“Porque no somos de la noche
y las tinieblas”.
(1ª Tesalonicenses 5:5).
¿Còmo podremos tener algo de
entendimiento acerca de las “señales” de su venida? Comprando aceite en la
intimidad con èl (Mateo 25:8-9), y, escudriñando lo que èl mismo dijo que
sucederìa “antes” de su venida.
“Inmediatamente DESPUÈS… de
la tribulación de aquellos dìas” (Mateo 24:29). ¿Cuàl tribulación? El mismo lo
explica: “Una Gran Tribulaciòn como no la ha habido desde el principio del
mundo ni la habrá” (Mateo 24:21) ¿En dònde? El también responde esa incógnita:
“En Judea”, territorio de Israel (Mateo 24:16), y ¿Cuàndo sucederà eso?
Repentinamente cuando se hable de “paz y seguridad” (1ª Tesalonicenses 5:3). Y
el apóstol Pablo también agrega: “El no vendrà, si antes no hay una gran
apostasía y se manifieste el hombre de perdición” (2ª Tesalonicenses 2:3).
Creemos firmemente que ambas están ya sucediendo, la apostasía es “apartarse”
del camino, y vemos con profunda pena que el “sufrido” evangelio de la cruz NO
està siendo predicado, sino fue cambiado por un evangelio “atractivo y còmodo”,
la doctrina de la prosperidad (1ª Corintios 1:18). Y, luego, la falsa alabanza
y adoraciòn (música mundana) està siendo permitida en el lugar de Dios como si
fuera Dios, y TODO líder que la permite en la Iglesia, es partìcipe del Hijo de
perdición (1ª Juan 2:18-19). La exhortación del apóstol fue: “Cuando veàis
TODAS estas cosas suceder… sabed que està cerca, que està a las puertas”
(Marcos 13:29).
Señor: Danos un honesto celo
por tu casa.
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