viernes, 30 de junio de 2017

El divorcio.

“Porque tù destruiste la tierra”.
(Isaìas 14:20).

En Gènesis vemos que cuando Dios hizo al hombre lo formò del polvo de la tierra (Gènesis 2:7). Luego le mandò: “Dejaràs a tu padre y a tu madre y seràs una sola carne (una sola tierra) (Gènesis 2:24). Y, asì, fundò la sagrada institución del matrimonio. Hacer una analogía entonces entre el hombre y la tierra no es en absoluto insólito.

Tambièn vemos en las escrituras que Dios le diò autoridad al diablo para que pudiera gobernar la tierra (el hombre), y asì, se nos dice en Isaìas 14:20 que tiene poder para “destruirla” y para “matar” a su pueblo. No poner un matrimonio en manos de Dios, da como resultado que sea “otro” quien gobierne ese matrimonio, ese “otro” es santanàs. Y el resultado de esa acción resulta en pleitos, contiendas, desacuerdos y separación, porque los caminos y el gobierno lo tiene la carne (Isaìas 14:20). En los últimos meses nos hemos enterado del divorcio de al menos cuatro parejas, matrimonios de 5; 10; 12; y 30 años. Fueron parejas que hicieron “ceremonias y compromisos religiosos” pero no un “compromiso tripartito con Dios” (Eclesiastès 4:12). El enemigo ha destruido y matado esos matrimonios; ha destruido y matado esa tierra, y lo peor de todo, està destruyendo y matando el fruto de esos matrimonios, los hijos. El Señor nos libre de algo semejante.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 29 de junio de 2017

El tiempo de su venida.

“Y asì vendrà, como le habéis visto ir”
(Hechos 1:8).

“Todo tiene su tiempo bajo el sol” nos dice Eclesiastès. ¿Se ha preguntado usted alguna vez, el ¿Por què, Cristo vino en la época que vino y no en otra? Fue necesitado en tiempos de los Jueces, cuando el caos y la anarquía reinaban en un cìrculo de pecado y arrepentimiento en su PUEBLO… pero no vino. Pudo haber venido en la época de los reyes, cuando el caos y la anarquía reinaban en la REALEZA… pero no vino. Pudo haber venido en tiempos de la Segunda Guerra Mundial cuando el caos y la anarquía reinaban en lo POLITICO, pero tampoco fue programada su venida para ello.

A la luz de la escrituras, vemos que cuando Cristo vino, el caos y la anarquía reinaban pero en el “LIDERAZGO SACERDOTAL” de Israel, no en el pueblo; no en la realeza, ni tampoco en lo polìtico. Màs elocuente no puede ser èste argumento si usted lee los “siete ayes” de Cristo en Mateo 23, en donde los llama “hipócritas”, “ciegos”, “insensatos”, “necios”, “sepulcros blanqueados”, “Inicuos” (perversos que bien saben lo que hacen y lo siguen haciendo), y hasta los llamò “devoradores” (tèrmino que solamente es utilizado para satanàs), hasta llega a llamarles “generación de víboras” (Mateo 12:34). Aquellos que habían sido encargados para recibir y proclamar al Mesìas, se estaban dando la “gran vida” con los diezmos, las ofrendas y los privilegios del Templo (devoràis las casas de las viudas Mateo 23:14). Ademàs, cuando Cristo viene en lugar de hacer planes para “proclamarle”, conspiran para su asesinato (Juan 11:53). Esto último es tan cierto que Dios quiso “inmortalizarlos” en una Paràbola titulada: “Los labradores malvados” (Mateo 21:37). Pregunta: ¿Estaremos a la puerta de la venida de Cristo, siendo que estamos viendo, viviendo y sufriendo, nuevamente, la debacle de “muchos” en el liderazgo sacerdotal? ¡Nosotros elegimos, el evangelio de la Cruz o el evangelio de la prosperidad! El evangelio de la Cruz, nos lleva a morir para santificarnos; el de la prosperidad, nos llevarà a matarlo con tal de ser prósperos. ¡Clamemos por no ser engañados!


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 28 de junio de 2017

¿Celo o celos?

“El celo por tu casa me consume”
(Salmo 69:9).

Celo, es tener interés en algo o cuidar de algo; los celos, son significado de temor, de ansiedad, de sentirse amenazado por algo o por alguien. Dios tiene “celo” por su casa; los hombres sentimos “celos” por la nuestra. ¡Pidamos a Dios un honesto celo por su casa!

La razón por la que Dios tiene celo por su casa (Iglesia), es porque en ella se està preparando la que será la esposa del Cordero (Apocalipsis 19:7). Vestida de lino fino, limpio y resplandeciente (verso 10). Y en Efesios 5:27 se nos explica que esa mujer, esa Iglesia tiene que estar santificada e inmaculada en TODA su gloria. Preguntamos: ¿Està la Iglesia de Cristo, santificada, inmaculada y en TODA su gloria el dìa de hoy? Definitivamente que no, màs bien està “contaminada” con los negocios del mundo; con las costumbres del mundo; con el estilo de vida del mundo; con la música del mundo; con espectáculos del mundo. “Afanada” en actividades; en ideas para llenar las sillas y en métodos sofisticados para pedir dinero, pero lejos de estar pendientes de “santificar” a las ovejas. Olvidada se ve en el horizonte aquella Iglesia primitiva, en donde los miembros se reunían a perseverar en la doctrina de los apóstoles. ¡Un evangelio de abstinencia no de abundancia! ¡El evangelio de la cruz no el de la prosperidad! Se reunìan para tener “comunión” unos con otros, no para promover el “engrandecimiento” de la obra o la “exaltación” del lider; se reunían para “compartir” el pan, no para “pedir” por el pan; y por último, se reunían para “oración”, no para preparar “eventos y celebraciones”. El Señor no viene por una Iglesia alegre y enfiestada, viene por una Iglesia Santa y apartada (Apocalipsis 3:17). ¡Mirad que nadie os engañe! 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  


martes, 27 de junio de 2017

¡No contristemos al Espìritu!



“No contristèis al Espìritu Santo!
(Efesios 4:30).

Contristar es sinónimo de “entristecer”. El apóstol Pablo nos exhorta a que no sòlo con nuestras palabras, sino con acciones negativas como amargura, enojo, ira, frutos y malicias no entristezcamos al Espìritu.

Nos narra la escritura en Isaìas 63, que Israel acaba de ser librado de su enemigo Edom (sinónimo de la carne, de los pecados), pero en lugar de tener gratitud y contentamiento con Dios, el pueblo se vuelve rebelde y no escucha la voz de Dios. Eso, “entristece” su corazón y se vuelve contra ellos para convertirse en su enemigo (verso 10). Otro caso serio de còmo se entristece al Espìritu por no escuchar su voz, lo vemos en Saùl, quien habiendo sido puesto como Rey por Dios en petición del pueblo, y aunque siguìa en el trono… ya no tenìa el poder, y por si fuera poco, sufrìa tormentos. ¿Por què? Porque Saùl pecò por no tener “celo” (interés) por la obra sino “celos” (temores) en la obra. Tengamos mucho cuidado nosotros también, pues podemos, aùn, “permaneciendo” en el lugar que èl nos puso en el liderazgo, perder la unciòn por contristar su Espìritu. Està bien tener un honesto celo por su casa, pero no celos en la casa de Dios. Si estamos sirviendo a Dios y no sirviéndonos de èl, no debemos temer a nada ni a nadie.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 


lunes, 26 de junio de 2017

La gloria sea a Dios.

“Para que vean vuestras buenas obras”
(Mateo 5:16).

Uno de los primeros sermones de Cristo fue el llamado “Sermón del Monte”, o, “El Sermòn de las Bienaventuranzas”. Allì, Cristo da las primeras orientaciones no sòlo a la muchedumbre (verso 1) sino también a sus discípulos y a nosotros.

Luego de enseñarnos que debemos ser pobres en espíritu, mansos, misericordiosos, limpios de corazón, pacificadores, etc. cierra el sermón con las siguientes palabras de consejo: “Vosotros sois la luz del mundo…no se enciende una luz y se esconde…que los hombres vean vuestras buenas obras para que el nombre de vuestro Dios sea glorificado” (versos 14-16). Los malos conceptos, las ideas preconcebidas que uno tiene y las malas experiencias entre otros, hacen pensar que cuando se publican los logros en un Ministerio, se hace por vanidad, por orgullo, por competencia, o peor aùn, con el objeto de pedir recursos económicos. No necesariamente es asì. La palabra de Dios que acabamos de mostrar, nos enseña que cuando se està haciendo una “buena obra”, entiéndase aquella que se hace por ayudar al prójimo, sin intereses ocultos, y tan sòlo para agradar y agradecer a Dios por lo mucho que de èl recibimos, no es malo, sino al contrario, sirve para que todos tengamos la oportunidad de “glorificar su nombre”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 23 de junio de 2017

¡Fuè Dios!


“No fuisteis vosotros los que me enviàsteis aquí”
(Gènesis 45:8).

Josè, el hijo preferido de Jacob. Aquèl joven que habiendo recibido sueños de parte de Dios, se ganó la antipatía de sus hermanos, al extremo que fue vendido porque lo llegaron a aborrecer (Gènesis 37:4), por el hecho que exponía las “malas acciones” de sus hermanos (vea el verso 2).

Aprovechando la primera oportunidad que tienen, los hermanos de Josè… se deshacen de èl, y lo sacan de su vista y de la casa. Pero sucede, al pasar los años, que quienes entran en hambre son ellos y no Josè. Quienes tienen necesidad de auxilio son ellos y no Josè; quienes se tienen que humillar y pedir perdón son ellos y no Josè. En uno de los capítulos màs emotivos de la escritura, Josè se da a conocer a sus hermanos, y èste ante el asombro y desconcierto de ellos, les dice: ¡No fueron ustedes, fue Dios quien me envió aquí” (verso de arriba). ¡Cuàntas veces (en ocasiones por años) el Señor nos ha hablado de un tema que quiere tratar con nosotros, y nosotros en lugar de entender, expulsamos de nuestra presencia a quienes han sido enviados! Hasta que llega el dìa, gracias al amor y la misericordia de Dios, que entendemos que esas personas a las que llegamos a aborrecer porque expusieron nuestras malas acciones… ¡las había enviado Dios!.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 22 de junio de 2017

Cuando el corazón arde.


