"El que ama el placer se quedarà en la pobreza; el que ama el vino y los perfumes jamàs será rico".
(Proverbios 21:17).
La escritura tiene muy pocos mandamientos que debemos de respetar, honrar y cumplir para tener una vida en paz, pero, tiene muchos consejos que si los seguimos, no sòlo tendremos una vida en paz sino que tendremos una vida segura y pròspera.
Maestro ¿en dònde moras? le preguntaron los dos primeros discípulos a Jesús. Y, èl respondió: "El hijo del hombre no tiene en dònde reposar su cabeza". Nos hemos puesto a pensar que el Hijo de Dios no tenía màs que lo que tenía puesto y su comida del dìa como elementos indispensables para realizar su gran obra, su gran ministerio, y que nosotros queremos vivir mucho màs cómodamente que èl. ¿A què se debe? Pues el mismo Jesús nos lo dijo en varias ocasiones... "Mirad que nadie os engañe". Sì, en lo personal creemos que es el engaño de la mercadotècnia en la que vivimos en èstos días; en el engaño de creer cuando nos dicen: "usted se lo merece", "cómprelo ahora mismo", "obtèngalo ya", "sòlo llame y nosotros se lo enviamos". Cuando Jesús hablò del engaño no solamente hablò del engaño espiritual también lo hizo refiriéndose al material, por què pensamos así, pues porque los engaños materiales son "distractores" para lograr las metas espirituales. Y, aunque a cualquiera de nosotros nos cueste creerlo, todo creyente tiene una comisión que cumplir, y mientras los engaños y los distractores nos quiten la mirada de esa comisión, èsta no se lograrà.
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