lunes, 11 de diciembre de 2017

El amor verdadero (Parte uno).



“Nadie tiene un mayor amor”.
(Juan 15:13).

Todos sabemos que cuando uno exclama: “Este es mayor que el otro”, està diciendo que hay un máximo, el cuàl està por encima de todos los demás elementos mencionados. Asì miden las escrituras el amor.

Nos menciona que no hay amor màs grande que aquèl que se muestra por entregar la vida por alguien màs. La escritura nos menciona que el primer elemento de un amor verdadero y puro es el “sufrimiento” (1ª Corintios 13:4). Si no estamos dispuestos a “sufrir” por otra persona, dice la escritura que simplemente NO la amamos. Quizàs por ello es que la fòrmula del matrimonio es: “Prometer ser fiel y cuidar en la riqueza… pero màs aùn en la pobreza; en la salud… pero màs aùn en la enfermedad”. En el matrimonio sufrir NO implica estar siendo “martirizado” por el otro, pero sì implica “inversión de tiempo, servicios, cuidados, dinero, fidelidad, justicia, y respeto”. Cumplir esos requisitos proporcionan una felicidad y una satisfacción que dura mucho màs allà del dìa que llevamos a la tumba a un ser al cuàl dijimos haber amado.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Solos (Conclusiòn).



“No es bueno que el hombre estè solo”
(Gènesis 2:18).

Cristo, el Mesìas, el Hijo de Dios llegó un momento en el que, aùn estando rodeado de gentes sintiéndose sòlo exclamò: “Padre, por què me has abandonado” (Mateo 27:46). Asì que, escrituralmente, cualquiera que se “jacta” de estar solo lo único que hace es engañarse a sì mismo, pues està tratando de ocultar: egoísmo, orgullo, resentimiento, justificación, o autocompasión. Pero los demás lo ven.


La soledad en una persona NO siempre es provocada por la persona misma, pues hay factores que no dependen de uno, una enfermedad contagiosa, un abandono, una viudez, etc. (lo hemos visto y vivido, y eso, es muy distinto a “jactarse”). El punto, es que, hasta donde dependa de nosotros la soledad no debiera de ser una “opción”. No hay como tener una mano acompañándonos a cualquier lado que vamos; un abrazo que nos ayude en el momento oportuno; un hombro o un pecho en dònde recostarnos sana y dignamente; una palabra de aliento o de consuelo en el momento difícil, etc. La misma biblia nos enseña las virtudes de no estar sòlo: “Hay màs fruto en el esfuerzo”; “Si uno cae, el otro le ayuda a levantarse”; “Cuando se acuestan se dan calor”; “dos, son màs difíciles de vencer que uno”; “Una cuerda tarda màs en romperse que un hilo” (Eclesiastès 4:9-12). “Creer” que podemos solos està en contra de los planes de Dios (Romanos 14:7a).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 7 de diciembre de 2017

Solos (Parte uno).



“No es bueno que el hombre estè solo”
(Gènesis 2:18).

Soledad: “Sentimiento de tristeza que se tiene por la falta de alguien”. Cuando leìamos la definición en el diccionario, nos extrañò que la definición no habla, ni por asomo, de alguien que estè “aislado”. Lo que implica que una persona puede estar rodeada de muchas personas, y aùn asì, estar o sentirse sola.

La soledad no es buena para el hombre ni para la mujer según Dios. Esto implica que no le hace bien a una persona por mucho que se jacte de que “mejor sòlo-a que mal acompañado-a”. El hombre y la mujer somos seres hechos para estar en medio de una sociedad, por ello, desde la antigüedad Dios creò las tribus, los clanes, las razas, las naciones, etc. (Gènesis 2:18) Y, la base de todas ellas es el matrimonio entre un hombre y una mujer (única forma de poder cumplir el mandato de reproducirse y multiplicarse, Gènesis 1:28). Asì què, por mucho que los “derechos (desechos) humanos” defiendan la diversidad de géneros están equivocados, y, tanto ellos como todos quienes les apoyen cometen una grave falta contra Dios y sus leyes, y por supuesto, pagaràn las consecuencias.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

¿Quièn mueve tu estorbo? (Conclusiòn).


¿Quièn os estorbò?
(Gàlatas 5:7).

¿Cuàl fue el resultado de las acciones de Dios moviendo los “estorbos”? Abigaìl, llegó a ser la esposa del rey; David, llegó a ser rey; y Jesùs, pudo crecer y desarrollar su ministerio. En otras palabras: “Todos, fueron prosperados en sus caminos”.

