martes, 5 de diciembre de 2017

¿Quièn mueve tu estorbo? (Parte uno).


¿Quièn os estorbò?
(Gàlatas 5:7).

Si usted es de aquellos que eventualmente sigue èstos mensajes, recordarà que hace unos meses vimos algo acerca de los “estorbos” en la vida del creyente, pues hoy veremos otra arista de esa vivencia.

El mensaje decía básicamente lo siguiente: Abigaìl era una hermosa joven que había sido dada como esposa, por intereses económicos, a un hombre viejo pudiente pero patàn como lo era Nabal. Este vino a ser un “estorbo” para la joven Abigaìl, por lo que Dios le envió una enfermedad, la cuàl en diez días lo llevò a la tumba (1ª Samuel 25:38). En otro caso, cuando Saùl se convirtió en un “estorbo” para David, por su propia envidia, Dios no sòlo apartò su Espìritu de Saùl sino le envió a una batalla de la cuàl nunca regresarìa. (1ª Samuel 31:1-4). Luego vimos còmo Herodes era un “estorbo” para el entonces niño Jesùs, y Dios le hace ver a Josè en un sueño, que huya a Egipto para traerlo de vuelta un tiempo después cuando Herodes fuera quitado del camino (Mateo 2:3,13 y 15). Ahora bien ¿Quièn quitò los “estorbos” de Abigaìl, David y Jesùs?  Fue Dios.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario