miércoles, 31 de agosto de 2016

La prudencia.

"El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias".
(Proverbios 22:3).

En lugares como latinoamèrica, en donde la guerra de los rebeldes y los narcotraficantes contra los ejèrcitos son el pan del dìa, y en donde cualquier dìa de tantos, en cualquier lugar de tantos, a cualquier hora de tantas se forman las confrontaciones con armas de poderosos calibres, siempre nos ha impresionado que la gente sale a la calle a ver què sucede, pero, cuando està lloviendo todos se resguardan. Por increìble que a usted le parezca!!!  Eso se llama: falta de prudencia.

Ademàs en latinoamèrica la necesidad econòmica de los pueblos los obliga a hacer actos de marabarismos especialmente con el transporte pùblico, en donde vemos personas colgando de los agarradores de los buses; en donde vemos ocho o nueve personas una sobre de otra en un auto pequeño; y en donde vemos a cuatro, cinco o màs personas apiñadas en una moto. Vemos miles de casas construidas en las laderas màs empinadas y el latente peligro de un deslave en inviernos fuertes, etc. Podemos obeservar a personas manejar imprudentemente en lugares normales ya no digamos en carreteras peligrosas o en construcciòn, lo cual ha causado grandes tragedias. Muchas son las penalidades que se pudieran evitar si fueramos prudentes. La prudencia nos llama a no hacer o a no decir lo que no debemos de hacer o decir en determinados momentos. Una persona prudente es aquella que medita cada movimiento ajedrecìsticamente para no verse involucrado en situaciones bochornosas o comprometedoras. Pues alguien expresa algo sin interès alguno y sin haber tomado ninguna decisiòn en algo, y como lo que dijo se cumpliò resulta ser el culpable de tal o cual situaciòn sin haber tenido, repetimos, nada que ver en el asunto.

martes, 30 de agosto de 2016

Lo que el rico y el pobre tienen en comùn.

"El rico y el pobre tienen esto en comùn: a ambos los ha creado el Señor".
(Proverbios 22:2).

Cristo diò una sentencia hace dos mil años: "A los pobres siempre los tendrèis entre vosotros". Le acaban de ungir para la sepultura, y alguien exclama: "Con el precio de ese perfume, se hubiera dado de comer a muchos pobres" (Juan 12:5). Varias lecciones se pueden extraer de èstos pasajes, como por ejemplo, el gran valor que significò el sacrificio de Cristo, por ello el gran valor del perfume; el falso interès de Judas (que fue quien fijò el precio justo del perfume, equivalente a tres cientos dìas de trabajo) por atender las necesidades de los pobres etc. 

Pero hoy, nos fijaremos en que fue Dios, en su soberanìa absoluta, quien creò a los pobres y a los ricos. Pobres y ricos siempre han habido, lo vemos desde los tiempos de Abraham cuando eran grandes ganaderos y habìa gente en gran escasez. Pero esos estratos sociales se acentuaron con la Revoluciòn Francesa, cuando hubo tambièn una revoluciòn industrial y la màquina fue desplazando al hombre de su trabajo. Hoy, la tecnologìa està haciendo lo mismo, al extremo de que personas cada vez màs jòvenes (se anda por los 35 años), estàn siendo despedidas de sus empleos por grandes corporaciones... pues ya son demasiado viejos para el trabajo. Como dijimos, fue Dios quien creò a los ricos y a los pobres, pero los creò para un propòsito. Y el propòsito no es precisamente que el rico tenga una casa en la playa, otra en el campo, y otra en la ciudad y que sea el pobre quien se las cuide y limpie. No, ¡fue para mostrar què es lo que hay en el corazòn del hombre! Si en el corazòn del rico hay un poco de misericordia para con el necesitado o soberbia en contra de Dios, creyendo que lo que ha logrado lo ha hecho por sus propios medios. Y si en el corazòn del pobre hay resentimiento contra el que tiene o contra Dios, o, si tiene contentamiento por lo poco recibido. Pero lo que sì tienen en comùn es que a ambos los hizo Dios, y que, el dìa en que ambos estèn muertos, el cajòn del rico quizàs valdrà cuatro o cinco veces màs que el del pobre, pero adentro abrà lo mismo...nada (Eclesiastès 9:5) ¿Entendemos?

lunes, 29 de agosto de 2016

Lo que nos corresponde.

"Se alista al caballo para el dìa de la batalla, pero la victoria depende del Señor".
(Proverbios 21:31).

Dios ha dispuesto todo en la vida para que el hombre tenga lo necesario y sea felìz, es màs, Dios habìa hecho un mundo perfecto para el hombre, pero fue el hombre mismo quien se lo hizo conflictivo debido a la desobediencia. Y por ello, hoy, lo entendamos o no lo entendamos, hemos de vivir bajo la sentencia de la desobediencia: Tù, varòn comeràs con el sudor de tu frente; y tù, mujer, tendràs dolores de parto.

No nos cansaremos de repetir desde èsta ventana algo que nos gusta mucho en lo personal, pero que hemos comprobado que es una gran verdad en la realidad: "En oraciòn le podemos pedir al Señor que nos regale una vaca; y èl en su infinita misericordia nos la darà... pero... NO ESPEREMOS QUE SEA EL QUIEN BAJE A ORDEÑARLA, eso ya nos toca a nosotros. ¿Por què mencionamos esto? Pues porque ciertamente Dios ha dispuesto todo para que el hombre sea felìz, pero tambièn hay tareas que le corresponden hacer al hombre. Cuando Adàn estuvo en el paraìzo, leemos que: Adàn cultivò la tierra y èsta le daba frutos (Gènesis 2:15) en otras palabras "trabajaba" pero sin problemas ni angustias; y que tambièn trabajaba con su mente a todo nivel (Gènesis 2:18) pues fue èl quien puso nombre a todos los animales. Ahora bien, para que en nuestras labores nos vaya bien, es necesario cumplir con dos requisitos, el primero, consultar con Dios, y, si èl nos aprueba los planes entremos a trabajar con gusto; y dos; pues trabajar, porque las tareas no se hacen solas ni las cuentas tampoco se pagan solas. Asì entenderemos que a nosotros nos toca alistar al caballo, ordeñar la vaca... pero la victoria nos la da solamente Dios.

sábado, 27 de agosto de 2016

De nada sirven.

"De nada sirven ante el Señor la sabidurìa, la inteligencia y el consejo".
(Proverbios 21:30).

Es de cuerdos buscar la sabidurìa, de hecho la escritura nos llama a que la busquemos; es de personas centradas encontrar los medios màs inteligentes para realizar una tarea; y, por supuesto que es lo màs acertado buscar el consejo de quienes saben acerca de un tema mucho màs que nosotros. Sin embargo, la escritura nos dice que: "Cuando buscamos la sabidurìa, la inteligencia y el consejo solamente humanos... nos equivocaremos". Pues Dios ridiculiza a los sabios y a los entendidos (1ª Corintios 1:19).

La historia nos muestra muchos ejemplos de errores que se han cometido por no consultar con Dios, o mucho peor, de enfrentarse a èl con altivez. El ejemplo de un mal consejo humano lo podemos observar en el famoso colapso del Puente Tacoma en Washington en 1940. En donde por el consejo de bajar los costos, el puente fue construido sin los soportes tècnicos necesarios colapsando ante los vientos de la època. Y, con respecto a la arrogancia humana y la altivez en contra de Dios, pues para nadie es un secreto lo que sucediò con el famoso trasatlàntico Titanic, cuyo constructor asegurò que "ni Dios" podìa hundir el barco el cual se hundiò en su viaje de inaguraciòn. Tenemos que entender què: "Es bueno recibir sabidurìa, inteligencia y consejo de los entendidos en las materias", pero, si no nos acercamos a los pies de Cristo para pedir esos atributos de Dios... el resultado de lo que estamos planeando puede llegar a ser doloroso, y, si por desgracia nos ponemos arrogantes o altivos delante de Dios entonces puede llegar a ser fatal. Errores todos cometemos, pero, errores a propòsito delante de Dios no es lo que necesariamente se le puede recomendar a alguien que haga. Aunque tambièn ha de decirse que cuando Dios quiere probar a alguien para prepararlo a algo superior, lo somete a difìciles pruebas... de cuyo màs claro ejemplo es el caso de Job.

viernes, 26 de agosto de 2016

La conducta del justo.

"El malvado es inflexible en sus decisiones, el justo examina su propia conducta".
(Proverbios 21:29).

Solamente existen dos formas de que cada ser humano actùe, una es agradando a los demàs y otra es agradàndose a sì mismo. Ambas tienen distintos resultados por supuesto, pues mientras que cuando actuamos agradando a los demàs posiblemente tambièn nos agrademos a nosotros mismos; cuando actuamos agradàndonos solamente a nosotros, lo màs seguro es que ni nosotros mismos quedemos agradados. ¿Un juego de palabras? NO, una verdad bien grande.

Esaù, quiso agradarse a sì mismo, y terminò con las manos vacìas. Despreciò un lugar de privilegio por satisfacerse, y luego, aunque dice la escritura que lamentò con làgrimas la primogenitura, ya no pudo obtenerla. Judas quiso satisfacerse a sì mismo con el fruto de la venta de su Señor, pero resultò tan desagradado y frustrado que parò quitàndose la vida èl mismo. Cuando la escritura nos habla de personas justas, nos habla de personas que antes de agradarse ellas piensan en agradar a los demàs, Y, ¿còmo podemos reconocer a un justo? Bueno, la escritura nos enseña varias cualidades de ellos: Su vida es como la luz del dìa, que va en aumento; cuando el justo da un consejo, èste funciona. el justo no sòlo tiene conocimiento sino que lo sabe aplicar; sus manos son hàbiles para la riqueza; lo vemos colmado de bendiciones a èl y a los suyos; deja herencia para sus hijos y para sus nietos; su boca es fuente de vida; y, la escritura todavìa agrega lo siguiente para cuando el justo muera: del justo cuando muere habrà buena memoria. Pero una clave grande para que en vida reconozcamos a un justo es el hecho de què èl es de las personas que "reflexiona" antes de actuar, no de los que andan "justificando" su actuar.

jueves, 25 de agosto de 2016

El sacrificio del impìo.