Ahora bien, ¿Què sucede cuando es el hombre quien quita los “estorbos”? Eliseo era un “estorbo” para las ambiciones de su siervo Giezi, y èste a ocultas corre tras Naamàn para recibir una recompensa que ni siquiera le correspondìa a èl (2ª Reyes 5:24 y 27). Jonàs es enviado a Nìnive (Jonàs 1:2), pero para Jonàs tanto el pecado de èstos como la gran misericordia de Dios eran un “estorbo” (Jonàs 3:10 y 4:2), y por ello, huye a Tarsis, creyendo èl haberlo quitado. ¿Cuàl fue el resultado en ambos casos? ¿Què sucediò cuando fue el hombre quien quitò los “estorbos”?  Giezi tuvo que sufrir los embates de una enfermedad cruel, como lo era la lepra; y Jonàs, no sòlo sufrió la vergüenza pública sino de todas formas tuvo que ir y hacer la tarea y terminò discutiendo con Dios (Jonàs 4:8-9). El resumen del asunto es que, “estorbos” siempre habrá en nuestra caminata cristiana, pero debemos esperar que sea Dios quien los remueva, pues si lo hacemos nosotros sòlo empeoramos nuestra situación.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  

martes, 5 de diciembre de 2017

¿Quièn mueve tu estorbo? (Parte uno).


¿Quièn os estorbò?
(Gàlatas 5:7).

Si usted es de aquellos que eventualmente sigue èstos mensajes, recordarà que hace unos meses vimos algo acerca de los “estorbos” en la vida del creyente, pues hoy veremos otra arista de esa vivencia.

El mensaje decía básicamente lo siguiente: Abigaìl era una hermosa joven que había sido dada como esposa, por intereses económicos, a un hombre viejo pudiente pero patàn como lo era Nabal. Este vino a ser un “estorbo” para la joven Abigaìl, por lo que Dios le envió una enfermedad, la cuàl en diez días lo llevò a la tumba (1ª Samuel 25:38). En otro caso, cuando Saùl se convirtió en un “estorbo” para David, por su propia envidia, Dios no sòlo apartò su Espìritu de Saùl sino le envió a una batalla de la cuàl nunca regresarìa. (1ª Samuel 31:1-4). Luego vimos còmo Herodes era un “estorbo” para el entonces niño Jesùs, y Dios le hace ver a Josè en un sueño, que huya a Egipto para traerlo de vuelta un tiempo después cuando Herodes fuera quitado del camino (Mateo 2:3,13 y 15). Ahora bien ¿Quièn quitò los “estorbos” de Abigaìl, David y Jesùs?  Fue Dios.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿Por què Dios permite?



“Para mostrar en tì mi poder”
(Romanos 9:17).

¿Cuàntas veces y cuàntas personas nos hemos preguntado en el momento àrido de una tragedia… en dònde està Dios? Sin darnos cuenta que Dios estuvo allì, y que fue èl, quien precisamente permitió lo que nos sucedió.

Todo lo que Dios hace es bueno, porque èl es un Dios bueno. Que para nosotros en determinados momentos sea “desagradable” lo que nos toque vivir, eso es otra situación. Pero Dios elige cada evento, cada persona, cada momento para nuestro beneficio como creyentes. Lo vemos en el ejemplo del faraòn con Israel en los tiempos del èxodo, pues fuè un “instrumento” de Dios para hacer aprender a Moisès y al pueblo muchas lecciones (Gènesis Exodo 14:4). Y lo mismo nos sucede en la caminata cristiana, pero tenemos que pedirle al Espìritu Santo que tenga misericordia de nosotros para que podamos aprender esas lecciones. Por dos razones, la primera es que nos harán crecer como creyentes; y la segunda, es porque necesitamos ayudar a otros a llegar a la meta. Por ello, si no aprobamos a la primera vendrán màs pruebas, pues son lecciones que no podemos dejar de recibir.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Confesaos (Conclusiòn).


 “Confesaos vuestros pecados”.
(Santiago 5:16).

Informaciòn histórica para quienes interese:
La Confesiòn de pecados “a terceras personas” fue declarada oficial en el Concilio IV de Letràn en 1215. Iniciò como una “acciòn pastoral” pero lamentablemente por la intromisión de la Iglesia en asuntos políticos terminò como un “control social”.

De èsta pràctica que con fines sanos (pero no escritural) se había impuesto, vino una debacle de extremas proporciones, la historia lo afirma, veamos: 1- El gobierno en contubernio con los clèrigos, toma el control de las vidas de los màs insignes hombres y mujeres de los pueblos, tanto ricos como poderosos, por ello es que la confesiòn había de hacerse únicamente en la parroquia correspondiente y no en las aledañas, todo esto con fines de estrategias polìticas. 2- Los clèricos inician con las mujeres menos protegidas de la sociedad lo que se llamò “solicitación” (delito incluido dentro del Derecho Canònico desde 1561 por el Papa Pìo IV), que no era màs que pedir favores sexuales a los cuales no podían negarse, pues en esa época los sacerdotes estaban ubicados en una clase social dominante. 3- Debido a la intimidad en que se hacían las confesiones, generalmente rincones oscuros de los templos, se inicia la lamentable pràctica del abuso sexual infantil que aùn continùa, pero que el clero se ha empecidano en negar y mucho menos en castigar.

Fuentes: Historia de la Iglesia, Editorial, Luis Vives, 1965. Luis Lòpez de Guereñu, Mil historias. El asesinato de la monja Cathy Cesnik, 1969.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.