miércoles, 28 de febrero de 2018

La Música en la Iglesia (Conclusión).




“Jehová se regocijará sobre ti con cánticos”.
(Sofonías 3:17).

Entonces ¿Cuál es la música y la alabanza que agrada a Dios? Iniciemos preguntando mejor ¿Cuál era la música que el pueblo de Dios le entonaba en la antigüedad, y, si la que hoy practicamos se le parece o no?

¿Eran cumbias, salsas, reguetón o mariachis? ¿Acaso era un jolgorio mundano? Quien antiguamente pasaba frente a una sinagoga ¿Sabía que dentro había gente adorando a un Dios verdadero, o confundía la congregación con una zarabanda de feria llena de gritos y ruidos como sucede hoy en día?  Veamos: Azarías, profeta descendiente de Obed, se acerca a la tribu de Judá (alabanza) y les dice: “No os apartéis de vuestro Dios, Jehová, y él no se apartará de vosotros” (2ª Crónicas 15:3). ¿Por qué les reclama eso? Porque nos dice la escritura que: “Estaban sin el verdadero Dios, sin sacerdote y sin ley”. Entonces ellos, disciernen y prometen “solemnemente” enmendar el asunto (vea el verso 12). La pregunta del millón para responder lo de la música es: “¿Estamos SOLEMNEMENTE adorando a Dios con cumbias, salsas, reguetón y mariachis, chiflando, gritando, saltando y bailando en la Iglesia el día de hoy, ó, simplemente estamos entreteniendo ovejas porque ni tenemos la dirección de Dios, ni somos sacerdotes sabios, ni mucho menos tenemos ley?   ¡Solemnemente!... ¡Esa es la respuesta!. Todo lo demás es una “solemne” zarabanda de feria y una ofensa a Dios.

NOTA: ¿Nos imaginamos a los discípulos y a Cristo, cantando y bailando cumbias, salsa, reguetón o mariachis, chiflando, gritando, y saltando en la Iglesia como lo hacemos hoy?  Si ellos, llenos del Espíritu Santo, NO hicieron nada similar… quizás es porque se les había REVELADO que a Dios NO LE AGRADA. Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 27 de febrero de 2018

La Música en la Iglesia (Parte dos).




“Egipto y Edom serán destruidos”.
(Joel 3:19).

¿Qué es un vendedor sino un comerciante? ¿Qué significa que los ancianos “vendieron” a los hijos de Judá y de Jerusalén para alejarlos de su tierra”? Implica pues, líderes que “comercian” con el pueblo de Dios (1ª Timoteo 3:3).

La alabanza y la adoración a él, siempre ha sido algo “sagrado” para nuestro Dios. De hecho, es lo que más le agrada que su pueblo haga, pero nos advierte muy claramente que él es un Dios “celoso y vengador” (Nahúm 1:2). Y, lastimosamente hoy en día, los líderes, los ancianos, los pastores, los mal llamados doctores y apóstoles están permitiendo (comerciando y llamando a celo a Dios) cualquier clase de música en las congregaciones. Pues, se han olvidado que Dios para todo tiene normas y estatutos, y que para la música y la adoración también las hay. Y por lo tanto, cualquier tipo de música o adoración que NO se haga bajo ésas estrictas normas y estatutos, simplemente en lugar de ser un acto de “gratitud” más bien son una “agresión” a Dios. Esta situación tuvo y tendrá GRAVES consecuencias para el pueblo (vea Joel 3:6 y 7) cuya única culpa es la falta de “discernimiento” y la “obediencia ciega” a líderes también ciegos (Mateo 15:14). Pero Dios nos dice: ¡Juicio viene sobre los hijos” de esos insensatos líderes (verso 8), que con el “pretexto” de atraer más almas o que no se vayan las que tienen, más bien las están condenando a un exilio (alejarlos de la tierra, Joel 3:6). La lógica nos lo enseña: ¡No podemos agradar a alguien haciendo precisamente lo que le desagrada! Y ese… es el caso, de tanta música sucia (por muy bonita letra que tenga)  involucrada en los cultos hoy en día.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 26 de febrero de 2018

La música en la Iglesia (Parte uno).




“Egipto y Edom serán destruidos”.
(Joel 3:19).

Dios siempre ha utilizado en las escrituras, “parábolas”, que no son otra situación más que ejemplos materiales para darnos lecciones espirituales. Egipto y Edom son unos de ellos. 

Egipto, representa al mundo, o sea, todo lo que no tiene que ver con lo espiritual (Exodo 12:41 y 13:3), y, Edom, la carne, que son los instintos desenfrenados del ser humano (Amós 1:11). En el libro de Joel, vemos cómo Dios trata acerca del mundo y los instintos desenfrenados de “su” pueblo “dentro” del grupo élite religioso de Israel (y que afectaba al pueblo); hoy en día, representado en las congregaciones creyentes (Su Iglesia, su pueblo). Es increíble que a más de dos mil quinientos años de haber sido dada ésta profecía, no sólo haya habido un cumplimiento en esas fechas sino que lo estemos viviendo nuevamente. Y, ¿A quién culpó Dios antes y culpará ahora?  Miremos cómo lo dice la escritura: “Vendisteis a los hijos de Judá y a los hijos de Jerusalén (Joel 3:6). Primero entendamos ¿Qué significan Judá y Jerusalén en las escrituras? Judá, es la tribu de la “alabanza” elegida por Dios, y Jerusalén, el lugar de “adoración”. Y, el libro de Joel está dirigido a: “Los líderes” (oíd “ancianos” Joel 1:2). Y ¿Qué fue lo que hicieron los ancianos? El capítulo 3 y verso 6 lo explica: “Vendisteis a los hijos de Judá y a los hijos de Jerusalén… para alejarlos de su tierra”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 23 de febrero de 2018

Pretextos (Conclusión)


.

“Hay un león hayá afuera, dice el haragán”.
(Proverbios 22:13).

Dios continuamente nos está llamando (Salmo 53:2), lo que sucede es que nosotros preferimos nuestra comodidad que seguirlo. Y más, cuando se realiza sin remuneración económica alguna, sino como gratitud (como debe hacerse según nos enseña el Salmo 50:15).

Existen características de un verdadero siervo de Dios, el apóstol Pablo se las explica a su pupilo Timoteo, (quien había de quedarse a cargo de la importantísima Iglesia de Efeso). 1- Un “llamamiento” (1° Timoteo 1:1), o sea un mandato de Dios para la persona. 2- Una “Profecía” (1ª Timoteo 1:18), emitida directamente por una persona calificada, lo que implica un reconocimiento y una confirmación por parte de personas entendidas en los asuntos de Dios. 3- La persona tiene que ser “Probada” (1° Timoteo 3:10), y tener testigos fidedignos que salió triunfante. De lo contrario, ¿cómo podrá enseñar, guiar, consolar, animar y ser ejemplo para otros?. Y 4- “Imposición de manos” (1° Timoteo 4:14), personas de alta estima a los ojos de Dios deben imponer manos y orar por la persona con el llamamiento. Estos son requisitos “indispensables” para un ministro verdadero de Dios, cuando los liderazgos no se toman bajo éstos lineamientos, los resultados que pueden llegar a ser catastróficos. Es dramático cuando se hace sólo por “necesidad” de un liderazgo, pues necesidades existirán siempre, pero Dios no se mueve por necesidades sino por propósitos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



jueves, 22 de febrero de 2018

Pretextos (Parte dos).




“Hay un león hayá afuera, dice el haragán”.
(Proverbios 22:13).

Decían los abuelos: “En todos lados se cuecen habas”. Esta expresión la sacaban a luz cada vez que alguien creía que algún evento que se suponía no debía verse en determinado lugar o persona… igualmente se veía.

Una persona de alta sociedad cometía alguna imprudencia en la mesa de los comensales, como echar un eructo o poner los codos sobre la mesa, y como se “suponía” que esas eran costumbres de personas sin educación, salía a luz la expresión: “En todos lados se cuecen habas”. ¿A qué vamos con esto? A que en todo nivel se cuecen las habas con los pretextos. Veamos, Lucas 9:57-62: Cristo le dice a un hombre: “Sígueme”, y la respuesta fue un “pretexto”: “Deja que primero entierre a mi padre”. ¿Por qué creemos que era un pretexto?, pues porque en ningún momento la escritura menciona que el padre de éste joven estuviera enfermo (vea también Mateo 8:21-22), por lo que a simple vista es evidente que NO queriendo seguirle da un pretexto. Una prueba más la vemos en la respuesta de Cristo: “Deja que los muertos entierren a sus muertos”, refiriéndose a que, cuando una persona no ha reconocido a Cristo como su suficiente Salvador, aún y cuando ande caminando por la calle, es una persona muerta no importando lo religiosa que sea o que parezca (Efesios 2:1).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 21 de febrero de 2018

Pretextos (Parte uno).




“Hay un león haya afuera, dice el haragán”.
(Proverbios 22:13).

Pretexto: “Argumento o razón que damos para justificar algo, especialmente un fallo, un error, o evitar culpabilidad”. ¡Y vaya si no somos expertos en inventarlos!.

Estamos lavando una taza, un plato o un vaso, se nos resbala por un descuido o una torpeza y qué es lo que decimos: ¡Se cayó!, ¡se rompió!, en otras palabras la culpa fue de: La taza, el plato o el vaso pero nunca nuestra. En todas las respuestas que damos en esos casos NUNCA implicamos nuestra culpa, sino siempre estamos implicando que la culpa fue de otro… a eso se le llama “pretextos”. Pero hemos de decir que esto de los pretextos, no es en absoluto, algo nuevo. Viene incrustado en el corazón humano, por ello la biblia nos enseña: “Engañoso y perverso es el corazón humano” (Jeremías 17:9). Y nuestra lucha, como creyentes, debiera ser por romper esas ataduras, porque de lo contrario lo único que hacemos es acrecentarlas hasta volverlas un sempiterno estilo de vida. Como decíamos, esto no es nada nuevo, veamos: En Génesis 3:11: Dios pregunta: ¿Adán, has comido del árbol que te dije que no comieras? Y la respuesta de Adán en lugar de ser sí o no, fue… ¡la mujer que me diste!. Dios hace la misma pregunta a la mujer y en lugar de decir sí o no, la respuesta fue… ¡la serpiente me engañó!.  Pretextos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   




martes, 20 de febrero de 2018

Destruidos… por falta de conocimiento (Conclusión).




“Mi pueblo fue destruido…”
(Oseas 4:6).

La biblia Nueva Versión Internacional nos habla en ésta forma: “Mientras más aumentaban los sacerdotes, más pecaban contra mí” (Oseas 4:7) En la actualidad existe una “proliferación” de autonombrados líderes, pastores, doctores, apóstoles (sacerdotes) sin llamamiento, sin preparación y por lo tanto sin unción, que están llevando los asuntos de Dios como si fueran empresas privadas.

¿Cómo se mira la destrucción en el pueblo de Dios actualmente?  Exactamente como se vió hace miles de años, veamos los versos 4:10-11: 1- Comerán y no se saciarán (Es increíble e innegable que muchísimas familias creyentes hoy en día no logran llegar a fin de mes o lo hacen con mucha dificultad, pues sus recursos económicos en lugar de acrecentarse como les han enseñado a “declarar”, se limita, muy a pesar de que son dadivosas). 2- Tendrán intimidad, más no se multiplicarán (Con gran asombro hemos visto en los últimos años la dificultad para tener niños o la infertilidad en miembros de la Iglesia cristiana). La pregunta es: ¿Será coincidencia, casualidad, mala suerte, o, simplemente el cumplimiento de una profecía? 3- La fornicación, el vino y el mosto quitarán el juicio (El jolgorio ya entró a la casa de Dios, muchos creyentes están viviendo el mundo dentro de la Iglesia, van a la Iglesia a divertirse o a ser entretenidos pero no a ser instruidos). Y lo peor de todo, los líderes no sólo lo están permitiendo sino que son sus “promotores” con el falso pretexto de que hay que atraer a las personas de un modo u otro. Los culpables, los líderes; pero quienes pagan o pagarán las consecuencias… el pueblo. Bien dice la escritura que por falta de conocimiento se perece. Los líderes, por promover con falsos propósitos: y el pueblo, por no discernir. 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.