“Mi pueblo fue destruido…”
(Oseas 4:6).
La biblia Nueva Versión Internacional nos habla en
ésta forma: “Mientras más aumentaban los sacerdotes, más pecaban contra mí”
(Oseas 4:7) En la actualidad existe una “proliferación” de autonombrados
líderes, pastores, doctores, apóstoles (sacerdotes) sin llamamiento, sin
preparación y por lo tanto sin unción, que están llevando los asuntos de Dios
como si fueran empresas privadas.
¿Cómo se mira la destrucción en el pueblo de Dios
actualmente? Exactamente como se vió
hace miles de años, veamos los versos 4:10-11: 1- Comerán y no se saciarán (Es
increíble e innegable que muchísimas familias creyentes hoy en día no logran
llegar a fin de mes o lo hacen con mucha dificultad, pues sus recursos
económicos en lugar de acrecentarse como les han enseñado a “declarar”, se
limita, muy a pesar de que son dadivosas). 2- Tendrán intimidad, más no se
multiplicarán (Con gran asombro hemos visto en los últimos años la dificultad
para tener niños o la infertilidad en miembros de la Iglesia cristiana). La
pregunta es: ¿Será coincidencia, casualidad, mala suerte, o, simplemente el
cumplimiento de una profecía? 3- La fornicación, el vino y el mosto quitarán el
juicio (El jolgorio ya entró a la casa de Dios, muchos creyentes están viviendo
el mundo dentro de la Iglesia, van a la Iglesia a divertirse o a ser
entretenidos pero no a ser instruidos). Y lo peor de todo, los líderes no sólo
lo están permitiendo sino que son sus “promotores” con el falso pretexto de que
hay que atraer a las personas de un modo u otro. Los culpables, los líderes;
pero quienes pagan o pagarán las consecuencias… el pueblo. Bien dice la
escritura que por falta de conocimiento se perece. Los líderes, por promover
con falsos propósitos: y el pueblo, por no discernir.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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