lunes, 15 de agosto de 2016

El plan del malvado.

"El malvado sòlo piensa en el mal; jamàs se compadece de su prójimo".
(Proverbios 21:10).

El diccionario de la lengua Española define al malvado: "Como una persona perversa inclinada a hacer el mal". La escritura nos enseña, y lo hemos visto desde èsta ventana, que todos los días el ser humano se confronta con la bifurcación de dos caminos. Dependiendo las decisiones que tome, así serán los resultados, los cuales serán solamente responsabilidad de èl y no de nadie màs por mucho consejo que haya pedido.

Todo en extremo ha demostrado que hace daño al ser humano, hasta las inclinaciones espirituales son malas en extremo, quizás por ello es que el apóstol Pablo, lleno del Espíritu Santo nos dejó dicho: "Por nada estèis afanados" (Filipenses 4:6). ¿Entendemos lo que es NADA?. Cuando Dios quiere hacer una excepciòn la hace, como por ejemplo con el divorcio: "El divorcio no es permitido sino solamente con excepciòn del adulterio" (Mateo 5:32 y Levìtico 20:10) (Entendiendo que quien puede volver a rehacer su vida es el ofendido y no el ofensor). Luego, entonces, cuando el Espíritu Santo nos habla de que por NADA estemos afanados también nos està hablando de que ni por lo "espiritual" debemos estar afanados, pues Dios es soberano y èl sabe què le da a cada quien. La mejor prueba del afán lo vemos en las religiones, en donde unos son privilegiados mientras los otros no; en donde se incita a que unos den la vida por otros, pero ellos no la dan; en donde extremisan los conceptos pero para los líderes siempre las reglas son diferentes que para los feligreses. Usted se rompe una pierna y "saber en què pecado anda", el líder ser rompe una pierna y "es una prueba porque Dios lo va a hacer màs espiritual". NO!  Detectemos los planes del malvado, que en lo espiritual son muy pero muy sutiles.

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