lunes, 6 de noviembre de 2017

Las oportunidades.



“De balde estuve protegiendo a èste tipo”
(1ª Samuel 25:21).

Nabal era un hombre rico con una mujer bella e inteligente que contrastaba con un varòn insolente, de mala conducta, y obviamente, sin temor a Dios (25:3). David le había hecho un favor al protegerlo en determinado momento. Pero el dìa que David tiene una necesidad, Nabal se comporta neciamente y le niega el favor a David (25:9).

David entra en furia y toma 400 de sus guerreros y enfila en contra de Nabal, Abigaìl se entera y “sin perder tiempo”, va para sanar la afrenta. David es agradado de tal forma que calma su enojo y retiene su propósito. Veamos, Nabal tuvo la oportunidad de congraciarse con David por el favor hecho y la desperdiciò, a tal grado que perdió la vida por mal agradecido (25:37-38). Abigaìl tuvo la oportunidad de agradar a David y la aprovechò, al extremo que tiempo después llegó a ser una de las esposas del Rey, por ser una persona agradecida (25:40). David tuvo la oportunidad de cometer un asesinato en masa, pues iba no sòlo por Nabal sino tambièn por su gente (25:22), pero la aprovechò y su pago fue que Dios no sòlo lo librò de hacer un mal, sino además, le diò por esposa a una bella mujer, ese fue el pago a la sensatez. ¿Què estamos haciendo con las oportunidades que Dios nos da, las estamos aprovechando o llegarà el dìa en que nos arrepintamos? 


Señor: Danos un honesto celo por tu casa. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario