viernes, 19 de enero de 2018

Matrimonio y divorcio (Conclusiòn).



“No es bueno que el hombre estè solo”
(Gènesis 2:18).

Otras formas de mancillar (o manchar) el lecho del matrimonio son:

1-No tener contentamiento (Hebreos 13:5)… Esto impllica no respetar el juramento que se hizo en el compromiso: “Ser fiel en lo malo; en la pobreza; o, en la enfermedad… si alguno de estos tres factores se llegaran a dar. Hoy, se habla mucho, debido al feminismo, de “abuso psicológico” hacia la mujer, existe y debemos evitarlo y combatirlo. Pero, tambièn es cierto, que una mujer que continuamente estè sin contentamiento; exige que exige: indirecta tras indirecta, comparando su bienestar con el otras parejas, o peor aún, chantajeando al esposo con su cuerpo…tambièn està practicando “abuso psicológico”. Esto la biblia lo declara: “goteras continuas” (Proverbios 27:15). 2- No honrando a la persona con la que nos unimos (1ª Corintios 13:4-8)… A una persona se le honra con un sistema de vida “digno”, no necesariamente con dinero, posición social o concediendo caprichos. 3- Irrespeto (1ª Corintios 7:4)… Ya que luego del matrimonio el cuerpo ya no nos pertenece sino a “nuestra” pareja: a) NO se le puede ni debe dar a una tercera persona; b) NO se le puede ni debe negar al cónyuge: y, c) Tampoco implica que se puede lastimar, denigrar o abusar. (1ª Corintios 7:5). Todo “derecho” debe ser de “mutuo” consentimiento (1ª Corintios 7:5). Sabiendo, eso sì, que “toda decisión” trae consigo “consecuencias” agradables o desagradables. La Biblia dice: ¡No es bueno que el hombre estè sòlo… pero el matrimonio debe ser sin mancilla”.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.   


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