jueves, 8 de diciembre de 2016

La necedad.

"Pesada es la piedra y pesada es la arena, pero màs pesada es la provocaciòn del necio".
(Proverbios 27:3).

Cuando se menciona la palabra "ignorante" muchos podrìamos ofendernos, pero es precisamente porque ignoramos lo que esa palabra significa, las àreas que cubre o los lìmites hasta donde llega. Albert Einstein podrìa haber llamado ignorante a un carpintero porque no sabìa altas matemàticas; pero, un carpintero podrìa haber llamado ignorante a Einstein porque no sabìa còmo aplicar el barnìz. En cuyo caso ambos son sabios en su profesiones pero ignorantes en la del otro. Y lo mismo sucede en lo espiritual.

Explicado y dado por hecho que entendimos el punto, entramos en materia en el verso de hoy. El profeta Jeremìas declarò: "Son gente ignorante, son necios... porque no conocen ni el camino ni las ordenanzas del Señor" (5:4). Dios determinò desde el principio de los tiempos dos pactos para con su pueblo, pero entendamos algo "con SU pueblo" no con todo el mundo. El primer pacto durò desde el êxodo hasta la muerte de Cristo y era "solamente" para el pueblo judìo. Si usted era alemàn, ruso, chino o indito de las amèricas... ese pacto NO era para usted. El segundo pacto se iniciò con la muerte y resurrecciòn de Cristo y durarà hasta la segunda venida de Cristo... pero NO es para todo el mundo, sino sòlo para los que por fe, acepten a Cristo. En èste pacto si usted es judìo pero no cree... entonces NO es pueblo y este pacto NO es para usted; y si usted es alemàn, ruso, chino o indito de las amèricas pero cree en Jesucristo... entonces usted es pueblo de Dios y èste pacto SI es para usted. Pero, la "ignorancia del camino y las ordenanzas de Dios" hace que las "creencias y las tradiciones de los pueblos" sean como una provocaciòn del necio. Y, ver, escuchar gente asì... bien lo dice el proverbio: "Es pesada carga".

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