jueves, 5 de abril de 2018

¡Volvámonos a Jehová! (Parte tres).




“Vengan…volvámonos a Jehová”
(Oseas 6:1).

¿Cuál es la razón para que tengamos que “volvernos” de ir en una dirección para ir en la contraria?  ¡Que vamos en la dirección equivocada!

¿Cómo las falsas doctrinas y métodos mundanos nos han convertido al sacerdocio en expertos en prostituir la casa de Dios? Iniciemos por el principio: Cristo dijo que donde “dos o más” se reunieran en su nombre “allí” estaba la iglesia (la Iglesia NO es un templo), y esa Iglesia él la instituyó en “casas particulares” NO en fastuosos edificios Marcos 2:4; Lucas 19:5; Mateo 9:10; Marcos 2:15). Así, la gran mayoría (no todos) de los hoy “llamados” templos (que conllevan un altísimo costo de mantenimiento), son utilizados para actividades mundanas; reuniones innecesarias e intrascendentes para el pueblo de Dios. ¿Por qué lo decimos y cómo lo probamos? Porque es evidente que están sirviendo para introducir el mundo y su mercado a la Iglesia, en lugar de introducir los métodos de la Iglesia en el mundo, y, exigiendo sacrificios extremos “innecesarios” tanto en lo económico como en lo físico, aunque la gloria y los beneficios solamente se los lleve el líder. Pruebas: Nos hemos vuelto “indiferentes” al dolor ajeno pero ¡No faltamos al templo!. Llevamos grandes cantidades de dinero al templo pero ¡No nos es permitido auxiliar a nuestros padres en sus necesidades!  Esto último Cristo lo sentenció gravemente pues es falta de “honrar padre y madre” (que es un mandamiento) a cambio de suplir las necesidades del lider (que es una opción) (Marcos 7:10-12). Hemos olvidado y hecho olvidar que antes de obedecer a los hombres, nos es necesario obedecer a Dios (Hechos 5:29).

Nota: ¡NO mantenga VAGOS!  Un líder tiene que dar el ejemplo de trabajo. Saber hacer lo bueno y no hacerlo también es pecado (Santiago 4:17).

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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