miércoles, 31 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte seis).

“El Pacto del cual es mediador es superior”.
(Hebreos 8:6).

La escritura està dividia en dos grandes porciones: El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, Dios caducò el Antiguo Pacto NO el Antiguo Testamento. ¿Què significa èsto? Pues sencillamente que Dios CADUCO LA LEY DE MOISÈS pero no caducò los libros de “historia” que tantas lecciones nos dejan (1ª Corintios 11); ni caducò los libros de los “profetas” que nos anuncian el Plan de Dios en lo porvenir, y que incluyen preciosas promesas.

Luego ¡Debemos entender que el DIEZMO estaba incluido en ese Antiguo Pacto a Israel, y que al quedar CADUCO ese Pacto también caducò la ley y la pràctica del diezmo! ¿A cuenta de què, quièn que no pertenezca a un grupo (judío en èste caso) debe cumplir las leyes de ese grupo, y menos aùn, si dichas leyes ya NO están vigentes? ¿A cuenta de què o quièn decidió volverlo a establecer? Para “manipularlo” a usted le dicen: Que Malaquìas 3:9 llama “ladrones y malditos” a quienes no diezmaban, sì, es cierto, pero eso FUE “especialmente” para el sacerdocio judío (2:1); para el pueblo judío (3:9), y  como parte del Antiguo Pacto (Jeremìas 31:31). ¿Por què entonces usted se va a condenar si no cumple con una ley que para empezar NO le corresponde cumplir porque NO es judío, y que además ya està caduca? Si usted cree en Cristo, cumpla con la nueva ley de DAR CONFORME PROPUSO EN SU CORAZÒN, COMO FINANCIERAMENTE PUEDE Y A QUIEN DEBE… y tenga paz en su corazón. Si creemos que Cristo es el autor y consumador del un Nuevo Pacto. Entonces “alguien” que exije el diezmo, està NEGANDO la obra redentora de Cristo, pues està NEGANDO el Nuevo Pacto (en donde se incluìa el diezmo), tan simple como eso (Gàlatas 3:10-12).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


martes, 30 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte cinco).

“Y harè un Nuevo Pacto, afirma el Señor”.
(Jeremìas 31:33).

“Este es el Pacto que después de aquèl tiempo harè con el pueblo de Israel, afirma el Señor. Pondrè mi ley en su mente, y la escribirè en su corazón. Yo serè su Dios, y ellos serán mi pueblo”. Primeramente hemos de entender la expresión “en aquel tiempo”, para ubicarnos en las dispensaciones (cada uno de los perìodos de tiempo en que se divide el acercamiento del hombre a Dios, y las condiciones que rigen durante dicho tiempo).

Este texto es mencionado en el contexto del Nuevo Pacto, Jeremìas 31:1. El apóstol Juan, nos dice en 1ª Juan 2:18, que “YA” estamos en “aquèl tiempo”. Y, el apóstol Pablo nos enseña què: “El final de la ley (el Pacto Antiguo) es Cristo (Romanos 10:4). Por lo tanto el tiempo del fin lo estamos viviendo desde hace 2,000 años. En Hebreos 7:11-13 se nos enseña que al cambiar el Pacto también cambia la ley. Preguntamos ¿Entonces, si la antigua ley del diezmo ya caducò, què ley nos rige hoy en dìa? La escritura tambièn nos lo enseña: “La de dar VOLUNTARIAMENTE conforme propone el corazón, y conforme a lo que cada uno gana” (2ª Corintios 9:7). Ahora bien, NO podemos ni debemos caer en temor, si se nos amenaza con la “extorsión” espiritual que si no “diezmamos” nos iremos al infierno por robarle a “Dios”. ¿Por què no? Porque ¿Si el ladròn de la cruz no diezmo, entonces, còmo Cristo le ofrece vivir en el paraíso? (Lucas 23:43). 

En otro sentido, preguntamos: Literalmente hablando ¿Cuànto de lo que damos ha llegado a las manos de Dios? ¿Quièn se ha quedado con ese dinero? NO estamos diciendo que no hay que dar, compartir o ayudar, lo que dice la escritura es que hay que dar con sabiduría y conforme Dios nos guìe.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 29 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte cuatro).

“No tomes interés de tu hermano”
(Levìtico 25:35-37).

Otros dos puntos importantes acerca del diezmo son: Primero, Dios menciona en Levìtico 25:35-37 literalmente: “Si alguno de tus compatriotas se empobrece y no tiene còmo sostenerse, AYÙDALE (no dice mantènlo) como lo harías con el extranjero; asì podrá seguir viviendo entre ustedes. No exigiràs interés cuando le prestes dinero o víveres, sino que temeràs a tu Dios”, y dicho sea de paso, este argumento nos responde el ¿Para què lo dijo? Tampoco le prestaràs dinero con interés ni le impondrás recargo a los víveres que le fìes”. Y leemos en Levìtico 27:30 al final: Si alguien quiere “rescatar” algo del diezmo, dice Dios, deberá AÑADIR a su valor una quinta parte (20%) del mismo para rescatarlo.

Preguntèmonos: ¿Còmo es posible que Dios dè la prohibición de que se le preste a otro hermano dinero a “intereses”, porque es eso es “usura” (Exodo 22:25) y dos capítulos después EL mismo le imponga a sus hijos, una carga de 20%, que ya rasca màs la extorsión que la usura?  Simplemente ¡IMPOSIBLE!  La respuesta es  tan sencilla como simple, y èste es el segundo punto de los argumentos que mencionamos arriba: EL DIEZMO JAMAS, JAMAS, JAMAS fue dinero mientras durò la ley. Era “producto” de la tierra y de los àrboles, eran “especies”, eran “frutos” NO dinero. ¿Còmo iba Dios a contradecirse en el tèrmino de apenas dos capítulos?  Si sabemos que Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta (Nùmeros 23:19).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 26 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte tres).

“Esa es palabra que Jehovà HA hablado”.
(Deuteronomio 18:22 –entre líneas--).

En Levìtico 27:30 Dios habla y Dios es quien estable como “Ley” el diezmo. El verso dice literal: “El diezmo de todo PRODUCTO del campo, ya sea grano de los sembrados o fruto de los àrboles, pertenece al SEÑOR, pues le està consagrado”. Ahora bien, el diezmo ya es ley, no lo fue con Abraham que lo diò por gratitud y no lo fue con Jacob que lo diò para beneficios personales. Este argumento responde hermenéuticamente al ¿Cuàndo?  fuè instituido el diezmo. Pero, observemos algo importante: Se mencionan “PRODUCTOS” no dinero.

Ahora bien, cuando analizamos la historia los árabes no diezmaban, los egipcios no diezmaban, los otros pueblos no diezmaban… Esto responde al ¿Por què? Simplemente porque Dios había hablado y establecido un Pacto pero NO con el hombre en general, lo que nos responde el ¿Para quién?... Y ese para quièn era SU pueblo, el pueblo escogido, el pueblo de Israel. Pero además vemos otro punto importante, y es el hecho de que èsto està siendo parte de la “Ley de Moisès” aquella que fue dada en el Monte Sinaì para Israel NO para el mundo. Y que, estaba incluida en lo que conocemos como el Antiguo Pacto (La ley), pero que en Jeremìas 31:31-33 es ofrecido ser cambiado en un futuro. ¿Cuàndo era ese futuro? Lo fue con la venida de Cristo y su muerte en la cruz, que es donde comienza el Nuevo Pacto (Romanos 10:4 y Hebreos 8:13).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




jueves, 25 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte dos).

“Esa es palabra que Jehovà NO ha hablado”
(Deuteronomio 18:22).

Todos los predicadores que viven del evangelio quieren hacer creer a las ovejas que el diezmo “ya” existía como mandamiento de Dios desde antes que Dios lo pusiera como ley. La palabra de Dios es muy clara al explicar “cuàndo hablò Dios” acerca de algo y “cuàndo no lo hizo”. El primer verso que utilizan es el de Gènesis 14:20 en donde se nos explica que “antes” de la ley, Abraham le diò los diezmos a Melquisedec. Pero, el punto aquí, es que la escritura es “bien clara” por el texto y el contexto, que èste lo hizo como “agradecimiento personal” pero no como una “obligación o mandamiento”. Una prueba de ello es que no se menciona “nunca” que Isaac, siendo el hijo de la promesa haya sido “instruido” en darlo, y de hecho “nunca” se menciona que lo haya dado.

El siguiente texto utilizado es el de Gènesis 28:22 en donde es Jacob el que ofrece “condicionado” el diezmo a Dios, NO Dios quien se lo exije. Y por otro lado, Jacob ofrece “astutamente” el diezmo de lo que recibirìa no de lo que ya tenìa. Pues recordemos que a èstas alturas èl ya era dueño de una doble porción de herencia que se había robado con la primogenitura. Hasta aquí, vemos que NO ES DIOS quien ha hablado del tema del diezmo, por lo tanto NO es ley. Han sido tan sòlo decisiones humanas por lo que nunca se puede tomar como patrón… si somos honestos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



miércoles, 24 de mayo de 2017

El diezmo según la historia bíblica (Parte uno).

