“Confesaos vuestros pecados”.
(Santiago 5:16).
Informaciòn histórica para
quienes interese:
La Confesiòn de pecados “a
terceras personas” fue declarada oficial en el Concilio IV de Letràn en 1215.
Iniciò como una “acciòn pastoral” pero lamentablemente por la intromisión de la
Iglesia en asuntos políticos terminò como un “control social”.
De èsta pràctica que con
fines sanos (pero no escritural) se había impuesto, vino una debacle de
extremas proporciones, la historia lo afirma, veamos: 1- El gobierno en
contubernio con los clèrigos, toma el control de las vidas de los màs insignes
hombres y mujeres de los pueblos, tanto ricos como poderosos, por ello es que
la confesiòn había de hacerse únicamente en la parroquia correspondiente y no
en las aledañas, todo esto con fines de estrategias polìticas. 2- Los clèricos
inician con las mujeres menos protegidas de la sociedad lo que se llamò
“solicitación” (delito incluido dentro del Derecho Canònico desde 1561 por el
Papa Pìo IV), que no era màs que pedir favores sexuales a los cuales no podían
negarse, pues en esa época los sacerdotes estaban ubicados en una clase social
dominante. 3- Debido a la intimidad en que se hacían las confesiones,
generalmente rincones oscuros de los templos, se inicia la lamentable pràctica
del abuso sexual infantil que aùn continùa, pero que el clero se ha empecidano
en negar y mucho menos en castigar.
Fuentes: Historia de la
Iglesia, Editorial, Luis Vives, 1965. Luis Lòpez de Guereñu, Mil historias. El
asesinato de la monja Cathy Cesnik, 1969.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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