martes, 7 de noviembre de 2017

Justificaciòn.



“Nosotros no somos hijos de fornicación”
(Juan 8:41).

Cristo les està recriminando a los religiosos el por què lo quieren matar, siendo que ellos se llaman hijos de Abraham, procedencia misma del Cristo.

Pero como el ser humano es un ser que por naturaleza “justifica” sus acciones, entonces lo atacan con argumentos materiales. Y le recuerdan cuando Marìa resultò esperando durante el “desposorio” (que era el tiempo de espera para la boda, un año antes de la misma). Pràctica y malintencionadamente le dicen: ¡Ahhh, no hemos olvidado lo que hizo tu madre hace treinta y tres años, por lo tanto sabemos que eres un hijo bastardo! (Juan 8:41). ¿A què viene èste ejemplo?  Simplemente a que en nuestros días cualquiera de nosotros estamos expuestos a un error, una falta o un pecado, y después de vivir ordenada o ejemplarmente por 40 ò 50 años, ese dìa por arte de magia, lastimosamente, queda borrado de un sòlo plumazo como coloquialmente decimos. Tengamos misericordia y el dìa que la lleguemos a necesitar la recibiremos.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario