"Un mazo, una espada, una aguda saeta, eso es el falso testigo contra su amigo".
(Proverbios 25:18).
Testimonio: "Declaraciòn que hace una persona para demostrar o asegurar la veracidad de un hecho por haber sido testigo del mismo". Es lo que hace por ejemplo, un abogado cuando realiza una escritura, y firma reconociendo que ha sido testigo de que lo que en ella està escrito es lo que ambas partes se comprometen a cumplir. Sin embargo, una alteraciòn o una falsedad en dicha testimonio, es penado por la ley.
Vemos entonces que, para el hombre es muy importante el testimonio de una persona, cuànto màs no lo serà para Dios. Por ello, es que Dios tambièn impone una pena de castigo a quien dè mal testimonio de su pròjimo, especialmente si no ha sido testigo de los hechos. La pràctica ha demostrado que aùn siendo testigo de los hechos nos podemos equivocar, pues no solamente lo que nuestros ojos estàn viendo es toda la verdad. Por ejemplo, llegamos a una casa y observamos al padre expulsando de la casa a uno de los miembros de la familia. La primera impresiòn y lo que ven nuestros ojos nos dice que ese hombre no tiene consciencia, que està cometiendo una injusticia, que està loco, esa, es nuestra parte de la verdad. Pero, lo que no vieron nuestros ojos tambièn es verdad, y es el hecho de que ese miembro de la familia no ha querido cumplir las normas establecidas para esa casa. Es allì, cuando nos damos cuenta que no todo lo que vemos es la verdad, y que, aùn de lo que vemos tenemos que tener cuidado de dar testimonio. Ahora bien, cuando damos testimonio aùn de lo que no vieron nuestros ojos, es peor falta aùn. Sobre todo porque a los creyentes Dios nos manda en Gàlatas 6:10: "hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe". Y hablar de lo que no nos consta, es dar mal testimonio, es como darle con una mazo a nuestro hermano, es como hundirle la espada, lo convertimos en una agua saeta en su contra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario