martes, 12 de septiembre de 2017

No se puede poner otro fundamento (Parte uno).



“Que nadie se engañe”
(1ª Corintios 3:18).

Corinto, ciudad costera, tenía  uno de los puertos màs famosos, grandes, ricos y lujuriosos de los tiempos antiguos. Como tal, era un lugar al cuàl se acercaban muchas clases de personas provenientes de todo el mundo.

Pablo, levanta una iglesia allì. Dicha iglesia batalla entre lo correcto y lo incorrecto, no solamente en lo material sino también en lo espiritual. Dice la escritura que en donde abunda el pecado sobreabunda la gracia (Romanos 5:20). Y eso precisamente, vemos suceder en èsta ciudad. El primer libro escrito a èsta Iglesia en 5:1, nos explica, que la inmoralidad llegó al extremo que un hijo se acostaba con la mujer de su padre, y fue aceptado, sin reprimenda alguna, dentro de la congregación (hoy mismo, la iglesia no està exenta de ello, pastores que por conveniencia económica aceptan èste pecado y otros).  Pero, en contra parte, èste libro también nos regala grandes joyas espirituales, como por ejemplo, nos muestra el “misterio” de lo que significa la frase de Cristo: “No os contaminèis con la levadura de los fariseos”. Es, a Pablo, a quien se le revelò lo que esto significa: “La malicia, la perversidad y la hipocresía religiosa” (Lucas 12:1 y 1ª Corintios 5:8).  

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




lunes, 11 de septiembre de 2017

¡El mayor título de un hijo de Dios!



“Se despojò a sì mismo”.
(Filipenses 2:7).

Cristo, el Mesìas, El Renuevo de Dios, Emanuel, el Tronco de la vara de Isaì, el Sol de justicia, el Salvador del mundo… se despoja de su magnificencia celestial para hacerse igual a los hombres y se hace llamar a sì mismo: “El SIERVO de Dios” (Filipenses 2:7).

Acaso la cualidad que màs resaltò en Cristo fue la humildad, y hoy, quienes decimos representar a ese Cristo lo que menos estamos mostrando es precisamente humildad. En contraparte vemos un puñado de hombres ambiciosos de poder; codiciosos de ganancias deshonestas; amadores de sì mismos que NO queremos conformarnos con ser llamados “siervos”. Nos hacemos llamar Licenciados, Apóstoles, Doctores, Reverendos, Padres, etc. con semejante actitud, preguntamos: ¿Còmo pretendemos hacer creer a un incrédulo que nuestro Dios es grande, si “nosotros” nos hacemos màs grandes que ese Dios? ¿Còmo pretendemos hacer que alguien que se apartò de los caminos de Dios se vuelva, si no sòlo mira que lo queremos explotar a èl sino mira que estamos explotando el nombre de Dios? Un “Siervo” de Dios sirve al ministerio… NO se sirve del ministerio; un “Siervo” de Dios està para alimentar a otros… NO para ser alimentado por otros; un “Siervo” de Dios fue puesto para dar comodidad a otros… NO para que otros le den comodidad a èl. ¡Cristo, cuando vino como SIERVO, se despojò a sì mismo…NO VINO PARA DESPOJAR A OTROS! (Zacarìas 7:10).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Pronto veremos “quièn” es siervo y “por què” son tan importantes.



jueves, 7 de septiembre de 2017

La Gran Tribulaciòn (Conclusiòn).


“Y serán días de gran tribulación cual nunca la ha habido”.
(Marcos 13:19).

Dos últimas lecciones que nos enseña Noè: Una: “Noè, vivió la Gran tribulación, pero no la padeció, que es algo muy diferente… Y dos: “Las gentes NO entendièron el mensaje” (Mateo 24:39). Hoy, estamos viviendo exactamente lo mismo, hay quienes no entienden pero lo que es peor aùn, hay quienes no quieren esforzarse por entender que sì la vamos a vivir.

¿Hay, en medio de tanta angustia, un consuelo, una esperanza?
¡La hay! ¿Por què se salvò Noè? Uno: “Noè, hizo conforme a todo lo que Dios le mandò” (Gènesis 6:22). En otras palabras: “Oir y obedecer” la voz de Dios es una clave. Dos: “Temor reverente” (Hebreos 11:7). Noè, al estar apercibido de lo que Dios enviarìa tuvo temor (un amor honesto por la verdad, celo de Dios no celos por la obra de Dios). Hoy, tenemos que tener ese mismo amor o celo por la verdad, esa es una clave “importantísima”. El Apòstol Pablo da una tercera clave: “Cuando digan paz y seguridad”. Nòtese que dice cuando “digan” lo que implica un “clamor mundial” por encontrarla pero que no implica necesariamente que la habrá. Como ya vimos en las escrituras, Dios no actùa a espaldas de su pueblo ni de sus verdaderos siervos (el remanente) (Gènesis 18:17; Amòs 3:7 y Apocalipsis 1:1 y 22:6) por medio de los cuales nos previene. El punto es: ¿Reconoceremos a esos Hijos maduros de Dios? ¿Estaremos dispuestos a dejar nuestras posiciones y pequeño imperio, para oírlos, obedecerlos y seguirlos? ¿Estamos cultivando un honesto celo por la casa del Señor, sin intereses personales ocultos? ¡Esas son las condiciones para que la esperanza se cumpla!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




miércoles, 6 de septiembre de 2017

La Gran Tribulaciòn (Parte ocho).


“Y serán días de gran tribulación cual nunca la ha habido”.
(Marcos 13:19).

¿Còmo será el tiempo previo a la Gran tribulación, al arrebatamiento y a la venida del Señor? Cristo nos dijo: “Que del dìa y la hora nadie sabe (Marcos 13:32), pero sì nos diò una guía: “Como en los tiempos de Noè” (Mateo 24:37).

¿Què vemos en los tiempos de Noè que nos pueda servir hoy como señales? Gènesis 6:4: Habìa hombres “poderosos” (gigantes). Que fueron quienes provocaron el mal con su codicia y corrupción (versos 5 y 11). Hoy en dìa, el mal y la corrupción han llegado debido a la avaricia de los hombres por medio de las organizaciones màs poderosas del mundo, entendamos aquí: Bancos, financieras, casas farmacéuticas, fàbricas productoras de alimentos sintéticos dañinos a la salud, fabricantes de armas, etc. que tienen sojuzgado al mundo entero. Gènesis 6:11: Violencia. Para nadie es un secreto, que los gobiernos mismos están financiando conspiraciones para provocar guerras que solamente favorecen a quienes las provocan pero no a quienes las pelean. Mateo 24:37: Indiferencia. Hoy, al igual que en aquèl tiempo (el de Noè) y muy a pesar de las señales, vemos indiferencia en las gentes que comen, beben, se casaban y se dan en casamiento… una vida aparentemente normal pero en realidad egocéntrica, apàtica al sufrimiento ajeno. Y, lastimosamente quienes debièramos extender la mano para dar, muchas veces la extendemos sòlo para pedir dando un pésimo ejemplo.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 5 de septiembre de 2017

La Gran Tribulaciòn (Parte siete).


“Y serán días de gran tribulación cual nunca la ha habido”.
(Marcos 13:19).

¿Cuàl es el propósito de que los santos vivamos la Gran tribulación? A Daniel el arcangel Gabriel le dice: “Para que muchos sean limpios, emblanquecidos y purificados” (Daniel 12:10). Y Cristo nos dice en Mateo 24:31 que es para juntar a sus escogidos y llevarlos en el Arrebatamiento (Rapto).

La historia nos muestra fehacientemente que Dios a sus hijos los prepara. Y los prepara con duras pruebas: Abraham, padeció el dolor de la separación de sus hijos (Gènesis 21:10 y 21). Jacob, padeció la explotación de su suegro (Gènesis 31:39-40). Tanto a Moisès como al pueblo de Israel, luego de haberlos sacado de Egipto los metió 40 años en el desierto, para prepararlos para la guerra, pues si atravesaban el desierto y llegaban a Canaàn sin ser unos guerreros hubieran muerto en la primera batalla (Josuè 5:6). David, sufrió la persecuciòn del rey (1ª Samuel 19:9-10); Cristo, fue rechazado por un liderazgo amante de su posición y de sus privilegios màs que de su Dios (Juan 11:48), cuyo detonante lo vemos en la resurrección de Làzaro (Juan 11:52). Pero TODOS fueron preparados para una misión especial. Conclusiòn: Por eso es necesario que pasemos la Gran tribulación, pues allì seremos purificados todos los santos… pero màs los hijos maduros para una misión especial (Apocalipsis 7:14).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




lunes, 4 de septiembre de 2017

La Gran Tribulaciòn (Parte seis).


“Y serán días de gran tribulación cual nunca la ha habido”.
(Marcos 13:19).

¿Cuànto tiempo durarà la Gran tribulación? Si analizamos paralelamente el mensaje a Zacarìas (14:1-2) en donde se nos dice que la ciudad será tomada y hollada (Jerusalèn), y, lo comparamos con Daniel (12:7) vemos que durarà por Tiempo, tiempos y medio tiempo (tres años y medio).

Apocalipsis 11:2y8 nos confirman el lugar de la Gran tribulación (Jerusalèn) y el tiempo que durarà: 42 meses (tres años y medio). En Apocalipsis 12:6 vemos una mujer (iglesia) escondida en el desierto por 1260 dìas (tres años y medio). Todas èstas porciones de la escritura nos están hablando del “mismo lugar”; del “mismo tiempo” y sobre todo del “mismo evento”. ¿Còmo será esa Gran tribulación? ¡Terrible!  Pues a Daniel (12:1) se le dice que será un tiempo de “angustia” cual no la hubo ni la habrá desde que hubo gentes. Cristo nos dice en Marcos 13:19: “Una tribulación cual no la ha habido desde la creación”; y, en Lucas 21:23-25: “Que habrá Gran calamidad e ira de Dios, y que los hombres desmayaràn de horror”. En otras palabras, Cristo “minimiza” la destrucciòn del Diluvio Universal y cualquier Holocausto humano de la historia. Entendemos ¿Que los “santos” sì tendremos què vivirlo?  ¿Qué serìa bueno saber, conocer y discernir aunque sea un poco lo que se nos viene? ¿Podemos entender también, que no caben expresiones como: “Lo mejor està por venir”, “Declare y recibirà”, por cuanto Cristo dijo: angustia, confusión, desfallecimiento, temor y gran expectaciòn en las naciones, y que nosotros como iglesia vivimos en una de esas naciones? (Lucas 21:25-26). ¡Mirad que nadie os engañe!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.




viernes, 1 de septiembre de 2017

La Gran Tribulaciòn (Parte cinco).


“Y serán días de gran tribulación cual nunca la ha habido”.
(Marcos 13:19).

Cristo, el autor y consumador de la fe; el autor y consumador de la historia (Juan 1:1-3), nos explica casi todo acerca de la Gran Tribulaciòn. Por lo que NO podemos alegar ignorancia del tema. Veamos.

En los tres evangelios (Mateo 24:21; Marcos 13:19 y Lucas 21:23), èl nos afirma que “habrá” una Gran tribulación, confirmando lo que dijo el arcangel a Daniel (12:1). Segundo, nos dice claramente en “dònde” será: En Jerusalèn de Judea (Lucas 21:20). Tercero: Nos hace ver que los santos estaràn “presentes” pues de lo contrario no aconsejarìa que “huyan” o se “alejen” de la tribulación (Lucas 21:21). Cuarto: Aunque el conflicto es en Medio Oriente, el mundo sì será afectado, puesto que se nos dice que habrá también angustia, confusión, desfallecimiento, temor y gran expectaciòn en las naciones (Lucas 21:25-26). Quinto: El detonador de que la Gran tribulación ha empezado lo veremos cuando la “abominación desoladora” (un ejército, tome el territorio y la capital de Israel) Daniel 12:11; Zacarìas 14:1-4 y Lucas 21:20 nos lo afirman. Preguntamos: Con èsta profecía y èste panorama “desolador” en boca de Cristo, el Hijo de Dios: ¿En dònde cabe, la doctrina de paz, poder y prosperidad que se predica “ignorante o engañosamente” hoy en dìa en muchas congregaciones? ¡Mirad que nadie os engañe dijo Cristo!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.