“Porque tù destruiste la
tierra”.
(Isaìas 14:20).
En Gènesis vemos que cuando
Dios hizo al hombre lo formò del polvo de la tierra (Gènesis 2:7). Luego le
mandò: “Dejaràs a tu padre y a tu madre y seràs una sola carne (una sola
tierra) (Gènesis 2:24). Y, asì, fundò la sagrada institución del matrimonio.
Hacer una analogía entonces entre el hombre y la tierra no es en absoluto insólito.
Tambièn vemos en las
escrituras que Dios le diò autoridad al diablo para que pudiera gobernar la
tierra (el hombre), y asì, se nos dice en Isaìas 14:20 que tiene poder para
“destruirla” y para “matar” a su pueblo. No poner un matrimonio en manos de
Dios, da como resultado que sea “otro” quien gobierne ese matrimonio, ese “otro”
es santanàs. Y el resultado de esa acción resulta en pleitos, contiendas,
desacuerdos y separación, porque los caminos y el gobierno lo tiene la carne
(Isaìas 14:20). En los últimos meses nos hemos enterado del divorcio de al
menos cuatro parejas, matrimonios de 5; 10; 12; y 30 años. Fueron parejas que
hicieron “ceremonias y compromisos religiosos” pero no un “compromiso
tripartito con Dios” (Eclesiastès 4:12). El enemigo ha destruido y matado esos
matrimonios; ha destruido y matado esa tierra, y lo peor de todo, està
destruyendo y matando el fruto de esos matrimonios, los hijos. El Señor nos
libre de algo semejante.
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
Gracias por tan sabio análisis
ResponderEliminar