

El plan del malvado.

"El malvado sòlo piensa en el mal; jamàs se compadece de su prójimo".
(Proverbios 21:10).

El diccionario de la lengua Española define al malvado: "Como una persona perversa inclinada a hacer el mal". La escritura nos enseña, y lo hemos visto desde èsta ventana, que todos los días el ser humano se confronta con la bifurcación de dos caminos. Dependiendo las decisiones que tome, así serán los resultados, los cuales serán solamente responsabilidad de èl y no de nadie màs por mucho consejo que haya pedido.

Todo en extremo ha demostrado que hace daño al ser humano, hasta las inclinaciones espirituales son malas en extremo, quizás por ello es que el apóstol Pablo, lleno del Espíritu Santo nos dejó dicho: "Por nada estèis afanados" (Filipenses 4:6). ¿Entendemos lo que es NADA?. Cuando Dios quiere hacer una excepciòn la hace, como por ejemplo con el divorcio: "El divorcio no es permitido sino solamente con excepciòn del adulterio" (Mateo 5:32 y Levìtico 20:10) (Entendiendo que quien puede volver a rehacer su vida es el ofendido y no el ofensor). Luego, entonces, cuando el Espíritu Santo nos habla de que por NADA estemos afanados también nos està hablando de que ni por lo "espiritual" debemos estar afanados, pues Dios es soberano y èl sabe què le da a cada quien. La mejor prueba del afán lo vemos en las religiones, en donde unos son privilegiados mientras los otros no; en donde se incita a que unos den la vida por otros, pero ellos no la dan; en donde extremisan los conceptos pero para los líderes siempre las reglas son diferentes que para los feligreses. Usted se rompe una pierna y "saber en què pecado anda", el líder ser rompe una pierna y "es una prueba porque Dios lo va a hacer màs espiritual". NO!  Detectemos los planes del malvado, que en lo espiritual son muy pero muy sutiles.

sábado, 13 de agosto de 2016

Los pleitos.

"Màs vale habitar en un rincón de la azotea que compartir el techo con mujer pendenciera".
(Proverbios 21:9).

La escritura menciona, en èste verso, la actitud de las mujeres, quizás porque la mujer es muy emotiva y cuando se molesta dice todo lo que siente y quiere aunque después se disculpe. Pero la verdad es que cualquier hombre también puede ser capaz de vivir la vida en una riña continua. El punto es que, reflexionemos en lo amargo que se vuelve la vida con una persona que pelea por todo o que busca discutir por todo.

"En lo que a vosotros DEPENDA", dice Romanos 12:18 "estad en paz con TODOS". La escritura recomienda que tratemos de estar en paz, pero no nos asegura que lo vamos a lograr. ¿Por què? Pues porque es imposible que nosotros nos controlemos a nosotros mismos, y que al mismo tiempo controlemos a los demás. Que nuestra lucha debe de ser por estar bien con todos, eso no està en discusión, pero no podemos dominar o gobernar a los demás pues eso depende de cada uno. Nuestros propios hijos mientras están en casa los podemos someter aùn con fuerza, pero media vez crecen toman sus propias decisiones, las cuales no siempre son lo que nosotros creemos o queremos. Sin embargo la escritura nos recomienda que mejor evitemos, por ello dice que si es necesario nos aislemos, que vivamos separados de donde pensamos que pueda haber una discusión, y por supuesto, que las evitemos. No podemos estar de acuerdo con todos, pero el no estar de acuerdo no nos obliga a pelear con el otro. Con respeto podemos presentar argumentos y por supuesto escuchar los del otro.

jueves, 11 de agosto de 2016

Los caminos.

"Torcido es el camino del culpable, pero recta la conducta del hombre honrado".
(Proverbios 21:8).

Todo camino tiene un final y todo camino tiene un tiempo para ser caminado. Media vez uno empieza a transitarlo pasan determinados elementos que nunca vuelven a ser iguales en la vida. El momento, las personas, el tiempo, el ambiente que lo rodean y otros màs, repetimos, nunca vuelven a ser iguales. No negamos que la misericordia de Dios enmienda muchos de nuestros errores, pero eso no cambia el hecho de que hay elementos que nunca se repiten.

