martes, 11 de julio de 2017

El sufrimiento es lo que da el fruto.


“Verà el fruto de la aflicción de su alma, y quedarà satisfecho”.
(Isaìas 53:11).

“Ciertamente llevò èl nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores”… ¡Cuànto se ha tergiversado èste verso, para satisfacción, como dijo el apóstol Pablo, de los niñitos espirituales! (Hebreos 5:12-14) ¡Cuànto engaño ha entrado a la casa de Dios haciendo de èste verso un “Lema” en lugar de esperarlo como un “Rhema” . Pues lo hemos materializado cuando su fin es espiritual. Quien NO sufre no puede entrar y dar fruto en el reino de Dios (Hechos 14:22).

En èste capìtulo 53 del profeta Isaìas, vemos todos y cada uno de los padecimientos y desprecios de que fue objeto Cristo por nosotros (verso 4). Pero su contexto es muy claro al afirmar que es “espiritual” y para los “ùltimos días” (vea 52:7 y 13 y 54:7-9). Muestra también que al final de los tiempos, Cristo tendrá una gran satisfacción pues verà “el fruto” de su aflicción. Ese fruto son los triunfadores que iràn a la Boda y la Cena del Cordero. La pregunta es ¿Cuàntos entre nosotros, los que nos llamamos Iglesia de Cristo, podríamos decir hoy, estoy preparado? ¡Ven Señor! Seguramente habemos muchos que tendríamos que “bajar” la vista, pues NO lo estamos. No nos estamos preparando “bien” si somos de aquellos que creen que el reino ya lo estamos viviendo, cuando Cristo dijo lo contrario (Mi reino NO es de èste mundo). Nos hemos engañado con creer que la Iglesia por la que Cristo viene, es la que està haciendo “muchas” actividades en su nombre, sin entender que viene por la que està haciendo “lo que èl le dijo que hiciera”, aunque èsta sea “una” sola actividad (Mateo 24:46). ¡Señor, ten misericordia de nosotros! (Amòs 5:3).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


lunes, 10 de julio de 2017

Busquemos un especialista.


“Los enfermos tienen necesidad de mèdico”.
(Lucas 5:31).

Cuando una persona se enferma busca un mèdico general, pero si el diagnòstico de èste, es extremo y estamos frente a un profesional honesto, entonces èl mismo tendrá que decir: “Tenemos que buscar un especialista”. De lo contrario, solamente buscarà mil formas de tan sòlo sacar provecho económico.

En una ocasión Jesùs està cenando en la casa de un publicano (judíos que trabajaban para el gobierno romano, cobrando impuestos a los judíos mismos). Estando allì, se presentan unos fariseos que lo censuran por cenar con pecadores. Y Jesùs aprovecha para darnos la siguiente lección: “No son los sanos los que tienen necesidad de mèdico sino  los enfermos” (Lucas 5:31). Hoy en dìa, la iglesia (el cuerpo mìstico) està como la Iglesia de Laodicea, enfermo: puesto que nos gusta mantenerla de “fiesta”; nos creemos “herederos” de todos los poderes del Padre; nos creemos “ricos”; nos “resistimos” a las tribulaciones pues negamos estar pasando el desierto, cuando es obvio que nuestros pies se están quemando en la arena al calor del dìa; que consciente o inconscientemente nos “burlamos” del evangelio de la cruz predicando prosperidad; que nos “negamos” a entender que estamos pobres y desnudos…En donde son muy pocos los “honestos” que ven que necesitamos no un mèdico sino un especialista honesto, alguien como los hijos de Isacar: “Entendidos en discernir los tiempos para que nos digan… què deberemos hacer” (1ª Crònicas 12:32).   


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

viernes, 7 de julio de 2017

¿Conoceremos el tiempo de la venida de nuestro Señor? (Conclusiòn).



“Porque no somos de la noche y las tinieblas”.
(1ª Tesalonicenses 5:5).

¿Còmo podremos tener algo de entendimiento acerca de las “señales” de su venida? Comprando aceite en la intimidad con èl (Mateo 25:8-9), y, escudriñando lo que èl mismo dijo que sucederìa “antes” de su venida.