“¿No ardìa nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba?”
(Lucas 24:32).

¡Cuàntas veces no nos hinca la frustración, la decepción, la duda y el desànimo! Porque hemos estado a la expectativa de algo, que muchas veces no llega pronto o quizás nunca llegarà. Tambièn por esperar algo de alguien que nunca pensó en dárnoslo, o por hacernos una ilusión sin base alguna.

Algo similar estaban viviendo dos de los seguidores de Jesùs, que, al ver los acontecimientos y poner sus ojos tan sòlo en las “expectativas”, iban de regreso a casa con el ànimo por los suelos (tristes) por los acontecimientos, pues sus expectativas… habían fallado (vea Lucas 24:17). Sus ojos hasta ese momento habían estado “velados” (no poner atención completa a lo que sucede, verso 16). Uno de ellos llamado Clèofas le dice, “irónicamente”, al extraño que se puso junto a ellos: ¿Acaso eres tù, el “único” que no sabe lo que ha acontecido en los últimos días?  Y ese extraño inicia a hablar de las escrituras de una forma tan elocuente y vìvida, que hace que el corazón entristecido de los discípulos “arda” nuevamente. ¿Què tenìan las palabras del extraño para hacer transformar el corazón de esos dos decepcionados? Conocimiento, convicción, quizàs, pero sobre todo tenìan el respaldo del espíritu amoroso de Dios (unciòn) y ningún interés oculto (vea el verso 28-29). ¿”Conmovemos” el corazón de quienes instruìmos como para que no fijen sus ojos en las expectativas o tan sòlo los entretenemos?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 21 de junio de 2017

¿De cuànto es el remanente? (Conclusiòn).

“Buscadme y viviréis”
(Amos 5:6).

En nuestro medio latinoamericano, los agricultores guardan cada año, un “remanente” de la cosecha. ¿Sabe usted para què lo guardan? Pues porque será la semilla de la próxima cosecha. Por lo tanto, hemos de entender, que con razón, lo que guardan son las “mejores” semillas.

Durante el Diluvio solamente se salvò Noè y su familia… “un pequeño remanente”; durante el regreso de los exiliados de Babilonia, solamente regresò “un pequeño remanente”. Al final de los tiempos dicen varios de los profetas que habrá un “remanente” (Miqueas 4:1y7; Abdìas 17). Nos enseña la Biblia, que èse “remanente” es arrebatado para las Bodas del Cordero (1ª Tesalonicenses 1:6; 10 y 4:3 y 17). Con toda la evidencia bíblica profética las preguntas son ¿Serà que “todo” el pueblo de Dios es arrebatado o solamente un pequeño grupo? Una analogía entre Apocalipsis 19:9 y Lucas 12:36 nos da como resultado que unos van mientras otros no. El apóstol Juan refiriéndose al Cuerpo de Cristo dice: hijitos; jóvenes y padres (1ª Juan 2:1,13-14) de donde deducimos que: lo “mejor” de la semilla NO pueden ser los hijitos. ¿Entendemos ahora el ejemplo de nuestros agricultores?. Aquì, la escritura nos responde “cuantos (un pequeño remanente) y quiènes (los triunfadores o santificados)” serán escogidos por Dios en ese, repetimos, “pequeño remanente” (vea Isaìas 10:20,21). Los que hayan “triunfado”, los que se hayan “santificado” (Apocalipsis 2 y 3). Hemos de explicar que èsta no fue una doctrina paulina, pues ya había sido citada por el profeta Isaìas (10:22-23) alrededor de 700 años antes. La trompeta està por sonar… ¡Mirad, que nadie os engañe!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 20 de junio de 2017

¿De cuànto es el remanente? (Parte uno).

“Buscadme y viviréis”
(Amos 5:6).

En los àmbitos de la Iglesia de Dios se habla mucho del “remanente”. Según el diccionario, el significado de èsta palabra es: “Lo que queda o lo que se reserva”. Cuando la Iglesia menciona èse tèrmino, lo relaciona con el grupo de personas que Dios elige para sì, lo que es absolutamente verdadero, pero, se cometen dos errores: Uno, pensar que ese remanente es “muy grande”, cuando la escritura menciona lo contrario (Amos 5:6) y especialmente Isaìas 1:9; y el segundo error es el “quìenes” son elegidos (Apocalipsis 2 y 3).

Dios, por medio de la escritura nos hace ver que cuando èl se refiere a un “remanente”, està hablando precisamente de lo que su definición dice: “Un pequeño grupo que queda, o, que se reserva”. En el contexto del adulterio espiritual cometido por el liderazgo religioso y que “contaminò” al pueblo (Amòs 1:2); que vendieron por dinero al justo (Amòs 2:6). Y en donde les reclama: “¿No sabéis hacer lo recto?” atesorando rapiña y despojo (Amòs 3:10). Les sentencia: “Oìd palabra que yo levanto para lamentación contra vosotros” (Amòs 5:1): La ciudad que salga con “mil” retornarà con “cien”; y la que salga con “cien”, retornarà con “diez”” (Amòs 5:3) vemos que el remanente es… “pequeño”. En otros ejemplos cuando leemos ¿quiènes?, entre los líderes, recibieron a Cristo mientras èl vivìa, solamente encontramos a “dos”, Nicodemo y Josè de Arimatea, un remanente… “pequeño”. Cuando analizamos quiènes dan en el blanco como triunfadores en el final de los tiempos, vemos que tan sòlo “144,000” de todas las tribus, lo hacen. Otra vez, un remanente… “muy pequeño”. Sòlo buscando la santificación se podrá ser parte de ese… “pequeño remanente”, no entramos por descontado. ¡Mirad, que nadie os engañe!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  




lunes, 19 de junio de 2017

¿Serà reconstruido el Templo del Señor? (Conclusiòn).

“¿En dònde està la casa que me habréis de edificar?”
(Isaìas 66:1).

Las razones “bíblicas” por las que creemos que Dios no desea un Templo físico son detalladas a continuación:

1)    Entre los planes de Dios nunca ha estado el habitar Templos hechos por la mano humana (Hechos 17:24); puesto que su Trono fìsico està en los cielos (Marcos 16:19 y Apocalipsis 22:3); y espiritualmente en los corazones de los hombres (Juan 3: 3 y 16).

2)    Cuando Cristo vino, no vino a fundar una “nueva sinagoga”; no vino a fundar una “nueva religión”; no vino para llevarse a la gente a una “nueva congregación”. Cristo vino a fundar una Iglesia, que dicho sea de paso se reunía en CASAS, no en inventados ni fastuosos templos (vea  1ª Corintios 16:19; Colosenses 4:15; Hechos 28:30). Los grandes templos nacieron con Constantino en el 325 de nuestra era, cuando el emperador le diera para vivir una lujosa residencia al obispo de Roma, Silvestre I (El Palacio de Letràn, despojado a su propietario original, el emperador romano Dioclesiano). Pues recordemos que antes de ese tiempo TODOS los creyentes permanecían ocultos por las persecusiones, ya que era prohibido profesar la fe.

3)    Si un templo fìsico, fuera la perfecta voluntad de Dios para su pueblo, preguntamos ¿Cuàl sería la razón para permitir la destrucción de los dos anteriores? Años 586 A.C. y 70 D.C.

4)    El apóstol Pablo instruyendo a los creyentes de Corinto, les dice en 1ª, 3:16: “Vosotros sois el Templo de Dios”. El apóstol escribió èsta carta entre los años 55-56, y el Templo fue destruido en el 70. En otras palabras, cuando el apóstol indica que el Templo físico va quedar caduco… aùn existía!!!  ¿Por què sabìa esto el apóstol? Porque lo viò cuando fue llevado al tercer cielo (2ª Corintios 12:2) y lo afirma el Apocalipsis (11:19).

5)    Dice Apocalipsis 21:2 que veremos descender del cielo a la ciudad santa, a la verdadera Jerusalèn, para que el Tabernàculo de Dios more entre los hombres. Preguntamos ¿Para què quiere Dios un Templo hecho de manos humanas, si trae el que el mismo construyò?


6)    En ese Templo Divino, cesaràn para siempre: La mala doctrina (que no haya sido el verdadero evangelio, el de la de la Cruz de Cristo); la música mundana (rock, salsa, cumbias, marimba, mariachis, etc. por muy letra “cristiana” que tengan); una prèdica ligera que atrae a las masas pero no al Espìritu de Dios.

 ¡Clamemos por ser dignos de ser tomados en cuenta!

viernes, 16 de junio de 2017

¿Serà reconstruido el Templo del Señor? (Parte dos).

“¿En dònde està la casa que me habréis de edificar?”
(Isaìas 66:1).

Cuando Cristo vino hace 2000 años, encuentra a la clase religiosa en una situación de “prepotencia” con respecto al Templo. Tanto asì, que cuando habla en relación a la destrucción de su cuerpo, y, alegòricamente lo relaciona a la destrucción del Templo (Juan 2:19). Ellos reaccionan violentamente, pues les tocò su ídolo, razón que causa su persecución y muerte (Mateo 26:61).

Esa es, a la luz de la historia, una de las razones màs claras para que Dios haya planificado (voluntad permisiva) la destrucción del Templo en el año 70, cuando la toma de Jerusalèn por el emperador romano Tito. Y, que fuera la causa tambièn de la Gran Diàspora (o dispersión) del pueblo judío (por todo el mundo). Luego, transcurrieron 1878 años antes de que un judiò pudiera poner pie en la tierra de Israel (Mayo 1948); y han transcurrido 1947 años sin que cuenten con su anhelado Templo. Asì, llegamos al dìa de hoy, cuando hay judíos interesados en la reconstrucción de un Tercer Templo, al extremo que existe un grupo llamado “Instituto del Templo”, que ya està haciendo los preparativos para tal objetivo. Si el Templo se llega a construir o no, es bìblicamente, irrelevante, pues la escritura nos muestra que Dios no tiene interés en un Templo físico (Hechos 17:24).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 15 de junio de 2017

¿Serà reconstruido el Templo del Señor? (Parte uno).

“¿En dònde està la casa que me habréis de edificar?”
(Isaìas 66:1).

Corrìa el año 1000 Antes de Cristo aproximadamente, y el Rey David desea construir un lugar para que repose el “arca de la alianza”, sígnificado de la presencia de Dios entre su pueblo. Pero Dios le dice: “Tù, no edificaràs casa a mi nombre, por cuanto eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre” (1ª Crònicas 28:3).

Asì, el Rey David prepara todos los materiales para la construcción de un primer Templo a Jehovà, el cuàl es construido por su hijo Salomòn alrededor del año 950 Antes de Cristo. Dicho edificaciòn físicamente era la magnificencia de la riqueza y el poder. Salomòn muere e Israel caen en manos del Imperio de los babilónicos, quienes saquèan y destruyen el templo alrededor del año 587 Antes de Cristo. Luego, Zorobabel, respaldado por el Rey Ciro de Persia, vencedor de los babilónicos, reconstruye el Templo en el año 538 Antes de Cristo, y el Rey Herodes lo amplìa y embellece màs en el 60 Antes de Cristo. Dicho Templo en ambas ocasiones era el orgullo de los judíos. Tanto asì, que llega a ser un objeto de culto, por parte de la clase religiosa, entiéndase fariseos, saduceos y escribas.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 14 de junio de 2017

¡El fuego que viene!

“Amados, no os sorprendàis del fuego de la prueba”
(1ª Pedro: 4:12).

Cuando estudiamos la historia del pueblo de Dios, vemos cuàntas veces ese pueblo sufrió persecuciones, esclavitud, exilio y hasta la muerte por martirio. Acaso el ejemplo màs reciente lo tenemos con la muerte de seis millones de judíos en el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial en los años 40s.  Y, eso, sin contar, que aùn le falta vivir lo màs duro de su historia: “La Gran Tribulaciòn”.

Estudiamos la vida de los patriarcas, de los profetas; de Juan el Bautista; de los apóstoles y de Pablo; y vemos que sufrieron persecuciones y hasta la muerte. Hoy, la doctrina de la prosperidad es predicada “contradiciendo” la Palabra de Dios, hacièndoles creer a muchas ovejas “tiernas”, que no van a sufrir por la razón de que Cristo ya sufrió por nosotros (mal interpretando Isaìas 53 que es un mensaje espiritual y no literal). El apóstol Pedro inspirado por el Espìritu de Dios nos advierte que si no padecemos juntamente con Cristo, no tendremos participación en su gloria (ver el verso de arriba). Pero lo que el apóstol predicaba no era nada nuevo, pues el profeta Daniel, cerca de 700 años antes en 12:1 habìa profetizado: “Y será, aquèl tiempo (ahora sabemos que ese “tiempo” se inicio en la cruz y llega a nuestros días), será tiempo de angustia como nunca lo fue ni lo será”. Y Cristo afirmò: “Seràn tiempos de tribulaciòn cual no la hubo nunca desde la creaciòn” (Marcos 13:19). Preguntamos: ¿Serà que alguna exigencia, reclamación o declaración nuestra, va cambiar lo profetizado, cuando Cristo profetizò “Una Gran Tribulaciòn?  ¿Cambiarà Dios sus planes eternos por una declaración nuestra, cuando “ese” es el diseño para limpiar y purificar a la Iglesia que será su esposa? (Efesios 5:27).  

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



martes, 13 de junio de 2017

Pero Pedro ¡Oyò!

“Cuando Pedro vino, le resistì cara a cara”
(Gàlatas 2:11).

Pedro, el gran apóstol Pedro, aquèl al que muchos consideran tiene las llaves del cielo, estaba “mancillando” el evangelio de Cristo con hipocresía. Pues cuando lo miraban no comìa con los gentiles, pero cuando no lo miraban entonces sì. El apóstol Pablo se da cuenta y lo reprende cara a cara, no por la espalda.

¿Cuàl es su reacción? Pedro, actuando con integridad, no se justifica, ni se defiende con argumentos vanos, ni mucho menos ataca a Pablo diciendo: ¿Tù, que fuiste un asesino, quièn te crees para juzgarme? ¿Serà que yo, el ungido, tengo què entregarte cuentas? ¿Por què he de oírte, si tù ni siquiera conociste al Señor? ¡NO! Pedro, con “humildad”, baja la mirada, oye, hace un alto, reflexiona y cambia. ¿Alguien nos ha dicho que estamos haciendo algo mal? Hagamos las de Pedro, con humildad, bajemos la mirada, oigamos, hagamos un alto, reflexionemos y pidamos al Señor de los cielos que nos de la gracia para cambiar. De lo contrario, no estaremos predicando un buen evangelio. Si Dios no nos ve luchando cada dìa contra nuestras debilidades, y, si no escuchamos a quienes nos ven que estamos haciendo algo malo, no podremos llevar a cabo la Gran Comisòn a la que hemos sido llamados. Y ¿Còmo?, si no escuchamos a los hombres que sì vemos, mucho menos escucharemos la voz de Dios a quien no vemos?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 9 de junio de 2017

¿El verdadero evangelio u otro evangelio? (Conclusiòn).

“Estoy maravillado de què tan pronto, habéis olvidado el verdadero evangelio”.
(Gàlatas 1:1).

Hoy, muchas de las congregaciones, unas por avaricia y otras por sobrevivir, están predicando un evangelio diferente al que nos legara Cristo. Las escrituras  lo explican de la siguiente manera:

Servicios en donde se llega a escuchar la música que atrae gente pero no al Espìritu de Dios (Efesios 5:19). Sermones cargados de palabras agradables y dulces que nos hacen pensar que lo MEJOR està por venir, negando asì que lo mejor YA VINO en nuestro SEÑOR JESUCRISTO (o acaso hay algo o alguien màs grande) (Mateo 12:6). Servicios donde vamos a escuchar que como hijos de Dios tenemos derechos què exigir, reclamar o declarar (Mateo 11:29). Servicios en donde se nos hace sentir en descontento con lo que tenemos y lo que somos, y que merecemos màs (cuando todo es por misericordia divina) (1ª Tesalonicenses 5:18). Evangelios PISTO-cèntricos y no CRISTO-cèntricos (Hechos 8:20). Evangelios alejados de predicar “Lo que falta de las aflicciones de Cristo” (Colosenses 1:24). No decimos, pues Cristo tampoco lo hizo, que SU evangelio sea un ETERNO SUFRIR sobre la tierra, pero lo que sì repetimos es que: El evangelio de la prosperidad no es SU evangelio, sus palabras literales fueron: “El Hijo del Hombre no tiene en dònde recostar su cabeza” (Mateo 8:20).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 8 de junio de 2017

¿El verdadero evangelio u otro evangelio? (Parte dos).

“Estoy maravillado de què tan pronto, habéis olvidado el verdadero evangelio”.
(Gàlatas 1:1).

¿Por què el apóstol es tan dràstico al respecto de maestros y alumnos de otro evangelio? El mismo lo explica en el capìtulo 3 y verso 10: “Porque querer “revivir o activar” tan sòlo UNA de las leyes mosàicas, es NEGAR LA OBRA REDENTORA DE CRISTO EN LA CRUZ y EL PLAN ETERNO DE DIOS”. ¿Por què? Porque fuè allì que Cristo cumplió la antigua ley, y declaràndola “caduca” con su sangre puso en “vigencia” la nueva ley (Romanos 10:4; Hebreos 8:13).

Y ¿Què fuè lo que Cristo instituyò como su nueva ley o nueva doctrina? “Quièn quiera seguir en pos de mì… tome su cruz cada dìa” (Lucs 9:23). Ese es el mensaje: El evangelio de la cruz, no el evangelio de la prosperidad. Cualquier evangelio que no hable de enfrentar con gallardìa, valor y determinaciòn la vida, el trabajo diario y sus inconvenientes, es simplemente seguidor de OTRO evangelio. Al menos eso podemos aprender de la prèdica y pràctica de Cristo; de sus discípulos; y, del gran apóstol Pablo, quien lo enseña de èsta manera: “Porque en Cristo Jesùs nada vale, sino tan sòlo la fe que obra por el amor” (Gàlatas 5:6) sigue diciendo en el verso 7: “Que nadie os estorbe esa carrera de OBEDECER la fe”. Y sella el mensaje con lo siguiente: “¿Quièn os fascinò para no obedecer a la verdad?” (vea Gàlatas 3:1). Y, en 2ª Timoteo 4:3-4: “Vendràn tiempos cuando no SUFRIRAN la sana doctrina”. La sana doctrina se sufre… no se goza.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 7 de junio de 2017

¿El verdadero evangelio u otro evangelio? (Parte uno).

“Estoy maravillado de què tan pronto, habéis olvidado el verdadero evangelio”.
(Gàlatas 1:1).

Es innegable que la epístola a los creyentes en Gàlatas la escribiera el apóstol Pablo. En ella, èl demuestra su frustración y desconsuelo, de còmo, los judaizantes (judíos que se habían convertido a la fe de Cristo) y se supone debían dejar el judaísmo (leyes de Moisès). Querìan seguir a Cristo, pero cumpliendo “algunas” de las leyes Mosàicas. Y querìan que todo gentil que se convirtiera a la fe de Cristo también cumpliera esas leyes. Entendamos entre ellas, la circuncisión, el lavamiento de manos, el reposo del dìa sábado, etc.

Es asì, còmo, el apóstol se ve en la necesidad imperiosa de escribirles para “corregir” el error. Y lo hace muy severamente, pues les indica que quien quiera vivir cumpliendo aunque sea UNA sola de las leyes mosàicas, estarà bajo condenación (maldición), será llamado anatema (vea el verso 1:9), y considerado “caìdo” de la gracia (vea 5:4). Y explica que a quienes sean los responsables de hacer caer a otros en ese error serán acreedores de una “sentencia” por parte de Dios (vea 5:10).


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 6 de junio de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Conclusiòn).

“Amaos los unos a los otros sin fingimiento”.
(Romanos 9:10).

Ya que el amor de un liderazgo SANO y HONESTO, no debiera depender de la cantidad de dinero que damos o no damos. ¿No sería bueno, para hacer lo correcto, entonces, responder algunas preguntas bajo argumentos bìblicos?  

1)    La escritura enseña que el diezmo era para “ayudar” a los Levitas (Nùmeros 18:14) Preguntamos: ¿Es su pastor descendiente de los Levitas? ¡NO, pero es que hace las veces de un sacerdote! La biblia dice que “Hoy”, TODOS somos llamados a serlo (Apocalipsis 1:6) ¿Por què la Iglesia no nos “ayuda” a todos, y si asì fuera, entonces… quièn trabaja?  

2)    La escritura nos dice que había que “ayudarlos” porque NO tenìan heredad (propiedades de ningún tipo) en la tierra (Nùmeros 14:20) Preguntamos: ¿Tiene a su nombre el Pastor: casas, terrenos, carros, yates, aviones o membrecías en un exclusivo club, o, aunque sea UNA sola de èstas posesiones? Si la respuesta es positiva entonces tiene heredades, por lo que NO es, ni Levita ni mucho menos un necesitado. Este argumento nos responde la última pregunta Hermenèutica que nos había quedado en el tintero, el ¿Por què lo dijo Dios?

3)    CRISTO dijo: que cuando estemos en pecado NO es “aceptable” que ofrendemos (Mateo 5:23-24)  Preguntamos: ¿Cuándo usted ha estado en pecado y su pastor ha tenido conocimiento de ello, ha sido “honesto” y le ha dicho NO ofrendes porque no puedes ni debes, o por el contrario, su dinero si ha sido “bien” recibido mientras que usted no?
4)    El diezmo, cuando fue establecido, lo fue para “productos de la tierra”, los que se cosechaban ANUALMENTE (Levìtico 27:30). Preguntamos: ¿Bajo què base bìblica  se cobran hoy semanal o mensualmente y en efectivo?

5)    Y por último, la escritura dice en Deuteronomio 16:22-29 Que el PRINCIPAL RECIPIENTARIO DEL DIEZMO ES USTED Y SU FAMILIA. (ùsalo para lo que desees, y para que disfrutes tù y tu familia…verso 26)  Preguntamos: ¿Le han leído o explicado ese pasaje alguna vez en su Iglesia o se lo han ocultado?

6)    La Ley, es ley, cuando la estable la autoridad. La autoridad en términos de “dar” siempre ha sido Dios. ¿Quièn, a conveniencia personal la cambiò?


Conclusiòn: Ofrendemos, seamos dadivosos, empaticemos con el prójimo, pero si el dinero es REALMENTE de Dios, lo màs correcto es que sea èl quien decida a quièn, cuàndo y còmo darlo. ¡Mirad que nadie os ENGAÑE enseñó Cristo! 

Señor: HOY MÀS QUE NUNCA DANOS UN HONESTO CELO POR TU CASA.

lunes, 5 de junio de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte nueve).

 “Si alguno tiene viudas en su familia, que las sostenga”.
(1ª Timoteo 5:16).

Desde el punto de vista del Nuevo Pacto es una “enorme” bendición el ayudar, pero repetimos “ayudar” al sostenimiento de nuestros líderes, pero también para èsto existen condiciones “Bíblicas”. En la porción de Timoteo que expusimos arriba se nos “ordena” (mandamiento) que si tenemos viudas en casa (especialmente ancianas), que PRIMERO velemos por ellas (sostenerlas, mantenerlas) para que no sean una carga a nadie y menos a la Iglesia. Y, entonces y sòlo entonces, llevemos ofrenda a la Iglesia.