“Toda la escritura es inspirada por Dios”.
(2ª Timoteo 3:16)

Segùn la ciencia de la Homilètica, los que estudiamos en alguna medida la escritura NO podemos NI debemos sacar un “texto” de su “contexto” pues lo que hacemos es defender o crear un “pretexto”, y, “distorsionar” la verdad de Dios. Una segunda regla es que el “contexto” de un texto es el “tema” en toda la escritura. Como tercer punto es importante saber que según la ciencia de la Hermenèutica, antes de emitir una opinión acerca de un tema, debemos hacernos cinco preguntas básicas: ¿Quièn lo dijo? ¿A quièn lo dijo?  ¿Cuàndo lo dijo? ¿Por què lo dijo? ¿Para què lo dijo?  Esas cinco respuestas nos llevaràn a la VERDAD.

En último lugar debemos tener presente que: “Una ley es solamente ley cuando la emite una autoridad”. Usted no puede ir en un sentido de la calle, solamente porque hace cuarenta años sì se podía, si hoy, la autoridad de trànsito ha dicho que ya no se puede ni se debe. En el caso que nos ocupa, la autoridad es Dios, no una organización, no un consejo de ancianos, ni mucho menos una persona arbitrariamente y con intereses personales. En èste estudio tomamos en cuenta lo el Espìritu impregnò en el apóstol Pablo: “Para dar buen ejemplo…gratuitamente predico el evangelio” (1ª Corintios 9:14,15 y 18). Y, “Ocùpense de sus PROPIAS RESPONSABILIDADES y TRABAJEN para no depender de nadie, y se ganen el RESPETO de quienes NO son creyentes” (1ª Tesalonicenses 4:10-12). No es JUSTO que yo decida con quièn me caso; cuàntos hijos quiero tener; en dònde quiero vivir; còmo quiero vivir; què auto quiero tener; a què club quiero pertenecer… y que usted lo pague???

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




martes, 23 de mayo de 2017

¿Diezmar o dar conforme se propuso en el corazón? (Fin de introducciòn).

“Lo que GRATUITAMENTE recibisteis, dadlo GRATUITAMENTE”
(Cristo dando un MANDATO a  SUS discípulos en Mateo 10:8).

No hemos, en 36 años de caminata, logrado entender ¿Còmo hay personas que tienen paz vendiendo el evangelio, cuando Cristo lo diò GRATUITAMENTE y nos ENSEÑÒ que asì lo compartamos?  Lo único que vemos es lo que ha producido èsto: “Un alejamiento de personas necesitadas de amor, no solamente de la Iglesia de Cristo sino de Cristo mismo. Y lo que es peor aùn, personas honestas y desinteresadas que quieren cubrir ese amor, son “invitadas a salir o a retirarse” de la Iglesia pues estorban los particulares intereses del liderazgo. Comprobando lo que escribiera el apóstol Pedro: “Y, en su avaricia, os explotaràn con palabras falsas… haciendo mercancìa de vosotros” (2:3).

Durante los próximos días tocaremos èste tema (diezmo) desde el punto de vista homilètico, hermenéutico e histórico, y, alejado de intereses económicos personales (Proverbios 23:23).

El Ministerio Pan y Palabra (nacido hace 36 años) el Señor nos lo diò a administrar (no en propiedad) con la intención de DAR al necesitado no para VIVIR de èl, y quienes han estado cerca de nosotros saben que en ese orden lo hemos manejado. Pues NO creemos en la moderna forma de ESCLAVITUD que es la doctrina de la prosperidad: ¡En donde yo estudio… y usted trabaja y me mantiene!

Somos pues, fieles creyentes, que debemos COMPARTIR de lo mucho que de Dios recibimos, sea ese NECESITADO creyente o no, pues era lo que Cristo hacìa (Hechos 10:38).

Creemos, también, en las òrdenes de Dios al hombre: COMERAS con el sudor de TU frente (Gènesis 3:19). Quien NO provee para su casa, es peor que un impìo (1ª Timoteo 5:8). En otro sentido, afirmamos que: Servir a Dios NO es un trabajo, es un privilegio, pues no estamos por voluntad propia sino fuimos LLAMADOS a hacerlo (Juan 15:16).

En Pan y Palabra, hemos sido MOTIVADOS a compartir el pan con aquèl que la vida lo ha puesto en situación difícil, no con aquèl que pudiendo NO quiere trabajar (Deuteronomio 24:19).


Quienes nos conocen saben que nuestro sustento viene de una línea de trabajo en Bienes Raìces desde hace 46 años. Dependemos de Dios no de los hombres. Lo que hacemos, lo hacemos por AMOR a Dios y al prójimo, sabiendo, si, que PERFECTOS  no somos, pues lo vil y despreciable eligió Dios (1ª Corintios 1:28).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.