“Inmediatamente DESPUÈS… de la tribulación de aquellos dìas” (Mateo 24:29). ¿Cuàl tribulación? El mismo lo explica: “Una Gran Tribulaciòn como no la ha habido desde el principio del mundo ni la habrá” (Mateo 24:21) ¿En dònde? El también responde esa incógnita: “En Judea”, territorio de Israel (Mateo 24:16), y ¿Cuàndo sucederà eso? Repentinamente cuando se hable de “paz y seguridad” (1ª Tesalonicenses 5:3). Y el apóstol Pablo también agrega: “El no vendrà, si antes no hay una gran apostasía y se manifieste el hombre de perdición” (2ª Tesalonicenses 2:3). Creemos firmemente que ambas están ya sucediendo, la apostasía es “apartarse” del camino, y vemos con profunda pena que el “sufrido” evangelio de la cruz NO està siendo predicado, sino fue cambiado por un evangelio “atractivo y còmodo”, la doctrina de la prosperidad (1ª Corintios 1:18). Y, luego, la falsa alabanza y adoraciòn (música mundana) està siendo permitida en el lugar de Dios como si fuera Dios, y TODO líder que la permite en la Iglesia, es partìcipe del Hijo de perdición (1ª Juan 2:18-19). La exhortación del apóstol fue: “Cuando veàis TODAS estas cosas suceder… sabed que està cerca, que està a las puertas” (Marcos 13:29). 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  


jueves, 6 de julio de 2017

¿Conoceremos el tiempo de la venida de nuestro Señor? (Parte dos).



“Porque no somos de la noche y las tinieblas”.
(1ª Tesalonicenses 5:5).

Ciertamente el dìa y la hora no lo sabremos con puntualidad. Pero miremos la confrontación que Cristo les hizo a los “líderes” en su primera venida por NO conocer las “señales”: ¿Miràis al cielo y sabéis si va a llover o no, pero no conocéis los tiempos? (de la venida de vuestro Mesìas) (Lucas 12:55-56).

¿Por què Cristo reclama a los “líderes” y no al pueblo? Porque eran los líderes los que “supuestamente” tenían que tener el entendimiento del tema, ¿Acaso no era para eso que “reclamaban” las ofrendas para que los mantuvieran con el erario del Templo? Se suponìa que no hacían “nada màs que orar y estudiar”. ¡Cuidemonos! que Cristo no nos diga como le dijo a Nicodemo: “¿Eres tù, maestro… y no sabes èstas cosas? (Juan 3:10-12). El problema de un líder que no supo identificar las “señales” en su primera venida, y por ende, al Mesìas mismo, fue que “participò” en la conspiración de su muerte (vea Juan 11:47… Anàs, Caifàs, los principales sacerdotes y el concilio). ¿Cuàl cree usted que será el problema de un líder que no sepa identificar las “señales” en el tiempo de la segunda venida y la persona de Cristo? ¡EXACTAMENTE EL MISMO!  Y, en lugar de preparar su entrada triunfal “conspirarà” para matarlo… por el mismo motivo que lo hicieron la primera vez, “temor” a perder su acomodo en su pequeño imperio. ¡Lìbranos Señor, ten misericordia y danos entendimiento!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.  


miércoles, 5 de julio de 2017

¿Conoceremos el tiempo de la venida de nuestro Señor? (Parte uno).



“Porque no somos de la noche y las tinieblas”.
(1ª Tesalonicenses 5:5).

“Porque el dìa y la hora… nadie lo sabe, ni siquiera los àngeles que están en el cielo” (Mateo 24:36). Este verso es el que utilizan muchos predicadores de la prosperidad para limpiar la mesa, y, literalmente, dejar por un lado un tema “exageradamente” importante como lo es el regreso de nuestro Señor Jesucristo.

¿Por què decimos que es un tema “exageradamente” importante? Pues porque el final de todo el Plan Eterno de Dios, es la venida de Cristo por su esposa para llevarla a la “Boda del Cordero” (Apocalipsis 19:9). Ya se imaginò usted un novio que le diga a su prometida: “Prepàrate… porque DE REPENTE vengo por tì”. ¿Què clase de amor es ese? ¿Què clase de boda està preparando que no es capaz de darle “entendimiento” del evento para que vaya en excelentes condiciones? ¿Què clase de esposo pretende ser, si como pretendiente es tan “descuidado”?  Un líder, que exprese: “No importa còmo y cuàndo será el fin, total lo que tiene que pasar va a pasar y ya”. Preguntamos: ¿Si una familia que està preparando una boda, escucha expresarse asì al encargado de la boda, arriesga el éxito o el fracaso de la misma? Entonces, tratándose de nuestra vida eterna ¿Pretendemos confiarle nuestra vida espiritual a un líder al que no le importan los eventos relacionados con nuestra boda con el Cordero, y que, irresponsablemente mira la misma como un evento màs en la historia o un juego de niños?  Meditemos.


Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

martes, 4 de julio de 2017

¿Còmo le llamaremos nosotros? (Conclusiòn).


“A los suyos vino, pero èstos no le recibieron”
(Juan 1:11).

Està anunciada otra venida de Cristo, su anunciamiento està hecho como “Varòn que regirà con vara de hierro” (Apocalipsis 2:27), ahora, muchos en el liderazgo lo esperaràn como un “Cordero”. ¿Por què? 

Porque otra vez, en lugar de tener una relación personal con èl; de buscarlo en lo ìntimo para conocer cuàl es su Plan; cuàles son sus Propósitos para èste tiempo, ellos estàn avorazados en los “negocios” del reino. Ellos estàn “entreteniendo” al pueblo “contaminándolo” con espectáculos; música del mundo; y métodos del mundo, y todo para què, para que no se vayan. Pero no para que no se vayan y se puedan perder, sino para servirse de ellos, haciendo de ellos “mercancìa” (dinero) con palabras fingidas (2ª. Pedro 2:3 y Ezequiel 34:2). Con justa razón dijo Cristo de ellos: “Cerràis el reino de los cielos delante de ellos, pues ni entràis vosotros ni los dejàis entrar a ellos” (Mateo 23:13). La primera vez le llamaron: “enviado de Beelzebù”; hoy le llamaràn el “Anticristo”, pues no podrán reconocer que viene con la espada en la mano para: “purificar” a su pueblo (Mateo 24:21); para hacer “justicia” (Mateo 24:28); para “seleccionar” a los santos (Mateo 24:31; para “limpiar” la tierra (Mateo 25:41). ¡Señor, envíanos “heraldos de luz como el apóstol Pablo, entendidos en los tiempos para que nos guièn, o le terminaremos diciendo Belzeebù o anticristo!

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

                 

lunes, 3 de julio de 2017

¿Còmo le llamaron ellos? (Parte uno).


“Al dueño de la casa le han llamado Beelzebù”.
(Mateo 10:25).

En Gènesis 18:3 vemos còmo Abraham reconoce a su Señor en medio de dos àngeles y le habla directamente. ¿Por què reconoció Abraham a su Señor? Simplemente porque mantenía una relación personal e ìntima con èl, pues nos dice la escritura que constantemente le levantaba altares.

Dos mil años màs tarde, Cristo vino la primera vez, su anunciamiento había sido como el del “Cordero” del Mundo (Isaìas 53:7-11), pero a pesar de haber estudiado toda la vida acerca de èl, y, a pesar que Cristo viene sòlo sin nadie con quièn se le pudiera confundir, el liderazgo no le reconoce por varias razones: La primera, porque estudiaban las escrituras como un requisito legal, no con el corazón, lo que les diò “conocimiento” pero no “entendimiento” ni de Dios ni de los tiempos (Juan 8:37); la segunda, porque no mantenían con èl una relación ìntima de oración, entonces sabían de èl pero no le podían identificar (Lucas 20:2); y la tercera, lo esperaban como el “Prìncipe” de Israel no como Cordero (Isaìas 9:6-7). Asì, cuando Cristo viene, noble como Cordero, no sòlo lo rechazaron sino “contaminaron” al pueblo en contra suya (Mateo 27:20). Por eso le llamaron: “Enviado de Beelzebù” (Lucas 11:15).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.