martes, 23 de mayo de 2017

¿Diezmar o dar conforme se propuso en el corazón? (Fin de introducciòn).

“Lo que GRATUITAMENTE recibisteis, dadlo GRATUITAMENTE”
(Cristo dando un MANDATO a  SUS discípulos en Mateo 10:8).

No hemos, en 36 años de caminata, logrado entender ¿Còmo hay personas que tienen paz vendiendo el evangelio, cuando Cristo lo diò GRATUITAMENTE y nos ENSEÑÒ que asì lo compartamos?  Lo único que vemos es lo que ha producido èsto: “Un alejamiento de personas necesitadas de amor, no solamente de la Iglesia de Cristo sino de Cristo mismo. Y lo que es peor aùn, personas honestas y desinteresadas que quieren cubrir ese amor, son “invitadas a salir o a retirarse” de la Iglesia pues estorban los particulares intereses del liderazgo. Comprobando lo que escribiera el apóstol Pedro: “Y, en su avaricia, os explotaràn con palabras falsas… haciendo mercancìa de vosotros” (2:3).

Durante los próximos días tocaremos èste tema (diezmo) desde el punto de vista homilètico, hermenéutico e histórico, y, alejado de intereses económicos personales (Proverbios 23:23).

El Ministerio Pan y Palabra (nacido hace 36 años) el Señor nos lo diò a administrar (no en propiedad) con la intención de DAR al necesitado no para VIVIR de èl, y quienes han estado cerca de nosotros saben que en ese orden lo hemos manejado. Pues NO creemos en la moderna forma de ESCLAVITUD que es la doctrina de la prosperidad: ¡En donde yo estudio… y usted trabaja y me mantiene!

Somos pues, fieles creyentes, que debemos COMPARTIR de lo mucho que de Dios recibimos, sea ese NECESITADO creyente o no, pues era lo que Cristo hacìa (Hechos 10:38).

Creemos, también, en las òrdenes de Dios al hombre: COMERAS con el sudor de TU frente (Gènesis 3:19). Quien NO provee para su casa, es peor que un impìo (1ª Timoteo 5:8). En otro sentido, afirmamos que: Servir a Dios NO es un trabajo, es un privilegio, pues no estamos por voluntad propia sino fuimos LLAMADOS a hacerlo (Juan 15:16).

En Pan y Palabra, hemos sido MOTIVADOS a compartir el pan con aquèl que la vida lo ha puesto en situación difícil, no con aquèl que pudiendo NO quiere trabajar (Deuteronomio 24:19).


Quienes nos conocen saben que nuestro sustento viene de una línea de trabajo en Bienes Raìces desde hace 46 años. Dependemos de Dios no de los hombres. Lo que hacemos, lo hacemos por AMOR a Dios y al prójimo, sabiendo, si, que PERFECTOS  no somos, pues lo vil y despreciable eligió Dios (1ª Corintios 1:28).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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