“Toda la escritura es
inspirada por Dios”.
(2ª Timoteo 3:16)
Segùn la ciencia de la
Homilètica, los que estudiamos en alguna medida la escritura NO podemos NI
debemos sacar un “texto” de su “contexto” pues lo que hacemos es defender o
crear un “pretexto”, y, “distorsionar” la verdad de Dios. Una segunda regla es
que el “contexto” de un texto es el “tema” en toda la escritura. Como tercer
punto es importante saber que según la ciencia de la Hermenèutica, antes de
emitir una opinión acerca de un tema, debemos hacernos cinco preguntas básicas:
¿Quièn lo dijo? ¿A quièn lo dijo? ¿Cuàndo lo dijo? ¿Por què lo dijo? ¿Para què
lo dijo? Esas cinco respuestas nos
llevaràn a la VERDAD.
En último lugar debemos
tener presente que: “Una ley es solamente ley cuando la emite una autoridad”. Usted
no puede ir en un sentido de la calle, solamente porque hace cuarenta años sì
se podía, si hoy, la autoridad de trànsito ha dicho que ya no se puede ni se
debe. En el caso que nos ocupa, la autoridad es Dios, no una organización, no
un consejo de ancianos, ni mucho menos una persona arbitrariamente y con
intereses personales. En èste estudio tomamos en cuenta lo el Espìritu impregnò
en el apóstol Pablo: “Para dar buen ejemplo…gratuitamente predico el evangelio”
(1ª Corintios 9:14,15 y 18). Y, “Ocùpense de sus PROPIAS RESPONSABILIDADES y
TRABAJEN para no depender de nadie, y se ganen el RESPETO de quienes NO son
creyentes” (1ª Tesalonicenses 4:10-12). No es JUSTO que yo decida con quièn me
caso; cuàntos hijos quiero tener; en dònde quiero vivir; còmo quiero vivir; què
auto quiero tener; a què club quiero pertenecer… y que usted lo pague???
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario