martes, 10 de abril de 2018

¡De allí venimos! (Parte dos).




“Vete de tu tierra”.
(Génesis 12:1).

Dios, soberanamente elige a Abraham, un gentil (de Ur de los Caldeos en Babilonia; Génesis 11:31), para ser el inicio de SU pueblo (Josué 24:2-3). Y allí es, en donde inicia “nuestra” historia, en otras palabras de allí venimos.

Abraham, es sacado de su tierra natal en Babilonia, para ser llevado a la “Tierra Prometida” (Génesis 12:5). Llamada en ese entonces Canaán (pues allí vivían los Cananeos). Los Cananeos eran hijos de Canaán (Génesis 10:15); que a su vez fueron descendientes de Cam (Génesis 9:18 y 10:8), quien era el hijo menor de Noé (Génesis 9:22 y 24) y décimo en el linaje de Abraham; que a su vez fue el décimo en el linaje de Adán. Como podemos ver por la historia, lo que hoy conocemos como territorio de Israel, y que gentes “sin conocimiento pero con intereses políticos” nos quieren hacer creer que se llama “Palestina” y que pertenece a ellos, SIEMPRE fue y ha sido territorio del linaje que Dios eligió y su nombre es Canaán y no Palestina. ¿De dónde viene pues el nombre Palestina y el gentilicio palestino? En tiempos de Cristo, hace 2000 años, ese territorio era gobernado por Roma, y debido a una insurrección, en el año 70 éste imperio destruyó el Templo de Jerusalén y persiguió a los Israelitas, quienes se vieron en la obligación de emigrar, a ésta emigración se le conoce como la famosa “Primera Diáspora” israelita. Estos emigrantes se fueron a vivir a Arabia, Babilonia y Mesopotamia según narra el historiador Josefo (Historia de los Judíos).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.    




lunes, 9 de abril de 2018

¡De allí venimos! (Parte uno).




“Estos son nuestros principios”.
(Génesis 1:1).

Algunos de los “principios cristianos” elementales e innegables son los siguientes:

Uno: Dios existe, y es el creador de todo y de todos (Salmo 24:1 Y Juan 1:1-13). Dos: Fue él el creador de un plan de salvación perfecto y eterno, por medio de su Hijo en un pueblo elegido (Génesis 12:1 y Juan 3:16). Tres: ¿Quién sería elegido para formar parte de ese pueblo y quién no? fue, es y será su decisión porque él es  soberano (Josué 24:2-3; Romanos 9:13 y Efesios 1:4). Cuatro: Por lo tanto, ese pueblo necesita tener conocimiento y ser entrenado (Oseas 4:6 y Juan 10:1-14). Cinco: La única fuente confiable que tenemos de conocimiento y de entrenamiento es él (Salmo 25:4-5 y Juan 10:16). Seis: Por lo tanto, el conocimiento verdadero solamente lo obtenemos estando a sus pies y dependiendo de él y no de los hombres (Jeremías 17:5 y Juan 17:1-6). Ocho: Para tener conocimiento y ser entrenados tenemos que escuchar su voz (Deuteronomio 28:1 y Juan 10:3). Nueve: Ciertamente los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables (Romanos 11:29), pero… la sola “posición de líderes” no nos hace eficientes ni mucho menos efectivos en el llamamiento (Mateo 23, en donde Cristo reprende a los fariseos por el mal uso de la autoridad). Diez: Desde Moisés hasta la Cruz, el pueblo escogido se guió por la “Ley de Moisés o Torah” (Deuteronomio 29:1 y Romanos 10:4).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



viernes, 6 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Conclusión).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Que vamos en la dirección equivocada!

Nunca estaremos de acuerdo en el hecho de que sea en el templo en donde se “alteren los linderos antiguos”. Un lindero es un límite. Dios mandó que esos límites fueran respetados (Proverbios 23:10). En lo espiritual es una figura de las normas y estatutos que Dios le diera a su antiguo pueblo Israel, y que, repetimos, bajo ningún punto de vista debían ser traspasados. Lamentablemente, hoy la Iglesia cristiana (el otro rebaño Juan 10:16) los está traspasando al permitir que la libertad se vuelva libertinaje (doctrinas acomodadas, música mundana, conciertos alborotadores, jóvenes desaliñados, mujeres vestidas indecorosamente, uniones matrimoniales indebidas, un liderazgo manipulador y nepotista (todos los parientes involucrados como si fuera empresa familiar), etc. Y, todas éstas situaciones por motivos tan personales como ocultos (el templo manejado exactamente igual que en los tiempos de Cristo). ¡Cómo es posible que en lugar de dedicar tiempo a “instruir” a las ovejas para conocer a Dios, las estemos “distrayendo” con actividades, fiestas, conciertos, y reuniones como si fuéramos un club social o deportivo! (Mateo 23:13-15). Necesitamos, pero con extrema urgencia CONVERTIRNOS en un sacerdocio HONESTO, comprometidos a alegrar el corazón de Dios no el de los hombres.

NOTA: Pedir que en el sacerdocio hagamos lo correcto no exige “perfección”, pues nadie es perfecto (Romanos 3:10), pero sí “honestidad” de nuestra parte en la casa de Dios. ¡No engañemos a las gentes! ¡Cuando enseñamos una verdad a medias estamos engañando! (Mateo 24:4)

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.


jueves, 5 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Parte tres).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Que vamos en la dirección equivocada!

¿Cómo las falsas doctrinas y métodos mundanos nos han convertido al sacerdocio en expertos en prostituir la casa de Dios? Iniciemos por el principio: Cristo dijo que donde “dos o más” se reunieran en su nombre “allí” estaba la iglesia (la Iglesia NO es un templo), y esa Iglesia él la instituyó en “casas particulares” NO en fastuosos edificios Marcos 2:4; Lucas 19:5; Mateo 9:10; Marcos 2:15). Así, la gran mayoría (no todos) de los hoy “llamados” templos (que conllevan un altísimo costo de mantenimiento), son utilizados para actividades mundanas; reuniones innecesarias e intrascendentes para el pueblo de Dios. ¿Por qué lo decimos y cómo lo probamos? Porque es evidente que están sirviendo para introducir el mundo y su mercado a la Iglesia, en lugar de introducir los métodos de la Iglesia en el mundo, y, exigiendo sacrificios extremos “innecesarios” tanto en lo económico como en lo físico, aunque la gloria y los beneficios solamente se los lleve el líder. Pruebas: Nos hemos vuelto “indiferentes” al dolor ajeno pero ¡No faltamos al templo!. Llevamos grandes cantidades de dinero al templo pero ¡No nos es permitido auxiliar a nuestros padres en sus necesidades!  Esto último Cristo lo sentenció gravemente pues es falta de “honrar padre y madre” (que es un mandamiento) a cambio de suplir las necesidades del lider (que es una opción) (Marcos 7:10-12). Hemos olvidado y hecho olvidar que antes de obedecer a los hombres, nos es necesario obedecer a Dios (Hechos 5:29).

Nota: ¡NO mantenga VAGOS!  Un líder tiene que dar el ejemplo de trabajo. Saber hacer lo bueno y no hacerlo también es pecado (Santiago 4:17).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

miércoles, 4 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Parte dos).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Que vamos en la dirección equivocada!

Como lo hemos visto en varias ocasiones, el agua, en las escrituras representa la Palabra de Dios, y Dios nos ofreció en (Deuteronomio 11:14) que Su pueblo vería la caída de la lluvia temprana junto con la lluvia tardía, y que, eso se vería físicamente con la llegada de: a) Grano; b) Mosto y c) Aceite. También sabemos por las mismas escrituras que: a) El grano significa “abundancia” (Salmo 72:16). b) el mosto (vino) significa “alegría” (Salmo 4:7), y que c) El aceite significa la “unción” del Espíritu (1ª. Samuel 16:13). Es curioso que 27 siglos más tarde la cristiandad mira con sorpresa que “no hay abundancia” en sus hogares; que no hay una “alegría real” sino ficticia “declarando” TODO BIEN pero con una falsa actitud pues en el corazón hay insatisfacción que mostramos en nuestro actuar; o, forzada, “orando siempre a nuestro favor”, y lo peor de todo, no vemos un “fluir” del Espíritu Santo como fue profetizado (Joel 2:28, cuyo primer cumplimiento fue en Hechos 2:2 y17). ¿Por qué? La triste respuesta es la misma que hace 27 siglos: El sacerdocio nos hemos dedicado a “prostituir” la casa de Dios y a “alterar los linderos antiguos”. Poniendo trampas, creando redes, dejando fosas abiertas, haciendo malas obras y teniendo una clara tendencia a NO santificarla (prostituyéndola). ¿Cómo? ¡Con FALSAS doctrinas y métodos mundanos! (Gálatas 1:7-9, desvirtuando el evangelio de la cruz de Cristo).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



martes, 3 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Parte uno).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

“Vuélvanse”… ¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Porque vamos en la dirección equivocada!

Hace, aproximadamente 27 siglos, Dios envió un mensaje a Su pueblo, el pueblo de Israel (hoy representado también por la Iglesia cristiana), diciéndoles: ¡Vengan, volvámonos al Señor! (Oseas 6:1). ¿Por qué habían de volverse?  ¡Porque andaban en la dirección equivocada!  Y, ¿Qué era lo que estaban haciendo? O ¿En qué dirección iban?  Veamos: 1) Se han convertido en una “trampa” (Oseas 5:1b). 2) Se han convertido en una “red” (Oseas 5:1b). 3) Se han convertido en una “fosa abierta” (Oseas 5:2). 4) Están haciendo “malas” obras (Oseas 5:4a). 5) Su tendencia es a prostituirse (Oseas 5:4b). Trampas, redes, fosas abiertas, malas obras y tendencia a prostituirse. Y ¿A quién culpa Dios por todas éstas faltas?  Oseas 5:1ª, nos dice: Oigan esto… “sacerdotes”, y, en 5:10: Las “autoridades” se parecen a los que alteran los linderos antiguos. Dios culpó a los “líderes”, pues eran quienes “ponían” y somos quienes seguimos “poniendo” los lineamientos para el pueblo hasta el día de hoy. ¡Jamás ha sido el pueblo quien decide el camino a seguir han sido y somos los líderes (o quienes en alguna medida fungimos como tales)!  Y, ¿Cuál fue la solución que Dios le dio a Su pueblo hace 27 siglos? “Lo que PIDO de ustedes es AMOR (servicio social, no sacrificios, y mucho menos, autoservicio) CONOCIMIENTO (enseñanza, instrucción, lectura y estudio de las escrituras y no sacrificios)” (Oseas 6:6).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.



lunes, 2 de abril de 2018

No soy profeta.




“Boyero soy, y recojo higos silvestres”.
(Amós 7:14).

El pueblo de Israel “creía” que estaba agradando a Dios con sus reuniones y sus actuaciones. Pero…

Todas las “solemnidades” que el pueblo creía tener para agradar a Dios, más bien le desagradaban (vea 5:21) especialmente la música (vea verso 23). Entonces Dios envía a un desapercibido personaje, Amós (el hombre no era famoso sino tan sólo criaba bueyes) para “reprenderlos” y para indicar lo que pronto había de suceder (6:-7). Pero los líderes (vea 7:10) se molestan porque una persona sin relevancia alguna los corrija (vea 7:14) y se rebelan, nunca lograron entender que era una “voz que clamaba en el desierto”. El mismo caso sucedió con Juan el Bautista, un hombre que no vestía de gala como ellos lo acostumbran, sino que llevaba un simple taparrabos de piel de camello, es desestimado por su mensaje de corrección, al extremo que no están satisfechos hasta que consiguen su muerte física (Mateo 14:11). Nunca lograron ver que era “otra voz que clamaba en el desierto” (Juan 1:23). En nuestros tiempos, otra vez Dios está enviando “personas insignificantes, vestidas no de gala sino con taparrabos de piel de camello”, pero nuevamente la ignorancia, la insensatez, el oportunismo y los deseos oscuros del corazón, no están dejando escuchar esa voz en medio de la congregación. Y la sentencia de Dios viene: “Toda planta que mi Padre no sembró, será desarraigada” (Mateo 15:13). Selah.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.