lunes, 14 de noviembre de 2016

Gente no confiable.

"Confiar en gente desleal en momentos de angustia es como tener un diente careado o una pierna rota".
(Proverbios 25:19).

¿Quièn nos puede garantizar en èsta vida que en algùn momento no necesitaremos de la ayuda de alguien?  Cuando èramos niños, se nos enseñò una gran lecciòn, que a Dios gracias, nunca hemos olvidado y que nos ha sido muy ùtil: "Nadie es tan rico que no necesite algo en algùn momento, y nadie es tan pobre que no pueda dar algo en algùn momento".

Sin embargo, es necesario que contemos con la ayuda idònea para ese momento de urgencia. Imagìnese usted que su esposa està esperando un bebè, y por razones de trabajo, usted tiene que viajar fuera de la ciudad, pero le confìa a una pariente que por favor la asista. ¿Què va a suceder si esa persona no es confiable? ¿Còmo va a salir del momento crìtico su esposa si usted està lejos y la persona no es responsable? Bien nos  dice el mensaje de Dios hoy: "Una persona no confiable es como un diente careado o una pierna rota". ¿Con què seguridad podemos morder si creemos que la siguiente mordida serà dolorosa? ¿Què fuerza podemos tener o aplicar apoyàndonos en una pierna rota y dolorosa? Definitivamente, necesitamos para los momentos difìciles de nuestra vida, gente confiable. Ahora bien, ¿Còmo adquirimos esa gente confiable? Pues hay una ley divina que se ha dado en llamarse "La ley de la siembra y la cosecha". Muchos la utilizan para hablar de dinero, y es cierta y aplicable, pero tambièn se aplica a èste caso. "seamos nosotros personas confiables, y en su momento, Dios harà  que tengamos a nuestra disposiciòn persona confiables". Esa es la clave.

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