viernes, 11 de noviembre de 2016

Los excesos.

"Si encuentras miel, nos te empalagues; la mucha miel provoca nàuceas".
(Proverbios 25:16).

¿Què nos està diciendo la palabra de Dios hoy, que si nuestro desayuno es con tortas de miel no le echemos demasiada? ¿Que la miel nos puede dar diabetes? ¿Que la miel es un alimento dañino? No. Simplemente nos està haciendo una analogìa de los excesos.

Miremos lo que nos aconseja la escritura  en varios pasajes de la escritura acerca de los excesos: Uno "No te alabes delante del rey, Ni estés en el lugar de los grandes" Proverbios 25:6. Esta porciòn nos habla que si alguna virtud o cualidad tenemos, no somos nosotros los que debemos hablar de ella, sino otras personas. Y en un segundo plano nos habla que no debemos buscar los lugares de privilegio sino tenemos que esperar para ser llamados a ellos, si es que nos corresponde ocuparlos algùn dìa. Es increìble la cantidad de personas que quieren salir en la foto, pero no quieren pagar el precio para salir en ella... eso es pecar de exceso.  En Proverbios 25:17 "No frecuente tu pie la casa de tu vecino, no sea que él se hastíe de ti y te aborrezca". Este pasaje es exageradamente explicativo acerca del cuidado que hemos de tener con respecto a las relaciones interpersonales, y aunque aquì se menciona la casa del vecino es aplicable a todas las personas, sean compañeros, conocidos o familiares. Pues si frecuentamos mucho la casa de alguien en lugar de ser una bendiciòn nos convertimos en el estorbo que no los deja salir adelante, o, ellos se convierten en el estorbo nuestro, pero esto que esto tambièn es un exceso, se entiende solamente con sabidurìa de lo alto. Y la historia nos ha demostrado ampliamente que Dios, los estorbos, los quita de en medio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario