viernes, 5 de enero de 2018

Sujeciòn (Conclusiòn).


“Y tu deseo será para tu marido”
(Gènesis 3:16b).

“Somètase toda persona a la autoridad… porque toda autoridad es puesta por Dios” (Romanos 13:1). “Varones, que vuestra cabeza sea Cristo” (Efesios 5:23). “Mujeres, estad sujetas a vuestros maridos” (1ª Pedro 3:1).

El hombre que no quiera hacerse cargo de una mujer, o, la mujer que no quiera que su deseo sea para su marido… simplemente que NO se casen. Pues, media vez tomen la decisión “libre y voluntariamente” están sujetos a las normas. Y, ya casados si el “cuidado” o la “sujeciòn” les son estorbos solamente tienen dos caminos: “soportar” la consecuencia de su decisión, o bien, librarse “voluntariamente” de esas obligaciones, pero, quien haga èsto último, es histórico y evidente, que tendrá que pagar peores consecuencias (1ª Corintios 7:10). La primera de las seis cosas que Dios aborrece es: Los ojos altivos (Proverbios 6:17), los ojos altivos significa: “Retar a Dios”, creer que podemos solos… sin èl. Si no somos amantes de la sujeción, si creemos que podemos “aprender, disciplinarnos y cuidar de nuestra vida… nosotros solos”, lo mejor sería no comprometernos con nada ni con nadie. Si no queremos estar bajo la presión de cuidar a alguien o bajo sujeción no lo estemos, pero si ya nos comprometimos tengamos contentamiento (1ª Tesalonicenses 5:18).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  



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