miércoles, 24 de enero de 2018

Eslabones (Parte uno).



“Contribuid a la paz y a la edificación mutua”
(Romanos 14:19).

“Eslabones”: Anillos de cualquier material que juntos forman una cadena, con la cuàl realizaremos algùn objetivo especìfico… hasta que la cadena se rompa.  

Ahora bien, cuando hablamos de una analogìa, entonces los eslabones y las cadenas nos sirven para mostrar una lecciòn. Ejemplo: La ciencia ha estado trabajando seriamente en lo que ellos denominan: “Secretos familiares”, que no son otra situación que lo que la escritura nos muestra como “eslabones de cadenas o ataduras” (Aunque hemos de reconocer que la biblia no lo dice clara sino implìcitamente). La ciencia ha demostrado que esos “secretos” causan un entorpecimiento en el bien vivir de las personas, pues a mayor grado o gravedad que guarde el secreto, simplemente mayor “presión” representa para quien lo retiene (*). La escritura nos muestra esos eslabones y cadenas en los errores repetitivos que vemos en algunos personajes: A saber: Abraham e Isaac, bajaron a Egipto como estrategia humana no por orden divina (Gènesis 12:10 y 26:1); Lot y sus hijas, amaban los placeres, la buena vida y eran temerosos (Gènesis 19:16 y 19:31-34). David y Salomòn, fueron mujeriegos (1ª Crònicas 3:1-4 y 1ª Reyes 11:1-4). El punto es el siguiente: Nos demos cuenta o no, en las familias hay “eslabones y cadenas o ataduras” que se traen de generaciòn en generaciòn, y que, cuando entramos a los caminos del Señor son estorbos que nos impiden avanzar espiritualmente… hasta que son rotos (Salmo 107:13-14).  

(*) Básicamente los secretos tienen que ver con dos elementos: “Sexo y dinero”, elementos tan poderosos que son los causantes de haber derrocado a TODOS los imperios de la historia.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


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