“En todo… estad agradecidos”
(1ª Tesalonicenses 5:18).
No hay virtud que nos anime
màs a seguir haciendo una buena obra, que la gratitud; y, por el contrario,
cuando hacemos algo con mucho amor y vemos como respuesta que las personas no
solamente no agradecen sino piensan que se merecen màs, nos debilitan esa
ilusión, aunque sepamos que nuestra recompensa viene de Dios y no de ellos pues
Dios no es ni actùa asì con nosotros.
Por ello, nuestra oración va
en èste sentido:
Gracias Padre: Por la vida,
por la salud, por la familia, por tener un techo, por tener alimentos, por
darnos un trabajo digno y honesto, porque nos permites realizar nuestras
actividades con gusto y gozo. Y gracias por la paz que està disponible para que
pasemos cualquier situación.
Gracias Cristo: Porque no
solo nos regalaste una salvación tan preciosa, sino que nos permites gozar de
tus riquezas celestiales todos los dìas.
Gracias Espìritu Santo:
Porque nos das “gracia” para recibir tu palabra; “paz”, para que la podamos
entender, y “amor” para que la demos de gracia pues de gracia la recibimos de
tì.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario