miércoles, 30 de noviembre de 2016

El perezoso.

"Dice el perezoso: "Hay una fiera en el camino, por las calles un leòn anda suelto".
(Proverbios 26:13).

Segùn tenemos entendido se trata de un proverbio chino que resa: "Todo camino se inicia dando el primer paso". Muchas veces las gentes anhelamos, deseamos y hasta llegamos a envidiar lo que otros tienen, si no hacemos consciencia, de que esas gentes estàn en donde estàn porque han hecho, humanamente hablando, un esfuerzo que nosotros no hemos hecho. Espiritualmente sabemos que es de parte de Dios.

La primera orden o dictamen que Dios le diò al hombre fue: "Te ganaràs el pan con el sudor de TU frente". No es un invento nuestro que el hombre tiene que trabajar. No es que nosotros estemos obsesionados con el trabajo, es que es una ORDEN de Dios, es una parte de demostrar el AMOR a los nuestros el darles el bienestar MINIMO. No podemos poner pretextos a Dios para no trabajar, lo UNICO que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y toda la vida la vamos a pasar siendo una carga para los demàs. Repetimos nuevamente las palabras tan sabias del expresidente Josè PEPE Mujica: "El que no trabaja, vive y come del que sì trabaja... y eso es un pecado a los ojos de Dios".  ¿Los que en alguna medida tenemos un grado de liderazgo cristiano, còmo podrìamos exigirle a alguien que trabaje si nosotros no le damos el ejemplo?  No hay excusa vàlida delante de Dios ni delante de los hombres para no trabajar. Cualquier excusa que demos serà tan ridìcula como la dice el perezoso del proverbio de hoy: "Es que hay un leòn haya fuera". Dios no dijo que fuera fàcil el trabajo, al contrario nos advirtiò que era con espinos y abrajos. Entendamos èsta verdad: "Para el perezoso, poco a poco, paso a paso, viene la LIMITACION, y algùn dìa toca a la puerta y entra... la POBREZA (Proverbios 28:19). Y el que no trabaja dijo el Apòstol Pablo: Que tampoco coma.

martes, 29 de noviembre de 2016

Como perros que se comen su vòmto.

""Como vuelve el perro a su vòmito, asì el necio insiste en su necedad".
(Proverbios 26:11).

Copiaremos a continuaciòn textualmente palabras de Mèdicos Veterinarios que afirman lo siguiente: "No es agradable ver que su perro vomite, ni mucho menos que se lo vuelva a comer"; "Esto se produce por irritaciones en el estòmago, inflamaciones intestinales, virus, bacterias, paràsitos o envenenamiento". Lo que nos trae a la conclusiòn que èsta situaciòn se provoca porque por falta de cuidados se daña la salud.

Hoy, El Señor nos muestra que el hecho que un hombre o una mujer estèn cayendo en "necedad", es comparable a la falta de salud de un perro (fea comparaciòn pero la hizo Dios y no nosotros). Dicen los expertos en nuestras adorables mascotas, que la situaciòn anòmala se produce por factores que hacen "daño" al animalito, y que, para empezar "no es agradable". Tampoco es agradable para quienes nos rodean, las personas que una y otra vez caemos en necedad y que prometemos y prometemos cambiar y los años pasan y siguimos siendo y haciendo lo mismo, siendo evidente para todos menos para nosotros que tratamos constantemente de engañarnos dicièndonos que estàmos cambiando. La causa de dicha situaciòn en las mascotas es por inflamaciones estomacales, indifestiòn intestinal, virus, bacterias o envenenamiento entre otras. En lo espiritual vemos muy claramente esos factores marcados en las personas que caemos en la necedad, y caemos al igual que las mascotas "por falta de cuidado". Alguien sabiamente dijo: "Si quieres tener distintos resultados, deja de hacer las cosas como las estàs haciendo". Si no tenemos salud espiritual es porque "algo" estamos descuidando, para poder corregirlo entonces hemos de cambiar "algo" de lo que estamos haciendo, y eso, solamente lo lograremos si nos depositamos en las manos del Señor. Cuando el perro come en casa difìcilmente se enferma, es, cuando come fuera de casa que los virus, las bacterias, y los envenenamientos llegan. Selah (Palabra hebrea que significa: detente, escucha, medita).

lunes, 28 de noviembre de 2016

¿A quièn das tu confianza?

"Como  arquero que hiere a todo el que pasa es quien contrata al desconocido en su casa".
(Proverbios 26:10).

"Un secreto entre tres, deja de ser secreto"; "Al ladròn, lo mejor es darle las llaves"; "No le cuentes todos tus secretos a nadie, pues en el dìa del enojo, se los contarà a todos". Palabras que en màs de una ocasiòn escuchamos en labios de nuestros ancestros... Y vaya que han resultado ciertas. En conclusiòn todo se resume a: CONFIANZA.

En el proverbio de hoy, es Dios quien nos enseña que no podemos confiar en gente extraña, hacerlo es como poner un arquero a tirar flechas a todo el que pasa, pues el resultado lògico serà: muchos heridos. Y eso es precisamente lo que harà alguien que no conocemos si lo metemos a nuestra casa (entendamos aquì por casa nuestro corazòn), concedièndole una confianza que no sabemos si merece. Eso no implica que desconfiemos de todo el mundo, pero sì implica que no podemos andar confiando a primas en cualquier persona. La confianza es algo que todos nos debemos ganar. Si alguien nos cuenta una pena, nos cuenta sus problemas ìntimos; si alguien abre su corazòn para con nosotros, debemos honrar esa confianza. Especialmente en el liderazgo cristiano esa es una obligaciòn. Quizàs podamos utilizarlo como ejemplo, sin decir nombres y en alguna congregaciòn ajena a la nuestra como testimonio de lo que puede o no suceder, pero nunca traicionar la confianza que se nos ha tenido. Eso ha lastimado por años a nuestras generaciones y es algo que debemos arrancar de raìces. Sepamos pues en quièn confiar, y, si alguien de buena voluntad a confiado en nosotros tenemos la obligaciòn de cerrar nuestra boca. Los secretos deben animarnos a orar por las personas no a criticarlas.

sábado, 26 de noviembre de 2016

No basta con decirlo.

"Inùtil es el proverbio en la boca del necio".
(Proverbios 26:7).

Cuando Cristo vino al mundo y nos dejò sus enseñanzas, muchos fueron quienes le siguieron, a sus seguidores con mucha lògica les llamaron "cristianos". NUNCA fueron llamados de otra forma, pues Cristo no vino a fundar una religiòn; tampoco vino a fundar, a pesar de ser judìo, una nueva sinagoga o derivaciòn de la misma. Prueba de ello es que se nos enseña en el libro de los Hechos de los Apòstoles que fue en Antiquìa, en donde les llamaron por "primera vez"... cristianos (Hechos 11:26), sin ninguna otra nominaciòn, situaciòn que nunca ha cambiado. Dios Padre no planeò hacer una religiòn de su Hijo sino una relaciòn con èl.

De esa cuenta, del hecho que Dios desea una relaciòn y no una religiòn con su Hijo, nace el hecho de que quienes nos decimos "creyentes" hemos de vivir por fè y no por obras. En otras palabras, al hombre lo que le salva es la fe en Cristo, no las obras en Cristo. ¿Entonces, estamos en contra de hacer buenas obras? ¡Rotundo NO! Lo que tratamos de explicar es que: "El creyente no hace buenas obras para buscar su salvaciòn o el perdòn de sus pecados, sino que, por la gratitud de que ya fue perdonado (al aceptar a Cristo en su corazòn) hace las buenas obras, que es algo radicalmente distinto. Quizàs, por el engaño que nos han hecho del verdadero evangelio desde tiempos inmemoriales, fue que el Apòstol Pablo les escribiò a los Gàlatas dicièndoles: ¡Oh, Gàlatas, insensatos, acaso creerèis en OTRO evangelio!  No les dijo: ¡Oh, Gàlatas insensatos, acaso creerèis en otra religiòn! El hombre se burla del avestruz, porque para esconderse mete su cabeza en el suelo y deja expuesto todo su cuerpo, ¿acaso no es lo mismo que hace el hombre, cuando se hace llamar creyente, hasta recita los versos bìblicos de memoria, pero su corazòn està lleno de ìdolos y su testimonio no es digno de imitarse? La conclusiòn es: No basta con decir: "Yo soy creyente", hay que demostrarlo con una vida honesta, fiel, una vida (aùn con sus tropiezos pues nadie es perfecto ni lo serà hasta el dìa de Nuestro Señor) digna de imitarse, o al menos, que nos exhorte a cambiar la que hoy llevamos. Gracias a aquellos lìderes que nos dan ejemplo y que os animan a seguir esos pasos.  

viernes, 25 de noviembre de 2016

La necedad.

"El garrote para la espalda del necio".
(Proverbios 26:3).

Este verso inicia diciendo que: "Asì como el làtigo es para el lomo del caballo, y el freno para un asno, asì la espalda de necio es para los golpes". En otras palabras se nos està diciendo que la necedad lo que trae consigo es golpes, dolor, pena, sufrimiento, vergüenza y en casos extremos hasta la muerte fìsica.

