“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).
¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de
ir en una dirección para ir en la contraria?
¡Que vamos en la dirección equivocada!
¿Cómo las falsas doctrinas y métodos mundanos nos han
convertido al sacerdocio en expertos en prostituir la casa de Dios? Iniciemos
por el principio: Cristo dijo que donde “dos o más” se reunieran en su nombre
“allí” estaba la iglesia (la Iglesia NO es un templo), y esa Iglesia él la
instituyó en “casas particulares” NO en fastuosos edificios Marcos 2:4;
Lucas 19:5; Mateo 9:10; Marcos 2:15). Así, la gran mayoría (no todos) de
los hoy “llamados” templos (que conllevan un altísimo costo de mantenimiento),
son utilizados para actividades mundanas; reuniones innecesarias e intrascendentes
para el pueblo de Dios. ¿Por qué lo decimos y cómo lo probamos? Porque es
evidente que están sirviendo para introducir el mundo y su mercado a la Iglesia,
en lugar de introducir los métodos de la Iglesia en el mundo, y, exigiendo
sacrificios extremos “innecesarios” tanto en lo económico como en lo físico,
aunque la gloria y los beneficios solamente se los lleve el líder. Pruebas: Nos
hemos vuelto “indiferentes” al dolor ajeno pero ¡No faltamos al templo!. Llevamos
grandes cantidades de dinero al templo pero ¡No nos es permitido auxiliar a nuestros
padres en sus necesidades! Esto último
Cristo lo sentenció gravemente pues es falta de “honrar padre y madre” (que
es un mandamiento) a cambio de suplir las necesidades del lider (que es una
opción) (Marcos 7:10-12). Hemos olvidado y hecho olvidar que antes de obedecer
a los hombres, nos es necesario obedecer a Dios (Hechos 5:29).
Nota: ¡NO mantenga VAGOS! Un líder tiene que dar el ejemplo de trabajo.
Saber hacer lo bueno y no hacerlo también es pecado (Santiago 4:17).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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