“Si alguno tiene viudas en
su familia, que las sostenga”.
(1ª Timoteo 5:16).
Desde el punto de vista del
Nuevo Pacto es una “enorme” bendición el ayudar, pero repetimos “ayudar” al
sostenimiento de nuestros líderes, pero también para èsto existen condiciones “Bíblicas”.
En la porción de Timoteo que expusimos arriba se nos “ordena” (mandamiento) que
si tenemos viudas en casa (especialmente ancianas), que PRIMERO velemos por
ellas (sostenerlas, mantenerlas) para que no sean una carga a nadie y menos a
la Iglesia. Y, entonces y sòlo entonces, llevemos ofrenda a la Iglesia.
Cristo enfrentò la
HIPOCRECIA Y EL FALSO AMOR de los fariseos, cuando les reclamò lo que hacían
con el pueblo, pues EVITABAN que los hijos les mostraran el amor a sus padres
ayudándolos cuando lo necesitaban, con el argumento que no podían tocar lo que
ya habían “consagrado” (Corbàn) a Dios (vea Lucas 7:11). Y en (Mateo 15:5) note
usted algo, Jesùs llama “mandamiento” (obligatorio) al honrar padre y madre; y
“tradición” (no obligatorio) al diezmo (nótese que aquí, Cristo està
mencionando el diezmo cuando aùn estaban en el Antiguo Pacto). En Mateo 23:15,
Cristo los vuelve a confrontar por el hecho de que hacían cualquier cosa para
hacer “prosélitos” (seguidores del judaísmo), pero media vez los miraban
convertidos y siendo “proveedores”, ya no se preocupaban por ellos (Mateo 23:15).
Lastimosamente, hoy, en la mayoría de Iglesias y mucho màs en las mega-iglesias
los miembros ya no son vistos como personas sino como mercancías. No nos
apartamos del mandamiento de dar, pero sì creemos, practicamos y enseñamos (bíblicamente)
que tiene que ser Dios quien nos diga a quièn, còmo y cuàndo. Total, ¿No es
acaso, esa, la enseñanza que nos dan, que el dinero es de Dios? Entonces ¿Por què no puede ser Dios quien
decida… a quièn, cuàndo y còmo lo “debemos” dar?
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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