El ser humano define la necedad como terquedad, una persona que hace lo mismo y lo mismo siempre, y que no hace caso de quien le diga que lo que està haciendo lo està haciendo mal, y que por lo tanto lo tiene que hacer de otra manera. Dios no define la necedad asì, para èl la necedad es: No reconocer o aceptar que hay un Dios, al cual nos debemos, y que, el no hacerlo trae consecuencias. ¿Por què? ¿Porque Dios es un Dios malo y vengativo? ¡NO! Lo que sucede es que al no creer en Dios o no aceptarlo  ya no vivimos segùn sus consejos, sus normas, sus estatutos, sino segùn nuestro propio criterio, el cuàl es inmensamente finito, y eso nos trae graves consecuencias y en ocasiones extremas la muerte fìsica. El gran apòstol Pablo nos enseña: " Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni {le} dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido" Romanos 1:21.  La escritura nos muestra pues que: El caballo se doma... a golpes de làtigo; y que el asno se frena... a golpes, Suena grosero decirlo, pero la vida nos muestra que todos los errores que cometemos los pagamos con duros golpes, pues es la ùnica forma que Dios tiene de hacernos reflexionar cuando actuamos neciamente. Nuestros abuelos nos decìan: "No esperès que te pase, aprendè de las experiencias ajenas".


jueves, 24 de noviembre de 2016

El motivo de la maldiciòn.

"La maldiciòn sin motivo jamas llega a su destino".
(Proverbios 26:2).

Existe una ley humana que los estudiosos han llegado a denominar: "Ley de la causa y el efecto" la que definen de la siguiente manera: " Todo lo que hagamos a los demàs, sea bueno o sea malo, nos serà devuelto". Es por ello que tambièn se le denomina El Efecto boomerang.

Asì que, tanto Dios en su omniciencia como el hombre en su poca ciencia coinciden en el hecho de que nada de lo que nos sucede es por coincidencia, casualidad o buena o mala suerte. Todo, absolutamente todo, tiene una raìz. Y de allì podemos entender lo que hoy nos dice la escritura: "Por algùn motivo nos llega la maldiciòn". Ahora bien, no confundamos la maldiciòn con los momentos desagradables de la vida, por ejemplo, un accidente de auto no es una maldiciòn, aùn y cuando, haya alguna muerte involucrada. Cuando hablamos de maldiciòn nos referimos a la maldiciòn que Dios expresa sobre alguien. Y, lo vemos claramente en Deuteronomio 28 cuando Dios expresa muy claramente lo que son las bendiciones y lo que son las maldiciones. Y la diferencia entre ambas es un solo elemento: OBEDIENCIA. En aproximadamente 8 versos Dios da sus bendiciones a quien oiga, guarde y obedezca su vos, pero son cerca de 50 versos en los cuales habla de las maldiciones a quienes no lo escuchen, no guarden su palabra y no la obedezcan. A los que obedecen simplemente Dios los llama su pueblo, y ellos, tendràn paz, alcanzaràn la prosperidad, y tendràn su favor. ¿Tan difìcil nos es entender que Dios lo que quiere es que creamos en èl, oigamos su vos, guardemos sus estatutos y los obedezcamos? La maldiciòn o la bendiciòn siempre tienen un motivo de ser... obediencia o rebeldìa.

¿Honores para el necio?

"Ni la nieve es para el verano, ni la lluvia para la cosecha, ni los honores para el necio".
(Proverbios 26:1).

El sabio rey de Israel, Salomòn, escribiò èste pensamiento: "Dios todo lo hizo hermoso en su momento, y puso en la mente del hombre el sentido del tiempo, aùn y cuando el hombre no alcanza a comprender lo que Dios realiza de principio a fin".

 Vaya si no es cierto que el hombre tiene en su corazòn y su mente el sentido del tiempo, si ese es precisamente el factor que mantiene en estado de nervios al ser humano, el tener que cumplir un horario todos los dìas de su vida. Si es de lunes a viernes y en algunos casos hasta el sàbado, el ataque a los nervios nos viene por el horario del trabajo; y, si es en fin de semana, que los compromisos, que la iglesia, que las actividades para recrear a los hijos, etc. pero todo tiene un horario que cumplir, y ese es el factor de nervios del ser humano. Pero bien, hoy la escritura se refiere al tiempo no en ese sentido, sino en el sentido que asì como la nieve es dañina al verano y la lluvia mata la cosecha, asì tambièn es de dañino y criminal darle honra a los necios. ¿Quiènes son los necios? La palabra que define "necio" en la Biblia es "Nabal", y muestra a una persona que dice: "No hay Dios o que no cree en Dios". Asì, cuando vemos que muchas personas son honradas con puestos de privilegio, tanto en lo civil como en lo militar; en lo laico como en lo religioso; en el gobierno como en lo privado, y se transforman... estamos frente a un necio, estamos en la antesala de una catàstrofe provocada por una persona cuyos cimientos no estàn en Dios, y ese necio por haber sido honrado cometerà actos y acciones que haràn mucho pero mucho daño a muchas personas.