El hombre està a diario y continuamente en la bifurcación de dos caminos, cada dìa que toma una decisión toma un camino, que, lo aleja o lo acerca màs a sus objetivos. Si las decisiones que se toman son las correctas, la meta estarà màs cerca cada dìa; pero, si las decisiones que se toman son las incorrectas, la meta estarà màs lejos. Alguien puede meditar en el camino habiéndose dado cuenta que sus decisiones fueron incorrectas y querer enmendar el error, no decimos que no se pueda, pero lo que sì decimos es que: el momento adecuado... ya pasò; las personas idóneas para ese objetivo... puede que ya no estèn; el tiempo... es otro y uno està màs grande o màs cansado; el ambiente que rodea la situación... será absolutamente distinto. Alguien puede objetar que todo fue por la "soberanía" de Dios, no lo negamos. Pero también Dios sabe que el resultado hubiera sido distinto. Dios sabìa que Esaù iba a vender su primogenitura por un plato de lentejas, pero què distinta hubiera sido la historia si no lo hace. Los primogénitos no hubieran quedado relegados para siempre, si Esaù no comete ese error por mencionar algo. La conclusión es: Tomemos nuestras decisiones tomados de la mano de Dios.

martes, 9 de agosto de 2016

La violencia.

"La violencia de los malvados los destruirà".
(Proverbios 21:7).

Violencia siempre ha habido, lo que sucede hoy en dìa es que se ha vuelto màs común. Y ¿cuàl es la razón por la que se ha vuelto màs común?  La falta de castigo inmediato. Nos enseña la escritura que la justicia, se debe impartir inmediatamente para que el pueblo no olvide. En la antigüedad, en el pueblo de Dios, la justicia se efectuaba el mismo dìa. Un ladròn, un adùltero, un asesino eran ejecutados el mismo dìa que los tomaban presos. Eso infundìa temor a infringir las leyes y respeto a lo que Dios había dictaminado.

Hoy en dìa la violencia se mira en muchos aspectos: se ve violencia del hombre hacia la mujer para someterla; se ve violencia de parte de la mujer hacia el hombre exigiéndole màs de lo que el hombre puede proveer o pagar; se ve violencia entre los mismos géneros; y lo peor de todo, se ve violencia entre los niños. Siempre ha habido burlas y sarcasmos entre los niños, pero lo que hoy estamos viviendo es tremendo, pues nunca en la historia un niño había pensado en el suicidio debido a las burlas de sus compañeros, de sus maestros (de lo cuàl nosotros mismos fuimos víctimas), de sus padres, etc. No podemos exigirle a los del mundo (quienes no conocen a Dios ni sus leyes) que respeten, pero nosotros que nos decimos "creyentes" y que se supone sì conocemos a Dios, no debiéramos de participar en esas pràcticas. Si nosotros no somos ejemplos para ellos (el mundo), entonces tienen razón de creer que "todos" somos unos hipócritas, que es la razón por la cuàl muchos no entran al cristianismo para poder "justificar" su vida desordenada y egoísta.  

lunes, 8 de agosto de 2016

Fortunas mal habidas.

"La fortuna amasada por la lengua embustera, se esfuma como la niebla y es mortal como una trampa".
(Proverbios 21:6).

Se dice "coloquialmente" que el Dios de èste mundo es el dinero, pues quien tiene dinero puede hacer lo que quiere y comprar lo quiere, eso se llama egoísmo, y es muy peligroso pues nos puede llevar a muchos otros defectos como por ejemplo la usura, la soberbia, el desamor por el prójimo, etc.

