“Y tu deseo será para tu
marido”
(Gènesis 3:16b).
Sujeciòn: Acciòn “libre y voluntaria”
por medio de la cuàl una persona se somete a otra, con o por algunos objetivos
como: aprender, disciplinarse o salvar la vida.
Dios creò al hombre y a la mujer:
como seres libres. Solamente les impuso “una” ley, y esa única ley fue
quebrantada. El quebrantamiento a esa ley, trajo consigo una “sentencia”: Para
èl (hombres), que todos los días de su vida comerìa: a) Con “el sudor de su
frente; y b) Con dolor” (Gènesis 3:17). Y, para ella (mujeres): a) Que los
dolores de sus preñeces serìan aumentados; b) Que con dolor tendría a sus
hijos, y c) Que su deseo, sería para su marido (Gènesis 3:16). Asì que, cuando
dos personas (hombre y mujer, pues solamente asì se puede procrear hijos)
deciden “libre o voluntariamente” tomar a la otra como pareja, ambos “libre y voluntariamente”
están: èl, obligándose a cuidar y proteger a la mujer (1ª Corintios 7:33), y a
trabajar con sudor y dolor toda su vida. Y, ella, sujetándose, sometiéndose o
poniendo su deseo “libre y voluntariamente” bajo la sombra del hombre (1ª
Corintios 7:34). Y èsta ley, Dios no la puso por machismo sino como seguridad.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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