jueves, 29 de septiembre de 2016

No envidies.

"No envidies en tu corazòn a los pecadores; màs bien, muèstrate siempre celoso en el temor del Señor".
(Proverbios 22:17).

Muchas veces no expresamos de palabra el hecho de que envidiamos a alguien, pero en nuestro corazòn, como dice la palabra, sì lo hacemos. Y quizàs cuando lo expresamos de palabra no somos tan agudos o incisivos como cuando lo hacemos con el corazòn, pues sumidos en nuestros pensamientos no hay ningùn lìmite, mientras que cuando lo expresamos de palabra alguien o algo nos puede llegar a detener.

La escritura nos muestra en màs de alguna porciòn que no debemos envidiar al impìo, al pecador, al que està alejado de los planes de Dios. Veamos el Salmo 73:5,12: Los pecadores estàn libres de los afanes de èste mundo... y sin embargo aumentan sus riquezas. Envidiamos al pecador porque aumenta sus riquezas con facilidad. Pero, ¿Por què lo hacemos?  Simplemente porque nos han enseñado mal y nosotros lo hemos creìdo que "bendiciòn" implica tener riqueza. ¡Entendamos de una sola vez! riqueza es "prosperidad" no bendiciòn. 1ª Corintios 13:4: El impìo no tiene amor, y si lo tiene es solamente para sì mismo, es egoìsta, es acaparador. Y Dios desea que su pueblo sea exactamente lo contrario, si echamos una mirada a la iglesia primitiva confirmaremos que todos vivian para el bien comùn, con el deseo y la ilusiòn personal de servir a los demàs para que todos estuvieran con sus necesidades bàsicas cubiertas, vea Hechos 4:42-46. La envidia es tan fuerte que puede llevarnos a extremos que no sospechamos, veamos el ejemplo de Caìn y Abel en Gènesis, cuando el primero por envidia asesino al segundo. Lo contrario de la envidia es mostrarse celoso en el temor del Señor, y eso lo mostramos cuando en lugar de extender la mano para pedir... la extendemos para dar, pues a eso vino Cristo: a dar no a recibir; a servir no a ser servido.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El corazòn sabio.

"Hijo mìo, si tu corazòn es sabio, tambièn mi corazòn se regocijarà".
(Proverbios 23:15).

Antes de entrar en materia, analicemos un punto que ya hemos tratado en otros mensajes pero que hoy es puntual. Nadie puede ni debe corregir a un niño o a una persona sobre la cual no tiene autoridad, pues si lo hace el problema serà màs grande y la posibilidad de una respuesta irrespetuosa o un conflicto es màs alta.

Asì que, notemos que lo primero que Dios dice es "Hijo mìo", por lo tanto si alguien no es hijo de Dios, no tiene por què darse por aludido; entendamos algo, no estamos hablando de sus criaturas pues eso todos somos ya que somos parte de su creaciòn. Ahora, hijos de Dios solamente son aquellos que han aceptado el sacrificio de la cruz por Cristo para perdòn de sus pecados (y esto no es palabra humana sino palabra de Dios, vea Juan 3:16-19). En otro sentido, la misma escritura nos dice què o còmo es un corazòn necio: a) Romanos 1:31: Sin entendimiento, indigno de confianza, sin amor y despiadado; b) 1ª Corintios 1:20: Se cree sabio y es polèmico; c) Jeremìas 10:8 Es torpe y necio en su vanidad; d) 1ª Corintios 3:20: Viven segùn su razonamiento y no el de Dios. Todos èstos pensamientos nos traen a que si un corazòn necio es asì, debièramos deducir que el contrario es un corazòn sabio. Por lo tanto, un corazòn que agrada a Dios a tal grado que Dios diga: Hijo mìo, debe tener las siguientes cualidades: Entendimiento espiritual, ser digno de confianza tanto de Dios como de los hombres, amoroso y con piedad; ser humilde y no polemizar (discutir por tonterìas) con nadie; debiera ser tambièn pràctico y sencillo y viviendo segùn los consejos y guìas de Dios y no de sì mismo. En otras palabras, un hijo vive en la casa de su padre y siguiendo el ejemplo de su padre, y cuando es ya mayor, vive en la suya... pero... en comunicaciòn con su padre. ¡Ese es el secreto!

martes, 27 de septiembre de 2016

El necio.

"A oìdos del necio jamàs dirijas palabra, pues se burlarà de tus sabios consejos".
(Proverbios 23:9).

Nuestra bisabuela Sofìa nos enseñò que no se discute con el necio porque nunca lo vamos a lograr convencer de su error, que frente a èl solamente se toman dos actitudes: Una, ignorarlo; y dos, darle tiempo, pues el tiempo siempre da resultados y el resultado del necio no solo lo miraremos y lo entenderemos nosotros sino que en ocasiones hasta el mismo necio lo entenderà.

Nos dice Proverbios 12:26 que el justo da buenos consejos, algunas versiones dicen que es guìa de su amigo. Notemos que en èste verso el Señor nos està dando varias lecciones. Primero: nos està tomando como justos desde el momento en que no nos incluye entre los necios. Segundo: nos està diciendo que estamos capacitados por èl para dar buenos consejos y ser guìa de otros, y luego, podemos ver que nos previene de la burla y el sarcasmo del necio. Pues nos explica la razòn por la cuàl no debemos darle un consejo al necio... èl se burlarà de nosotros. Y al burlarse comete otro pecado contra Dios, pues el primero es desobediencia. Asì que, aunque nos parezca difìcil de creer, Dios està tambièn aplicando misericordia al necio al evitar que cometa màs faltas. Ahora bien, aquì El Señor nos està dando otra lecciòn, solamente que èsta està entre lìneas, y es que: cuando nos corresponda a nosotros pedir consejo, pidàmoslo a un justo y luego obedezcamos. No seamos de aquellos que llegan a pedir consejo esperando escuchar lo que queremos escuchar, o, de los que llegamos a escuchar solamente lo que nos conviene escuchar con tal de hacer lo que nosotros ya decidimos hacer, y cuando el tiempo dè resultados negativos decir: es que yo te entendì que... o yo te escuchè que... o peor aùn, tù me dijiste què.

lunes, 26 de septiembre de 2016

La tacañerìa.

"No te sientes a la mesa de un tacaño... come y bebe te dirà, pero no te lo dirà de corazòn".
(Proverbios 23:6-7).

Salomòn escribiò hace casi tres mil años, lo siguiente: "El hombre tiene en su contra un gran problema: que no sabe que està por suceder" (Eclesiastès 8:6-7). Y tambièn habìa escrito en el capìtulo 7 y verso 14: "Cuando te vengan buenos tiempos... disfrùtalos". Sabios consejos de un hombre que segùn palabras de èl mismo: habìa probado de todo.

Cuenta la escritura de un hombre que habìa cosechado mucho durante una temporada, tanto, que sus bodegas ya no tenìan espacio para poder guardar màs granos, entonces un dìa pensò: "Harè una nueva bodega en donde pueda guardar y almacenar todos mis granos, y entonces dirè: Alma mìa, ya tienes muchas cosas guardadas para muchos años" (Lucas 12:21)... Pero, no contò con lo que Dios habìa decidido, pues Dios le dijo: "Necio... èsta noche vienen por tu alma y ¿quièn se quedarà con todo lo que tienes?". Nunca hagamos amistad con una persona tacaña, esa clase de personas son egoìstas, codiciosas, y sin visiòn alguna por lo que no pueden traernos nada bueno a nuestra caminata cristiana. Como explicamos, Salomòn habìa vivido de todo cuando escribiò sus consejos, y en Eclesiastès 11:2 nos da uno que nosotros no sòlo tratamos de predicar sino tambièn de practicar: "COMPARTE LO QUE TIENES ENTRE SIETE Y AUN ENTRE OCHO". Si lo practicamos no aseguramos que alguien dejarà de pasar alguna pena en alguna ocasiòn, pero, lo que sì podemos asegurar es que cuando nosotros aprendemos a extender nuestra mano al necesitado sin egoìsmos y sin tacañerìas, en el momento de nuestra angustia Dios permite que otros lleguen a extender su mano con esplendidez hacia nosotros. Eso sì podemos garantizar que es palabra de Dios por experiencia propia.

sábado, 24 de septiembre de 2016

¿Acumulando riquezas?

"No te afanes acumulando riquezas; no te obsesiones con ellas".
(Proverbios 23:4).

Obsesion, se define en nuestro diccionario como: "Ocupar la mente en algo, de tal forma que ya no damos espacio para pensar en otra cosa". La obsesiòn, ha llevado a personas a dar un paso entre el amor y el odio; entre ser sociable y ser insociable; entre ser un humano completo o convertirse simplemente en un ser poco racional; es màs, a algunos los ha llevado a dar un paso entre la vida y la muerte.

Dios nos dijo: "Nadie, puede servir a dos señores... o se sirve a Dios o se sirve a las riquezas" (Mateo 6:24). La vida del hombre se resume a que muchos humanos formaràn parte de la iglesia de Jesucristo mientras que otros no, y cuya cùspide se reflejarà en la Bodas del Cordero en un matrimonio espiritual. Por lo tanto, el matrimonio entre un hombre y una mujer (solamentente, de lo contrario no es matrimonio segùn Dios) es un reflejo del Plan Perfecto de Dios, y, nos parece sorprendente, que en esa paràbola que es el matrimonio, Dios haya dejado una excepciòn (el adulterio, vea Mateo 5:32), pero, cuando se trata de amarlo a èl o al dinero... no hizo excepciòn alguna. ¿No serà entonces que nos està diciendo lo severo que juzgarà esa actitud en el hombre?¿No estarà diciendo Dios que no podemos engañarlo o engañarnos pensando que a nosotros el amor al dinero no nos arrastrarà como a otros?. Màs adelante en ese mismo capìtulo de Mateo, Dios nos dice: "Buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia... y lo material vendrà por añadidura" (verso 33). Dios no desea que llevemos una vida miserable y de limitaciones, lo que desea es que las riquezas de èste mundo no nos absorban. Que no sea el dinero quien nos utilice, sino que nosotros utilicemos el dinero.


viernes, 23 de septiembre de 2016

Las glotonerìa.

"Si eres dado a la glotonerìa, domina tu apetito".
(Proverbios 23:2).

"No sea hallado en tì ni en tus generaciones, alguien que practique adivinaciòn, hechicerìa, que sea encantador, mèdium, espiritista o que consulte a los muertos". (Deuteronomio 18:10-12). Nos hemos preguntado alguna vez ¿el por què Dios nos prohibe algo?  Respuesta: Cuando Dios nos prohibe algo es simplemente porque ese algo ¡Se puede hacer!, pero, èl no quiere que lo hagamos. En palabras simples, porque podemos comunicarnos con los muertos, es que Dios lo prohibe; porque la hechicerìa funciona es que nos la prohibe; porque la adivinaciòn funciona, es que nos la prohibe, etc.

Dios no nos prohibe algo que no podemos hacer. ¿Por què Dios no nos prohibe volar? Porque simplemente no podemos volar. Por el contrario, sì nos prohibe todo aquello que podemos hacer pero que nos podrìa hacer daño o que dañe nuestra relaciòn con èl. Si nosotros iniciamos a hacer ciertas practicas en nuestra vida, nos volveremos dependientes de esas pràcticas, y dejaremos por un lado la fe. Toda satisfacciòn extrema en la carne, desagrada a Dios, por ello tambièn nos prohibe la glotonerìa. Una persona glotona es aquella que no se conforma con lo suficiente sino que siempre quiere màs y màs y màs. Y, la falta de dominio en la comida es un excelente principio para apartarse de Dios, pues luego vendràn otros abusos. Dios ofreciò venir por un pueblo santo, puro y sin mancha, esa es su iglesia, y no es precisamente un grupo de personas que dependa de todos esos atributos mundanos como la satisfacciòn extrema de la carne, sino es un grupo de personas que depende de creer lo que no ve; de esperar no lo que no se puede tocar... eso es fe.

jueves, 22 de septiembre de 2016

¡Cuidado!

"Cuando te sientes a comer con un gobernante fijate bien en lo que tienes ante tì".
(Proverbios 23:1).

La vida nos ha dado algunas oportunidades de estar sentados a la mesa comiendo con gente que tiene muchos recursos, y hemos podido observar la variedad y cantidad de alimentos que ofrecen. A Dios gracias, aunque hemos tenido èpocas difìciles y de limitaciones, la mayorìa del tiempo ha habido alimentos variados en nuestra mesa, pero, extremos como tener cuatro o cinco platos fuertes en cada comida; diversidad de carnes los tres tiempos; y disponer de dos o tres postres a diario, pues realmente no ha sido nuestro diario vivir.

Ahora bien, si en la casa de una persona pudiente, a quien le cuesta personalmente el sudor de su frente costear ese tipo de vida, lo ofrece, podemos imaginar por un momento ¿còmo seràn las viandas de los gobernantes a quienes el dinero del pueblo es quien paga sus usos y abusos?  Sin embargo, nos advierte la escritura que, si alguna vez tenemos la oportunidad de sentarnos a la mesa con ellos, tengamos cuidado. Creemos en lo personal que Dios desea que no solamente tengamos cuidado en eso sino en todo, cuando de gobernantes se trata. Cuidemos nuestros ojos de lo que se ve en esas reuniones; cuidemos nuestros oìdos de lo que se habla en esas reuniones; cuidemos nuestra lengua de lo que comentemos o hablemos con ellos o entre ellos. Esos son ambientes en donde, como decìan los abuelos... hasta las paredes escuchan. En pocas palabras, evitemos esos ambientes, pero, repetimos, si la vida nos da la oportunidad de estar allì.. cuidèmonos en todo sentido, la inmoralidad, la corrupciòn, el engaño, la mentira, el abuso, son elementos que en esos ambientes se respiran en el aire. Sin embargo, el sabio Salomòn nos enseña en Eclesiastès que: "Vayamos, y comamos el pan con alegrìa, y bebamos nuestro vino con buen ànimo, cuando Dios se ha agradado de nuestro trabajo" (9:7).

miércoles, 21 de septiembre de 2016

La diligencia.

"¿Has visto a alguien diligente en su trabajo? se codearà con reyes y nunca serà un Don Nadie".
(Proverbios 22:29).

En los años de 1800 existiò en Estados Unidos una compañìa de entregas de correos, encomiendas y tambièn encargadas de llevar sanas y salvas a personas, que aùn hoy existe y es muy famosa, la Wells Fargo. Hoy funciona de otra manera, pero eran en aquellos tiempos carrozas de madera bien elaborada que eran tiradas por hermosos caballos, cuya caracterìstica era precisamente ser "diligentes", por ello se llamaron asì, pues ellos hacìan su trabajo pasara lo que pasara, no habìan obstàculos que les detuvieran para cumplir sus misiones.

¿Ha oìdo usted hablar de personas como Pelè? Un joven nacido en una ciudad de Brasil, de padres modestos cuyo primer trabajo fue en una fàbrica de zapatos, pero que descubierto por un caza talentos llegò a ser el mejor jugador de la historia del fut ball, que hoy es millonario y estuvo frente a altas autoridades. ¿Ha oìdo usted hablar de Cantinflas? El octavo de catorce hijos de una familia de padre cartero, cuyo primer trabajo fue ayudante de zapatero, luego fue lustrador de zapatos y hasta cartero como su padre. Pero que como còmico es considerado el mejor de Latinoamèrica de todos los tiempos, que cuando muriò dejò una fortuna incalculable, y estuvo frente a altas autoridades muchas veces. Y què decir de Oprah Winfrey, que en su natal misisipi, que cuando niña elaboraba sus propios vestidos con sacos de papas, pero que ha llegado a ser la mujer màs millonaria de la historia, y como entrevistadora de televisiòn ha estado con muchìsimas altas autoridades del mundo. ¿Què pasò con èstas tres personas? Sencillo, fueron diligentes en sus labores. Y Dios, ha prometido que quienes practiquen la diligencia, prosperaràn, estaràn en lugares de honor, y aùn se sentaràn a la par de los reyes. He aquì, tres ejemplos de que Dios cumple sus promesas. Ahora bien, la pregunta del millòn es ¿Creemos nosotros que siendo embajadores del Rey de Reyes, si somos diligentes en nuestras labores, Dios permitirà lo mismo en nosotros?

martes, 20 de septiembre de 2016

Los linderos.

"No cambies de lugar los linderos antiguos que establecieron tus antepasados".
(Proverbios 22:28).

Antiguamente no habìan para los constructores las tecnologìas que hoy existen, entonces las medidas de los terrenos casi que se hacìan por "pasos", y, tampoco existìan las paredes de "colindancias", entonces se inventaron los "cercos". Estos podìan ser de àrboles para los màs pobres; de postes para los que tenìan màs recursos; y solamente los pudientes los hacìan de piedra.

Los terrenos no tenìan escrituras sino que simplemente se poseìan, y por supuesto que los conflictos fueron muchos, al extremo que en algunos lugares del mundo hay problemas entre personas, entre vecinos y hasta entre las mismas naciones, debido a lo que se denomina "demasìas" de terreno. Pero el punto es que, precisamente por ello, Dios nos exhortaba desde ese entonces a no mover los linderos que se habìan establecido. Ahora bien, luego de estudiar las escrituras por algunos años, somos de las personas que creemos que Dios no solamente nos dejò èsta exhortaciòn para los terrenos, sino tambièn para nuestra conducta diaria. Creemos que Dios estableciò linderos espirituales, los cuales no debemos mover, pues cuando se mueven logramos alterar la bondad de Dios para con los pueblos. ¿A què nos referimos? A normas como las establecidas en Levìtico por ejemplo, muchas de las catàstrofes que hoy vemos son el resultado de romper esos linderos, hoy vemos hombres acostàndose con hombres; mujeres acostàndose con mujeres; inmoralidad entre parientes; adulterios; fornicaciones; falsas espiritualidades; engaños; gente corrupta que tiene màs privilegios que la gente honrada; mentiras; etc. Esos son linderos antiguos que hoy, los mal llamados "Derechos Humanos" estàn dejando y avalando que sean alterados. ¡Cuidado! Dios es lento en su enojo y grande en misericordia... pero tiene un lìmite, y cuando su furia se desata vemos a Sodoma y Gomorra consumirse en fuego.

lunes, 19 de septiembre de 2016

No te comprometas.

"No te comprometas por otros ni salgas fiador de deudas ajenas; porque si no tienes con què pagar, te quitaràn hasta la cama en que duermes".
(Proverbios 22:26).

Nuestro abuelo materno fue el màs severo entre todos nuestros ancestros, pero nos daba consejos muy ùtiles, uno de ellos era: "No se debe tener lo que no se puede comprar y mantener". Nos enseñò que uno no debe "gastar" su dinero sino debe "invertirlo". Quienes seguimos esos consejos, hoy, cincuenta años despuès de haberlos escuchado, vemos la cosecha, pues gracias a Dios y a la obediencia no tenemos mayores angustias.

En ocasiones uno "puede" adquirir lo que tanto ha deseado, pero eso no implica que uno "deba" tenerlo. Es màs, la vida nos ha enseñado tambièn que no "sòlo" porque se dispone de la oportunidad o de los recursos en el momento, ese algo que uno ha deseado tanto se deba comprar o adquirir, pues eso nos puede llegar a convertir en "tìteres" del sistema. Todo en èsta vida hay que mantenerlo, y mientras màs lujoso sea lo que adquirimos màs costoso serà mantenerlo. Pero, hay un consejo muy sabio que nos da la palabra de Dios, y es que: "No nos comprometamos por otros", en palabras contractuales: "No seamos fiadores de nadie". Si en ocasiones, cuando la deuda depende de nosotros hay contratiempos y nos vienen angustias a pesar de nuestra responsabilidad; ¿còmo podemos pensar que no vendràn problemas si dependemos de las circunstancias y responsabilidad de otro?  Nos advierte la escritura que si el otro no cumple, por su culpa, vendràn los acreedores y nos quitaràn hasta la cama en donde dormimos. En otras palabras no tendràn misericordia de nuestros argumentos, de nuestra situaciòn. Diràn simplemente, lo siento, pero asì estàn las cosas. ¡Cuidado! No compremos lo que no podemos pagar, y, no salgamos por fiador de nadie.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Las amistades.

"No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos".
(Proverbios 22:24).

"Dime con quièn andas y te dirè quièn eres"; "Los familiares se heredan, pero las amistades se eligen". Otras de las frases que a diario escuchamos de los ancestros, y que, ¡vaya si no nos sirvieron en èste transitar por la vida!. La escritura nos enseña que: "Hay amistades que nos llevan a la ruina" (Proverbios 18:24).

"Las malas compañìas corrompen las buenas costumbres" (1ª Corintios 15:33). Cualquier persona puede venir de una familia muy educada, refinada y culta, pero, si uno de sus miembros no sabe elegir a sus amistades el resultado es inevitable, pues las malas costumbres y la mala educaciòn de ellas lo harà perder el rumbo y su final no serà agradable debido a que la amistad nos hace ir imitando lo que vemos. Durante el transcurso de nuestras màs de seis dècadas hemos podido comprobar que tanto los consejos de los ancestros como la palabra de Dios no se equivocan, y hemos visto caer en desgracia y hasta la muerte a personas que hoy debieran estar gozando de su retiro con holgura, pero, debido a no hacer caso de elegir buenas amistades no lo lograron. La escritura nos alienta a que las buenas amistades son como hermanos en los tiempos difìciles (vea Proverbios 17:17); nos enseña que las buenas amistades nos dan buenos consejos en tiempos importantes (vea Proverbios 11:14). Nos enseña tambièn que en los tiempos difìciles nos ayudan a llevar las cargas y las penas (vea Gàlatas 6:2). Sì, un buen amigo, quizàs no se mantiene en la casa de uno todos los dìas, ni nosotros en la de èl, pero sabemos que tanto èl puede contar con nosotros como nosotros con èl, eso es un amigo que se asemeja a un hermano. Què hermoso es ver personas que iniciaron una amistad, y que hoy, sus hijos son amigos de sus hijos, y que sus nietos son amigos de sus nietos.

viernes, 16 de septiembre de 2016

La opresiòn.

"No explotes al pobre porque es pobre, ni oprimas en los tribunales a los necesitados".
(Proverbios 22:22).

"Respeten a la toda la gente por igual, porque el mundo da vueltas y los que hoy estàn abajo, mañana puede ser que estèn arriba". Otro de los tantos consejos que nuestros ancestros nos repetìan muy seguido. Especialmente cuando miraban que habìa una oportunidad de abusar de alguien debido a sus grandes necesidades de trabajo o limitaciones, precisamente para que no lo hicièramos, pues algùn dìa podrìa ser que fuèramos nosotros los posibles oprimidos o abusados, situaciòn que no nos gustarìa.

"Engañoso es el corazòn en todas las cosas, y perverso" nos dice Jeremìas en 17:9. Todo el abuso del hombre sobre el hombre se resume a dos situaciones: Dinero y poder, poder y dinero. Siempre ha existido el abuso para con el pobre, pero en los ùltimos años, como està escrito en las escrituras (Deja que el perverso siga siendo màs perverso; y que el santo siga santificàndose màs, Apocalipsis 22:11) se ha aumentado y hecho mucho màs descarado. Presidentes inmorales, corruptos, apàtridas; Cortes Supremas que dan verguenza en sus actuaciones pues se venden al mejor postor; Ministros y diputados degenerados material y espiritualmente, pues no solamente compran al làico sino han prostituido la iglesia comprando lìderes religiosos; lìderes de las diferentes iglesias adùlteros, fornicarios, pedòfilos, hipòcritas, vividores descarados de lo espiritual, aprovechados de la ingenuidad y buena voluntad de sus ovejas... en una sola frase: engañadores de perversos motivos ocultos. Como en todo, hemos de decir que hay algunas excepciones, ese "remanente" que a Dios gracias estaba profetizado para poder llevar al pueblo de Dios a una iglesia limpia, pura, sin mancha y santa por la cuàl ha de venir èl mismo. Conclusiòn: Evitemos, cada vez que tengamos la oportunidad, oprimir al pobre, pues es una situaciòn que no solamente no agrada a Dios sino que la castiga muy fuertemente.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Las palabras de Dios.

"Grato es retenerlas (las palabras de Dios) dentro de tì, y tenerlas todas a flor de labios".
(Proverbios 22:18).

"Guarda mis palabras, hijo mìo, y atesora mis mandamientos... y viviràs" (Proverbios 7:1-2). Dios, como buen Padre que es nos desea lo mejor. Y, èl no quiere que "sobrevivamos" como hacen los impìos en èsta vida, èl desea que nosotros "vivamos" èsta vida. En otras palabras èl desea que la difrutemos, que gocemos, que estemos siempre felices, que en nuestros rostros se vea continuamente lo que èl denomina "contentamiento".

¿Què significa contentamiento? ¿Estar alegre siempre? No y un rotundo no. Nosotros no podemos estar alegres y bailando el dìa que se nos muere uno de nuestros padres o que perdemos a un hijo o a nuestra esposa; no podemos estar felìces si un hermano nos roba una herencia; o si gente desalmada nos secuestra a un pariente, etc. Pero, sì podemos estar "tranquilos, serenos y confiados" de que de un suceso "desagradable" èl va a sacar algo agradable y beneficioso para nosotros. Tenemos que entender que no existen momentos malos y buenos en nuestra vida, sino solamente sucesos agradables o desagradables, pues Dios es un Padre bueno que no desea nada que nos haga daño. Somos nosotros los que calificamos de buenos o malos los eventos en nuestra vida. ¿Por què lo hacemos?  Pues simplemente porque no hemos aprendido la diferencia entre "bendiciòn" y "prosperidad", y como buenos humanos que somos, solamente asociamos la "bendiciòn" o "las cosas buenas" o "elagrado de Dios para con nosotros" con dinero. Bendecidos ya fuimos desde el momento en que Dios nos "eligiò", suceso que aconteciò desde "antes" que nacièramos fìsicamente (vea Efesios 1:1-11), ya no digamos ahora que tenemos a Cristo en nuestro corazòn; pero "pròsperos" solamente nos hace cuando aplicamos la Ley de la siembra y la cosecha, y esto lo logramos al "estar pendientes" de las necesidades de nuestro pròjimo. ¡Esas son las palabras de Dios!

martes, 13 de septiembre de 2016

El verdadero conocimiento.

"Presta atenciòn , escucha mis palabras; aplica tu corazòn a mi conocimiento".
(Proverbios 22:17).

"Estudien patojos, porque lo ùnico que nadie les puede quitar es el conocimiento", con èstas palabras y algunas màs, nuestros padres nos animaron a que nos preparàramos para tener una vida màs accesible a las comodidades que las que ellos tuvieron. En otras palabras, el afàn de ellos, en su gran amor para con nosotros era que la vida no fuera tan difìcil de llevar como lo fue para ellos.

El estudio nunca està de màs, en lo personal como el estudio nunca fue nuestro centro de vida, apenas cursamos el segundo año de ingenierìa en la universidad y nos retiramos a trabajar, sin embargo, hemos de decir que, por la misericordia de Dios, esto serìa màs que suficiente para ganarnos la vida. Pero bien, el punto es que asì como nuestros padres nos inculcaron un estudio que nos facilitarìa la vida natural, Dios tambièn en su gran amor hacia nosotros quiere que nos preparemos para la vida espiritual, y eso, tambièn se logra con estudio, un estudio que nos da un conocimiento que nadie nos puede quitar. Una profesiòn, un oficio, un arte bien aprendidos han demostrado que dan para vivir en muy buenas condiciones, aùn hoy, en tiempos tan difìciles de conseguir el pan de cada dìa. Pero lamentablemente, el dìa que nos muramos el tìtulo se queda simplemente impreso en una làpida. Ahora bien, el conocimiento espiritual, el conocimiento de los negocios de Dios, ese traspasa cualquier sepulcro, cualquier làpida y cualquier cementerio. Ese conocimiento no sòlo nos ayuda a llegar a la vida eterna, sino nos va a servir en la vida eterna. Cristo dijo: "Cualquiera que deje padre y madre, casas, bienes, etc. por seguirme tendrà cien veces màs en la otra vida", y tambièn dijo: "En la casa de mi padre muchas moradas hay, sino fuera asì, yo tambièn os lo dirìa". La vida despuès de la muerte no cesa... para los creyentes màs bien empieza. ¡Preparèmonos entonces!

lunes, 12 de septiembre de 2016

El secreto para empobrecerse.

"Oprimir al pobre para enriquecerse, y hacerle regalos al rico ¡Buena forma de empobrecerse".
(Proverbios 22:16).

¡La vida està difìcil! ¡Los negocios no salen! ¡No hay dinero!  Expresiones muy comunes entre empresarios que se visten a la ùltima; que tienen auto del año; que tienen una casa en la montaña, una en la playa, y varias en la ciudad; que viajan varias veces al año... pero que no suben los salarios a sus empleados màs allà de lo que el gobierno establece. ¡Tropiezos han de haber, dijo Cristo, pero hay de aquèl que los provoque! (Lucas 17:1).