Cristo enfrentò la HIPOCRECIA Y EL FALSO AMOR de los fariseos, cuando les reclamò lo que hacían con el pueblo, pues EVITABAN que los hijos les mostraran el amor a sus padres ayudándolos cuando lo necesitaban, con el argumento que no podían tocar lo que ya habían “consagrado” (Corbàn) a Dios (vea Lucas 7:11). Y en (Mateo 15:5) note usted algo, Jesùs llama “mandamiento” (obligatorio) al honrar padre y madre; y “tradición” (no obligatorio) al diezmo (nótese que aquí, Cristo està mencionando el diezmo cuando aùn estaban en el Antiguo Pacto). En Mateo 23:15, Cristo los vuelve a confrontar por el hecho de que hacían cualquier cosa para hacer “prosélitos” (seguidores del judaísmo), pero media vez los miraban convertidos y siendo “proveedores”, ya no se preocupaban por ellos (Mateo 23:15). Lastimosamente, hoy, en la mayoría de Iglesias y mucho màs en las mega-iglesias los miembros ya no son vistos como personas sino como mercancías. No nos apartamos del mandamiento de dar, pero sì creemos, practicamos y enseñamos (bíblicamente) que tiene que ser Dios quien nos diga a quièn, còmo y cuàndo. Total, ¿No es acaso, esa, la enseñanza que nos dan, que el dinero es de Dios?  Entonces ¿Por què no puede ser Dios quien decida… a quièn, cuàndo y còmo lo “debemos” dar?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 2 de junio de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte ocho).

“Aquì està uno màs grande que el templo”.
(Mateo 12:6).

En el Antiguo Pacto, vimos que el diezmo NUNCA FUE DINERO sino el producto del campo y de los àrboles (ver Levìtico 27:30); este, entre otros motivos para que no faltara el alimento entre el sacerdocio físico compuesto por UNA sola Tribu: Los Levitas (ver Nùmeros 18:20), porque… ellos NO tenìan “heredad” en la tierra, o sea, NO poseìan nada en lo material. Pero, se nos enseña tambièn que “ya” cambio la “ley” (Hebreos 7:12).

Ahora bien, como vimos, ya no està vigente la ley y la pràctica del diezmo, pero sì la ley de las “dàdivas” y las “ofrendas” (con las cuales debe funcionar la Iglesia, no la casa de los lìderes). Pero entendamos: “Dàdiva” es algo que uno REGALA de buena fe; y “Ofrenda” es algo que uno OFRECE de buena voluntad (2º Corintios 9:7). En otras palabras: QUE CADA UNO DA COMO PROPUSO EN SU CORAZÒN, no por obligación ni mucho menos por exigencias ni bajo amenazas (que prácticamente viene a ser una moderna forma de esclavitud, una extorsión, un asalto). En otro sentido, el mandamiento es: “ayuda” al necesitado, pero NO lo mantengas (Levìtico 25:35-37). ¿Por què lo recomienda Dios?  Pues porque no se le hace ningún tipo de bien a nadie “evitándole” sus obligaciones (vea Gènesis 3:19). Y veamos lo fuerte de las palabras en 1ª Timoteo 5:8, en donde NO proveer para nuestra propia casa es tan “severamente” juzgado. Con respecto al liderazgo el apóstol Pablo nos dejó el “ejemplo” de trabajar con sus propias manos para no ser GRAVOSO a nadie (vea Hechos 20:34-35). Y cuando estuvo preso lo mantuvo el gobierno como a todo preso. Jamàs predicò acerca del diezmo, ni mucho menos a favor de una vida de lujos con dinero ajeno.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 1 de junio de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte siete).

“Jesùs ha llegado a ser el que garantiza un Pacto superior”.
(Hebreos 7:22).

En el Antiguo Pacto de la Ley Mosàica, la garantîa era con la sangre de animales (ver Gènesis 17). Pero, en el Nuevo Pacto, la garantía ES la sangre de Cristo, quien es testador. Ahora bien, un testamento entra en vigor o se hace efectivo HASTA QUE el testador muere. ¿Què significa esto? Que cuando murió Cristo (Testador) en la cruz, entonces iniciò o se validò el Nuevo Pacto, el apóstol Juan lo confirma en 1ª de Juan 2:18.

¿Quiere decir que como quedó “caduco” el antiguo Pacto, y como el diezmo era parte de ese pacto y también quedó caduco, entonces ahora ya no tenemos que dar ninguna clase de ofrenda? Aclaramos, el diezmo era una ley y una pràctica para los judíos, no para ninguna otra clase de pueblo, pero… ninguna otra clase de pueblo gozaba de la salvación y de los beneficios de ser llamado Hijo de Dios. Hoy, todo el que recibe a Cristo en su corazón puede ser salvo y gozar de los beneficios de ser llamado Hijo de Dios (Juan 3:16-17), pero también adquiere algunas obligaciones. Hoy también hemos de dar, de compartir, de empatizar (ponernos en el lugar de un necesitado) pero bajo otra norma. Y la norma dice: “Dad conforme te propuso tu corazón” (2ª Corintios 9:7). Preguntamos, si el “mandamiento” de Dios es ayudar “también” a la viuda, al huérfano, al anciano, al extranjero, al necesitado (Deuteronomio 16:11): ¿Còmo es posible que “alquien” se atreva a “exijir” que se dè, para mantenerlo a èl y a su familia con lo “mejor” posible, y aùn asì, creer que Dios se agrada con su actitud? Jesùs a esos engañadores los llamò: ¡Devoradores hipòcritas! (Mateo 23:14).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.