miércoles, 7 de junio de 2017

¿El verdadero evangelio u otro evangelio? (Parte uno).

“Estoy maravillado de què tan pronto, habéis olvidado el verdadero evangelio”.
(Gàlatas 1:1).

Es innegable que la epístola a los creyentes en Gàlatas la escribiera el apóstol Pablo. En ella, èl demuestra su frustración y desconsuelo, de còmo, los judaizantes (judíos que se habían convertido a la fe de Cristo) y se supone debían dejar el judaísmo (leyes de Moisès). Querìan seguir a Cristo, pero cumpliendo “algunas” de las leyes Mosàicas. Y querìan que todo gentil que se convirtiera a la fe de Cristo también cumpliera esas leyes. Entendamos entre ellas, la circuncisión, el lavamiento de manos, el reposo del dìa sábado, etc.

Es asì, còmo, el apóstol se ve en la necesidad imperiosa de escribirles para “corregir” el error. Y lo hace muy severamente, pues les indica que quien quiera vivir cumpliendo aunque sea UNA sola de las leyes mosàicas, estarà bajo condenación (maldición), será llamado anatema (vea el verso 1:9), y considerado “caìdo” de la gracia (vea 5:4). Y explica que a quienes sean los responsables de hacer caer a otros en ese error serán acreedores de una “sentencia” por parte de Dios (vea 5:10).


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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