jueves, 2 de noviembre de 2017

¡Basta ya!



“Asì se impidió que el pueblo trajera màs”
(Exodo 35:6).

Dios había autorizado la construcción de un Tabernàculo para èl, Moisès da las instrucciones según las recibió de Dios para que asì se realizara. El pueblo escucha con atención què tipo de materiales son los requeridos y pone manos a la obra.

En cuatro ocasiones la escritura nos menciona en el capìtulo 35:22;25;29 y 36:2 que: “Las ofrendas, los trabajos y la colaboración eran voluntarias, según los recursos de cada quièn, y, como les había venido en el corazón hacerlo”. La obra se inicia y llega el momento en que los artesanos le dicen a Moisès: “El pueblo trae mucho màs de lo que se necesita para la obra de Jehovà” (36:4-6). Entonces Moisès “pregona” al pueblo lo siguiente: “Basta ya, ningún hombre ni ninguna mujer haga màs para ofrendar, pues lo que habéis hecho es màs que suficiente”. ¡Què temor de Dios tuvo Moisès al no pedir màs de lo necesario! ¡Què lección de integridad la que recibimos al observar que Moisès no se permitiò para sì o para los encargados, la oportunidad de tomar como propio lo que correspondìa a Dios!  Como líderes, que en alguna medida el Señor nos ha puesto hoy, cuestionamos: ¿Estamos construyendo un Tabernàculo para el Señor o para nosotros?  ¿Estamos siguiendo el ejemplo de integridad de Moisès o lo estamos violentando? ¿Estamos permitiendo que la ofrenda sea voluntaria o estamos haciendo sentir culpable al que no puede dar? ¿Le estamos quitando al que apenas tiene para los propios? Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario