martes, 13 de diciembre de 2016

¿Te ha respondido Dios?

"Yo fui joven, y ahora soy viejo, y no he visto justo desamparado ni a su simiente mendigar el pan".
(Salmo 37:25).

Y el siguiente verso resa asì: "Todo el dìa presta (o da), y su descendencia es una bendiciòn". ¿Se ha preguntado usted alguna vez, cuàl es la razòn por la cuàl los creyentes hincamos nuestras rodillas en tierra? ¿Serà por costumbre, por tradiciòn, por religiosidad o por gratitud? Seguramente que unos lo hacemos por una y otros lo hacen por otra de esas causas.

Preguntamos de nuevo: ¿Nos ha respondido Dios nuestra peticiòn? Si aùn no lo ha hecho, no necesariamente quiere decir que Dios permanecerà indiferente, sino que tan sòlo no ha llegado el tiempo, pero no nuestro tiempo sino el tiempo de èl. Y, por otro lado si ya lo hizo, entonces nosotros queremos hincar nuestra rodilla a tierra, pero ojalà que no lo hagamos por el hecho de que ya tenemos lo que queremos, sino que lo hagamos porque si nos respondiò es porque nos mira como justos. En el primer caso nos estarìamos hincando por lo que èl nos da, pero en el segundo estarìamos hincàndonos por la gratitud del Dios que tenemos, que, a pesar de que muchos nos miran sòlo nuestros defectos, nos señalan, nos envidian, nos menosprecian, para èl somos diferentes pues nos mira como "justos". Esa es la conclusiòn del verso de hoy escrito por el rey David. Con todo y nuestros defectos y nuestras imperfecciones... nuestro Dios nos mira como justos, y la prueba es que responde a nuestras peticiones y nuestras generaciones no mendigan el pan. Gloria sea a su nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario