“Enderezad el camino del Señor”.
(Juan 1:23).
¿Quién endereza lo que no está torcido?. Los abuelos
decían: “No repares algo que no está dañado”… porque entonces sí lo vas a
dañar”.
Espiritualmente algo se había torcido, por ello el
liderazgo había perdido su credibilidad hace dos mil años. Preguntamos: ¿No le
parece familiar el concepto hoy en día? ¿Tenemos idea de cuánta gente se está
alejando de la Iglesia y de Dios por culpa que otra vez el camino del Señor
está siendo torcido? Los ¡ayes! del Cristo en Mateo 23 se están cumpliendo de
nuevo: a) Con una “doble moral” se está cerrando el camino al cielo de muchas
ovejas (Mateo 23:13); b) Con un “amor fingido” se están devorando las casas de
las ovejas (arrebatándoles su dinero que es su tiempo y por lo tanto su vida)
(Mateo 23:14); Se dedica todo el tiempo del mundo para conseguir un seguidor y “proveedor
de recursos”, pero en cuanto deja de serlo se le ignora (Mateo 23:15); Se
quiere ser consejero no teniendo “entendimiento
experimental” de la palabra, lo que convierte a ciegos guías de ciegos (Mateo
23:16); Se ha dejado la doctrina de la cruz y se ha cambiado por la “atractiva
y motivadora doctrina la de la prosperidad”, falseando así la verdadera fe
(Mateo 23:23); Se “exige” a las ovejas lo que no se exige al liderazgo ni a sus
proles (Mateo 23:25); Se sube pulcro al púlpito “disfrazando” las verdaderas
intenciones, como sepulcros blanqueados (Mateo 23:27). Sí, es verdad, se
endereza lo torcido, y la ley había sido torcida hace dos mil años por eso fue
que Cristo vino en ese tiempo y el juicio inició por casa (Templo), nuevamente
sucederá lo mismo y el juicio otra vez iniciará por enderezar la hipocresía y
los intereses ocultos en la Iglesia (Mateo 23 completo y 1ª Pedro 4:17).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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