La destrucción de las personas generalmente viene porque no se conforman con lo que son o con lo que tienen, y nos explicamos pues tampoco estamos hablando de un "conformismo tonto". No es bueno pensar: bueno, pobre nacì pobre me quedo; sin conocimiento nacì, sin conocimiento me quedo. No. Lo que estamos tratando de decir es que sì podemos pensar en "superarnos" lo cual no tiene nada de malo, pero que lo hagamos sin pasar por encima de nadie. Que no cumplamos aquèl refrán popular que reza: "El fin, justifica los medios". Por lo tanto, hagamos todo en orden y con disciplina, con un plan establecido, y sabiendo que es poco a poco. Si luchamos por hacerlo de un dìa para otro nos veremos involucrados en actitudes anòmalas y perversas o pervertidas, con las cuales lastimaremos a muchos y a nosotros mismos. Las fortunas o los planes que se obtienen por malas pràcticas, no duran, pueden llegar a ser màs grandes que las de muchos, pero se acaban pronto. Tarde o temprano tu pasado te alcanza se dice en política, y cuando eso sucede... viene la vergüenza y la ruina. Hagamos florecer nuestros planes pero con buenos métodos, Dios bendice esos planes.

sábado, 6 de agosto de 2016

Pecados graves.

"Los ojos altivos, el corazón orgulloso y la lámpara de los malvados son pecado".
(Proverbios 21:4).

"Haya pues en vosotros, el mismo sentir que hubo en Cristo, quien siendo igual a Dios, no se aferrò a ser igual a Dios, sino se humillò haciéndose hombre" (Filipenses 2:5). ¿Entendemos ahora por què es que Dios aborrece al altivo y al orgulloso? ¿Quiènes somos nosotros comparados con Cristo?

Nosotros somos simples mortales, seres con muchas o casi todas las limitaciones posibles delante de un Dios tan grande, lo único que nos hace tener valor es su vida dentro de nosotros. Pero lo cual no implica que miremos con desdèn a quienes aùn no le conocen personalmente. Nuestra actitud debe de ser de misericordia para quienes aùn no han visto su elección en Cristo. ¿Por què decimos no han visto aùn su elección en Cristo? Pues hemos de saber que el principal atributo de Dios es su "soberanía absoluta", lo que quiere decir que èl tiene el control de todo y de todos, pues èl es el dueño del mundo y de sus habitantes (Salmo 24:1). Y, en esa soberanía èl creò vasos de honra y vasos de deshonra en su reino. Es èl quien decide quièn será salvo y quien no, el libro de Efesios en su primer capìtulo nos lo muestra: "A quienes èl predestino (elegir de antemano) para ser hijos suyos; a ellos redimió (rescatò) del mundo; y nos diò a conocer el misterio (algo oculto al ojo humano) de su voluntad"... e inicia diciendo el capìtulo que esto lo hizo o lo planeò: "Desde antes de la creación del mundo". Por ello, hemos de interceder para que quienes son elegidos por Dios pero aùn no se les ha revelado el misterio, pronto vean esa elección y entren al reino. Pues solamente se entra por la única puerta que hay al reino: Cristo. No hay otro ni otra intercesor ni intercesora delante de Dios por nosotros, pues quien derramò su sangre fue Cristo por designio divino. Darle el mèrito a otra persona es simplemente negar la cruz, negar a Cristo.

viernes, 5 de agosto de 2016

Los falsos sacrificios.

"Practicar la justica y el derecho lo prefiere el Señor a los sacrificios".
(Proverbios 21:3).

Cristo dijo en el famoso sermón del Monte: "Cuando orèis, no hagáis como los hipócritas que lo hacen en público, para ser vistos de todo el mundo..."  No es un concepto humano, es un concepto de Dios, primero, que ya no hay necesidad de hacer sacrifico alguno pues sería negar el sacrificio de Cristo en la cruz; y segundo, està en el corazón de Dios el tener intimidad con los suyos, pero la misma palabra nos habla de que la "intimidad" no se tiene en público sino en privado.

Dios prefiere que actuemos con justicia y respetando el derecho de cada ser humano (en el Señor no en el mundo por supuesto, ejemplo: No podemos ni debemos respetar ni honrar a un narcotraficante que regale bienes o servicios a las personas con dinero de drogas y prostitución; o a políticos que hagan "buenas obras" con dinero robado a los pueblos), a que estemos como hipócritas haciendo sacrificios en público para que todo mundo crea que somos santos. Lo hemos explicado muchas veces y no nos cansaremos de explicarlo: "Quienes creemos en el sacrificio de la cruz por Cristo, y, aceptamos que su sangre fue y es lo suficientemente valiosa para perdonar y borrar nuestros pecados delante de Dios... somos su Iglesia".  Y esas personas somos denominadas "CRISTIANAS" pues seguimos a Cristo, desde la antigüedad se conoce este concepto, habiendo sido en Antioquìa el primer lugar en donde se nos denominò así (vea Hechos 11:26). Los seguidores de Cristo no fueron llamados de otro nombre, bajo ninguna denominación. Cualquier otra denominación es nacida de hombres no de Dios, para Dios (vea Gálatas y Efesios) su pueblo somos los CRISTIANOS, ya no judíos ni gentiles, ni mucho menos denominacionales.

jueves, 4 de agosto de 2016

¿Seguro que es correcto?

"A cada uno le parece correcto su proceder, pero el Señor juzga los corazones".
(Proverbios 21:2).

Toda acción tiene una razón, cuando no es así, entonces pensamos que la persona que està actuando lo està haciendo con locura. De hecho, cada vez que alguien hace algo que va contra toda lógica, contra toda ética, y aùn, contra la naturaleza misma nuestro pensamiento luego va y dice: Està actuando con locura, o, està loco.

Todos actuamos como actuamos por una razón, quien no quiere estar con un niño travieso y mal educado, es porque el niño no està bien criado y sabe que no puede tocarlo para corregirlo porque no es su hijo; el que no quiere estar en compañía de alguien que solamente pide y pide pero no comparte nada, es porque no le gustan los gorrones ni los aprovechados, etc. etc. El punto es que, cada uno actùa según cree correcto su proceder, pero hemos de entender que solamente Dios es quien conoce realmente què està pensando el corazón, con què intención se hizo o se dijo esto o aquello; con què intención se da o no se da esto o aquello. Y, como todo en la vida, el resultado será consecuente con lo que se hizo o se dijo, pues la famosa ley de la siembra y la cosecha funciona no solamente con el dinero, sino también con nuestros pensamientos màs íntimos y con nuestras acciones màs visibles. Por ello, una reflexión que sería bueno hacernos en cada momento sería: ¿Seguro que es lo correcto, que lo que voy a hacer o a decir està en el corazón de Dios tambièn?

miércoles, 3 de agosto de 2016

El corazòn del rey.

"En las manos del Señor el corazón del rey es como un rìo".
(Proverbios 21:1).

Dice la escritura: "Engañoso y perverso es el corazón del hombre, quièn lo conocerà" (Jeremías 17:9). Es impresionante la afirmación, pero en lo personal siempre nos ha impresionado màs la pregunta que se hace al final, pues nos indica que ni la persona misma conoce su propio corazón.

Es tan cierta èsta afirmación, que nosotros mismos nos quedamos sorprendidos de còmo actuamos en las distintas ocasiones que enfrentamos en la vida. Alguien nos ha pagado mal una acción que tuvimos para con èl o para con un ser cercano a èl, y el corazón se pone duro, se arrecia contra esa persona, pero de pronto ella se ve involucrada en un accidente, tiene una limitación económica extrema, tiene una gran pèrdida, y entonces cuando la vemos el corazón reacciona ya no con dureza sino con làstima, con pena, con misericordia. Y, en otro sentido, una pareja puede estar en perfecta armonía por quince o veinte años, pero un altercado puede llegar a ser tan grande que terminan con el corazón herido a tal grado que terminan separándose sin importar lo que los hijos u otras personas padezcan. Sì, tenemos que entender que el corazón humano es engañoso, pero cuando depositamos nuestra confianza en Dios, la posibilidad de triunfo ya no està en nuestras manos sino en las de èl. Otro verso de la escritura nos enseña que hemos sido, quienes seguimos a Cristo, llamados a ser reyes y sacerdotes (Apocalipsis 1:6), lo cuàl nos obliga a depositar nuestro corazón en sus manos.

martes, 2 de agosto de 2016

Los golpes


“Los golpes y las heridas curan la maldad: los azotes purgan lo màs ìntimo del ser”.
(Proverbios 20:30)

A nadie le gustan los golpes que nos da la vida. Hemos de reconocer que hay situaciones màs duras para unas personas que para otras. Lastimosamente estamos acostumbrados a la competencia, lo que nos da como consecuencia que creemos que nuestro dolor es el màs grande del mundo, y para algunos màs egoístas aùn… es el único.

 Desde el punto de vista humano, todo lo que nos sucede que no nos gusta lo declaramos “malo”, y todo lo que nos sucede que sì nos gusta lo declaramos “bueno”. Desde el punto de vista de Dios, lo que nos sucede “malo” simplemente es “desagradable”, y lo que nos sucede “bueno” es “agradable”. ¿Por què lo decimos?  Pues porque Dios es un Padre bueno, y desde esa perspectiva no puede desearnos ni hacernos nada “malo”. Todo lo que permite en nuestras vidas es para bien, que nosotros desde la perspectiva visual del hombre no lo entendamos en el momento, no quiere decir que forzosamente sea malo, pues con el tiempo vemos que fue lo mejor que nos pudo haber pasado. La escritura nos menciona un verso precioso que reza asì: “Porque mis pensamientos hacia vosotros, no son pensamientos de mal sino de bien” (Isaìas 55:9). Para Josè lo mejor que le pudo haber pasado fue que sus hermanos lo vendieran. Para David lo mejor que le pudo haber pasado fue que Saùl quisiera asesinarlo. Para Jesùs lo mejor que pudo haberle pasado fue que Judas lo vendiera. ¿Còmo entonces para nosotros un desempleo; una enfermedad; una herencia robada; aùn una defunción cercana, no será lo mejor? Lo desagradable que nos sucede son correcciones, no castigos.

lunes, 1 de agosto de 2016

La gloria.


"La gloria de los jóvenes radica en su fuerza; la honra de los ancianos, en sus canas".
(Proeverbios 21:29).

"Juventud divino tesoro, ya te vas para no volver, cuando quiero llorar no lloro, y a veces lloro sin querer". Primera parte del poema "Canción de otoño en primavera" del gran poeta nicaragüense Rubèn Darìo. Quizás esas son las palabras que reflejan en mucho la vida del hombre, pues al igual que con la muerte, solamente se es joven una vez en la vida, aunque los abuelos decían que los débiles y cobardes mueren muchas veces.

Dios nos invita a que ya que solamente una vez en la vida tendremos las fuerzas físicas del joven, que aprovechemos esas fuerzas para trabajar tanto en lo secular como en lo espiritual, para que al llegar a viejos, nuestras fuerzas estèn en las canas, en nuestros consejos y direcciòn. No podemos ir en contra de las leyes de Dios y decir que los jóvenes serán sabios y maduros, y que los ancianos tendrán fuerza física. Cuando Dios nos habla de que nuestras fuerzas serán aumentadas como las del bùfalo, no podemos retorcer el brazo de Dios para que de ancianos nos de fuerza física. No ha pasado nunca y no va a empezar a pasar ahora. De jóvenes usemos nuestras fuerzas físicas para sacar adelante a nuestra familia, para que cuando lleguemos a viejos no tengamos que depender económicamente de nadie; y también a fortalecer nuestro ámbito espiritual, para que, ya ancianos, podamos dirigir con sabiduría a quienes el Señor nos diga. Pero tenemos que entender que la gloria de la fuerza està en la juventud, y que la gloria de la sabiduría, de la madurez, del consejo... estàn en la vejez. Esas son las fuerzas del bùfalo que Dios nos ofrece, no nos desubiquemos.