Salomòn escribiò: "Aborrecì tambièn el haberme afanado tanto en èsta vida; pues el fruto de tanto afàn tendrìa que dejàrselo a mi sucesor... y, ¿quièn sabe si èste serìa sabio o necio? (Eclesiastès 2:18). La escritura nos recomienda que no seamos "necios" de poner nuestros ojos y nuestros afanes diarios en el dinero. No nos manda estar de vagos tampoco; ni nos manda a estar leyendo las escrituras todo el dìa creyendo que el dinero caerà del cielo; pero sì nos manda que tengamos un equilibrio para que no falte lo necesario en casa. Ademàs, la escritura es muy clara en que debemos compartir, y, si no producimos ¿còmo lo haremos? Pero el punto principal que hemos de tratar hoy en el verso de encabezamiento es: "No creamos que los dos secretos para salir adelante son: oprimir al pobre o darle regalos al rico ". Unos creen que contratar gente necesitada por lo mìnimo es ser inteligente, pues con los ahorros llegaran a tener màs; y otros creen que dàndole regalos al rico, èste les tomarà un afecto especial y les compartirà de lo mucho que tiene. Dice la escritura que ESO NO SUCEDERA. La ùnica forma de enriquecimiento que Dios da al hombre, es tener su "venia", y eso se logra ùnicamente: "Dando, porque dando es como se recibe" (2ª Corintios 9:6), en otras palabras aplicando la Ley de Dios de la siembra y la cosecha. ¿Tan difìcil de aprender es?

sábado, 10 de septiembre de 2016

El adulterio.

"La boca de la adùltera es una fosa profunda, en ella caerà quien estè bajo la ira de Dios".
(Proverbios 22:14).

"Y dejaràn el hombre y la mujer a sus padres, se uniràn, y seràn una sola carne" (Gènesis 2:24). Y, esto, hasta que la muerte los separe, pues dicen el sexto y el dècimo mandamiento de la Ley de Dios dada a Moisès que: No hemos de adulterar y no hemos de codiciar a la mujer del pròjimo (Lev 5:18 y 21).

Iniciemos por el principio: Adulterar significa "cambiar el estado de algo", por eso se nos habla de no "adulterar" la leche por ejemplo, utilizando agua u otros elementos quìmicos para que abunde; pero, tambièn se nos implica que media vez el matrimonio està establecido... no debe ser alterado. Y, cuando lo analizamos en lo espiritual, vemos algunas de las causas por las cuales Dios en ira, suelta al hombre en los brazos de la mujer adùltera. Uno, "desobedeciencia", Dios nos diò lineamientos que quiere que sigamos al pie de la letra, a eso le llama èl obediencia, y, quienes se salen de esos lineamientos son desprotegidos por Dios y caen en adulterio, ejemplo: Israel (2ª Reyes 17:16). Dos, cuando alguien decide "apartarse" de Dios tambièn Dios se "aparta" de esa persona, ejemplo: Salomòn (1ª de Reyes 11:9-10). Y tercero, por tratar de "engañar" a Dios, ejemplo Caìn (Gènesis 4:5-8). El matrimonio es sagrado, pues es un ejemplo de la uniòn que Cristo va a tener con su iglesia al final de los tiempos. Esa uniòn se efectuarà en la "Boda del Cordero", y serà, con una iglesia limpia, pura, sin mancha y sin arruga, situaciòn que la iglesia no tiene hoy aùn, debido a que hemos permitido que en lugar de la que la iglesia "afecte" al mundo, la iglesia a sido "infectada" por el mundo. No provoquemos la ira de Dios.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Holgazanerìa.

"Hay un leòn allà afuera (dice el holgazàn), En plena calle me va a hacer pedazos".
(Proverbios 22:13).

"En el barbecho del pobre hay mucho qué comer, pero se pierde por falta de juicio" (Proverbios 13:23). Barbecho, terreno fértil que no se ha cultivado. Muchas son las personas que están pasando angustias, penas, limitaciones y hasta escasez, simplemente porque no trabajan, o no saben trabajar bien lo que tienen. Simplemente: "Están enterrando sus talentos".

La humanidad tiene muchos problemas que lo aquejan, pero hay dos que parecen perseguirle desde el principio de la era, el primero es que tendemos a "excusarnos" en todo y por todo. Es rara la persona que dice "yo" fui; "yo" me equivoqué; "yo" tuve la culpa. Adán fue el primero: "La mujer que me diste", o sea que la culpa del pecado no la tuvo él sino Dios por haberle dado una mujer. Eva dijo: "La serpiente", o sea que no fue ella la culpable del pecado sino Dios, porque para qué se le ocurrió poner una serpiente en el paraíso. Y, el otro problema que aqueja a la humanidad es que desea todo "fácil", sin esfuerzo y sin lucha. Caín mató a Abel porque su holocausto no era bien recibido por Dios como el de su hermano. Pero no se puso a pensar que Abél lo hacía con dedicación, con gratitud, con un mayor esfuerzo que él. Hoy en día no somos diferentes, en nuestros estudios, en el servicio de la iglesia, en una charla, "escuchamos" una hora de prédica y solamente "tomamos y recalcamos" lo que nos conviene, lo que queríamos oír, lo que nos interesa, lo que deseamos. Y, como es lógico, ya que de Dios no se burla nadie, cuando todo sale mal, levantamos nuestra mirada al cielo y preguntamos: ¿Por qué siempre a mí, Señor? ¿Qué está pasando, Señor? ¿Qué prueba es ésta, Señor?  Cuando claramente se ve que NO es una prueba, sino una consecuencia de nuestras malas o mal intencionadas decisiones. Que hay un león allá afuera, lo hay; pero Dios es capaz de vencer a ese león que él mismo hizo, solamente que tenemos que tomar en cuenta a Dios en nuestra salida.

jueves, 8 de septiembre de 2016

El conocimiento.

Los ojos del Señor protegen el conocimiento".
(Proverbios 22:12).

"El pueblo que no conoce su historia, està condenado a repetirla", frase atribuida a un sin fin de personajes en la historia: Aristòteles, Julio Cèsar, Napoleòn, Churchill y hasta Lincoln. La escritura nos lo enseña de otra forma: "Sin conocimiento mi pueblo perece" (Oseas 4:6).

Dios jamàs ha utilizado para trabajar en su reino a personas ociosas, todo hombre que Dios ha escogido durante la historia para ser portador de su palabra ha sido encontrado laborando en algùn oficio. Abraham, criaba ganados; David cuidaba los ganados de su padre; los discìpulos eran casi todos pescadores; Lucas, era mèdico; Pablo, se dedicaba a hacer tiendas para vender. NO creamos nosotros que seremos la excepciòn. Dios necesita personas entendidas en su palabra para ir y llevarla a los confines de la tierra, eso solamente se logra invirtiendo tiempo en oraciòn, en la lectura, en el estudio de su palabra. Nunca Dios "escogiò" neòfitos para esa labor, a no ser que los preparara antes. A esa preparaciòn es a la que no muchos estàn dispuestos someterse, pues requiere de sacrificio, cansa, agota y hasta consume. Requiere invertir nuestro tiempo, nuestra vida, nuestro dinero, nuestro amor, pues nunca nada ha dado sus secretos a aquèl que no se dedica a ello. La gloria, todos la queremos; los lugares de privilegio, todos los deseamos ocupar; pero, los sacrificios son pocos los que estàn dispuestos a llevarlos. Sin embargo Cristo dijo, y es una promesa que hemos visto cumplirse un sin fin de veces: "Aquèl que deje: padre y madre; casas, negocios, etc. recibirà cien veces màs". Es una promesa y Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. La exhortaciòn es: No temamos pagar ese precio, y serà Dios y no el hombre quien nos recompense. Pero tenemos que esperar en èl... no ser nosotros quienes la tomemos. Y para èsto ùltimo hay una señal: Cuando es Dios quien la da... ABUNDA.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

La pureza.

"El que ama la pureza de corazòn y tiene gracia al hablar, tendrà por amigo al rey".
(Proverbios 22:11).

Uno de los grandes placeres que hay en la amistad o en la relaciòn entre personas, es, sin duda, estar frente a una persona transparente. Muchas situaciones son dolorosas en la vida cotidiana, pero, el tener a una persona no confiable todos los dìas delante nuestro, es desastroso. El verdadero creyente, aquèl que no solamente "menciona" a Dios, o, se que se "acerca" a èl "solamente" cuando tiene problemas, sino que anhela estar con Dios, anhela servir a Dios, anhela estar en los asuntos de Dios, anhela ayudar y servir a quienes estàn con Dios... esos, son los que destilaràn pureza de corazòn y tendràn como amigo al rey.

Esa pureza de corazòn, hoy, lamentablemente està "perdida" en la iglesia de Jesucristo por el hecho de que gentes sin escrùpulos, gentes vividoras, gentes aprovechadas, han hecho de la iglesia de Cristo un "circo" en donde llegan a entretener y distraer a las gentes en lugar de "entrenarlas" en los caminos de Dios. Cristo dijo: "ID Y HACED DISCÌPULOS", NO DIJO "ID Y Y SED EL HAZME REIR DE LAS GENTES". La iglesia se ha estado llenando de lìderes ignorantes, inmorales, aprovechados, egocentristas, autonombrados "pastores", "apòstoles", y ahora han inventado tìtulos como  "doctores", y un sin fin de "ridìculeces". Ridìculos desde el punto de vista de Dios, pues son tìtulos que se demuestran con la pràctica y no que sean autoproclamados para obtener ganancias deshonestas y lugares de privilegio en cualquier parte a donde vayan. Los tìtulos se ganan viviendo "ejemplarmente" no exigiendo proclamaciones orgullosas. La pureza del corazòn se logra estando a los pies de Cristo, no en las primeras bancas de eventos sociales "disfrazados" de eventos religiosos. Claro que Dios tiene sus demostraciones de fe, de milagros, de sanaciones, etc. Pero no tiene "shows", ni programas "realities" (y perdonen si lo escribi mal porque no se inglès).

martes, 6 de septiembre de 2016

La insolencia.

"Despide al insolente, y se irà la discordia y cesaràn los pleitos y los insultos".
(Proverbios 22:10).

Insolente, se considera a toda persona que habla o que actùa con falta de respeto a los demàs. Una persona que no respeta el derecho de las demàs personas es alguien muy desgradable: personas que dicen malas palabras a toda vos; que no saben respetar una fila en ningùn establecimiento; que son abusivas y agresivas; cuyos niños hacen un berrinche en cualquier parte y en cualquier momento, etc. No son personas con las cuales querramos precisamente un amistad ìntima.

La palabra de Dios nos enseña que en "lo que a nosotros corresponde, estemos en paz con todos", pero, con personas insolentes es muy "imposible" estar en paz, luego lo que nos corresponde es si podemos "alejarlas" de nosotros, y, si no podemos, entonces nos corresponde "alejarnos" de ellas, pues son seres capaces de quitar la paz en cualquier momento y en cualquier lugar. Veamos lo que pueden llegar a provocar: discordia, lo que quiere decir que en donde estèn van a lograr dividir al conjunto en dos o màs partes; pleitos, eso quiere decir que con nadie podrà congeniar bien; e insultos, lo que implica un caos aùn dentro del mismo grupo pequeño que èl arme. La escritura nos enseña que cualquier problema, cualquier situaciòn, cualquier enfermedad, etc. se puede solucionar por medio de la sangre de Cristo, lo que implica que desde el "punto de vista espiritual" no somos nosotros los indicados a curar a personas de ese tipo, lo que nos corresponde es seguir el consejo que Dios nos da: "Apartarlas o apartarnos". Pero, algo sì podemos deducir de èstas situaciones, al igual que con otros problemas de la humanidad... èste tambièn inicia en la niñez, nadie se hace ladròn, mentiroso o insolente de la noche para la mañana.

lunes, 5 de septiembre de 2016

La generosidad.

"El que es generoso serà bendecido, pues comparte su comida con los pobres".
(Proverbios 22:9).

La "generosidad" generalmente es confundida con la "caridad" pues ambas virtudes implican lo mismo: "dar". Pero tienen una pequeña diferencia: La persona que hace "caridad" es una persona que da cuando hay oportunidad de dar, entendamos un terremoto, un sunami, un huracàn devastador o aùn a personas o grupos de personas que tienen una necesidad; mientras que la persona "generosa" anda buscando quièn necesita para poder compartir, en otras palabras, la persona que tiene la virtud de la generosidad tiene tambièn el "hàbito" de dar constantemente.

Una gran cantidad de personas expresa: "Es que yo si tuviera entonces darìa, pero no tengo". Cristo dijo: "Pedid, y se os darà" (vea Mateo 7:7), pero en otra parte de la escritura dice Santiago, quien era el mismo Jacobo hermano de sangre de Jesùs (vea Mateo 13:55 y Santiago 4:3): "Pedis y no recibìs, porque pedis con malos propòsitos, para gastar en vuestros placeres". Dios tiene, puede y quiere prosperarnos, pero ¿por què serà que no lo hace?. Lo acabamos de leer: Porque no pedimos para compartir con los demàs, sino pedimos para "nuestra" casa en la playa; pedimos para "nuestra" lancha; pedimos para "nuestro" carro ùltimo modelo que tanto queremos, etc. Pero las personas que piden para compartir, por experiencias que hemos visto, sabemos que reciben de Dios no sòlo para compartir sino tambièn para que ellas puedan tener lo que otros tanto desean. ¿Por què?  Pues porque aprendieron a pedirle a Dios sin intereses personales. Hemos visto en nuestra caminata cristiana personas màs prosperas por dar que por recibir. Ahora bien, un consejo sencillo pero muy pràctico y certero: La escritura nos dice "Serà bendecido el generoso que da al POBRE, no dice que se le dè al que nos puede devolver màs de lo que le estamos compartiendo".

viernes, 2 de septiembre de 2016

La ley filosòfica.

"El que siembra maldad cosecha desgracias; el Señor lo destruirà con el cetro de su ira".
(Proverbios 22:8).

Existe una ley conocida como la "Ley filosòfica", la cuàl consiste en la premisa de que toda "causa" tiene un "efecto", y, como consecuencia de ello podemos "preveer" el resultado de nuestros hechos, pensamientos, palabras u obras. Se aplica desde lo màs sencillo hasta lo màs complejo que usted pueda imaginar. Si sostiene un vaso en el aire y lo suelta, usted puede prever (conocer de antemano) que debido a la "causa (soltar el vaso) èste al caer se va a lastimar o romper (efecto).

Dios conoce èsta ley mucho mejor que nosotros los hombres, por ello quizàs, fue que permitiò que con gran unciòn de su Santo Espìritu, varones entregados a èl escribieran consejos tan sabios y pràcticos como los que encontramos en los libros de los Salmos, de los Proverbios, Eclesiastès y Lamentaciones entre otros. Segùn esa ley aplicada a lo espiritual, sin involucrarnos en "hacer conjeturas" o "hablar lo que no debemos", podemos preveer lo que sucederà por los hechos, palabras y obras de cualquier persona o de nosotros mismos, pues hay otra ley que se involucra en el asunto, y èsta es una ley divina, la "Ley de la siembra y la cosecha". De la misma manera que si usted siembra manzanas no puede cosechar peras; o que, si usted no siembra no puede esperar cosechar. De esa misma forma si usted mira a alguien sembrar maldad... usted puede preveer que esa persona va a cosechar muerte y destrucciòn. Y, por el contrario, cuando vemos personas sembrar el bien, esas personas es imposible que dejen de cosechar bendiciones, no solamente para sus pròjimos sino para los suyos y para èl mismo. La causa nos puede hacer preveer el efecto, y, lo que sembramos serà lo que cosecharemos.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Espinas y trampas.

"Espinas y trampas hay en la senda de los impìos, pero el que cuida su vida se aleja de ellas".
(Proverbios 22:5).

Problemas, angustias, aflicciones, limitaciones y hasta fatalidades, todo ser humano ha de tener en su vida. Por lo tanto, no hemos de confundir las "eventualidades" con que esos sucesos acontezcan en nuestras vidas, con el "continuo desastre" que es la vida del impìo. Pues si confundimos èstos conceptos podemos llegar a creer que Dios simplemente "no nos quiere ni acepta", cuando realmente èl anhela de todo corazòn que todos nos alleguemos a èl.

Quizàs un ejemplo bìblico nos da mayor luz al asunto. Nabal, un descendiente del gran hèroe Caleb, habìa sido protegido en su momento por las tropas de David; en cierto momento, David necesita de provisiones y se las pide a Nabal, èste, hombre sin agradecimiento alguno y necio por naturaleza, le niega las provisiones a David. Al enterarse David, no solamente se arrepiente de haberle protegido sino jura que harà justicia por su propia mano. Abigaìl, esposa de Nabal y una mujer sabia y temerosa de Dios se entera del plan de David, y corre a su encuentro para agradarlo con las provisiones que David necesitaba. La historia termina perdonando David a Nabal, Dios recogiendo a Nabal, y Abigaìl en el palacio del rey siendo una de sus esposas (vea 1ª de Samuel 25 completo). La lecciòn es, Nabal por necio, viviò entre espinas y trampas hasta su muerte; Abigaìl, por sabia, viviendo en el palacio del rey como una de las esposas del rey, aùn y cuando pasò angustias y aflicciones por vivir con un hombre necio; y con un David, que por ser sujeto a Dios... viviendo una vida de tranquilidad por apartarse de la necedad.