jueves, 9 de noviembre de 2017

Cristo es nuestro faro.



“Yo soy la luz del mundo”
(Juan 8:12).

Si algo es muy importante para los navegantes en las playas, es un faro. La luz que emite es lo que guía a los barcos a aguas seguras para que no encallen, se empantanen o se detengan en donde no deben.

Un faro es una torre fuerte sobre la cual se pone una luz para guiar a los navegantes. Muchos faros no solamente tienen la luz sino tienen diferentes intensidades en la luz, y los hay tambièn que tienen una sirena para los días màs nublados o tormentosos. Cristo es ese faro que emite esa luz tan necesaria para las aguas que el hombre recorre durante su vida. Ignorarlo solamente sirve para que encallemos, nos empantanemos o nos detengamos en donde no debìamos de haberlo hecho. Si. Cristo es para un ser humano, la torre fuerte que tiene la luz que puede guiarlo, èl nos avisa con diferentes intensidades de luz los peligros que nos acechan, y en momentos de mucho peligro tambièn nos hace sonar una alarma. No ignoremos la luz que emana ese faro, pues es definitivamente, la diferencia entre la vida y la muerte eternas.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Màs amargo.



“Encontrè algo màs amargo que la muerte”
(Eclesiastès 7:26).

Si por algo la historia marcò al Rey Salomòn, no fue tan sòlo por ser uno de los principales reyes de Israel sino por ser el màs sabio (2ª Crònicas 1:12).

Fue precisamente èl quien advirtió lo siguiente: “TODO lo que Dios ha puesto a hacer al hombre, es penoso y abrumador” (Eclesiastès 1:13). Y que TODO lo que el hombre hace durante TODA su vida es: “como correr tras el viento” (Eclesiastès 1:14). ¡Increìble para el corazón humano, pero verdadero para su espíritu! Novecientos años antes que Cristo nos trajera el evangelio de la cruz, ya se predicaba por parte del hombre màs sabio que ha existido, por encima de una doctrina de prosperidad. Pues claramente expresa: “Que TODA tarea que el hombre se ha propuesto en el recorrido de la historia ha demostrado llegar a ser penosa hasta la muerte”. Sin embargo, Salomòn nos habla de que hay algo màs amargo y penoso que la muerte: “La mujer que es una trampa” (Eclesiastès 7:26). Un buen ejemplo de esto lo vemos en la vida de Sansòn con Dalila (Jueces 16:4), quien con mentiras y engaños y por amor al dinero, hizo confesar a Sansòn el secreto de su fortaleza para entregarlo a los filisteos.  


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   

martes, 7 de noviembre de 2017

Justificaciòn.



“Nosotros no somos hijos de fornicación”
(Juan 8:41).

Cristo les està recriminando a los religiosos el por què lo quieren matar, siendo que ellos se llaman hijos de Abraham, procedencia misma del Cristo.

Pero como el ser humano es un ser que por naturaleza “justifica” sus acciones, entonces lo atacan con argumentos materiales. Y le recuerdan cuando Marìa resultò esperando durante el “desposorio” (que era el tiempo de espera para la boda, un año antes de la misma). Pràctica y malintencionadamente le dicen: ¡Ahhh, no hemos olvidado lo que hizo tu madre hace treinta y tres años, por lo tanto sabemos que eres un hijo bastardo! (Juan 8:41). ¿A què viene èste ejemplo?  Simplemente a que en nuestros días cualquiera de nosotros estamos expuestos a un error, una falta o un pecado, y después de vivir ordenada o ejemplarmente por 40 ò 50 años, ese dìa por arte de magia, lastimosamente, queda borrado de un sòlo plumazo como coloquialmente decimos. Tengamos misericordia y el dìa que la lleguemos a necesitar la recibiremos.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Las oportunidades.



“De balde estuve protegiendo a èste tipo”
(1ª Samuel 25:21).

Nabal era un hombre rico con una mujer bella e inteligente que contrastaba con un varòn insolente, de mala conducta, y obviamente, sin temor a Dios (25:3). David le había hecho un favor al protegerlo en determinado momento. Pero el dìa que David tiene una necesidad, Nabal se comporta neciamente y le niega el favor a David (25:9).

David entra en furia y toma 400 de sus guerreros y enfila en contra de Nabal, Abigaìl se entera y “sin perder tiempo”, va para sanar la afrenta. David es agradado de tal forma que calma su enojo y retiene su propósito. Veamos, Nabal tuvo la oportunidad de congraciarse con David por el favor hecho y la desperdiciò, a tal grado que perdió la vida por mal agradecido (25:37-38). Abigaìl tuvo la oportunidad de agradar a David y la aprovechò, al extremo que tiempo después llegó a ser una de las esposas del Rey, por ser una persona agradecida (25:40). David tuvo la oportunidad de cometer un asesinato en masa, pues iba no sòlo por Nabal sino tambièn por su gente (25:22), pero la aprovechò y su pago fue que Dios no sòlo lo librò de hacer un mal, sino además, le diò por esposa a una bella mujer, ese fue el pago a la sensatez. ¿Què estamos haciendo con las oportunidades que Dios nos da, las estamos aprovechando o llegarà el dìa en que nos arrepintamos? 


Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Huellas.



“Sìgueme…Entonces  Mateo se levantò y lo siguió”
(Mateo 9:9).

Se nos da la genealogía del Cristo; su bautizo; la tentación en el desierto; còmo predica en el Sermòn del Monte; como sana a un leproso y a muchos enfermos, como responde a la fe de un centurión, y calma una tormenta. Asì inician los primeros capítulos del libro de Mateo.

Luego, Mateo, narra de sì mismo: “Cristo vio a un hombre sentado cobrando impuestos, se presenta frente a èl, y sin conocerlo le dice: Levàntate y sígueme, y el hombre se levantò y le siguió” (Mateo 9:9). ¿Hemos alguna vez analizado el impacto de èsta escena? ¿Què precedìa a Cristo, para que un hombre que no le conocía, le siguiera? ¿Hay, en la actualidad una persona a la que conozcamos, ya no digamos si no la conocemos, a la cuàl seguirìamos dejàndolo todo atrás, casa, familia, trabajo, estabilidad? ¿Seguirìamos las huellas de un desconocido? ¿Què clase de huellas habían precedido a Cristo, para tener la autoridad y la capacidad de convencimiento para que una persona sin conocerle le obedeciera a primera voz y le siguiera? Ahora, las preguntas para nosotros, líderes u ovejas son: ¿Què clase de huellas estamos dejando? ¿Què ejemplo estamos dando a los nuestros y a los desconocidos? ¿Seguirìa alquien nuestras huellas hoy?

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   





jueves, 2 de noviembre de 2017

¡Basta ya!



“Asì se impidió que el pueblo trajera màs”
(Exodo 35:6).

Dios había autorizado la construcción de un Tabernàculo para èl, Moisès da las instrucciones según las recibió de Dios para que asì se realizara. El pueblo escucha con atención què tipo de materiales son los requeridos y pone manos a la obra.

En cuatro ocasiones la escritura nos menciona en el capìtulo 35:22;25;29 y 36:2 que: “Las ofrendas, los trabajos y la colaboración eran voluntarias, según los recursos de cada quièn, y, como les había venido en el corazón hacerlo”. La obra se inicia y llega el momento en que los artesanos le dicen a Moisès: “El pueblo trae mucho màs de lo que se necesita para la obra de Jehovà” (36:4-6). Entonces Moisès “pregona” al pueblo lo siguiente: “Basta ya, ningún hombre ni ninguna mujer haga màs para ofrendar, pues lo que habéis hecho es màs que suficiente”. ¡Què temor de Dios tuvo Moisès al no pedir màs de lo necesario! ¡Què lección de integridad la que recibimos al observar que Moisès no se permitiò para sì o para los encargados, la oportunidad de tomar como propio lo que correspondìa a Dios!  Como líderes, que en alguna medida el Señor nos ha puesto hoy, cuestionamos: ¿Estamos construyendo un Tabernàculo para el Señor o para nosotros?  ¿Estamos siguiendo el ejemplo de integridad de Moisès o lo estamos violentando? ¿Estamos permitiendo que la ofrenda sea voluntaria o estamos haciendo sentir culpable al que no puede dar? ¿Le estamos quitando al que apenas tiene para los propios? Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Una manada pequeña.



“No temàis manada pequeña”.
(Lucas 12:32).

El Señor inicia un sermón hablando de los afanes, bajo ese contexto les hace ver a sus discípulos (antiguos y modernos), que no hay que preocuparse por “nada” en èste mundo (Lucas 12:22), pues nuestro Padre celestial ya tiene conocimiento de todo y no nos abandonarà.

Si entendemos bien la Palabra de Dios cuando se refiere a “nada” tambièn incluye la obra (no el estado) espiritual (Filipenses 4:6). Sin embargo, por naturaleza el hombre se preocupa. Asì, algunos nos pudiéramos llegar a sentir fracasados si nuestro ministerio incluye muy pocas personas, como tambièn algunos se pudieran llegar a sentir exitosos por tener muchos seguidores. No es la cantidad sino la calidad lo que hace exitoso un resultado. Cristo nos diò el ejemplo. El Hijo de Dios tan sòlo tuvo doce seguidores y uno le traicionò, pudiéndose decir a la luz del pensamiento anterior que Cristo fracasò, sin embargo esos pocos hombres transformaron el mundo. Otro ejemplo, Gamaliel, gran maestro de la Palabra en tiempos de la Iglesia primitiva, tuvo muchos alumnos, por lo que pudiéramos llamarle exitoso, pero sòlo uno se destacó: Pablo. Lo que fue suficiente para que Dios nos legara casi todo el Nuevo Testamento por sus escritos (Hechos 22:3).


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.