"El sacrificio de los malvados es detestable, y màs aun cuando se ofrece con mala intenciòn".
(Proverbios 21:27).

"Y todo lo que hagàis, hacerlo como para el Señor, y no como para los hombres". Consejo que Pablo le da a los creyentes de Colosas (ver Colosenses 3:23), ciudad cercana a Efeso lugares en donde el apòstol habìa fundado iglesias, no sinagogas ni catedrales, sino iglesias que se reunìan en casas particulares. Ejemplos que vemos en Romanos 16:3-5 con Aquila y Priscila; y el mismo apòstol Pablo en Hechos 28:30-31.

Una de las frases que màs nos gusta de nuestro Señor Jesucristo es: "Mirad, que nadie os engañe". El engaño, tanto en lo material como en lo espiritual viene por falta de conocimiento de la verdad. En lo material nos engañan con moneda falsa porque no conocemos bien el original, y, hasta que llegamos al banco con un experto nos hace ver las diferencias. En lo espiritual, dice la escritura (la experta) que: "Por falta de conocimiento, el pueblo perece" (vea Oseas 4:6). Y, ¿còmo podrà tener conocimiento el pueblo de Dios en lo espiritual, si se conforma con creer lo que escucha solamente el dìa que asiste a la congregaciòn?  Es con una relaciòn diaria, con un estudio continuo, con una bùsqueda de informaciòn permanente de y con Dios, que dejaremos la ignorancia de los asuntos espirituales. Precisamente porque no hacemos eso, es que, no hemos entendido que las "buenas obras" no son el que alguien simplemente dè. Por lo tanto, no podemos considerar "bueno" a un narcotraficante, a un polìtico corrupto, a un comerciante inescrupuloso que de ofrendas, dàdivas ni inversiones a los pueblos, a las personas o a las iglesias.  Dios solamente recibe ofrendas "santas y limpias", lo demàs lo considera como trapos de inmundicia, que en el original significa "toallas de menstruaciòn" (Isaìas 64:6).

miércoles, 24 de agosto de 2016

La generosidad.

"El justo da con generosidad".
(Proverbios 21:26).

"Dios los escogiò en Cristo desde antes de la fundaciòn del mundo; y, a quienes escogiò a ellos tambièn predestinò; y a los que predestinò tambièn los redimiò; y a los que redimiò tambièn les dio a conocer el misterio; y el misterio es que: Los hizo herederos del reino juntamente con Cristo (Efesios 1:4-11).

Desde "antes" de fundar el mundo, Dios ya habìa "escogido" de antemano a muchos hombres, a los cuales pensò en "rescatarlos" de las manos del diablo; a ellos les tenìa preparado el darles a conocer el gran misterio que Cristo venìa a juntarlos para recibir galardones en el cielo. ¿Injusticia el elegir a unos y no elegir a otros? ¿Por què?  Sì el dueño de algo puede hacer lo que quiera con ese algo. Y, siendo Dios el dueño del mundo y todo lo que en èl habita, porque es su creador (vea Salmo 24:1), acaso no puede èl elegir a unos para honra y a otros para deshonra. Miremos lo que dice Cristo en el evangelio de Juan 15:16: "No me elegisteis vosotros a mì... yo os elegì a vosotros". Ahora bien, tambièn dijo: "No hay mejor amigo que el que da su vida por sus amigos". La pregunta es: ¿Sì el Hijo de Dios diò su vida por mì? ¿Tanto me duele a mì ser generoso con los recursos que Dios me diò?. Muchas personas no asisten a la iglesia porque no quieren que les toquen lo que consideran "SU" dinero. No han entendido dos que tres pensamientos: uno, el dinero nos lo diò Dios, por lo tanto es de èl, no nuestro; dos, no todo es dar dinero, nosotros podemos dar consolaciòn, ayuda, servicio, estrategias, planes, apoyo, etc. tres, no es en sì cuànto demos sino lo que demos y cuàndo lo demos; y cuatro,¿hasta cuàndo entenderemos una ley preciosa que Dios nos diò acerca de la siembra y la cosecha?  El que siembra poco... cosecha poco; el que siembra mucho... cosecha mucho; pero, ay de aquèl que no siembra porque no cosecharà, lo que implica una de dos situaciones: o pasa hambre o pone la mano para recibir lo que por caridad le den.